

En éste post les contaré la última parte de una gran historia de un amigo y su hermano gemelo, se me ha dado esta oportunidad de contarla, espero les guste ya que es real y todavía no llega a su final. Ojalá tengan tiempo de leer esta última parte, espero sus buenos comentarios.
Muchas gracias a todos los que han leido esta historia, como siempre es
un gusto responderles cualquier duda por MP
un gusto responderles cualquier duda por MP

Los nombres y lugares han sido cambiados, por privacidad.


Mi Nombre es Gerardo
Los primeros días en mi nueva vida no eran muy interesantes, como todavía quedaba más de un mes de vacaciones la rutina casi siempre era la misma, en las mañanas y tardes trabajar en el taller mis hermanos y yo ayudándole a “mi padre”. Vivir en un pueblo es muy tranquilo, no hay nada divertido que hacer o a dónde salir… extrañaba mi vida. Mi hermano me dejó pastillas de las que estaba tomando para la depresión, las estuve tomando por un tiempo hasta que poco a poco empecé a formar parte de mi nueva vida.
A los días, mi hermano me dijo que ya estaba en los Estados Unidos y que estaba bien, ahora sólo le faltaría viajar hasta California y después ir al condado de Orange a buscar a sus hijas. Cualquier cosa me hablaría para ayudarle.
El primer fin de semana que les dije a mis padres que saldría a la ciudad, me preguntaron que, qué tanto hacía allá y por qué cada fin de semana iba, así que tuve que contarles que tenía unos amigos de la Universidad que me invitaban a “turistear” por la ciudad y también que tenía una amiga que me la iba hacer novia. Con esos pretextos ya podía ir tranquilamente a ver a mi familia y a mi novia.
Les contaba a mis padres y hermanos como me estaba yendo para que estuvieran más tranquilos, les pasé también mi nuevo número de celular (era el de mi hermano) para que estar en contacto. También a mi novia le pasé el nuevo número, desde esa vez ella comenzó a sospechar de mí, estaba muy confundida conmigo. Sólo que no tenía el valor de contarle mi situación, además como le explicaría lo de mi hermano gemelo.
En las vacaciones continuaba leyendo los “diarios” que me dejó mi hermano, me había dejado sus contraseñas de sus cuentas en internet como las de sus correos, su usuario universitario, su Facebook y su cuenta en Taringa. En ésta última me había dejado unos post tutoriales de cómo arreglaba y optimizaba las computadoras, porque él en sus ratos libres, les arreglaba las computadoras a sus amigos. Por las noches, me conectaba a su Facebook todo estaba tan aburrido que, raras veces platicaba con alguna de sus amistades. A mi novia y a mí nunca nos gustó esa página, siempre nos manteníamos en contacto por medio del celular.
Con el tiempo, estando aburrido en las noches me ponía a revisar los post tutoriales que me dejó mi hermano en su cuenta de Taringa, yo había hecho una cuenta allí sólo que casi nunca la usé, utilizaba la de mi hermano. Era sin dudas una página muy interesante, los usuarios compartían todo lo que sabían y poco a poco fui aprendiendo y conociendo amigos de diferentes países. Me relaja mucho platicar con ellos, me ayudan a distraerme un poco.

El siguiente fin de semana que salí a visitar a mi familia, mi padre me tenía buenas noticias sobre un trabajo. Mi amigo Eduardo (se llama igual que yo) uno de mis ex - compañeros de Universidad, trabajaba para un DJ en la ciudad, se dedicaban a hacer fiestas electrónicas, a “ambientar” casinos, restaurantes y fiestas. Así que él me recomendó con él para trabajar.
Mi trabajo sería conseguirle buena música recolectada de internet, “filtrarla” y organizarla en “PlayList” para después usarla según el evento que fueran a “ambientar”. Todo eso haría sin salir de casa, así que acepté. Cada fin de semana me reunía con mi tocayo Eduardo, me pagaba mi parte y le entregaba el reproductor mp3 que contenía los "PlayList" que tocaría el DJ en los próximos eventos.
Días después volví a saber de mi hermano, me contó que parecía un vagabundo y que por fin había logrado llegar a California, luego buscaría un hotel para pasar la noche y continuar su viaje hacía el Condado de Orange. Me encargó que fuera de nuevo con el señor Ricardo a preguntarle exactamente el domicilio donde vivían sus hijas. Después le hablaría para decirle que no había tenido éxito en conseguirle el domicilio exacto, el señor Ricardo ya no quiso ayudar.
