Supongamos que usted desea ubicarse en otra ciudad ya que se ha propuesto mejoras las condiciones económicas en que vive. De pronto aparecen tres opciones. Un viaje al Congo, otro para Alaska y otro para Hong Kong. El problema serio es que usted no dispone de información suficiente que le permita tomar una decisión sensata y sin embargo debe tomarla. APARECE LA NECESIDAD DE UN ORÁCULO. Los oráculos como el I Ching, El Tarot, La baraja Española, el péndulo, la balanza radiestésica, los bucios,etc. Nos proporcionan una información fiable para una buena decisión. Sin embargo una de las mejores cualidades de un oráculo es su completez, es decir, que considere todo los aspectos tanto positivos como negativos implicados en una decisión. Las runas y el I Ching son oráculos completos. El I Ching parecería estar basado en un lenguaje combinatorio metamatemático que en 64 combinaciones describe cualquier cambio y en cualquier aspecto de las actividades humanas. Llámense guerras, decisiones personales, decisiones políticas, empresariales ,etc.
El I Ching es un libro al cual se le atribuyen más de 3000 años y déjeme dudar de su origen humano. I Ching o el libro de las mutaciones. En occidente la mejor versión es I Ching de Richard Wilhelm de la Editorial Solar de Colombia.