Antes de llegar a esta conclusión, que sería más propia de los antiguos griegos, hagamos un breve repaso a la historia de la Astronomía:
Aristarco de Samos, (310 adC – 230 adC) midió las distancias de la Tierra a la Luna y al Sol, y expuso un modelo heliocéntrico del Sistema Solar en el que afirmaba que el Sol era el centro del universo alrededor del cual giraban los demás planetas incluyendo la Tierra. Este modelo imperfecto en su momento, pero que hoy sabemos correcto, no fue desarrollado ya que pocos creyeron en esta revolucionaria idea.
La astronomía antigua culmina con el desarrollo de la teoría geocéntrica expuesta en las obras de Ptolomeo, resumidas en el Almagesto. El modelo geocéntrico fue idea de Eudoxo y años después encontró apoyo en Aristóteles.
Nicolás Copérnico (1473-1543) inició una importante revolución astronómica influenciado por los filósofos neoplatónicos. Dedujo que el Sol al aportar luz, calor y vida, era un análogo material de Dios, y propuso un sistema heliocéntrico. Johannes Kepler, tras las precisas observaciones de Tycho Brahe, permitieron que (1571-1630), quien trabajó con él antes de su muerte, enunciara sus trascendentales leyes del movimiento planetario.
Galileo Galilei (1564-1642) construyó un telescopio a partir de un invento del holandés Hans Lippershey y fue el primero en utilizarlo en el estudio astronómico descubriendo los cráteres de la Luna, las lunas de Júpiter, las manchas solares y las fases de Venus. Sus observaciones tan sólo eran compatibles con el modelo copernicano.
Bien, nos quedamos aquí. Este es el modelo que tenemos actualmente: la Tierra gira alrededor del Sol (a escala del Sistema Solar, claro). Perfecto. Pero, ¿es así?
A la respuesta se acercó Euclides (sobre 300 a.C), aunque el no lo supiera, casi al mismo tiempo que Aristaco de Samos expuso su modelo heliocéntrico. Con el cálculo del Baricentro, Euclides calculaba el centro de masas de un triángulo. ¡Ahí está la clave! El estudio de la Dinámica de los Sistemas de Partículas explica el hecho de que la Tierra no gira alrededor del Sol sino gira alrededor del centro de masas del Sol y la Tierra. Y si queremos ser más precisos, gira alrededor del centro de masas del Sistema Solar, es decir, de todos los planetas, satélites, cuerpos celestes y el Sol. Pero al ser la masa del Sol tan grande, en relación con los demás cuerpos, el centro de masas está situado dentro de él, pero no exactamente en su centro.
Así, por ejemplo, si quieremos ser precisos la órbita elíptica que describe la Tierra alrededor del Sol no es realmente la Tierra quién la describe, sino el centro de masas entre la Tierra y la Luna. Por lo que la Tierra da bandazos alrededor de la trayectoria del centro de masas.
Pero despreciemos todos estos factores y supongamos que sólo existen la Tierra y el Sol. El centro real de la órbita de la tierra no es el centro del Sol sino el centro de masas entre ambos. Si el Sol y la Tierra estuvieran unidos con una gran barra y nosotros quisiéramos coger esa barra por un punto en donde se mantuviera en equilibrio estático, este punto debería de ser el centro de masas. Es equivalente a poner una palanca apoyada en un punto con dos objetos de distinta masa. Si buscamos el equilibrio, el centro de masas estará situado más cerca de la masa mayor. Sólo tendríamos que poner un dedo sobre ese punto y levantarlo sin el temor de que el sistema pierda su equilibrio.
El Sol también gira sobre ese centro de masas. Así, el Sol y la Tierra son como dos bailarines sobre patines cogidos de la mano que bailan en esta gran pista que es el Universo y que giran alrededor de su centro de masas.
cienciaonline.com
gracias algo es algo pero primera vez que figuro
Si recomiendan no me enojo

