Península Valdés: Un reservorio de vida silvestre único en el mundo
Pocos lugares en el mundo ofrecen la posibilidad de observar en su ámbito natural tanta cantidad de animales.
Península Valdés, sobre el mar Atlántico, y a 77 kilómetros de Puerto Madryn, es uno de ellos. Gigantescas ballenas a unos pocos metros, lobos y elefantes marinos, pingüinos, numerosas aves, guanacos y otras especies terrestres se concentran en esta Reserva Natural de 360 mil hectáreas en donde casi no hay más habitantes y estrellas que estos.
Tan destacable es la población faunística, que la Unesco declaró a este sitio "Patrimonio de la Humanidad".
Península Valdés, sobre el mar Atlántico, y a 77 kilómetros de Puerto Madryn, es uno de ellos. Gigantescas ballenas a unos pocos metros, lobos y elefantes marinos, pingüinos, numerosas aves, guanacos y otras especies terrestres se concentran en esta Reserva Natural de 360 mil hectáreas en donde casi no hay más habitantes y estrellas que estos.
Tan destacable es la población faunística, que la Unesco declaró a este sitio "Patrimonio de la Humanidad".
La entrada a la península ya es un deleite para los sentidos. Luego de tomar la ruta provincial 2, desde la Ruta 3, o desde Puerto Madryn, se llega a un itsmo, el "Carlos Ameghino" que conecta a la península con el continente. El agua flanquea los dos costados de la ruta.
La Isla de los Pájaros junto al istmo Carlos Ameghino.
Tanto a la derecha como a la izquierda se puede ver la inmensidad azul del mar patagónico. De un lado, el Golfo Nuevo, y sobre el otro el Golfo San José. Si se baja el vidrio del auto, hasta se pueden oír los chirridos de las ruidosas aves que habitan cerca, en la Isla de los Pájaros, y que parecen dar la bienvenida al lugar.
Justo en ese punto, puerta de acceso a la Reserva Integral de la Península Valdés, hay que parar para abonar una entrada. Allí se encuentra el Centro de Interpretación F. Ameghino y el Museo Regional Fuerte San José, ideal para informarse a fondo sobre los lugares a visitar y su geografía, flora, fauna e historia.
Desde aquí de puede hacer un pequeño desvío y visitar la Isla de los Pájaros o seguir adentrándose en la península.
PLANO GENERAL DE LA CIUDAD DE PUERTO MADRYN
La Isla de los Pájaros junto al istmo Carlos Ameghino.
Tanto a la derecha como a la izquierda se puede ver la inmensidad azul del mar patagónico. De un lado, el Golfo Nuevo, y sobre el otro el Golfo San José. Si se baja el vidrio del auto, hasta se pueden oír los chirridos de las ruidosas aves que habitan cerca, en la Isla de los Pájaros, y que parecen dar la bienvenida al lugar.
Justo en ese punto, puerta de acceso a la Reserva Integral de la Península Valdés, hay que parar para abonar una entrada. Allí se encuentra el Centro de Interpretación F. Ameghino y el Museo Regional Fuerte San José, ideal para informarse a fondo sobre los lugares a visitar y su geografía, flora, fauna e historia.
Desde aquí de puede hacer un pequeño desvío y visitar la Isla de los Pájaros o seguir adentrándose en la península.
Algo de historia
La ciudad de las ballenas
El Golfo Nuevo era conocido por navegantes ingleses y fue prolijamente relevado por la gente del almirante Fitz Roy desde 1826 a 1836. Movidos por la organización de Lewis Jones (tipógrafo), Edwin Roberts y el capitán sir Love Jones Perry (del castillo de Madryn en Arfon --de ahí el nombre del puerto), el 28 de julio de 1865 arribaron a la Bahía Nueva 153 galeses.
A pesar de que pocos de ellos eran labriegos su objetivo era cultivar el Valle inferior del río Chubut y por tanto su estadía en el puerto fue corta. En pocos meses se trasladaron a las márgenes del río donde se dedicaron al cultivo de trigo.
El trazado del ferrocarril Trelew - Bahía Nueva, el inicio de la pesca a comienzos de siglo y la radicación de ALUAR en los años setenta cimentaron un crecimiento importante e ininterrumpido.
AVISTAJE EMBARCADO
Los avistajes embarcados sólo se realizan en Puerto Pirámides,
que se encuentra a 90 km de Puerto Madryn, (ruta de asfalto)
alli hay 6 empresas que realizan oficialmente esta actividad.
