“Este tipo de ideas pueden sonar algo absurdas en este instante, tal como sucedió con la teoría del Big Bang hace tres generaciones. Pero ahora tenemos una serie de evidencias que cambian el modo en que teorizamos sobre el universo”. De esta manera presentó George Efstathiou, astrofísico de la Universidad de Cambridge, el anuncio de la primera prueba de la existencia de un número indeterminado de multiversos. La presencia de estos “otros” universos es la única explicación para las anomalías que aparecieron en un mapa cósmico desarrollado con los datos de radiación de fondo conseguidos por el telescopio Planck.
Más precisamente, este mapa muestra una importante concentración de radiación en la mitad sur del cielo, y un punto frío, anomalías predichas en 2005, que sólo pueden corresponderse con el efecto de gravedad generada por otros universos. Esto se corresponde con la hipótesis de la existencia del llamado “flujo oscuro”, esa fuerza del “tironeo” de universos vecinos, que deriva en la aparición de extraños movimientos en los límites del universo conocido, con agrupaciones galácticas que se dirigen a un punto caliente cósmico imposible de detectar. “Estas anomalías fueron causadas por la fuerza de otros universos y se crearon durante el Big Bang. Se trata de las primeras evidencias contundentes de la existencia de otros universos que hemos podido ver”, explica la Doctora Mersini-Houghton, implicada en la investigación.
Una de las versiones científicas más curiosas que recurren a los universos paralelos es la interpretación de los universos múltiples o interpretación de los mundos múltiples2 de Hugh Everett (IMM). Dicha teoría aparece dentro de la mecánica cuántica como una posible solución al problema de la medida en mecánica cuántica. Everett describió su interpretación más bien como una metateoría. Desde un punto de vista lógico la construcción de Everett evade muchos de los problemas asociados a otras interpretaciones más convencionales de la mecánica cuántica, sin embargo, en el estado actual de conocimiento no hay una base empírica sólida a favor de esta interpretación. El problema de la medida es uno de los principales "frentes filosóficos" que abre la mecánica cuántica. Si bien la mecánica cuántica ha sido la teoría física más precisa hasta el momento, permitiendo hacer cálculos teóricos relacionados con procesos naturales que dan 20 decimales correctos y ha proporcionado una gran cantidad de aplicaciones prácticas (centrales nucleares, relojes de altísima precisión, ordenadores), existen ciertos puntos difíciles en la interpretación de algunos de sus resultados y fundamentos (el premio Nobel Richard Feynman llegó a bromear diciendo "creo que nadie entiende verdaderamente la mecánica cuántica".
Más precisamente, este mapa muestra una importante concentración de radiación en la mitad sur del cielo, y un punto frío, anomalías predichas en 2005, que sólo pueden corresponderse con el efecto de gravedad generada por otros universos. Esto se corresponde con la hipótesis de la existencia del llamado “flujo oscuro”, esa fuerza del “tironeo” de universos vecinos, que deriva en la aparición de extraños movimientos en los límites del universo conocido, con agrupaciones galácticas que se dirigen a un punto caliente cósmico imposible de detectar. “Estas anomalías fueron causadas por la fuerza de otros universos y se crearon durante el Big Bang. Se trata de las primeras evidencias contundentes de la existencia de otros universos que hemos podido ver”, explica la Doctora Mersini-Houghton, implicada en la investigación.
Una de las versiones científicas más curiosas que recurren a los universos paralelos es la interpretación de los universos múltiples o interpretación de los mundos múltiples2 de Hugh Everett (IMM). Dicha teoría aparece dentro de la mecánica cuántica como una posible solución al problema de la medida en mecánica cuántica. Everett describió su interpretación más bien como una metateoría. Desde un punto de vista lógico la construcción de Everett evade muchos de los problemas asociados a otras interpretaciones más convencionales de la mecánica cuántica, sin embargo, en el estado actual de conocimiento no hay una base empírica sólida a favor de esta interpretación. El problema de la medida es uno de los principales "frentes filosóficos" que abre la mecánica cuántica. Si bien la mecánica cuántica ha sido la teoría física más precisa hasta el momento, permitiendo hacer cálculos teóricos relacionados con procesos naturales que dan 20 decimales correctos y ha proporcionado una gran cantidad de aplicaciones prácticas (centrales nucleares, relojes de altísima precisión, ordenadores), existen ciertos puntos difíciles en la interpretación de algunos de sus resultados y fundamentos (el premio Nobel Richard Feynman llegó a bromear diciendo "creo que nadie entiende verdaderamente la mecánica cuántica".
