Origen:
La Orden estaría identificada íntimamente con las Cruzadas.
Las Cruzadas: campañas militares comúnmente sostenidas por motivos religiosos llevadas a cabo por gran parte de la Europa latina cristiana, en particular, de los francos de Francia y el Sacro Imperio Romano. Las cruzadas, con el objetivo específico de restablecer el control cristiano de Tierra Santa, se libraron durante un período de casi 200 años, entre 1095 y 1291
Las Cruzadas
Tras la primera Cruzada, 9 caballeros franceses decidieron fundar una Orden, entre cuyas intenciones, y a diferencia de lo que sucedía con los cruzados, no estaba la de combatir sistemáticamente a los musulmanes. Tampoco asistían a pobres y a enfermos, como sucediera con los Caballeros de San Juan (Caballeros de Malta) o con los Hospitalarios, ni tampoco quedaban circunscritos a un ámbito territorial de actuación, sino la de defender a los cristianos que peregrinaban a los Santos Lugares.
Esos 9 caballeros instalados en Jerusalén fundadores de la Orden en 1118 eran
• Hugues de Payns, real promotor de la Orden y 1º Gran Maestre
• Geoffroy de Saint-Omer
• Geoffroy Bisol
• André de Montbard, tío de San Bernardo de Claraval
• Payen de Montdidier
• Archambaud de Saint-Amand
• Gondemar
• Rossal
• Hugues de Champagne

Balduino II, que reinaba entonces en la ciudad, les permitió establecer sus cuarteles generales en una sala de su palacio, situado cerca de la mezquita de Al-Aqsa, La Única, en la explanada del que fuera antiguo Templo de Salomón y del que, por dicha razón, tomarán el nombre de templarios… 196 años de vida para una organización poderosa y controvertida, 22 Grandes Maestres hasta 1314, en que desaparecen.
Explanada del antiguo Templo de Salomón. Mezquita de Al-Aksa; en el extremo inferior izquierdo el Muro de las Lamentaciones. En la parte superior, la mezquita de Omar o Cúpula de la Roca
La mezquita de Omar o Cúpula de la Roca (Qubbat al-Sakhra), para la tradición judía era el lugar en el que se encontraba el santum santorum -donde supuestamente estaba el Arca de la Alianza- del Templo de Salomón. Cuya cima es donde cuenta la Biblia que el ángel le pidió a Abraham el sacrificio de su hijo Isaac, deteniéndolo poco después tras comprobar la sumisión del patriarca. Además las hipotéticas huellas del pie de Mahoma y de la mano del arcángel Gabriel que se le apareció.
Arca de la Alianza
De base octagonal… estructura que servirá de modelo para numerosas construcciones templarias con un significado místico. La conversión de lo material -lo octogonal, como primer desarrollo de la cruz templaria, pero también del número 4 o cuadrado, que cabalísticamente representa la manifestación- en lo sagrado, simbolizado en este caso por el círculo. La plasmación geométrica que resuelve la anhelada formulación matemática de francmasones, alquimistas y cabalistas medievales, tierra y cielo unidos en un recinto sagrado.
La cruz templaria, representando los 4 puntos cardinales
La explanada en la que fueron construidas las mezquitas de Omar y Al-Aqsa quedaba todavía un muro de la época del Templo de Salomón, Muro de las Lamentaciones. Metros más abajo se encuentra el Santo Sepulcro o tumba de Jesucristo, según la Iglesia católica, explica que Jerusalén fuera considerada la capital religiosa de judíos, musulmanes y cristianos.
Los templarios buscaron el reconocimiento de la Iglesia jurando fidelidad a Teocleto, Patriarca de Jerusalén, sucesor del apóstol Juan, cuya veneración por este apóstol está ligada a una visión más gnóstica (conocimiento) de los Evangelios. Hicieron votos de pobreza y se ocuparon de la protección de los cristianos en Jerusalén, sus caminos y alrededores.
