Roraima es la más famosa de las montañas orientales del parque Nacional Canaima, una belleza arquitectónica de la naturaleza con una antigüedad estimada en cerca de 2.000 millones de años, lo que la situa en el Precámbrico. Su punto más alto, que llega hasta los 2.810 metros de altura, es la formación rocosa Maverick Rock. Sobre su cumbre se encuentra el hito fronterizo denominado punto triple por ser el lugar donde convergen las fronteras de Venezuela, Brasil y Guyana.
Una composición de cuarcitas y areniscas con algunos lechos delgados de pizarra, forman un importante relieve en forma de meseta, con una cumbre totalmente plana de 31 km² de área y paredes extraordinariamente verticales de 400 metros de altura por todos sus lados, de las que se precipitan bellos saltos de agua.
Las impresionantes formaciones geográficas del tepuy Roraima han dado lugar a enormes valles de formaciones rocosas, esculpidas a lo largo de los siglos por la erosión del viento y las aguas, así como a enormes lagos, como el lago Gladys, impresionantes cascadas, piscinas naturales abiertas por el curso del agua en las rocas a las que llaman "jacuzzis", y simas verticales de gran belleza.
Roraima es también llamada "La Madre de Todas las Aguas", por ser el origen de varios ríos importantes como el río Esequibo, que marca la frontera entre Venezuela y la Guyana, asimismo vierte sus aguas hacia el río Arabopó, afluente del Kukenan, que a su vez alimenta el río Orinoco.
Para sobrevivir en las difíciles condiciones que hay en las cimas de los tepuyes, muchas especies se han adaptado y logrado sobrellevar la situación de extrema dificultad de pisos rocosos y falta de nutrientes y nitrógeno.
Algunas de las plantas, como la insectivora "Drosera Roraimae", y animales de Roraima no existen en ningún otro lado del mundo y son endémicas de la zona, siendo objeto de numerosos estudios científicos.
Otra de ellas es la Heliamphora Nutans (Sarraceniaceae). Sus hojas de color rojo, forman un tubo foliar con el que recolectan el agua de la lluvia y que le sirve al mismo tiempo para atrapar insectos. Los pequeños pelos que rodean la copa están dirigidos hacia abajo, de modo que una vez dentro a los insectos les resulta imposible huir.
Desde mucho antes de la llegada de los exploradores europeos, la montaña ha tenido un significado especial para los pueblos indígenas de la región, y es fundamental para muchos de sus mitos y leyendas.
Fue descrita por primera vez por el explorador inglés Sir Walter Raleigh en su obra "The discoverie of the large rich and beautiful empyer of Guiana" en el año 1596, donde relata:
"He sido informado acerca de la existencia de la Montaña de Cristal a la cual, debido a la distancia y a la estación del año, no pude llegar, pero la vimos desde lejos y daba la impresión de que era la torre de una iglesia de gran altura. Desde arriba, cae un gran río que no toca el costado de la montaña en su caída, porque sale al aire y llega al suelo con el ruido y el clamor que producirían 1.000 campanas gigantes golpeándose unas contra las otras. En su cumbre hay diamantes y piedras preciosas que se ven brillar a la distancia. Pero lo que ella contiene, yo no sé, ya que ningun hombre ha logrado ascender por el costado debido a la hostilidad de los habitantes del lugar y las dificultades de su ascenso."
En el año 1894, los investigadores McConell y Quelch, hicieron varios descubrimientos, entre los que cabe destacar el de una pequeña ranita negra: Oreophrynella, de un género endémico de Roraima. Esta ranita es de una especie muy antigua que conserva muchas de sus características primitivas, ya que el ambiente no le ha obligado a evolucionar de manera radical.
Esta ranita es de color negro con el vientre anaranjado. No le es posible saltar pero se arrastra agilmente por las rocas de la montaña.
Roraima fue también la inspiración para que Sir Arthur Conan Doyle escribiera su novela "El Mundo Perdido", en 1912, donde un grupo de científicos se encuentran con una gran cantidad de especies prehistóricas, como Pterodáctilos y Dinosaurios.
En el año 2006, se realizó un documental para la televisión "Un mundo perdido" patrocinado, entre otras por Discovery Channel.
Más recientemente, en el año 2009, ha servido de inspiración cinematográfica para "Up", la película de los estudios Pixar que ambienta dos terceras partes de su trama en un lugar muy similar.