La excursiones duran aproximadamente una hora y las embarcaciones
tienen capacidad entre 20 y 70 pasajeros.
Se les provee a los turistas de capas rompevientos .
Algunas empresas ofrecen la excursión en semirígidos.
que se encuentra a 90 km de Puerto Madryn, (ruta de asfalto)
alli hay 6 empresas que realizan oficialmente esta actividad.
La excursiones duran aproximadamente una hora y las embarcaciones
tienen capacidad entre 20 y 70 pasajeros.
Se les provee a los turistas de capas rompevientos .
Algunas empresas ofrecen la excursión en semirígidos.
AVISTAJE COSTERO
El avistaje costero de ballenas tiene encantos especiales, que no pueden disfrutarse desde una embarcación. Las costas de Península Valdés ofrecen
dos alternativas: en algunas playas de pendiente pronunciada es posible
caminar a pocos metros de las ballenas y observar de cerca sus comportamientos, escuchar sus soplidos, e incluso ver detalles de sus cuerpos
a simple vista.
Por su parte, los acantilados ofrecen una vista aérea inigualable, permitiendo apreciar el cuerpo entero de las ballenas a través del agua, y observar sus interacciones desde una perspectiva inmejorable. En ambos casos, las ballenas están en su medio, y nosotros también. El encuentro se produce espontáneamente, sin que deliberadamente nos acerquemos a las ballenas,
y sin interrumpir ni modificar sus comportamientos naturales en modo alguno.
Un par de binoculares son un excelente complemento para mejorar la experiencia. En días calmos, una cámara fotográfica con teleobjetivo y filtro polarizador puede obtener imágenes de belleza impactante, al permitir visualizar el cuerpo entero de las ballenas a través de la superficie del agua.
Es recomendable elegir un buen punto panorámico, y esperar el acercamiento. Los tiempos en la vida de las ballenas no son como los nuestros, pero con paciencia, es posible disfrutar de un encuentro inolvidable junto a las ballenas francas.
Para este tipo de avistaje encontrará diferentes lugares también en la zona de Puerto Madryn.
Si bien esta playa no tiene profundidad usted puede observar ballenas en el centro de la ciudad, caminando por la playa o rambla, deleitándose cuando sacan sus colas, saltan o nos sorprenden con soplidos y sus sonidos; éstos ultimos los disfrutara mejor en las noches calmas.El avistaje costero de ballenas tiene encantos especiales, que no pueden disfrutarse desde una embarcación. Las costas de Península Valdés ofrecen
dos alternativas: en algunas playas de pendiente pronunciada es posible
caminar a pocos metros de las ballenas y observar de cerca sus comportamientos, escuchar sus soplidos, e incluso ver detalles de sus cuerpos
a simple vista.
Por su parte, los acantilados ofrecen una vista aérea inigualable, permitiendo apreciar el cuerpo entero de las ballenas a través del agua, y observar sus interacciones desde una perspectiva inmejorable. En ambos casos, las ballenas están en su medio, y nosotros también. El encuentro se produce espontáneamente, sin que deliberadamente nos acerquemos a las ballenas,
y sin interrumpir ni modificar sus comportamientos naturales en modo alguno.
Un par de binoculares son un excelente complemento para mejorar la experiencia. En días calmos, una cámara fotográfica con teleobjetivo y filtro polarizador puede obtener imágenes de belleza impactante, al permitir visualizar el cuerpo entero de las ballenas a través de la superficie del agua.
Es recomendable elegir un buen punto panorámico, y esperar el acercamiento. Los tiempos en la vida de las ballenas no son como los nuestros, pero con paciencia, es posible disfrutar de un encuentro inolvidable junto a las ballenas francas.
Para este tipo de avistaje encontrará diferentes lugares también en la zona de Puerto Madryn.
Si bien esta playa no tiene profundidad usted puede observar ballenas en el centro de la ciudad, caminando por la playa o rambla, deleitándose cuando sacan sus colas, saltan o nos sorprenden con soplidos y sus sonidos; éstos ultimos los disfrutara mejor en las noches calmas.
dos alternativas: en algunas playas de pendiente pronunciada es posible
caminar a pocos metros de las ballenas y observar de cerca sus comportamientos, escuchar sus soplidos, e incluso ver detalles de sus cuerpos
a simple vista.
Por su parte, los acantilados ofrecen una vista aérea inigualable, permitiendo apreciar el cuerpo entero de las ballenas a través del agua, y observar sus interacciones desde una perspectiva inmejorable. En ambos casos, las ballenas están en su medio, y nosotros también. El encuentro se produce espontáneamente, sin que deliberadamente nos acerquemos a las ballenas,
y sin interrumpir ni modificar sus comportamientos naturales en modo alguno.
