Bueno Taringueros, este es mi primer post, espero les guste es un texto que lei hace muchisimo de Dolina y nunca mas lo encontré así que es mitad Dolina y mitad lo que yo recuerdo realmente me parece bueno y que deja una enseñanza, lo busque y no lo encontre, si es repost, me avisan, si?.
Espero lo disfruten mucho y también lo pongan en práctica.
Se puede afirmar, sin temor a la indignación, que en los tiempos que corren, es cada vez mas improbable toparse con una aventura.
Lo imprevisto, extraño, novedoso, lo misterioso parece que no sucede
La gente sale de su casa cada mañana esperando que algo suceda, y buscando, como decia Whitman "algo pernicioso, temible, algo incompatible con una vida mezquina, algo desconocido, algo absorvente desprendido de su anclaje y bogando en libertad"
Pero la búsqueda siempre es inútil y casi todos los hombres en el ocaso de sus vidas, confiesan "nunca he vivido una aventura".
La actual civilización parece de alguna forma pre-formulada, predestinada para que no ocurran estas oportunidades de embarcarse a lo desconocido. Porque en realidad lo desconocido trae aparejado el temido riesgo y pocos son los que quieren arriesgarse.
Parece un estandarte de esta civilizacion la seguridad, toda la tecnología que nos rodea de alguna forma u otra esta destinada a esa tarea, a evitar los imprevistos "Las cerraduras, los telefonos, los plazos fijos, los métodos anticonceptivos, las agendas, los botones, los paracaidas, los semaforos, las alarmas, los bomberos, las cajas fuertes"
Pero no hay que quedarse en este estado, tenemos que dejarnos caer en la tentación de vivir una, aunque sea una corta aventurita.
No hay que pensar que las aventuras tocaran nuestra puerta, de nada sirve esperar una aventura viendo televisión o los domingos mirando vidrieras o sentados en el porsche de su casa. (Y aca viene la parte mas dura) "Uno tiene que crear los sucesos extraordinarios que darán vida a estas aventuras".
Ojo cuando digo aventuras no me refiero a aventuras tipo Indina Jones, asaltar un banco o emprender un viaje sin remera atravez de la Antártida, hay aventuras posibles, mas cerca de lo que nosotros pensamos "investigar a un mendigo para ver si es rico, ir a pescar a un río cercano a tu casa, comprarte una patineta y largarte del punto mas alto al grito de "viva la democracia", agacharse para ver porque ese cohete no prendio, buscar algún oculto tesoro en la casa de la abuela, no se, ustedes tambien imaginen!.
Salgamos de una vez. Salgamos a hacer quilombo (si, quilombo), a defender causas perdidas, a recobrar algún recuerdo olvidado, a crear recuerdos, a despilfarrar lo que hemos ahorrado, a enamorarnos sin temor a ser rechazados. A que nos peguen, a que nos derroten, a que nos apuñalen por la espalda, a que nos crean totalmente locos sin remedio.
Cualquier cosa es preferible a esta mediocridad, a esa miserable resignación que algunos llaman madurez.
Espero que lo hayan disfrutado amigos taringueros, comenten mucho!!
Y salgan a buscar aventuras carajo!!!!
Espero lo disfruten mucho y también lo pongan en práctica.
Se puede afirmar, sin temor a la indignación, que en los tiempos que corren, es cada vez mas improbable toparse con una aventura.
Lo imprevisto, extraño, novedoso, lo misterioso parece que no sucede
La gente sale de su casa cada mañana esperando que algo suceda, y buscando, como decia Whitman "algo pernicioso, temible, algo incompatible con una vida mezquina, algo desconocido, algo absorvente desprendido de su anclaje y bogando en libertad"
Pero la búsqueda siempre es inútil y casi todos los hombres en el ocaso de sus vidas, confiesan "nunca he vivido una aventura".
La actual civilización parece de alguna forma pre-formulada, predestinada para que no ocurran estas oportunidades de embarcarse a lo desconocido. Porque en realidad lo desconocido trae aparejado el temido riesgo y pocos son los que quieren arriesgarse.
Parece un estandarte de esta civilizacion la seguridad, toda la tecnología que nos rodea de alguna forma u otra esta destinada a esa tarea, a evitar los imprevistos "Las cerraduras, los telefonos, los plazos fijos, los métodos anticonceptivos, las agendas, los botones, los paracaidas, los semaforos, las alarmas, los bomberos, las cajas fuertes"
Pero no hay que quedarse en este estado, tenemos que dejarnos caer en la tentación de vivir una, aunque sea una corta aventurita.
No hay que pensar que las aventuras tocaran nuestra puerta, de nada sirve esperar una aventura viendo televisión o los domingos mirando vidrieras o sentados en el porsche de su casa. (Y aca viene la parte mas dura) "Uno tiene que crear los sucesos extraordinarios que darán vida a estas aventuras".
Ojo cuando digo aventuras no me refiero a aventuras tipo Indina Jones, asaltar un banco o emprender un viaje sin remera atravez de la Antártida, hay aventuras posibles, mas cerca de lo que nosotros pensamos "investigar a un mendigo para ver si es rico, ir a pescar a un río cercano a tu casa, comprarte una patineta y largarte del punto mas alto al grito de "viva la democracia", agacharse para ver porque ese cohete no prendio, buscar algún oculto tesoro en la casa de la abuela, no se, ustedes tambien imaginen!.
Salgamos de una vez. Salgamos a hacer quilombo (si, quilombo), a defender causas perdidas, a recobrar algún recuerdo olvidado, a crear recuerdos, a despilfarrar lo que hemos ahorrado, a enamorarnos sin temor a ser rechazados. A que nos peguen, a que nos derroten, a que nos apuñalen por la espalda, a que nos crean totalmente locos sin remedio.
Cualquier cosa es preferible a esta mediocridad, a esa miserable resignación que algunos llaman madurez.
Espero que lo hayan disfrutado amigos taringueros, comenten mucho!!
Y salgan a buscar aventuras carajo!!!!