Hugues de Payns tenia un amigo con gran influencia en la monarquía y el clero de la época, San Bernardo, fundador de la abadía de Claraval y perteneciente a la orden del Cister.
San Bernardo de Claraval, en francés Bernardo de Clairvaux
San Bernardo sería quien redactaría los estatutos de la orden del Temple, basándose en la regla de San Agustín. Durante el pontificado del papa Honorio II en el concilio de Troyes son reconocidos estos estatutos, los cuales los templarios pasan a ser defensores de la Iglesia por expresa voluntad divina ante los adversarios y enemigos de Cristo.
Papa Honorio II
Con un sistema altamente jerarquizado la Orden era distinguida por los colores de sus hábitos,
• el Gran Maestre, los comendadores y los caballeros llevaban un hábito blanco
• los capellanes un hábito marrón
• los sargentos un hábito gris, al igual que los escuderos que se iniciaban en la caballería
• los artesanos y domésticos un hábito negro
Cubriéndose todos, con una capa blanca como símbolo de pureza. Y sobre el hombro izquierdo, la cruz roja paté.
Trabajaron por el acercamiento de las religiones. En cierta medida aspiraron a crear las bases de una Religión Universal, si bien fracasaron, pues como proyecto sincrético resultó demasiado adelantado para la época.
Bajo la dirección del Gran Maestre de la Orden, Jacques de Molay, las tensiones se agudizaron con el Papa Clemente V. Francia gobernada por Felipe el Hermoso, quien les envidiaba sus riquezas, temía por su enorme poder y no les perdonaba que hubieran negado la entrada a uno de sus hijos. Tuvo la idea entonces de condenarles por herejía y prácticas blasfemas. En 1307 se arrestaba así, con la aprobación de la Iglesia, a numerosos caballeros, dando comienzo al final de la Orden.
Gran Maestre de los templarios, Jacobo de Molay
Clemente V
Felipe IV, el hermoso
Durante los 9 primeros años no se incrementaron nuevos caballeros ni entraron en combate, sus fines u objetivos más importantes eran otros. No es de extrañar que su historia aparezca especialmente ligada a las sagradas reliquias:
• la Lanza de Longinos (lanza con la que un soldado romano -Longino según un texto bíblico apócrifo- atravesó el cuerpo de Jesús cuando estaba en la cruz)
• el Sudario de Jesús (tela que se colocó sobre el cuerpo de Jesucristo en el momento de su entierro, el rostro que aparece es el suyo)
• el santo Grial (con el que tuvo su última cena Jesús)
• el propio Arca de la Alianza (custodiaba las Tablas de la Ley con las que Moisés había suscrito la alianza del pueblo judío con Yahvé).

Lanza de Longinos
Santo Sudario
Jesucristo durante la última Cena con el Santo Grial
En tiempos de Salomón fueron colocadas, junto al Arca, en el santa santorum del Templo que mandó construir. Se decía la existencia de una cavidad secreta bajo el Templo con el objeto de esconderlo en caso de destrucción, como así sucedió. Y en el que presumiblemente los templarios estuvieron excavando.
Con el Arca, debieron encontrar además patrones y medidas propias de la geometría sagrada empleada para el Templo de Salomón y que después utilizarían en la construcción de las catedrales góticas, por su repentina irrupción en la Europa de 1130, un enigma que la investigación histórica siempre se ha cuestionado.
Capilla Gótica siglo XV
La Catedral de Chartres, siglo XIII
Tan distinto del románico, que le precede, con un refinamiento y una complejidad ajena a todo lo visto y características en las abadías cistercienses íntimamente ligadas a la fundación del Temple.
Este arte aparece después de la primera cruzada y especialmente tras el retorno de los Caballeros templarios con su secreto.
