A lo largo de los años, el periodista Joaquín Morales Sola se ha convertido en el principal portavoz de la embajada de los EE.UU., que suele elegir sus columnas dominicales en el diario La Nación para transmitir, con las reservas del caso, sus talking points o mensajes a la opinión pública argentina. Pero según los cables diplomáticos filtrados por Wikileaks, la relación entre el periodista y la sede diplomática es más compleja de lo que se infiere de la lectura del diario.
Morales Sola es uno de los periodistas más mencionados, con 44 referencias, en los 2510 cables de Wikileaks que van desde mediados de 2004 hasta principios de 2010. Algunos detalles lo separan del resto. Por ejemplo, los cables se refieren a él como leading columnist de la Argentina.
Salvo que escriba o diga algo que le guste particularmente a la embajada, en cuyo caso se convierte en columnista premier. Hay muy pocos “premier” en los Wikileaks de Argentina. Soledad Silveyra aparece como actriz “premier”. Otro detalle es el uso de la abreviatura de nombre. En algunos cables, Morales Sola es simplemente “JMS”, y ese privilegio se reserva para los archiconocidos, como “CFK”, “NK” y muy pocos más.
Un despacho de agosto de 2008 relata un almuerzo en la embajada con JMS como único invitado.
En una conversación de una hora, el columnista político líder Joaquín Morales Sola (JMS) describió que el gobierno de la Argentina lucha por zafar con soluciones de corto plazo y que esta peligrosamente fuera de contacto con la sociedad argentina.
“Informamos de sus opiniones porque Morales Sola es uno de los más astutos y mejor conectados analistas de la escena argentina”, dice varias líneas más abajo.
El cable cuenta que en el almuerzo, más que transmitirle un mensaje, la embajada quería sacarle el jugo a su condición de analista “astuto y bien conectado”.
El columnista de La Nación, JMS, probablemente el comentarista político más influyente de la Argentina, se reunió con el embajador el 15 de agosto. El jefe de Prensa y el asistente de Prensa tambien estuvieron presentes. JMS, que tiene múltiples fuentes en el gobierno, acaparo la conversación y tenía muchas cosas interesantes para contar.
En su análisis para la embajada, tras descalificar a Néstor Kirchner como un peligro para las instituciones políticas del país, Morales Sola ridiculizo a la presidenta CFK:
JMS caracterizo a CFK como inteligente y talentosa pero peligrosamente fuera de contacto con la realidad. Su discurso no se corresponde con lo que está pasando en la sociedad argentina, como la suba de precios que encuentran los consumidores en las tiendas. CFK se aferra tozudamente a sus opiniones y posturas, y le es muy difícil admitir cualquier error o aceptar otros puntos de vista.
JMS sostiene que parte del problema es que CFK ha vivido en una burbuja durante años, saltando de un helicóptero a un avión sin nunca haber tenido que manejar el presupuesto de su familia. Como resultado, cuando sus asesores le dicen que la inflación es un problema, desecha la noticia, creyendo que sus asesores están influidos negativamente por los medios opositores al gobierno
Según muestra el cable, Morales Sola no regalo su astuto análisis basado en sus buenos contactos dentro del gobierno. A cambio de sus impresiones, el columnista logro que la embajada avalara lo que el quería escribir.
Al parecer, JMS advertía cierta preocupación de Washington respecto de las políticas del gobierno argentino. Según el cable, sobre el final del almuerzo le pregunto al entonces embajador Wayne por un artículo que había salido el dia anterior en el diario Clarín. La nota hablaba de la preocupación de un funcionario estadounidense por la situación económica de la Argentina. El embajador desmintió la tapa, dijo que era mentira. Señalo que EE.UU. estaban “complacidos” con el estado de las relaciones entre ambos países. Agrego que, naturalmente, algunas empresas estadounidenses estaban preocupadas por lo que leían en los diarios sobre los conflictos en la Argentina pero destaco que los analistas en Wall Street no anticipaban ninguna crisis económica o cesación de pagos.
JMS pregunto por un informe en el diario Clarín según el subsecretario Shannon estaba preocupado por las condiciones en la Argentina que había pensado en hacer una rápida visita para tener una mejor idea de la seriedad de la situación actual y ofrecer su consejo a CFK.
El embajador Wayne refuto esta historia, diciendo que los problemas argentinos deben resolverlos los argentinos. Recordó como el subsecretario Shannon estuvo recientemente en la Argentina para una ronda de consultas bilaterales, reflejando nuestra mirada de largo plazo sobre la importancia de la Argentina y el valor que le asignamos a nuestra relación bilateral. Estamos complacidos con el estado de nuestro dialogo bilateral y buscamos maneras de fortalecer nuestros vínculos con la Argentina y sus instituciones democráticas, dijo el embajador.
En cuanto a la situación económica, las empresas estadounidenses, así como otras empresas que operan en la Argentina, están preocupadas por la inflación y por el clima de inversiones pero no sienten que hayan sido discriminadas por el gobierno de la Argentina. De hecho, el gobierno de la Argentina continua alentando y promoviendo inversiones de los EE.UU. El embajador concedió que naturalmente hay preocupación en los EE.UU. por la situación de la Argentina dado el conflicto reciente y los informes de prensa.
Cito como ejemplo la visita del funcionario del Congreso, Carl Meacham, quien transmitió la preocupación del secretario Richard Lugar. El embajador señalo, sin embargo, que la mayoría de los analistas de Wall Street no predicen un default o derrumbe de la economía. JMS dijo que estaba de acuerdo con ese punto de vista.
A continuación, el autor del cable cierra su despacho con una ironía sobre la interpretación parcial e interesada que hizo el periodista de los dichos del embajador:
JMS sintetizo estos comentarios en una única oración de su columna del 17 de agosto en La Nación: “En Washington, fuentes confiables de la capital estadounidense concuerdan lacónicamente en que hay preocupación”.