Se llegó el mes de Agosto y comencé a organizar las materias que iba a cursar, para mi nueva carrera “Licenciatura en Ingeniería en Computación”, todo estaba tan descontrolado, mi hermano debía materias casi de cada semestre, algunas las conocía y otras no, así que más o menos armé mi horario de clases.
Antes de entrar, estudié cada manual para los programas que utilizaría, además de leer las “Biografías” de sus amigos para saber cómo me relacionaría con ellos.
A mediados de Agosto de 2012, ya estaba por fin sacando adelante los estudios de mi hermano, estaba algo difícil así que le empecé a echar ganas. Todo iba saliendo bien, mis nuevos amigos y los maestros no se daban cuenta que no era “Gerardo”.
Algo que he aprendido de esta nueva vida es que, “Teniendo un doble puedes engañar a la sociedad fácilmente, pero nunca engañar al corazón de una madre, ni siquiera a tus mascotas”.
Así es, mi madre aún sigue sintiendo algo diferente en mí… “algo especial” que le dice que soy otro… Lo mismo con los perros de la casa, mis hermanos no se explican por qué me ladran cuando llego a darles de comer. Aun no consigo que me re-conozcan como su “nuevo dueño”.
Hasta mediados de Septiembre de 2012 volví a saber de mi hermano, me dijo que le estaba yendo mal, aún no encontraba a sus hijas. Después de pasar las noches en las calles y trabajar para conseguir dinero, conoció a un muchacho también de acá de México, ambos compartían departamento con la condición de que le ayudara a pagar la mitad de la renta. Me contó que el dinero que le había dado la señora Evangelina (el que metí en mi cuenta) ya mero se lo terminaba, así que tuvo forzosamente que trabajar en un restaurant. El tiempo libre que tenía lo utilizaba para encontrar a sus hijas.
A los días, mi hermano me dijo que ya estaba en los Estados Unidos y que estaba bien, ahora sólo le faltaría viajar hasta California y después ir al condado de Orange a buscar a sus hijas. Cualquier cosa me hablaría para ayudarle.
El primer fin de semana que les dije a mis padres que saldría a la ciudad, me preguntaron que, qué tanto hacía allá y por qué cada fin de semana iba, así que tuve que contarles que tenía unos amigos de la Universidad que me invitaban a “turistear” por la ciudad y también que tenía una amiga que me la iba hacer novia. Con esos pretextos ya podía ir tranquilamente a ver a mi familia y a mi novia.
Les contaba a mis padres y hermanos como me estaba yendo para que estuvieran más tranquilos, les pasé también mi nuevo número de celular (era el de mi hermano) para que estar en contacto. También a mi novia le pasé el nuevo número, desde esa vez ella comenzó a sospechar de mí, estaba muy confundida conmigo. Sólo que no tenía el valor de contarle mi situación, además como le explicaría lo de mi hermano gemelo.
En las vacaciones continuaba leyendo los “diarios” que me dejó mi hermano, me había dejado sus contraseñas de sus cuentas en internet como las de sus correos, su usuario universitario, su Facebook y su cuenta en Taringa. En ésta última me había dejado unos post tutoriales de cómo arreglaba y optimizaba las computadoras, porque él en sus ratos libres, les arreglaba las computadoras a sus amigos. Por las noches, me conectaba a su Facebook todo estaba tan aburrido que, raras veces platicaba con alguna de sus amistades. A mi novia y a mí nunca nos gustó esa página, siempre nos manteníamos en contacto por medio del celular.
Con el tiempo, estando aburrido en las noches me ponía a revisar los post tutoriales que me dejó mi hermano en su cuenta de Taringa, yo había hecho una cuenta allí sólo que casi nunca la usé, utilizaba la de mi hermano. Era sin dudas una página muy interesante, los usuarios compartían todo lo que sabían y poco a poco fui aprendiendo y conociendo amigos de diferentes países. Me relaja mucho platicar con ellos, me ayudan a distraerme un poco.

El siguiente fin de semana que salí a visitar a mi familia, mi padre me tenía buenas noticias sobre un trabajo. Mi amigo Eduardo (se llama igual que yo) uno de mis ex - compañeros de Universidad, trabajaba para un DJ en la ciudad, se dedicaban a hacer fiestas electrónicas, a “ambientar” casinos, restaurantes y fiestas. Así que él me recomendó con él para trabajar.