Un secreto que tendría que ver con la utilización de una geometría sagrada en la construcción de templos y catedrales. Depositarios de una tradición oculta, con sus capiteles y gárgolas, con sus galerías, la altura de sus agujas y campanarios parecen desvelar saberes antiquísimos heredados del Templo de Salomón o bien de Moisés, quien sin duda estaba formado en las técnicas constructivas del antiguo Egipto.
La catedral gótica de Chartres, muy cerca de Paris, o la Capilla de la Abadía de Rosslyn, en Escocia, y la iglesia de Saint-Merry contienen inscripciones sobre las sagradas reliquias, además de las relativas al Arca o a otras expresiones iniciáticas y ritualísticas… En el pórtico de esta última, construido por lo demás en el XIX, se encuentra la representación más clara que conocemos del Bafomet.
Iglesia Saint-Merry con la representación de Bafomet
Curiosidades: el hecho de que los templarios hubiesen encontrado y llevado secretamente a Francia algún tipo de documento u objeto, enlaza un suceso extraño que aparece siglos después, en 1885, en una población del sur de Francia, Rennes-le-Ch"teau.
Michael Baigent, Richard Leigh y Henry Lincoln, autores de El Enigma Sagrado, sacan a la luz una tradición oculta que enlaza con las leyendas sobre el Grial, el culto a Maria Magdalena, los Cátaros… la Orden de Sión y otras, de cuyo secreto eran conocedores, los Templarios.
Tras la séptima cruzada se deseaba integrar las distintas fuerzas religiosas que actuaban en Tierra Santa para un frente único ante el asedio de los musulmanes, reuniendo las órdenes del Temple y de los Hospitalarios, pero la negativa de los reyes de Castilla y de Aragón hicieron fracasar la iniciativa
Orden de los Caballeros Hospitalarios
La propuesta se volvió a plantear años más tarde, durante el pontificado de Clemente V, con la negativa en este caso de Jacques de Molay. Incluso Felipe IV –que intentaba poner límites al poder del Temple- llegó a plantear la integración de las órdenes militares religiosas bajo el mando único de uno de sus hijos.
El rechazo por parte de los templarios, dejaba el campo libre para sus enemigos, que intentaron desde ese momento debilitarles. Las primeras acusaciones, basándose de simples rumores infundados, fueron hechas por Esquiú de Floyrano. A partir de ese momento, se introdujeron espías a la Orden, todo ello bajo la instrucción de Guillaume de Nogaret.
Guillaume de Nogaret
En la mañana del viernes 13 de octubre de 1307 -fecha que a partir de entonces comienza a considerarse fatídica por la superstición popular- los soldados conducidos por emisarios del Rey se presentaron en todas las Encomiendas templarias para arrestarlos, sin oposición alguna por su parte. Se les requisaron sus bienes y se hicieron públicas sus acusaciones.
Puntos de condena:
- En la celebración de la misa, los capellanes de la orden no consagraban la hostia, convirtiéndola en una ceremonia pagana.
- Los templarios estaban autorizados y además se les animaba a practicar la sodomía y otras perversiones sexuales.
- La ceremonia oficial de admisión a la Orden era seguida de otra secreta durante la cual el postulante era invitado a escupir sobre la cruz y a renegar de Cristo.
- En los rituales secretos, sus dignatarios adoraban una cabeza que tenía aspecto diabólico y a la que denominaban Bafomet.
El procedimiento carecía de cualquier garantía y fundamento. No cabía bajo ninguna lógica que estos caballeros entregaran su patrimonio y ofrecían su vida por la defensa de unos ideales, para acabar realizando prácticas contradictorias con su credo.
Su modestia inicial era puesta de manifiesto al compartir un solo caballo, como aparecía en el sello, pero también se quería dar con ello un significado de hermandad. Los dos caballeros representaban la dualidad del mundo de la manifestación, pero unida por lazos de amor y de fraternidad o el Beso de La Paz en la boca al aspirante que incluso, en algunas otras ceremonias, les besaba la parte inferior de la espalda al objeto de abrirles su plexo o centro energético –el Mulhadhara Chackra de los orientales- que significaba la transmisión del aliento sagrado.
