Ponte los Calcetínes Fácilmente
¿Te cuesta ponerte los calcetines? No te preocupes, que tenemos algo para ti. Ideal para personas mayores, pero también para todos los vagos como yo a los que les cuesta horrores cada mañana el ponerse unos calcetines.
Nada más fácil que meter el calcetín en el hierro este y meter el pie, para tener el calcetín correctamente puesto y sin esfuerzo.
El Boli que te Podrás Comer
Empezamos chupeteando la capucha, luego la punta de atrás del boli y terminamos comiéndonoslo literalmente. Yo he llegado a tener un boli de menos de 4 centímetros.
Por eso, será un alivio para todos nosotros, tener un boli que nos podamos comer. Y esa es la idea del prototipo creado. Un boli con pequeñas partes, similares a las piezas de los típicos collares comestibles, que nos podemos ir comiendo para saciar nuestro espíritu canibalista.
La pena es que es una simple idea con un prototipo, pero seguro que alguien le ve la utilidad a esto y termina vendiéndolo.
Tabla de cortar con precisión
Voy a comer a casa de mi tía Maruja, un estofado de carne delicioso. Como hay que mantener el patrimonio culinario de la familia, le pido la receta. Tomo papel y lápiz y ella empieza a relatar el proceso, pero la receta queda diluida entre chorritos, pizcas, puñaditos, sorbos, golpecitos, etc., todas ellas medidas propias del cocinero ¿por qué hemos de utilizar el sistema métrico decimal, tan frío e impersonal?
Yo, hombre de ciencias, intento delimitar las cantidades, pero me estrello contra un muro de ajustes y retoques del tipo, ” Si ves que es poco aceite, pues echas un poco mas” o “¿tomates? pues cuatro tomates majos o tres grandes pero no muy grandes”… me estoy volviendo loco.
Finalmente la única regla que puedo establecer es que, cuanto mas buena es una comida, más chorritos, pizcas, sorbos ,etc. contienen, así que tendré que comer muchos estofados mediocres hasta poder delimitar las medidas la receta.
Para ayudar a las mentes abstractas, tenemos la tabla de cortar milimetrada que nos permitirá cortar los alimentos que utilicemos en nuestras recetas a la misma medida, pero sin tener ese “aire” mecánico que dan las maquinas de cortar, dando un toque profesional a la presentación de nuestros platos.