Extraido del site de Wikileaks y del libro Argenleaks de Santiago O´Donnel.
Morales Sola es uno de los periodistas más mencionados, con 44 referencias, en los 2510 cables de Wikileaks que van desde mediados de 2004 hasta principios de 2010. Algunos detalles lo separan del resto. Por ejemplo, los cables se refieren a él como leading columnist de la Argentina.
Salvo que escriba o diga algo que le guste particularmente a la embajada, en cuyo caso se convierte en columnista premier. Hay muy pocos “premier” en los Wikileaks de Argentina. Soledad Silveyra aparece como actriz “premier”. Otro detalle es el uso de la abreviatura de nombre. En algunos cables, Morales Sola es simplemente “JMS”, y ese privilegio se reserva para los archiconocidos, como “CFK”, “NK” y muy pocos más.
Un despacho de agosto de 2008 relata un almuerzo en la embajada con JMS como único invitado.
En una conversación de una hora, el columnista político líder Joaquín Morales Sola (JMS) describió que el gobierno de la Argentina lucha por zafar con soluciones de corto plazo y que esta peligrosamente fuera de contacto con la sociedad argentina.
“Informamos de sus opiniones porque Morales Sola es uno de los más astutos y mejor conectados analistas de la escena argentina”, dice varias líneas más abajo.
El cable cuenta que en el almuerzo, más que transmitirle un mensaje, la embajada quería sacarle el jugo a su condición de analista “astuto y bien conectado”.
El columnista de La Nación, JMS, probablemente el comentarista político más influyente de la Argentina, se reunió con el embajador el 15 de agosto. El jefe de Prensa y el asistente de Prensa tambien estuvieron presentes. JMS, que tiene múltiples fuentes en el gobierno, acaparo la conversación y tenía muchas cosas interesantes para contar.
En su análisis para la embajada, tras descalificar a Néstor Kirchner como un peligro para las instituciones políticas del país, Morales Sola ridiculizo a la presidenta CFK:
JMS caracterizo a CFK como inteligente y talentosa pero peligrosamente fuera de contacto con la realidad. Su discurso no se corresponde con lo que está pasando en la sociedad argentina, como la suba de precios que encuentran los consumidores en las tiendas. CFK se aferra tozudamente a sus opiniones y posturas, y le es muy difícil admitir cualquier error o aceptar otros puntos de vista.
JMS sostiene que parte del problema es que CFK ha vivido en una burbuja durante años, saltando de un helicóptero a un avión sin nunca haber tenido que manejar el presupuesto de su familia. Como resultado, cuando sus asesores le dicen que la inflación es un problema, desecha la noticia, creyendo que sus asesores están influidos negativamente por los medios opositores al gobierno
Según muestra el cable, Morales Sola no regalo su astuto análisis basado en sus buenos contactos dentro del gobierno. A cambio de sus impresiones, el columnista logro que la embajada avalara lo que el quería escribir.
Al parecer, JMS advertía cierta preocupación de Washington respecto de las políticas del gobierno argentino. Según el cable, sobre el final del almuerzo le pregunto al entonces embajador Wayne por un artículo que había salido el dia anterior en el diario Clarín. La nota hablaba de la preocupación de un funcionario estadounidense por la situación económica de la Argentina. El embajador desmintió la tapa, dijo que era mentira. Señalo que EE.UU. estaban “complacidos” con el estado de las relaciones entre ambos países. Agrego que, naturalmente, algunas empresas estadounidenses estaban preocupadas por lo que leían en los diarios sobre los conflictos en la Argentina pero destaco que los analistas en Wall Street no anticipaban ninguna crisis económica o cesación de pagos.
JMS pregunto por un informe en el diario Clarín según el subsecretario Shannon estaba preocupado por las condiciones en la Argentina que había pensado en hacer una rápida visita para tener una mejor idea de la seriedad de la situación actual y ofrecer su consejo a CFK.
El embajador Wayne refuto esta historia, diciendo que los problemas argentinos deben resolverlos los argentinos. Recordó como el subsecretario Shannon estuvo recientemente en la Argentina para una ronda de consultas bilaterales, reflejando nuestra mirada de largo plazo sobre la importancia de la Argentina y el valor que le asignamos a nuestra relación bilateral. Estamos complacidos con el estado de nuestro dialogo bilateral y buscamos maneras de fortalecer nuestros vínculos con la Argentina y sus instituciones democráticas, dijo el embajador.
En cuanto a la situación económica, las empresas estadounidenses, así como otras empresas que operan en la Argentina, están preocupadas por la inflación y por el clima de inversiones pero no sienten que hayan sido discriminadas por el gobierno de la Argentina. De hecho, el gobierno de la Argentina continua alentando y promoviendo inversiones de los EE.UU. El embajador concedió que naturalmente hay preocupación en los EE.UU. por la situación de la Argentina dado el conflicto reciente y los informes de prensa.
Cito como ejemplo la visita del funcionario del Congreso, Carl Meacham, quien transmitió la preocupación del secretario Richard Lugar. El embajador señalo, sin embargo, que la mayoría de los analistas de Wall Street no predicen un default o derrumbe de la economía. JMS dijo que estaba de acuerdo con ese punto de vista.
A continuación, el autor del cable cierra su despacho con una ironía sobre la interpretación parcial e interesada que hizo el periodista de los dichos del embajador:
JMS sintetizo estos comentarios en una única oración de su columna del 17 de agosto en La Nación: “En Washington, fuentes confiables de la capital estadounidense concuerdan lacónicamente en que hay preocupación”.
Extraido del site de Wikileaks y del libro Argenleaks de Santiago O´Donnel.