Lejos de entenderlo así, Felipe IV insinuó que los dos caballeros sobre una sola montura evocaban un acto de sodomía, el Bafomet tenía un aspecto diabólico y que sus dignatarios supuestamente adoraban. Totalmente sacado de su contexto ritualístico. Esto hizo ir socavando y desprestigiando la legitimidad del Temple.
El Bafomet, es el Guardián del Umbral, figura clave en las ceremonias de iniciación de las Escuelas de los Misterios. Tenía en este caso el aspecto de un carnero antropomorfo, propio de las representaciones demoníacas de la iconografía cristiana, extraídas probablemente del Fauno, el genio de los bosques de la mitología griega.
Guardián del Umbral
Caracterizado, más que por sus cualidades proféticas, por las tentaciones o pruebas con las que habría que enfrentarse el candidato antes de su paso como Caballero.
En los misterios egipcios, el papel de Guardián del Umbral por excelencia lo representa la Esfinge, quien planteaba al neófito un enigma con el objeto de comprobar su capacidad y determinación. El propio Jesús en la tradición judeo-cristiana, hubo de ganarse su propio merecimiento al superar las tentaciones que el propio Diablo le planteó en el desierto, quien asumía igualmente en ese momento el papel de Guardián de los Misterios.
Jesús tentado por Satanás en el desierto
El guardián del umbral representaba así al diablo personal que el aspirante debe vencer en su búsqueda iniciática de perfeccionamiento y sabiduría. Enfrentándolo podrá oír su Voz Interior… que le guiará para poder vencer los obstáculos del camino para llegar al perfeccionamiento y purificación.
El Bafomet llevaba sobre su frente una esmeralda luminosa en forma de octágono; encerraba en sí mismo al Alma o su despertar, la Luz, la Verdad. El guardián, pulsa no más que las pasiones humanas y prueba nuestra capacidad de superación y determinación. De esta manera el hombre, si bien cayó envilecido en la materia, es portador igualmente -simbolizado por la piedra preciosa- de una esperanza latente que le permite retornar nuevamente hasta Dios.
Clemente V convocó en 1311 el concilio de Vienne, donde si bien no se condenaba a la Orden se ponía fin a sus actividades. En cuanto a sus bienes, con excepción de los que el rey francés había confiscado en el arresto, serían devueltos a los Hospitalarios, cuya actividad se limitaba a la atención de pobres y enfermos.
Los templarios que confirmaron su confesión en presencia del Papa fueron perdonados y liberados, los que no se retractaron fueron condenados a la hoguera.
Los altos dignatarios de la orden durante su proceso público fueron condenados a prisión por perpetuidad, pero cuando fue enunciada la sentencia, Jacques de Molay y Geoffroy de Charnay se levantaron y se retractaron, afirmando que su único crimen había consistido en hacer una falsa confesión para salvar sus vidas. A partir de ese momento, estaban destinados a la hoguera.
Jacques de Molay quemado en la hoguera
Jacques de Molay una vez más gritó su inocencia así como la de la Orden. Exclamó:
“No somos culpables de los crímenes que se nos imputan. La regla del Temple es santa, justa y cristiana, pero yo de sobra merezco la muerte porque he traicionado a la Orden para salvar mi vida. Es cierto que voy a morir, pero pronto caerá la desgracia sobre los que nos han condenado sin justicia. Tú, Clemente, y tú Felipe, traidores de la fe cristiana, ¡os emplazo a los dos ante el tribunal de Dios! A ti Clemente en cuarenta días, y a ti, Felipe, en el curso del año”
Ciertamente así ocurrió, el Papa murió debido a una enfermedad un mes más tarde, mientras que el Rey pereció en el mismo año, el 29 noviembre de 1315, en un accidente de caza.
