Un medicamento español contra el cáncer de páncreas se probará en pacientes en 2014
La firma española Argon Pharma ha desarrollado un fármaco oral para el tratamiento del cáncer de páncreas, una enfermedad para la que hasta ahora no existe cura. El nuevo medicamento, llamado Oncostane, tiene un mecanismo de acción totalmente novedoso, ya que se dirige específicamente a eliminar las células tumorales y minimiza el daño al resto de células del organismo. Según el director general de la firma, Ramón Roca, empezará a probarse en pacientes a comienzos del año próximo.
El fármaco, denominado Oncostane, ha sido desarrollado por, una pequeña compañía de biotecnología con sede en el Parque Científico de Barcelona. Su director general, Ramón Roca, ha señalado a SINC que será un medicamento de administración oral y con un mecanismo de acción totalmente novedoso en su área.
Según el directivo, Oncostane tiene como diana un mecanismo involucrado en la adhesión entre células, no explotado hasta ahora en fármacos para indicaciones oncológicas.
“Este mecanismo permite dirigir el tratamiento a eliminar las células tumorales y minimiza el daño al resto de células del organismo, actuando en la apoptosis, un proceso de muerte celular programada. Gran parte de células tumorales tienen sus mecanismos de supervivencia alterados y al inhibir esta vía, les afecta en mayor medida”, explica.
Las neuronas de los pájaros se encienden con su propio canto
Científicos de EE UU y Argentina han estudiado el patrón de activación neuronal de las aves cuando cantan. La investigación ha desvelado que las células neuronales activadas controlan los movimientos que dan lugar a la canción de las aves y que también se encienden de manera espontánea cuando escuchan reproducciones de su propio canto mientras duermen.
Todo comportamiento de un animal tiene su origen en algún punto del cerebro. Sin embargo, determinar qué neuronas controlan nuestros movimientos y cómo lo hacen es una cuestión difícil de resolver. Ahora, un equipo de científicos de las universidades de Chicago (EE UU) y Buenos Aires (Argentina) ha estudiado el patrón de activación neuronal que da lugar al canto del pinzón cebra y ha descubierto que son las mismas neuronas las que se activan de forma espontánea cuando las aves escuchan su propio canto mientras duermen. Esto ha dado lugar a la idea de que los pájaros ‘sueñan que cantan’
Hasta ahora se pensaba que estas células neuronales regulaban los movimientos necesarios para producir el canto actuando como un metrónomo, es decir, que cada neurona se activaba como el clic de un reloj.
Neuronas que controlan movimientos y sonidos
Pero eso no es todo, cuando un pájaro duerme en ocasiones sus neuronas se activan espontáneamente con el mismo patrón que mientras cantan, como si estuviera ‘soñando con cantar’. También cuando se reproduce una grabación de su propia canción mientras duerme, las neuronas del pinzón se encienden como si estuvieran escuchándose a sí mismas.
Según explica Margoliash, “esto ocurre porque las partes del cerebro que controlan los movimientos vocales también son sensibles a los sonidos. Al igual que los humanos, los pájaros aprenden las canciones al escucharlas y escuchándose a sí mismos mientras cantan”
El cerebro humano ya distingue sílabas tres meses antes del nacimiento
Un equipo de investigadores, liderado por el Institut National de la Santé et de la Recherche Médicale (Francia), han llevado a cabo un estudio que desvela que el cerebro de los fetos de entre 28 y 32 semanas de gestación ya es capaz de establecer las funciones neuronales que ayudan a distinguir sílabas.
El cerebro de los fetos de entre 28 y 32 semanas de gestación ya está preparado para establecer las funciones neuronales encargadas de descifrar el habla humana, afirma un estudio que se publica hoy en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).
Los autores, un equipo de investigadores de varias instituciones francesas, dirigidos por Fabrice Wallois del Institut National de la Santé et de la Recherche Médicale (INSER), señalan que al nacer los niños ya son capaces de distinguir algunas sílabas y reconocer el lenguaje humano. Sin embargo, aún no está claro cómo esos circuitos neuronales inmaduros procesan el lenguaje.
Los investigadores llevaron a cabo un experimento en el que utilizaron tecnología óptica mediante escáner con 12 fetos de entre 28 y 32 semanas de gestación, la edad más temprana de respuesta cortical a estímulos externos, mientras estaban dormidos.El objetivo era examinar si el cerebro pretérmino puede percibir diferencias lingüísticas y no lingüísticas en las sílabas.
Respuesta en el hemisferio izquierdo
Los investigadores encontraron una serie de similitudes entre el procesamiento lingüístico de los bebés pretérmino y de los adultos, incluidas las respuestas neurológicas en cambios de sílabas como ‘ba’ y ‘ga’ y entre la voz femenina y la masculina
Además, aunque ambas pruebas provocaron respuestas en la región frontal derecha, que es la primera que se forma en el desarrollo prenatal, los cambios silábicos también ocasionaron respuesta en el hemisferio izquierdo, lo que sugiere que ciertas áreas lingüísticas del cerebro muestran un grado sofisticado de organización a los tres meses anteriores al término de la gestación, señalan los científicos.
“Los resultados demuestran que el cerebro humano ya se organiza durante su desarrollo para ayudar a descifrar el lenguaje”, indica el estudio.
Rematar de cabeza en el fútbol puede afectar a los procesos cognitivos del cerebro
Un estudio realizado en jugadoras de fútbol de un instituto de EE UU desvela que golpear el balón con la cabeza puede tener consecuencias sobre el lóbulo frontal. El test, realizado con una nueva aplicación de iPad, prueba que los cabeceos causan trastornos cognitivos que afectan, entre otros, a la ejecución eficaz de tareas.
Una investigación realizada por científicos estadounidenses, publicada esta semana en la revista PLOS ONE, concluye que utilizar la cabeza para golpear o rematar el balón durante un partido de fútbol puede afectar negativamente a algunos procesos cognitivos relacionados con los lóbulos frontales.
Estudios anteriores ya determinaron que los deportes donde se producen contusiones cerebrales, e incluso pérdida de consciencia –como el fútbol americano, el hockey o el boxeo–, son capaces de producir trastornos cognitivos a largo plazo. Sin embargo, si impactos menos violentos como los que se producen en el fútbol llegan a producir daños cerebrales o no es algo que aún no está claro.
Ahora, científicos de la University of Texas Health Science Center (UTHealth) y del Baylor College of Medicine (Texas, EE UU) han intentado aclarar las posibles consecuencias del cabeceo en el fútbol, en especial sobre los lóbulos frontales, la parte del cerebro más susceptible de sufrir daños en estos casos.
Para el estudio se seleccionaron 12 estudiantes que practicaban fútbol con asiduidad y otras 12 que nunca jugaban, todas ellas chicas del mismo instituto. La edad de las chicas estaba comprendida entre los 15 y los 18 años y, en el caso de las futbolistas, practicaban fútbol desde hacía unos ocho años, una media de 11 horas semanales.
Las futbolistas realizaron un entrenamiento con cabeceos inmediatamente antes de la prueba, realizada con una aplicación de iPad creada para la ocasión, y que pretendía evaluar la función ejecutiva, relacionada con la anticipación de metas y la formación de planes.
Los resultados mostraron diferencias importantes entre los dos grupos, ligeramente relacionadas con el número de cabeceos realizados, y de manera importante con los años y horas semanales de entrenamiento. Esto prueba que las diferencias cognitivas fueron debidas a los cabeceos y no a la práctica de deporte misma.
SINC