Mi trabajo sería conseguirle buena música recolectada de internet, “filtrarla” y organizarla en “PlayList” para después usarla según el evento que fueran a “ambientar”. Todo eso haría sin salir de casa, así que acepté. Cada fin de semana me reunía con mi tocayo Eduardo, me pagaba mi parte y le entregaba el reproductor mp3 que contenía los "PlayList" que tocaría el DJ en los próximos eventos.
Días después volví a saber de mi hermano, me contó que parecía un vagabundo y que por fin había logrado llegar a California, luego buscaría un hotel para pasar la noche y continuar su viaje hacía el Condado de Orange. Me encargó que fuera de nuevo con el señor Ricardo a preguntarle exactamente el domicilio donde vivían sus hijas. Después le hablaría para decirle que no había tenido éxito en conseguirle el domicilio exacto, el señor Ricardo ya no quiso ayudar.
Se llegó el mes de Agosto y comencé a organizar las materias que iba a cursar, para mi nueva carrera “Licenciatura en Ingeniería en Computación”, todo estaba tan descontrolado, mi hermano debía materias casi de cada semestre, algunas las conocía y otras no, así que más o menos armé mi horario de clases.
Antes de entrar, estudié cada manual para los programas que utilizaría, además de leer las “Biografías” de sus amigos para saber cómo me relacionaría con ellos.
A mediados de Agosto de 2012, ya estaba por fin sacando adelante los estudios de mi hermano, estaba algo difícil así que le empecé a echar ganas. Todo iba saliendo bien, mis nuevos amigos y los maestros no se daban cuenta que no era “Gerardo”.
Algo que he aprendido de esta nueva vida es que, “Teniendo un doble puedes engañar a la sociedad fácilmente, pero nunca engañar al corazón de una madre, ni siquiera a tus mascotas”.
Así es, mi madre aún sigue sintiendo algo diferente en mí… “algo especial” que le dice que soy otro… Lo mismo con los perros de la casa, mis hermanos no se explican por qué me ladran cuando llego a darles de comer. Aun no consigo que me re-conozcan como su “nuevo dueño”.
Hasta mediados de Septiembre de 2012 volví a saber de mi hermano, me dijo que le estaba yendo mal, aún no encontraba a sus hijas. Después de pasar las noches en las calles y trabajar para conseguir dinero, conoció a un muchacho también de acá de México, ambos compartían departamento con la condición de que le ayudara a pagar la mitad de la renta. Me contó que el dinero que le había dado la señora Evangelina (el que metí en mi cuenta) ya mero se lo terminaba, así que tuvo forzosamente que trabajar en un restaurant. El tiempo libre que tenía lo utilizaba para encontrar a sus hijas.
Recuperando un buen Amor
Octubre de 2012. Un fin de semana que me tocó ir con mi novia Belén de paseo, la llevé al zoológico de la ciudad, le gusta mucho ir a ver a los animales. Ese día, en la tarde pasamos por la Gran Plaza Juárez cerca del lugar dónde nos conocimos por primera vez mi hermano y yo. Armado de valor, le dije que tenía algo importante que decirle, me la llevé a la banca dónde nos sentábamos mi hermano y yo a platicar y le dije:
-Amor, tengo que decirte algo que te estuve ocultando todo este tiempo… te pido que me perdones por no contártelo cuando pasó… no te lo quise contar por qué no lo creía necesario, pero tienes derecho a saberlo…-Le dije.
Ella muy seria, me preguntó:
-¿Es por eso que has estado muy extraño todo este tiempo? ¿Qué es lo que pasa? ¡Dime!
-Hace más de 4 años, en ésta misma plaza… cuando iba justo a visitarte… me encontré con mi hermano gemelo.-Le dije.
-¡¿Qué?! ¡Fíjate muy bien lo que me estás diciendo! ¿Es verdad? -Me preguntó.
-Sí, es verdad. Perdóname por decírtelo hasta ahorita…-Le dije.
-¡No puede ser! ¡Todo este tiempo y… ¿hasta ahora me lo dices!? ¿Por qué me lo ocultaste?- Me dijo llorando.
-Perdóname es que no tuve el valor de contártelo, fue una promesa que le hice a él…-Le dije.
-¡Ahí se ve la poca confianza que me tienes! ¡Que me hacía yo con saberlo! ¡¿Crees que soy una chismosa que se lo iba a contar a todo el mundo?! ¡Además no sé si creerte!- Me dijo aun llorando.