La Orden estaría identificada íntimamente con las Cruzadas.
Las Cruzadas: campañas militares comúnmente sostenidas por motivos religiosos llevadas a cabo por gran parte de la Europa latina cristiana, en particular, de los francos de Francia y el Sacro Imperio Romano. Las cruzadas, con el objetivo específico de restablecer el control cristiano de Tierra Santa, se libraron durante un período de casi 200 años, entre 1095 y 1291
Las Cruzadas
Tras la primera Cruzada, 9 caballeros franceses decidieron fundar una Orden, entre cuyas intenciones, y a diferencia de lo que sucedía con los cruzados, no estaba la de combatir sistemáticamente a los musulmanes. Tampoco asistían a pobres y a enfermos, como sucediera con los Caballeros de San Juan (Caballeros de Malta) o con los Hospitalarios, ni tampoco quedaban circunscritos a un ámbito territorial de actuación, sino la de defender a los cristianos que peregrinaban a los Santos Lugares.
Esos 9 caballeros instalados en Jerusalén fundadores de la Orden en 1118 eran
• Hugues de Payns, real promotor de la Orden y 1º Gran Maestre
• Geoffroy de Saint-Omer
• Geoffroy Bisol
• André de Montbard, tío de San Bernardo de Claraval
• Payen de Montdidier
• Archambaud de Saint-Amand
• Gondemar
• Rossal
• Hugues de Champagne

Hugues de Payns
Balduino II, que reinaba entonces en la ciudad, les permitió establecer sus cuarteles generales en una sala de su palacio, situado cerca de la mezquita de Al-Aqsa, La Única, en la explanada del que fuera antiguo Templo de Salomón y del que, por dicha razón, tomarán el nombre de templarios… 196 años de vida para una organización poderosa y controvertida, 22 Grandes Maestres hasta 1314, en que desaparecen.
Explanada del antiguo Templo de Salomón. Mezquita de Al-Aksa; en el extremo inferior izquierdo el Muro de las Lamentaciones. En la parte superior, la mezquita de Omar o Cúpula de la Roca
La mezquita de Omar o Cúpula de la Roca (Qubbat al-Sakhra), para la tradición judía era el lugar en el que se encontraba el santum santorum -donde supuestamente estaba el Arca de la Alianza- del Templo de Salomón. Cuya cima es donde cuenta la Biblia que el ángel le pidió a Abraham el sacrificio de su hijo Isaac, deteniéndolo poco después tras comprobar la sumisión del patriarca. Además las hipotéticas huellas del pie de Mahoma y de la mano del arcángel Gabriel que se le apareció.
Arca de la Alianza
De base octagonal… estructura que servirá de modelo para numerosas construcciones templarias con un significado místico. La conversión de lo material -lo octogonal, como primer desarrollo de la cruz templaria, pero también del número 4 o cuadrado, que cabalísticamente representa la manifestación- en lo sagrado, simbolizado en este caso por el círculo. La plasmación geométrica que resuelve la anhelada formulación matemática de francmasones, alquimistas y cabalistas medievales, tierra y cielo unidos en un recinto sagrado.
La cruz templaria, representando los 4 puntos cardinales
La explanada en la que fueron construidas las mezquitas de Omar y Al-Aqsa quedaba todavía un muro de la época del Templo de Salomón, Muro de las Lamentaciones. Metros más abajo se encuentra el Santo Sepulcro o tumba de Jesucristo, según la Iglesia católica, explica que Jerusalén fuera considerada la capital religiosa de judíos, musulmanes y cristianos.
Los templarios buscaron el reconocimiento de la Iglesia jurando fidelidad a Teocleto, Patriarca de Jerusalén, sucesor del apóstol Juan, cuya veneración por este apóstol está ligada a una visión más gnóstica (conocimiento) de los Evangelios. Hicieron votos de pobreza y se ocuparon de la protección de los cristianos en Jerusalén, sus caminos y alrededores.
