InicioCiencia EducacionCuento para los lectores de media Noche 3
Hola Comunidad Taringa! Para aquellos lectores de media noche hoy quiero compartir con ustedes este excelente cuento, otro de los mejores narrados en el libro de Jorge Bucay "Recuentos para Demaian". El mismo nos deja una enseñanza y moraleja de vida que podremos llevar donde vayamos y compartir con quienes queramos. El plantador de datiles En un oasis escondido entre lejanos paisajes del desierto se encontraba el viejo Elihau de rodillas junto a unas palmeras datileras. Su vecino Hakim, el acaudalado mercader, se detuvo en el oasis para que sus camellos abrevaran y vio a Eliahu sudando mientras parecía escarbar en la arena. - ¿Qué tal, anciano? La paz sea contigo. - Y contigo —contestó Eliahu— sin dejar su tarea. - ¿Qué haces aquí, con este calor y esa pala en las manos? - Estoy sembrando, contestó el viejo. - ¿Qué siembras aquí, Eliahu? - Dátiles —respondió Eliahu— mientras señalaba el palmar a su alrededor. - ¡Dátiles! —repitió el recién llegado y cerró los ojos como quien escucha la mayor estupidez del mundo con comprensión—. El calor te ha dañado el cerebro, querido amigo. Ven, deja esa tarea y vamos a la tienda a beber una copa de licor. - No, debo terminar la siembra. Luego, si quieres, beberemos… - Dime, amigo. ¿Cuántos años tienes? - No sé… Sesenta, setenta, ochenta… No sé… Lo he olvidado. Pero eso, ¿Qué importa? - Mira, amigo. Las datileras tardan más de cincuenta años en crecer, y sólo cuando se convierten en palmeras adultas están en condiciones de dar frutos. Yo no te estoy deseando el mal, y lo sabes. Ojalá vivas hasta los ciento un años, pero tú sabes que difícilmente podrás llegar a cosechar algo de lo que hoy estás sembrando. Deja eso y ven conmigo. - Mira, Hakim. Yo he comido los dátiles que sembró otro, otro que tampoco soñó con comer esos dátiles. Yo siembro hoy para que otros puedan comer mañana los dátiles que estoy plantando… Y aunque sólo fuera en honor de aquel desconocido, vale la pena terminar mi tarea. - Me has dado una gran lección, Eliahu. Déjame que te pague con una bolsa de monedas esta enseñanza que hoy me has dado —Y, diciendo esto, Hakim puso en la mano del viejo una bolsa de cuero. - Te agradezco tus monedas, amigo. Ya ves, a veces pasa esto: tú me pronosticabas que no llegaría a cosechar lo que sembrara. Parecía cierto, y sin embargo, fijate, todavía no he acabado de sembrar y ya he cosechado una bolsa de monedas y la gratitud de un amigo. - Tu sabiduría me asombra, anciano. Esta es la segunda gran lección que me das hoy y quizás es más importante que la primera. Déjame pues que pague también esta lección con otra bolsa de monedas. - Y a veces pasa esto —siguió el anciano. Y extendió la mano mirando las dos bolsas de monedas—. Sembré para no cosechar y, antes de terminar de sembrar, coseché no sólo una, sino dos veces. - Ya basta, viejo. No sigas hablando. Si sigues enseñándome cosas tengo miedo de que toda mi fortuna no sea suficiente para pagarte. The End Gracias por pasar!
Datos archivados del Taringa! original
2puntos
254visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
2visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

j
jonymol🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts4
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.