Científicos estadounidenses descubrieron un planeta fuera del Sistema Solar que, según afirmaron, posee el mayor potencial habitable de los encontrados hasta ahora. “Gliese 581g”, como lo denominaron, posee agua en su superficie.
Además, los científicos anunciaron que piensan que puede haber muchos otros planetas de este tipo en el espacio. Ellos califican de “habitable” a los planetas en los que puede haber vida, aunque no sean sitios agradables para los seres humanos.
Gliese mantiene una masa tres a cuatro veces mayor a la de la Tierra y tiene un ciclo orbital de no más de 37 días. Orbita en torno de una pequeña estrella enana roja llamada Gliese 581, Wolf 562 o HIP 74995, que se encuentra a 20 años luz de la Tierra.
Ya se conocían cuatro planetas en torno de este sol. Uno de esos planetas, que recorre una órbita de 13 días, parece demasiado caliente como para tener agua líquida. El otro, con una órbita de 67 días, demasiado frío.
"Conocíamos planetas en ambos lados de la zona habitable; uno en la demasiado caliente y otro en la demasiado fría, pero ahora tenemos uno en el medio", explicó Steven Vogt, profesor de Astronomía y Astrofísica en la Universidad de California, Santa Cruz.
El planeta Gliese está "anclado". Esto significa que un lado de él se orienta hacia la estrella y recibe luz constante, mientras que el lado opuesto permanece en oscuridad. La zona más habitable en la superficie del planeta sería la línea entre la sombra y la luz, denominada "Terminator".
Los investigadores estiman que la temperatura media de la superficie del planeta varía entre -31°C y -12°C; disminuye hacia el lado oscuro y aumenta hacia el que tiene luz.
A 600 años luz, un planeta que podría ser habitable:Más grande que el planeta Tierra, es el más pequeño encontrado por la sonda Kepler.
El observatorio espacial Kepler encontró en el sistema planetario "Kepler-22", a 600 años luz, el primer planeta situado en la "zona habitable", la región en la que creen que se puede encontrar agua líquida, anunció la NASA en una rueda de prensa.
Los científicos del Centro de Investigación Ames de la NASA anunciaron, además, que Kepler identificó 1.000 nuevos candidatos a planeta, diez de los cuales tienen un tamaño similar al de la Tierra y orbitan en la zona habitable de la estrella de su sistema solar.
El planeta, Kepler-22b, es el más pequeño encontrado por la sonda espacial orbitando en la "zona habitable" -aquella donde las temperaturas permiten la vida- de una estrella similar a la de la Tierra.
Es más grande que la Tierra y todavía no se ha determinado si es rocoso, gaseoso o líquido, pero según dijo la subdirectora del equipo científico del Centro Ames, Natalie Batalha: "estamos cada vez más cerca de encontrar un planeta parecido a la Tierra".
Lanzada en marzo de 2009, la misión de Kepler es recoger datos y pruebas de planetas que orbitan alrededor de estrellas con condiciones de temperatura medias donde pueda existir agua líquida y, por tanto, vida.
Descubrimiento: jueves 1 de septiembre de 2011
Un grupo de astrónomos del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian y del Instituto de Astronomía Max Planck acaba de anunciar, a "solo" 36 años luz de la Tierra (o lo que es igual, a 345,6 billones de km. de distancia), el descubrimiento de otro planeta que tiene todas las papeletas para ser habitable. Se trata de HD85512b y gira alrededor de una enana naranja en la constelación de Vela. El nuevo mundo, afirman los investigadores, se encuentra a la distancia perfecta de su estrella y tiene la masa adecuada para ser incluído en la selecta lista de los planetas más parecidos a la Tierra encontrados hasta la fecha.
De hecho, entre los centenares de mundos descubiertos hasta ahora alrededor de estrellas lejanas, solo existen otros dos que, por lo menos en teoría, podrían parecerse mucho al nuestro. O tres, si contamos al famoso Gliese 581g, cuya existencia es aún motivo de controversia. Del que no cabe duda es de su compañero de órbita, Gliese 581d, al que su masa y la distancia a la que está de su Sol convierten en un firme candidato a ser un mundo habitable.
Ahora, a esta corta lista se une HD85512b, que ha sido descubierto utilizando el mismo instrumento con el que se encontró Gliese 581d, el High Accuracy Radial velocity Planet Searcher (HARPS) instalado en el Observatorio Europeo del Sur (ESO) en Chile. El nuevo mundo tiene cerca de tres veces y media la masa de la Tierra y se encuentra en la zona de habitabilidad de su estrella, la estrecha franja orbital, ni demasiado cerca ni demasiado lejos, que permite la existencia de agua líquida en su superficie.
Su tamaño, además, es un buen indicativo de que su atmósfera no se parece a la de los planetas gigantes (normalmente dominada por hidrógeno y helio) y podría contener, por lo tanto, oxígeno y nitrógeno.
"La distancia está exactamente en el límite en el que se puede tener agua líquida", afirma Lisa Kaltenegger, la autora principal de la investigación. "Si lo comparamos a nuestro Sistema Solar - añade la investigadora- estaría un poco más lejos de lo que Venus está de nuestro Sol". Lo cual significa que el planeta recibe de su estrella apenas un poco más de radiación de la que recibe la Tierra.
Con edad para albergar vida Kaltenegger y sus colegas han calculado que bastaría con que el 50% de HD85512b estuviera cubierto de nubes para que se reflejara al espacio la energía solar suficiente que evitara un sobrecalentamiento que evaporara el agua, si es que el agua existe allí. El 60% de la Tierra, por ejemplo, está cubierta por una manta de nubes.
Por supuesto, que existan o no nubes en HD85512b es algo que depende de que el planeta tenga (o no) una atmósfera similar a la de la Tierra. Y eso es algo muy difícil, por no decir imposible de averiguar con los intrumentos actuales.
Pero el tamaño adecuado y la distancia casi perfecta de su Sol no son las únicas características que hacen de este planeta un firme candidato a albergar vida. En efecto, a estas características se añaden, por un lado, su órbita, completamente circular y estable, de modo que su clima no está sujeto a bruscas variaciones; y por otro, que se encuentra en un sistema solar por lo menos mil millones de años más viejo que el nuestro (que tiene unos 5.000 millones de años), lo que es tiempo más que suficiente para que la vida haya podido desarrollarse allí sin problemas.
Por supuesto, con la tecnología actual no es posible enviar una sonda hasta HD85512b para comprobar si es o no habitable. A pesar de que en términos astronómicos se trata de un planeta muy cercano al nuestro, la distancia resulta insalvable para cualquiera de nuestras naves. Y lo seguirá siendo, con toda probabilidad, durante los próximos siglos.