Hugues de Payns tenia un amigo con gran influencia en la monarquía y el clero de la época, San Bernardo, fundador de la abadía de Claraval y perteneciente a la orden del Cister.
San Bernardo de Claraval, en francés Bernardo de Clairvaux
San Bernardo sería quien redactaría los estatutos de la orden del Temple, basándose en la regla de San Agustín. Durante el pontificado del papa Honorio II en el concilio de Troyes son reconocidos estos estatutos, los cuales los templarios pasan a ser defensores de la Iglesia por expresa voluntad divina ante los adversarios y enemigos de Cristo.
Papa Honorio II
Con un sistema altamente jerarquizado la Orden era distinguida por los colores de sus hábitos,
• el Gran Maestre, los comendadores y los caballeros llevaban un hábito blanco
• los capellanes un hábito marrón
• los sargentos un hábito gris, al igual que los escuderos que se iniciaban en la caballería
• los artesanos y domésticos un hábito negro
Cubriéndose todos, con una capa blanca como símbolo de pureza. Y sobre el hombro izquierdo, la cruz roja paté.
Trabajaron por el acercamiento de las religiones. En cierta medida aspiraron a crear las bases de una Religión Universal, si bien fracasaron, pues como proyecto sincrético resultó demasiado adelantado para la época.
Bajo la dirección del Gran Maestre de la Orden, Jacques de Molay, las tensiones se agudizaron con el Papa Clemente V. Francia gobernada por Felipe el Hermoso, quien les envidiaba sus riquezas, temía por su enorme poder y no les perdonaba que hubieran negado la entrada a uno de sus hijos. Tuvo la idea entonces de condenarles por herejía y prácticas blasfemas. En 1307 se arrestaba así, con la aprobación de la Iglesia, a numerosos caballeros, dando comienzo al final de la Orden.
Gran Maestre de los templarios, Jacobo de Molay
Clemente V
Felipe IV, el hermoso
Durante los 9 primeros años no se incrementaron nuevos caballeros ni entraron en combate, sus fines u objetivos más importantes eran otros. No es de extrañar que su historia aparezca especialmente ligada a las sagradas reliquias:
• la Lanza de Longinos (lanza con la que un soldado romano -Longino según un texto bíblico apócrifo- atravesó el cuerpo de Jesús cuando estaba en la cruz)
• el Sudario de Jesús (tela que se colocó sobre el cuerpo de Jesucristo en el momento de su entierro, el rostro que aparece es el suyo)
• el santo Grial (con el que tuvo su última cena Jesús)
• el propio Arca de la Alianza (custodiaba las Tablas de la Ley con las que Moisés había suscrito la alianza del pueblo judío con Yahvé).

Lanza de Longinos
Santo Sudario
Jesucristo durante la última Cena con el Santo Grial
En tiempos de Salomón fueron colocadas, junto al Arca, en el santa santorum del Templo que mandó construir. Se decía la existencia de una cavidad secreta bajo el Templo con el objeto de esconderlo en caso de destrucción, como así sucedió. Y en el que presumiblemente los templarios estuvieron excavando.
Con el Arca, debieron encontrar además patrones y medidas propias de la geometría sagrada empleada para el Templo de Salomón y que después utilizarían en la construcción de las catedrales góticas, por su repentina irrupción en la Europa de 1130, un enigma que la investigación histórica siempre se ha cuestionado.
Capilla Gótica siglo XV
La Catedral de Chartres, siglo XIII
Tan distinto del románico, que le precede, con un refinamiento y una complejidad ajena a todo lo visto y características en las abadías cistercienses íntimamente ligadas a la fundación del Temple.
Este arte aparece después de la primera cruzada y especialmente tras el retorno de los Caballeros templarios con su secreto.
