Caballeros. Bienvenidos al Club de la Pelea.
La primera regla del Club de la Pelea es no hablar de él.
La segunda regla es ¡no hablar del Club de la Pelea!
La tercera regla es que si alguien pide que se detengan, renguea,
se rinde dando toques, se acabó la pelea. Cuarta regla, sólo dos tipos por pelea.
Quinta regla, una pelea a la vez, amigos.
Sexta regla, las peleas durarán lo que tengan que durar.
Y la octava y última regla, si es tu primera noche en el Club de la Pelea, debes pelear.
Antes debes saber rendirte. Primero has de aprender a no tener miedo
y saber que un día morirás
Mantén el dolor, no lo apartes de ti!
Mírate la mano, el primer jabón se hizo con las cenizas de héroes,
como los monos lanzados al espacio, sin dolor ni sacrificio no tendríamos nada.
“No eres un bonito y único copo de nieve, eres la misma materia orgánica en descomposición que todo lo demás, todos somos parte del mismo montón de estiércol.”
Con un barril de fusil entre los dientes sólo hablas con vocales.
"Trabajamos en algo que odiamos para comprar basura que no necesitamos"
El condón es el zapato de la Cenicienta de nuestra generación.
Te lo pones cuando te ves con un extraño.
Bailas toda la noche y luego lo arrojas a la basura. Al condón, claro. No al extraño.
“¿Si despiertas a una hora diferente, en un lugar diferente,
podrías despertar como una persona diferente?”
“Somos una generación criada por mujeres.
Me pregunto si otra mujer es la respuesta que necesitamos.”
Tal vez la autosuperación no sea la respuesta,
Tal vez la autodestrucción sea la respuesta.
Lo que experimentas solo es algo prematuro.
Es el momento mas grande de tu vida amigo ¿y tu te vales perdiéndotelo?
“…Somos los hijos indeseados de Dios, ¿y qué?
Nuestros padres eran nuestros modelos de Dios,
si nuestros padres nos fallaron ¿qué dice eso de Dios???…”
No hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión.
Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida.
Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seriamos millonarios,
dioses del cine o estrellas del rock, pero no lo seremos
y poco a poco nos hemos dado cuenta y estamos, muy, muy cabreados.