-Perdóname fue un error mío, sabes que no te considero así… sólo que estaba tan confundido ese día que…-Le dije.
-¡Qué bien! ¡Lo dices como si fuera tan fácil! Tanto tiempo de novios, se supone que no había nada oculto entre nosotros y ¡mira!-Me dijo.
-Lo siento, estoy arrepentido… hay algo más que quiero contarte…-Le dije.
-¿Qué más me ocultas?-Dijo ella.
Le empecé a platicar sobre el problema de mi hermano, le conté todo lo que pasamos, también cuando se enteraron mis padres y cuando mi padre nos contó la verdad acerca de nosotros. Cuando llegué a la parte de que su hermano Daniel me había ayudado con lo de abrir mi cuenta en el banco para que metiera el dinero que me daba la mujer, ella no aguantó y me dijo:
-Así que todo el mundo sabía de este problema y yo no… ¿Sabes? Ahí se notó lo mucho que te importo… ¿Cómo va hacer posible que mi hermano Daniel estuviera enterado de todo esto y yo no? ¡Es el colmo contigo! ¡La verdad no sé qué pensar ya de ti! Me has decepcionado Eduardo… o debo decir “Gerardo” ya no sé ni quién seas, o si deba creerte o ¡no! ¡Hasta aquí, terminamos!-Me dijo.
Ella se paró de la banca donde estábamos llorando y se comenzó a ir…
-¡Espera por favor! ¡Aun no te he contado todo! ¡Quiero aclararte bien las cosas!…-Le dije
-¡No hay necesidad! Ya me dejaste claro ¡que no te importo! Y ya déjame en paz, ¡no quiero verte!- Me dijo.
Y ahí estaba yo, sentado en la banca… me sentía destrozado, ya no aguantaba más. Estaba tan confundido que no sabía ni que hacer, al final, como siempre, la gente observó todo el show. Me levanté y tomé el camión hacia el pueblo… iba llorando todo el camino, cuando llegué a “mi casa” me encerré en mi habitación… extrañaba a mi hermana Stephanie ella siempre me levantaba el ánimo cuando tenía problemas, sólo que no estaba, sólo estaban los calmantes de mi hermano… agarré el frasco y no supe cuántas pastillas me tomé.
Al día siguiente a la madrugada, mi hermano Juan me despertó, me dijo que ya era hora de ir a la Universidad. Cómo pude me levanté, me cambié, desayunamos, tomé mucho café para poder despertar bien, después nos fuimos a estudiar. Ese día estaba demasiado drogado con las pastillas, casi no puse atención a las clases y cuando regresamos a la casa en la tarde, llegué a dormir hasta el siguiente día.
Las semanas pasaban y cada vez me estaba poniendo peor, ahora si me parecía a mi hermano Gerardo, estaba tan flaco, acabado y enfermo que “mis nuevos padres” tuvieron que llamar al médico, me dio varias pastillas y vitaminas para que me repusiera.
Mi madre preocupada, me obligaba a terminarme toda la comida y comer mucha fruta, sólo de ese modo comencé a recuperar fuerzas. A mis hermanos les conté que estaba así porque mi novia me había terminado, se sorprendieron porque “apenas llevábamos un par de meses de conocernos” y tanto que le lloraba… lo que no sabían era que ya llevábamos siendo novios casi 6 años.
Noviembre de 2012. Mi novia Belén por fin aceptó escucharme, me dijo que quería ver a mi hermano Gerardo, lo malo era que él no estaba, así que me puse de acuerdo con él para tener una video-conferencia, su compañero de departamento le prestaría su computadora, para que mi novia platicara con él y así aclarara la situación.
Ese domingo me fui temprano al departamento de mi novia, me recibió su hermano Daniel y me dijo que había hecho lo posible para que ella accediera a platicar conmigo. Ella estaba molesta todavía, porque Daniel ya le había contado que mi hermano no estaba y que yo lo sustituía en su casa. Al llegar la hora, Daniel prendió la computadora e inició sesión para conectarse con mi hermano.
Una vez que mi novia logró ver a mi hermano se impresionó mucho, no lo podía creer… después de presentarlos, él comenzó a contarle por todo lo que habíamos pasado, hubo momentos en los que reíamos y llorábamos. Al final mi novia, le dijo que le deseaba mucha suerte en encontrar a sus niñas y que pasara lo que pasara siempre lo íbamos a apoyar, que no dejara de avisarnos cómo le estaba yendo.