Un secreto que tendría que ver con la utilización de una geometría sagrada en la construcción de templos y catedrales. Depositarios de una tradición oculta, con sus capiteles y gárgolas, con sus galerías, la altura de sus agujas y campanarios parecen desvelar saberes antiquísimos heredados del Templo de Salomón o bien de Moisés, quien sin duda estaba formado en las técnicas constructivas del antiguo Egipto.
La catedral gótica de Chartres, muy cerca de Paris, o la Capilla de la Abadía de Rosslyn, en Escocia, y la iglesia de Saint-Merry contienen inscripciones sobre las sagradas reliquias, además de las relativas al Arca o a otras expresiones iniciáticas y ritualísticas… En el pórtico de esta última, construido por lo demás en el XIX, se encuentra la representación más clara que conocemos del Bafomet.
Iglesia Saint-Merry con la representación de Bafomet
Curiosidades: el hecho de que los templarios hubiesen encontrado y llevado secretamente a Francia algún tipo de documento u objeto, enlaza un suceso extraño que aparece siglos después, en 1885, en una población del sur de Francia, Rennes-le-Ch"teau.
Michael Baigent, Richard Leigh y Henry Lincoln, autores de El Enigma Sagrado, sacan a la luz una tradición oculta que enlaza con las leyendas sobre el Grial, el culto a Maria Magdalena, los Cátaros… la Orden de Sión y otras, de cuyo secreto eran conocedores, los Templarios.
Tras la séptima cruzada se deseaba integrar las distintas fuerzas religiosas que actuaban en Tierra Santa para un frente único ante el asedio de los musulmanes, reuniendo las órdenes del Temple y de los Hospitalarios, pero la negativa de los reyes de Castilla y de Aragón hicieron fracasar la iniciativa
Orden de los Caballeros Hospitalarios
La propuesta se volvió a plantear años más tarde, durante el pontificado de Clemente V, con la negativa en este caso de Jacques de Molay. Incluso Felipe IV –que intentaba poner límites al poder del Temple- llegó a plantear la integración de las órdenes militares religiosas bajo el mando único de uno de sus hijos.
El rechazo por parte de los templarios, dejaba el campo libre para sus enemigos, que intentaron desde ese momento debilitarles. Las primeras acusaciones, basándose de simples rumores infundados, fueron hechas por Esquiú de Floyrano. A partir de ese momento, se introdujeron espías a la Orden, todo ello bajo la instrucción de Guillaume de Nogaret.
Guillaume de Nogaret
En la mañana del viernes 13 de octubre de 1307 -fecha que a partir de entonces comienza a considerarse fatídica por la superstición popular- los soldados conducidos por emisarios del Rey se presentaron en todas las Encomiendas templarias para arrestarlos, sin oposición alguna por su parte. Se les requisaron sus bienes y se hicieron públicas sus acusaciones.
Puntos de condena:
- En la celebración de la misa, los capellanes de la orden no consagraban la hostia, convirtiéndola en una ceremonia pagana.
- Los templarios estaban autorizados y además se les animaba a practicar la sodomía y otras perversiones sexuales.
- La ceremonia oficial de admisión a la Orden era seguida de otra secreta durante la cual el postulante era invitado a escupir sobre la cruz y a renegar de Cristo.
- En los rituales secretos, sus dignatarios adoraban una cabeza que tenía aspecto diabólico y a la que denominaban Bafomet.
El procedimiento carecía de cualquier garantía y fundamento. No cabía bajo ninguna lógica que estos caballeros entregaran su patrimonio y ofrecían su vida por la defensa de unos ideales, para acabar realizando prácticas contradictorias con su credo.
Su modestia inicial era puesta de manifiesto al compartir un solo caballo, como aparecía en el sello, pero también se quería dar con ello un significado de hermandad. Los dos caballeros representaban la dualidad del mundo de la manifestación, pero unida por lazos de amor y de fraternidad o el Beso de La Paz en la boca al aspirante que incluso, en algunas otras ceremonias, les besaba la parte inferior de la espalda al objeto de abrirles su plexo o centro energético –el Mulhadhara Chackra de los orientales- que significaba la transmisión del aliento sagrado.
