Mi querida viejita cumplió en abril sus 93 años y nunca abandonó sus convicciones y su lucidez. Con menos de tres años de escolaridad, se doctoró en política gracias a su afán de conocimiento acicateado por el desprecio de las ricas familias platenses a las que servía y su saber de pertenencia al pueblo pobre y sufrido. Unos años antes de que yo naciera, en nuestra casa –alquilada– de 66 N° 410, comenzó a organizarse con militantes del Partido Laborista el Partido Único de la Revolución en 1946 y, seguidamente, se instaló allí la primera Unidad Básica de La Plata. Se solidarizó con Cipriano Reyes, forjando ambos una gran amistad. Yo nunca fui peronista pero cuando fui preso político de la dictadura, supongo que por gremialista fui a parar al pabellón 34 de Devoto con Guillán, Guerrero, Papaleo y otros destacados justicialistas, y allí iba mi mamita a visitarme con enorme sacrificio. Desde 2003 fuimos convergiendo ambos entusiastamente hacia el kirchnerismo, y hace años ya que, el día de cobro de su jubilación, solía bromear: “¿Cómo se me va a ocurrir morirme ahora que por primera vez cobro una jubilación digna?” Nunca faltó a una elección, desde la instauración del voto femenino en 1951. El 14 de agosto, día de elecciones primarias, se cayó de madrugada y tuvo serios traumatismos en la cabeza, pero en modo alguno quiso que la llevara al médico hasta tanto no fuera a votar a Cristina. Así lo hizo, con el presidente de Mesa del Barrio Aeropuerto trayendo la urna hasta el auto. Eugenia Elba Thill vda. de Ruiz no votará con nosotros el 23 de Octubre.
Falleció el 28 de septiembre y es la primera vez que puedo pensar en ella sin inundarme en llanto, así que tómenlo como terapia si desean, pero mi adorada viejita me da fuerzas con la esperanza de que alguien, confundido aún, sea agradecido, defienda lo conquistado y vote a Cristina en su lugar. Gracias
Falleció el 28 de septiembre y es la primera vez que puedo pensar en ella sin inundarme en llanto, así que tómenlo como terapia si desean, pero mi adorada viejita me da fuerzas con la esperanza de que alguien, confundido aún, sea agradecido, defienda lo conquistado y vote a Cristina en su lugar. Gracias