Mi hermano nuevamente nos encargó a sus hijas, estaba tan triste de no poder encontrarlas que sentía que no lo iba a lograr, mi novia le dio ánimos y le prometió que ella le iba a conseguir el domicilio exacto costara lo que costara.
Después de mostrarle a ella dónde estaba la casa, los siguientes días estuvo insistiendo hasta que el mismísimo señor Ricardo por medio de sus investigaciones adquirió la dirección exacta de donde vivían, luego ella se la mando a mi hermano vía e-mail.
En seguida de que ya se le aclarara la situación a mi novia, ella me perdonó y me dijo que sería la última oportunidad que me daría. Me dijo que no sólo había una razón para perdonarme, si no que había varias, una de ellas fue el haber ayudado a mi hermano a suplantarlo para que él, tuviera la oportunidad de volver a ver a sus hijas y la otra, que era más el amor que sentía por mí, que la decepción que le hice pasar.
Ese día me di cuenta que en realidad valía la pena luchar por ella, porque me mostró que el amor fue más fuerte que nada, en realidad ella me amaba tanto que no me dejaría por nada del mundo. Si no fuera por ella… no hubiera tenido el valor de hacer semejantes cosas, de parte de ella recibo siempre ese apoyo y esa compañía que espero siempre tenerla a mi lado.
-Amor, tengo que decirte algo que te estuve ocultando todo este tiempo… te pido que me perdones por no contártelo cuando pasó… no te lo quise contar por qué no lo creía necesario, pero tienes derecho a saberlo…-Le dije.
Ella muy seria, me preguntó:
-¿Es por eso que has estado muy extraño todo este tiempo? ¿Qué es lo que pasa? ¡Dime!
-Hace más de 4 años, en ésta misma plaza… cuando iba justo a visitarte… me encontré con mi hermano gemelo.-Le dije.
-¡¿Qué?! ¡Fíjate muy bien lo que me estás diciendo! ¿Es verdad? -Me preguntó.
-Sí, es verdad. Perdóname por decírtelo hasta ahorita…-Le dije.
-¡No puede ser! ¡Todo este tiempo y… ¿hasta ahora me lo dices!? ¿Por qué me lo ocultaste?- Me dijo llorando.
-Perdóname es que no tuve el valor de contártelo, fue una promesa que le hice a él…-Le dije.
-¡Ahí se ve la poca confianza que me tienes! ¡Que me hacía yo con saberlo! ¡¿Crees que soy una chismosa que se lo iba a contar a todo el mundo?! ¡Además no sé si creerte!- Me dijo aun llorando.
-Perdóname fue un error mío, sabes que no te considero así… sólo que estaba tan confundido ese día que…-Le dije.
-¡Qué bien! ¡Lo dices como si fuera tan fácil! Tanto tiempo de novios, se supone que no había nada oculto entre nosotros y ¡mira!-Me dijo.
-Lo siento, estoy arrepentido… hay algo más que quiero contarte…-Le dije.
-¿Qué más me ocultas?-Dijo ella.
Le empecé a platicar sobre el problema de mi hermano, le conté todo lo que pasamos, también cuando se enteraron mis padres y cuando mi padre nos contó la verdad acerca de nosotros. Cuando llegué a la parte de que su hermano Daniel me había ayudado con lo de abrir mi cuenta en el banco para que metiera el dinero que me daba la mujer, ella no aguantó y me dijo:
-Así que todo el mundo sabía de este problema y yo no… ¿Sabes? Ahí se notó lo mucho que te importo… ¿Cómo va hacer posible que mi hermano Daniel estuviera enterado de todo esto y yo no? ¡Es el colmo contigo! ¡La verdad no sé qué pensar ya de ti! Me has decepcionado Eduardo… o debo decir “Gerardo” ya no sé ni quién seas, o si deba creerte o ¡no! ¡Hasta aquí, terminamos!-Me dijo.
Ella se paró de la banca donde estábamos llorando y se comenzó a ir…
-¡Espera por favor! ¡Aun no te he contado todo! ¡Quiero aclararte bien las cosas!…-Le dije
-¡No hay necesidad! Ya me dejaste claro ¡que no te importo! Y ya déjame en paz, ¡no quiero verte!- Me dijo.