Lejos de entenderlo así, Felipe IV insinuó que los dos caballeros sobre una sola montura evocaban un acto de sodomía, el Bafomet tenía un aspecto diabólico y que sus dignatarios supuestamente adoraban. Totalmente sacado de su contexto ritualístico. Esto hizo ir socavando y desprestigiando la legitimidad del Temple.
El Bafomet, es el Guardián del Umbral, figura clave en las ceremonias de iniciación de las Escuelas de los Misterios. Tenía en este caso el aspecto de un carnero antropomorfo, propio de las representaciones demoníacas de la iconografía cristiana, extraídas probablemente del Fauno, el genio de los bosques de la mitología griega.
Guardián del Umbral
Caracterizado, más que por sus cualidades proféticas, por las tentaciones o pruebas con las que habría que enfrentarse el candidato antes de su paso como Caballero.
En los misterios egipcios, el papel de Guardián del Umbral por excelencia lo representa la Esfinge, quien planteaba al neófito un enigma con el objeto de comprobar su capacidad y determinación. El propio Jesús en la tradición judeo-cristiana, hubo de ganarse su propio merecimiento al superar las tentaciones que el propio Diablo le planteó en el desierto, quien asumía igualmente en ese momento el papel de Guardián de los Misterios.
Jesús tentado por Satanás en el desierto
El guardián del umbral representaba así al diablo personal que el aspirante debe vencer en su búsqueda iniciática de perfeccionamiento y sabiduría. Enfrentándolo podrá oír su Voz Interior… que le guiará para poder vencer los obstáculos del camino para llegar al perfeccionamiento y purificación.
El Bafomet llevaba sobre su frente una esmeralda luminosa en forma de octágono; encerraba en sí mismo al Alma o su despertar, la Luz, la Verdad. El guardián, pulsa no más que las pasiones humanas y prueba nuestra capacidad de superación y determinación. De esta manera el hombre, si bien cayó envilecido en la materia, es portador igualmente -simbolizado por la piedra preciosa- de una esperanza latente que le permite retornar nuevamente hasta Dios.
Clemente V convocó en 1311 el concilio de Vienne, donde si bien no se condenaba a la Orden se ponía fin a sus actividades. En cuanto a sus bienes, con excepción de los que el rey francés había confiscado en el arresto, serían devueltos a los Hospitalarios, cuya actividad se limitaba a la atención de pobres y enfermos.
Los templarios que confirmaron su confesión en presencia del Papa fueron perdonados y liberados, los que no se retractaron fueron condenados a la hoguera.
Los altos dignatarios de la orden durante su proceso público fueron condenados a prisión por perpetuidad, pero cuando fue enunciada la sentencia, Jacques de Molay y Geoffroy de Charnay se levantaron y se retractaron, afirmando que su único crimen había consistido en hacer una falsa confesión para salvar sus vidas. A partir de ese momento, estaban destinados a la hoguera.
Jacques de Molay quemado en la hoguera
Jacques de Molay una vez más gritó su inocencia así como la de la Orden. Exclamó:
“No somos culpables de los crímenes que se nos imputan. La regla del Temple es santa, justa y cristiana, pero yo de sobra merezco la muerte porque he traicionado a la Orden para salvar mi vida. Es cierto que voy a morir, pero pronto caerá la desgracia sobre los que nos han condenado sin justicia. Tú, Clemente, y tú Felipe, traidores de la fe cristiana, ¡os emplazo a los dos ante el tribunal de Dios! A ti Clemente en cuarenta días, y a ti, Felipe, en el curso del año”
Ciertamente así ocurrió, el Papa murió debido a una enfermedad un mes más tarde, mientras que el Rey pereció en el mismo año, el 29 noviembre de 1315, en un accidente de caza.