Un ‘pegamento’ de ADN puede ayudar a reconstruir tejidos
El sistema aprovecha la estrategia natural que construye piezas y luego las ensambla
Está formado con ladrillos que se ensamblan con tejidos específicos. Están contenidos en un hidrogel. Cuando el tejido se regenera, el hidrogel se degrada y el nuevo tejido queda formado
La Nota
Un equipo de científicos ha encontrado una forma de autoensamblar estructuras complejas a partir de ladrillos más pequeños que un grano de sal. La tecnología de autoensamblaje puede ayudar a resolver uno de los mayores retos en la ingeniería de tejidos: la regeneración del tejido humano mediante la inyección de pequeños fragmentos en el cuerpo que se ensamblan para formar estructuras grandes y andamios biocompatibles en una zona lesionada.
La clave para el proceso de autoensamblaje se desarrolló gracias al primer pegamento programable del mundo. El pegamento es un comprimido de ADN, y dirige los ‘ladrillos’ específicos de un gel acuoso para adherirlos el uno al otro, según dicen los científicos.
Programable y flexible
"Mediante el uso de pegamento de gel de ADN para guiar ladrillos para autoensamblaje, estamos creando arquitectura programable sofisticada", explica Peng Yin, del Instituto Wyss de la Universidad de Harvard. Esta estrategia de autoensamblaje innovadora funcionó para ladrillos de gel tan pequeños como un fragmento de limo (30 micras de diámetro) a tan grandes como un grano de arena (1 mm de diámetro), lo que muestra la flexibilidad de la técnica.
El pegamento programable de ADN puede ser usado con otros compuestos para crear un rango de dispositivos pequeños de automontaje, incluyendo microchips reconfigurables, lentes y pegamento quirúrgico que puede ‘tejer’ solo los tejidos deseados, apuntó Ali Khademhosseini, profesor asociada del instituto.
" Podría funcionar para cualquier cosa donde se necesite un pegamento programable para inducir el montaje de estructuras de orden superior, con un gran control sobre su arquitectura, y eso es muy emocionante", dice Khademhosseini, profesor asociado del Massachusetts Institute of Technology
PRIMERO SE DISEÑA Y LUEGO SE CONSTRUYE
Para fabricar los dispositivos o sus componentes, los fabricantes de autos a menudo comienzan con una sola pieza de material y luego lo modifican hasta que tenga las características deseadas. Los científicos utilizan el mismo criterio que los fabricantes, por lo que diseñan los componentes con las propiedades deseadas y luego los ensamblan para producir el dispositivo final.
Sus organismos vivos generan tejidos utilizando una estrategia similar, en la que todos los tipos de células se ensamblan para formar bloques de construcción funcionales que generan tejido apropiado a la función. En el hígado, por ejemplo, los componentes básicos funcionales son unidades pequeñas llamadas lóbulos. En el tejido muscular, los bloques de construcción son las fibras musculares.
Los científicos trataron de imitar esta estrategia de producción mediante el desarrollo de sistemas de auto-montaje para la fabricación de dispositivos. En 2012 el Dr. Yin y sus compañeros informaron que habían desarrollado minúsculos ‘ladrillos’ de ADN más pequeños que el más pequeño virus que se autoensamblaban para formar estructuras 3D a escala nanométrica.
El sistema aprovecha la estrategia natural que construye piezas y luego las ensambla
Está formado con ladrillos que se ensamblan con tejidos específicos. Están contenidos en un hidrogel. Cuando el tejido se regenera, el hidrogel se degrada y el nuevo tejido queda formado
La Nota
Un equipo de científicos ha encontrado una forma de autoensamblar estructuras complejas a partir de ladrillos más pequeños que un grano de sal. La tecnología de autoensamblaje puede ayudar a resolver uno de los mayores retos en la ingeniería de tejidos: la regeneración del tejido humano mediante la inyección de pequeños fragmentos en el cuerpo que se ensamblan para formar estructuras grandes y andamios biocompatibles en una zona lesionada.
La clave para el proceso de autoensamblaje se desarrolló gracias al primer pegamento programable del mundo. El pegamento es un comprimido de ADN, y dirige los ‘ladrillos’ específicos de un gel acuoso para adherirlos el uno al otro, según dicen los científicos.
Programable y flexible
"Mediante el uso de pegamento de gel de ADN para guiar ladrillos para autoensamblaje, estamos creando arquitectura programable sofisticada", explica Peng Yin, del Instituto Wyss de la Universidad de Harvard. Esta estrategia de autoensamblaje innovadora funcionó para ladrillos de gel tan pequeños como un fragmento de limo (30 micras de diámetro) a tan grandes como un grano de arena (1 mm de diámetro), lo que muestra la flexibilidad de la técnica.
El pegamento programable de ADN puede ser usado con otros compuestos para crear un rango de dispositivos pequeños de automontaje, incluyendo microchips reconfigurables, lentes y pegamento quirúrgico que puede ‘tejer’ solo los tejidos deseados, apuntó Ali Khademhosseini, profesor asociada del instituto.
" Podría funcionar para cualquier cosa donde se necesite un pegamento programable para inducir el montaje de estructuras de orden superior, con un gran control sobre su arquitectura, y eso es muy emocionante", dice Khademhosseini, profesor asociado del Massachusetts Institute of Technology
PRIMERO SE DISEÑA Y LUEGO SE CONSTRUYE
Para fabricar los dispositivos o sus componentes, los fabricantes de autos a menudo comienzan con una sola pieza de material y luego lo modifican hasta que tenga las características deseadas. Los científicos utilizan el mismo criterio que los fabricantes, por lo que diseñan los componentes con las propiedades deseadas y luego los ensamblan para producir el dispositivo final.
Sus organismos vivos generan tejidos utilizando una estrategia similar, en la que todos los tipos de células se ensamblan para formar bloques de construcción funcionales que generan tejido apropiado a la función. En el hígado, por ejemplo, los componentes básicos funcionales son unidades pequeñas llamadas lóbulos. En el tejido muscular, los bloques de construcción son las fibras musculares.
Los científicos trataron de imitar esta estrategia de producción mediante el desarrollo de sistemas de auto-montaje para la fabricación de dispositivos. En 2012 el Dr. Yin y sus compañeros informaron que habían desarrollado minúsculos ‘ladrillos’ de ADN más pequeños que el más pequeño virus que se autoensamblaban para formar estructuras 3D a escala nanométrica.