Y ahí estaba yo, sentado en la banca… me sentía destrozado, ya no aguantaba más. Estaba tan confundido que no sabía ni que hacer, al final, como siempre, la gente observó todo el show. Me levanté y tomé el camión hacia el pueblo… iba llorando todo el camino, cuando llegué a “mi casa” me encerré en mi habitación… extrañaba a mi hermana Stephanie ella siempre me levantaba el ánimo cuando tenía problemas, sólo que no estaba, sólo estaban los calmantes de mi hermano… agarré el frasco y no supe cuántas pastillas me tomé.
Al día siguiente a la madrugada, mi hermano Juan me despertó, me dijo que ya era hora de ir a la Universidad. Cómo pude me levanté, me cambié, desayunamos, tomé mucho café para poder despertar bien, después nos fuimos a estudiar. Ese día estaba demasiado drogado con las pastillas, casi no puse atención a las clases y cuando regresamos a la casa en la tarde, llegué a dormir hasta el siguiente día.
Las semanas pasaban y cada vez me estaba poniendo peor, ahora si me parecía a mi hermano Gerardo, estaba tan flaco, acabado y enfermo que “mis nuevos padres” tuvieron que llamar al médico, me dio varias pastillas y vitaminas para que me repusiera.
Mi madre preocupada, me obligaba a terminarme toda la comida y comer mucha fruta, sólo de ese modo comencé a recuperar fuerzas. A mis hermanos les conté que estaba así porque mi novia me había terminado, se sorprendieron porque “apenas llevábamos un par de meses de conocernos” y tanto que le lloraba… lo que no sabían era que ya llevábamos siendo novios casi 6 años.
Noviembre de 2012. Mi novia Belén por fin aceptó escucharme, me dijo que quería ver a mi hermano Gerardo, lo malo era que él no estaba, así que me puse de acuerdo con él para tener una video-conferencia, su compañero de departamento le prestaría su computadora, para que mi novia platicara con él y así aclarara la situación.
Ese domingo me fui temprano al departamento de mi novia, me recibió su hermano Daniel y me dijo que había hecho lo posible para que ella accediera a platicar conmigo. Ella estaba molesta todavía, porque Daniel ya le había contado que mi hermano no estaba y que yo lo sustituía en su casa. Al llegar la hora, Daniel prendió la computadora e inició sesión para conectarse con mi hermano.
Una vez que mi novia logró ver a mi hermano se impresionó mucho, no lo podía creer… después de presentarlos, él comenzó a contarle por todo lo que habíamos pasado, hubo momentos en los que reíamos y llorábamos. Al final mi novia, le dijo que le deseaba mucha suerte en encontrar a sus niñas y que pasara lo que pasara siempre lo íbamos a apoyar, que no dejara de avisarnos cómo le estaba yendo.
Mi hermano nuevamente nos encargó a sus hijas, estaba tan triste de no poder encontrarlas que sentía que no lo iba a lograr, mi novia le dio ánimos y le prometió que ella le iba a conseguir el domicilio exacto costara lo que costara.
Después de mostrarle a ella dónde estaba la casa, los siguientes días estuvo insistiendo hasta que el mismísimo señor Ricardo por medio de sus investigaciones adquirió la dirección exacta de donde vivían, luego ella se la mando a mi hermano vía e-mail.
En seguida de que ya se le aclarara la situación a mi novia, ella me perdonó y me dijo que sería la última oportunidad que me daría. Me dijo que no sólo había una razón para perdonarme, si no que había varias, una de ellas fue el haber ayudado a mi hermano a suplantarlo para que él, tuviera la oportunidad de volver a ver a sus hijas y la otra, que era más el amor que sentía por mí, que la decepción que le hice pasar.
Ese día me di cuenta que en realidad valía la pena luchar por ella, porque me mostró que el amor fue más fuerte que nada, en realidad ella me amaba tanto que no me dejaría por nada del mundo. Si no fuera por ella… no hubiera tenido el valor de hacer semejantes cosas, de parte de ella recibo siempre ese apoyo y esa compañía que espero siempre tenerla a mi lado.
Actualmente...
Enero de 2013. El tiempo está pasando y ya no hemos tenido noticias de mi hermano, la última buena noticia que tuvimos de él fue en Diciembre, gracias a mi novia Belén por fin encontró la casa donde vivían sus hijas, sólo que no se animaba a llegar… tenía miedo de que se fuera armar un escándalo por haberlos seguido hasta allá, pero tenía que enfrentar la situación pasara lo que pasara. De nuestra parte, tenía todo nuestro apoyo.
