Algo en tu interior te dice que no estás haciendo lo que realmente te gusta. Los resultados lo confirman, ¿alcanza con eso para decir que te equivocaste de carrera? Vamos a ver todos los síntomas que te dicen que lo que estudiás no es lo tuyo.
Antes de empezar, me gustaría aclarar que en esta nota vamos a hablar de las señales más comunes que tienen los estudiantes cuando eligen una carrera para la cual no tienen condiciones. Esto no significan que no la puedan cursar. Hay mucha gente que estudia carreras que no les gustan, pero a pesar de eso, logran recibirse.
Otras veces, ocurre que un alumno obtiene malos resultados y lo primero que piensa es “me equivoqué de carrera”. Esto puede ser un error porque existen carreras muy difíciles en las cuales los resultados al comenzar suelen ser adversos.Bien, ahora sí. Si te equivocaste de carrera seguro te identificarás con todos o casi todos los siguientes ítems.
1- Preferís otras asignaturas: Lo que estudiás día a día no te gusta para nada. En cambio, envidiás las materias que rinden amigos tuyos que cursan otras carreras.
2- Malos resultados: Siempre en comparación con el resto. Si estás en una carrera en la que a todos les suele ir mal al principio, entonces te va peor que a los demás.
3- Lentitud al captar conceptos: Nuevamente con respecto al resto de tus compañeros. Podeś ver como los demás logran entender con facilidad temas que a vos te llevan varias horas.
4- No te proyectas: No te ves en tres años estudiando lo mismo. Simplemente no podés imaginarte cursando y aprobando las materias actuales y las que le siguen.
5- Facilidad con las asignaturas complementarias: Te va mejor en las asignaturas que no pertenecen al núcleo duro de tu carrera. Aquellas que tienen otra orientación.
6- Síntomas físicos: Cada vez que tenés que leer los apuntes sentís algo en el estómago que no te hace sentir bien. O cuando cursás tenés una sensación extraña de “no debería estar aquí”. Esta es la señal más clara de que no estás haciendo lo que realmente querés. Escuchar a nuestro cuerpo es la mejor manera de orientarnos.
7- No te interesa ejercer la profesión: Lo decís y lo comentás con tus compañeros. Tu objetivo es recibirte, pero no te interesa para nada ejercer.
8- Motivación ajena: El motivo por el que estudiás la carrera es por tradición en tu familia ya que todos la estudiaron, o porque es la que estudian tus amigos, o la chica/o que te gusta, o porque te obligan a estudiarla o por que te gustó el nombre, pero no tenías idea de que trataba.
9- Falta de entusiasmo: El profesor anuncia que la clase siguiente va a explicar un tema determinado y ves como tus compañeros se entusiasman, pero a vos no se te mueve un pelo.
10- Te quedás con lo que te dan: Termina la clase o terminás de estudiar en tu casa y hacés cualquier cosa menos algo vinculado con los temas que estudiás. No te mantenés actualizado ni investigas nada relacionado. No tenés curiosidad en lo más mínimo por lo que estudiás, para vos es solo una obligación.