Un par de binoculares son un excelente complemento para mejorar la experiencia. En días calmos, una cámara fotográfica con teleobjetivo y filtro polarizador puede obtener imágenes de belleza impactante, al permitir visualizar el cuerpo entero de las ballenas a través de la superficie del agua.
Es recomendable elegir un buen punto panorámico, y esperar el acercamiento. Los tiempos en la vida de las ballenas no son como los nuestros, pero con paciencia, es posible disfrutar de un encuentro inolvidable junto a las ballenas francas.
Para este tipo de avistaje encontrará diferentes lugares también en la zona de Puerto Madryn.
Si bien esta playa no tiene profundidad usted puede observar ballenas en el centro de la ciudad, caminando por la playa o rambla, deleitándose cuando sacan sus colas, saltan o nos sorprenden con soplidos y sus sonidos; éstos ultimos los disfrutara mejor en las noches calmas.El avistaje costero de ballenas tiene encantos especiales, que no pueden disfrutarse desde una embarcación. Las costas de Península Valdés ofrecen
dos alternativas: en algunas playas de pendiente pronunciada es posible
caminar a pocos metros de las ballenas y observar de cerca sus comportamientos, escuchar sus soplidos, e incluso ver detalles de sus cuerpos
a simple vista.
Por su parte, los acantilados ofrecen una vista aérea inigualable, permitiendo apreciar el cuerpo entero de las ballenas a través del agua, y observar sus interacciones desde una perspectiva inmejorable. En ambos casos, las ballenas están en su medio, y nosotros también. El encuentro se produce espontáneamente, sin que deliberadamente nos acerquemos a las ballenas,
y sin interrumpir ni modificar sus comportamientos naturales en modo alguno.
Un par de binoculares son un excelente complemento para mejorar la experiencia. En días calmos, una cámara fotográfica con teleobjetivo y filtro polarizador puede obtener imágenes de belleza impactante, al permitir visualizar el cuerpo entero de las ballenas a través de la superficie del agua.
Es recomendable elegir un buen punto panorámico, y esperar el acercamiento. Los tiempos en la vida de las ballenas no son como los nuestros, pero con paciencia, es posible disfrutar de un encuentro inolvidable junto a las ballenas francas.
Para este tipo de avistaje encontrará diferentes lugares también en la zona de Puerto Madryn.
Si bien esta playa no tiene profundidad usted puede observar ballenas en el centro de la ciudad, caminando por la playa o rambla, deleitándose cuando sacan sus colas, saltan o nos sorprenden con soplidos y sus sonidos; éstos ultimos los disfrutara mejor en las noches calmas.
El Ecocentro: Un lugar para descubrir el mar
El Ecocentro de Puerto Madryn es un espacio de encuentro y reflexión inspirado en el mar patagónico, que promueve, a través de la educación, la ciencia y el arte, una actitud más armónica con el océano.
Con un abordaje desde lo científico, artístico, poético y cultural, la propuesta del Ecocentro nos acerca al conocimiento del Mar Patagónico a través de una experiencia educativa única en su tipo.
La exhibición central, “A Orillas de un Frío Río de Mar”, difunde el conocimiento del mar viviente como el resultado de un largo proceso evolutivo que se manifiesta en una combinación de fondos oceánicos, aguas en movimiento, procesos vitales como la fotosíntesis, y relaciones tróficas y funcionales entre los diversos organismos que lo habitan.
El estilo de la exhibición combina aspectos modernos de interpretación ambiental con detalles artísticos y presentaciones audiovisuales, con la misión de contribuir a la comprensión y a la protección del mar, y ofrecer a los visitantes una oportunidad de reflexionar acerca del mundo que los rodea, impulsando valores tan importantes como el respeto y la voluntad de descubrir.
Ambientes amplios y modernos caracterizan al Ecocentro.
El mensaje que nos deja el Ecocentro es que el ecosistema marino es una unidad amplia y compleja, y donde sus diversos componentes y procesos se encuentran íntimamente interconectados, así, lo que le ocurre a uno de sus componentes afecta a todo el ecosistema.
En el Ecocentro también podremos visitar la exhibición “Habitantes de un pozo de marea”, que es un estanque artificial que simula un pozo de marea en el intermareal patagónico. Donde veremos en su hábitat diferentes invertebrados marinos vivos, como estrellas de mar y anémonas conviviendo a la par de cangrejos y caracoles.