A finales de Diciembre entre mi novia y yo logramos juntarle 12mil pesos de nuestro trabajo, su hermano Daniel se los depositó en su cuenta, para que tuviera dinero para pagar la renta de donde vivía nuevamente y para sus comidas, mientras conseguía algún trabajo para estar estable.
Este año nuevo que recién comienza, lo he empezado mal. Cada vez estoy más acabado y mis dos familias están preocupadas por mí, tomo más medicamentos que mis dos abuelos juntos, depresivos y vitaminas veo donde quiera… estoy perdiendo ya las ganas de hacer las cosas, los estudios de mi hermano los mantengo con lo poco que hago, mi madre cada vez está más débil y enferma lo que hace que “mi padrastro” este siempre de malas por el estrés y eso ocasiona las discusiones con mis hermanos. De vez en cuando entro a calmar las cosas cuando se ponen ciegos del coraje, no saben lo que dicen y hasta yo salgo peleado.
Pero tengo que aguantar, todo sea por la “doble felicidad” de mi hermano.
Hace poco estuvimos platicando mi novia y yo con respecto a mi hermano. Él me contó que si no tenía noticias sobre él dentro de dos meses, me fuera a buscarlo. Que dejara todo para continuar con la misión de encontrar a las niñas.
Mi novia dijo que estaba de acuerdo en irse conmigo y hacer lo posible por recuperarlas, si algo llegara a pasarle a mi hermano.
Ahora todo está a la suerte del destino, cumpliéndose la fecha,
continuaremos con esta historia…
A finales de Diciembre entre mi novia y yo logramos juntarle 12mil pesos de nuestro trabajo, su hermano Daniel se los depositó en su cuenta, para que tuviera dinero para pagar la renta de donde vivía nuevamente y para sus comidas, mientras conseguía algún trabajo para estar estable.
Este año nuevo que recién comienza, lo he empezado mal. Cada vez estoy más acabado y mis dos familias están preocupadas por mí, tomo más medicamentos que mis dos abuelos juntos, depresivos y vitaminas veo donde quiera… estoy perdiendo ya las ganas de hacer las cosas, los estudios de mi hermano los mantengo con lo poco que hago, mi madre cada vez está más débil y enferma lo que hace que “mi padrastro” este siempre de malas por el estrés y eso ocasiona las discusiones con mis hermanos. De vez en cuando entro a calmar las cosas cuando se ponen ciegos del coraje, no saben lo que dicen y hasta yo salgo peleado.
Pero tengo que aguantar, todo sea por la “doble felicidad” de mi hermano.
Hace poco estuvimos platicando mi novia y yo con respecto a mi hermano. Él me contó que si no tenía noticias sobre él dentro de dos meses, me fuera a buscarlo. Que dejara todo para continuar con la misión de encontrar a las niñas.
Mi novia dijo que estaba de acuerdo en irse conmigo y hacer lo posible por recuperarlas, si algo llegara a pasarle a mi hermano.
Ahora todo está a la suerte del destino, cumpliéndose la fecha,
continuaremos con esta historia…

Para ésta historia me base en lo que viví con él, además de los diarios, apuntes y el "libro de su vida" que me dejó mi hermano antes de irse. Aún no sabemos el desenlace final que tendrá, pero en cuanto todo ésto termine, mi hermana "Stephanie" será la encargada de terminar este pequeño libro incompleto que le dejaré cuando me vaya.
Quiero agradecer a mi familia, mis amigos y a mi novia por el apoyo de siempre. A mi amigo Juan por compartirles ésta historia aquí en Taringa!. Tambien quiero dedicarla a mis amigos que he conocido gracias a esta página, muchas gracias por los ánimos y el apoyo que me han brindado siempre.
Quiero agradecer a mi familia, mis amigos y a mi novia por el apoyo de siempre. A mi amigo Juan por compartirles ésta historia aquí en Taringa!. Tambien quiero dedicarla a mis amigos que he conocido gracias a esta página, muchas gracias por los ánimos y el apoyo que me han brindado siempre.
"al autor encontrarás detrás de las barras"

Bueno amigos hemos llegado al "final" de ésta historia, espero que les haya gustado
Gracias por su tiempo.
Gracias por su tiempo.

Saludos!
