Órganos humanos en miniatura hechos por impresoras 3D podrían crear un cuerpo en un chip para testear sobre efectos de nuevas drogas en el cuerpo para futuros medicamentos. Una gran noticia, sobre todo, para los animales en los cuales testean los efectos de nuevos medicamentos.
Se trata de un proyecto de “bioimpresión” con un presupuesto de $24 millones de dólares del departamento de Defensa de los Estados Unidos. El “cuerpo de dos pulgadas” no solamente permite investigar sobre nuevos medicamentos y drogas, también permite entender cómo funciona el cuerpo ante enfermedades sin cura o agentes químicos letales. Un proyecto ambicioso y realmente de valor, sobre todo por la crueldad que se ejerce desde la medicina hacia los animales en los laboratorios para crear o probar nuevos desarrollos y medicamentos.
“La cuestión es si [se puede] tener un mejor sistema para probar estos fármacos, con cual se podría pasar por alto las pruebas de la célula y la experimentación con animales para ir directamente en pruebas sobre órganos en miniatura”, dijo Tony Atala, director del Instituto Wake Forest de Medicina Regenerativa de Winston-Salem, Carolina del Norte.
“Estamos imprimiendo órganos sólidos miniatura: hígados en miniatura, el corazón, los pulmones y las estructuras vasculares de los vasos sanguíneos” Atala dijo al sitio LiveScience. Estos órganos no pretenden ser potenciales transplantes sobre cuerpos reales, sino que representan pequeños pedazos de tejido humano. A partir de esos órganos conectados entre sí, a través un sistema de canales de fluido en el cual circula un sustituto de la sangre, se mantienen las células vivas – todo ello situado en un chip de 2 pulgadas con sensores para controlar todo.
Se trata de un proyecto de “bioimpresión” con un presupuesto de $24 millones de dólares del departamento de Defensa de los Estados Unidos. El “cuerpo de dos pulgadas” no solamente permite investigar sobre nuevos medicamentos y drogas, también permite entender cómo funciona el cuerpo ante enfermedades sin cura o agentes químicos letales. Un proyecto ambicioso y realmente de valor, sobre todo por la crueldad que se ejerce desde la medicina hacia los animales en los laboratorios para crear o probar nuevos desarrollos y medicamentos.
“La cuestión es si [se puede] tener un mejor sistema para probar estos fármacos, con cual se podría pasar por alto las pruebas de la célula y la experimentación con animales para ir directamente en pruebas sobre órganos en miniatura”, dijo Tony Atala, director del Instituto Wake Forest de Medicina Regenerativa de Winston-Salem, Carolina del Norte.
“Estamos imprimiendo órganos sólidos miniatura: hígados en miniatura, el corazón, los pulmones y las estructuras vasculares de los vasos sanguíneos” Atala dijo al sitio LiveScience. Estos órganos no pretenden ser potenciales transplantes sobre cuerpos reales, sino que representan pequeños pedazos de tejido humano. A partir de esos órganos conectados entre sí, a través un sistema de canales de fluido en el cual circula un sustituto de la sangre, se mantienen las células vivas – todo ello situado en un chip de 2 pulgadas con sensores para controlar todo.