También podremos disfrutar de la nueva sala “Sombras y rumores de ballenas”, que es una muestra integral sobre la ballena franca austral, integrada por paneles sobre biología y ecología, videos y una instalación que nos transportará con los sonidos de las ballenas al más íntimo contacto con el mundo marino.
El centro ofreceuna gran vista del mar.
El Ecocentro se complementa con la exhibición “Lejano y Profundo Mar”sobre la geografía y las especies que habitan las grandes profundidades, un esqueleto de ballena franca completo, un bar con todas las prestaciones, una torre con la mejor vista del Golfo para relajarse y disfrutar de un momento de contemplación o descanso, un auditorio totalmente equipado para conferencias y talleres, un sector exclusivamente dedicado a los niños y un shop temático, ideal para llevarse, además de una de las mejores experiencias, un recuerdo de este lugar único e inolvidable.
Estudiantes de todo el país visitan el Ecocentro y aprenden sobre la vida y el mar.
La pileta de mareas contiene especies que viven en esas formaciones para que todos puedan verlas.
El Ecocentro se encuentra abierto todo el año en el horario de martes a domingo de 14:30 a 19:30 horas a metros del famoso monumento al Indio, en Punta Cuevas, Julio Verne 3784 de la ciudad costera.
El Ecocentro, a orillas del golfo
Consultas e informes
Telefono: (02965) 457470 al 73
mail: [email protected]
Web: www.ecocentro.org.ar
Para visitas de grupos escolares, contactarse a [email protected]
Con un abordaje desde lo científico, artístico, poético y cultural, la propuesta del Ecocentro nos acerca al conocimiento del Mar Patagónico a través de una experiencia educativa única en su tipo.
La exhibición central, “A Orillas de un Frío Río de Mar”, difunde el conocimiento del mar viviente como el resultado de un largo proceso evolutivo que se manifiesta en una combinación de fondos oceánicos, aguas en movimiento, procesos vitales como la fotosíntesis, y relaciones tróficas y funcionales entre los diversos organismos que lo habitan.
El estilo de la exhibición combina aspectos modernos de interpretación ambiental con detalles artísticos y presentaciones audiovisuales, con la misión de contribuir a la comprensión y a la protección del mar, y ofrecer a los visitantes una oportunidad de reflexionar acerca del mundo que los rodea, impulsando valores tan importantes como el respeto y la voluntad de descubrir.
Ambientes amplios y modernos caracterizan al Ecocentro.
El mensaje que nos deja el Ecocentro es que el ecosistema marino es una unidad amplia y compleja, y donde sus diversos componentes y procesos se encuentran íntimamente interconectados, así, lo que le ocurre a uno de sus componentes afecta a todo el ecosistema.
En el Ecocentro también podremos visitar la exhibición “Habitantes de un pozo de marea”, que es un estanque artificial que simula un pozo de marea en el intermareal patagónico. Donde veremos en su hábitat diferentes invertebrados marinos vivos, como estrellas de mar y anémonas conviviendo a la par de cangrejos y caracoles.
También podremos disfrutar de la nueva sala “Sombras y rumores de ballenas”, que es una muestra integral sobre la ballena franca austral, integrada por paneles sobre biología y ecología, videos y una instalación que nos transportará con los sonidos de las ballenas al más íntimo contacto con el mundo marino.
El centro ofreceuna gran vista del mar.
El Ecocentro se complementa con la exhibición “Lejano y Profundo Mar”sobre la geografía y las especies que habitan las grandes profundidades, un esqueleto de ballena franca completo, un bar con todas las prestaciones, una torre con la mejor vista del Golfo para relajarse y disfrutar de un momento de contemplación o descanso, un auditorio totalmente equipado para conferencias y talleres, un sector exclusivamente dedicado a los niños y un shop temático, ideal para llevarse, además de una de las mejores experiencias, un recuerdo de este lugar único e inolvidable.
Estudiantes de todo el país visitan el Ecocentro y aprenden sobre la vida y el mar.
La pileta de mareas contiene especies que viven en esas formaciones para que todos puedan verlas.
El Ecocentro se encuentra abierto todo el año en el horario de martes a domingo de 14:30 a 19:30 horas a metros del famoso monumento al Indio, en Punta Cuevas, Julio Verne 3784 de la ciudad costera.
El Ecocentro, a orillas del golfo
Consultas e informes
Telefono: (02965) 457470 al 73
mail: [email protected]
Web: www.ecocentro.org.ar
Para visitas de grupos escolares, contactarse a [email protected]