Experimento del "Pequeño Albert" (Watson y Rayner)

El experimento del "Pequeño Albert" es una demostración empírica del procedimiento de condicionamiento clásico realizada por John B. Watson (1878-1958) y su colaboradora Rosalie Rayner, en la Universidad Johns Hopkins. Watson, Fue uno de los psicólogos americanos más importantes del siglo XX, conocido por haber fundado la Escuela Psicológica Conductista , que inauguró en 1913 con la publicación de su artículo La Psicología tal como la ve el Conductista".
Según describen Watson y Rayner (1920), los objetivos de este experimento eran:
¿Puede condicionarse a un niño para que tema a un animal que aparece simultáneamente con un ruido fuerte?
¿Se transferirá tal miedo a otros animales u objetos inanimados?
¿Cuánto persistirá tal miedo? No lo sabremos hasta finalizar el experimento.
Se seleccionó a un niño sano de nueve meses, Albert, para el experimento. Se lo examinó para determinar si existía en él un miedo previo a los objetos que se le iban a presentar (animales con pelo), examen que fue negativo. Sí se identificó un miedo a los sonidos fuertes (como el producido al golpear una lámina metálica con un martillo fuertemente).
El experimento se inició cuando Albert tenía 11 meses y tres días. El diseño era presentarle al pequeño Albert un objeto de color blanco y al mismo tiempo un ruido fuerte (golpeando una barra detrás de la cabeza del niño). Después de varios ensayos, el niño sollozó ante la presencia de una rata, y luego mostró generalización del estímulo ante bloques, un perro, lana, un abrigo, etc.
No llegó a implementarse una segunda fase del experimento, que consistiría en estudiar la forma de quitar el miedo condicionado. Albert abandonó el hospital, y los experimentos con él no pudieron continuar. Watson afirma que pretendía desensibilizar al bebé y eliminar sus reacciones de temor, aunque Rayner y Watson conocían con un mes de antelación que Albert abandonaría el hospital por lo cual muy probablemente no podrían llevar a cabo la desensibilización. Lo cuál es visto entre los detractores de Watson como una muestra de despreocupación hacia el niño. Albert, no fue desensibilizado por lo que según algunos, podría haber sufrido traumas psicológicos de por vida como resultado de los experimentos, otros por el contrario no le dan tanta importancia a las fobias que pudiera haber adquirido. Nunca más se supo nada del pequeño Albert.
Es importante señalar que el experimento del pequeño Albert no se podría realizar hoy en día en psicología por considerarlo contrario a la ética de la experimentación científica.
Watson es considerado hoy en día el padre del Conductivismo, teoría que se centra e la conducta observable del ser humano y las relaciones entre estímulo y respuestas, más que en el estado mental interno. Su fe en las técnicas de modificación de la conducta le llevó a afimar una de sus frase más famosas: "dadme una docena de niños sanos, bien formados, para que los eduque, y yo me comprometo a elegir uno de ellos al azar y adiestrarlo para que se convierta en un especialista de cualquier tipo que yo pueda escoger -médico, abogado, artista hombre de negocios e incluso mendigo o ladrón- prescindiendo de su talento, inclinaciones, tendencias, aptitudes, vocaciones y raza de sus antepasados".
Watson y Rayner.

El experimento del "Pequeño Albert" es una demostración empírica del procedimiento de condicionamiento clásico realizada por John B. Watson (1878-1958) y su colaboradora Rosalie Rayner, en la Universidad Johns Hopkins. Watson, Fue uno de los psicólogos americanos más importantes del siglo XX, conocido por haber fundado la Escuela Psicológica Conductista , que inauguró en 1913 con la publicación de su artículo La Psicología tal como la ve el Conductista".
Según describen Watson y Rayner (1920), los objetivos de este experimento eran:
¿Puede condicionarse a un niño para que tema a un animal que aparece simultáneamente con un ruido fuerte?
¿Se transferirá tal miedo a otros animales u objetos inanimados?
¿Cuánto persistirá tal miedo? No lo sabremos hasta finalizar el experimento.
Se seleccionó a un niño sano de nueve meses, Albert, para el experimento. Se lo examinó para determinar si existía en él un miedo previo a los objetos que se le iban a presentar (animales con pelo), examen que fue negativo. Sí se identificó un miedo a los sonidos fuertes (como el producido al golpear una lámina metálica con un martillo fuertemente).
El experimento se inició cuando Albert tenía 11 meses y tres días. El diseño era presentarle al pequeño Albert un objeto de color blanco y al mismo tiempo un ruido fuerte (golpeando una barra detrás de la cabeza del niño). Después de varios ensayos, el niño sollozó ante la presencia de una rata, y luego mostró generalización del estímulo ante bloques, un perro, lana, un abrigo, etc.
No llegó a implementarse una segunda fase del experimento, que consistiría en estudiar la forma de quitar el miedo condicionado. Albert abandonó el hospital, y los experimentos con él no pudieron continuar. Watson afirma que pretendía desensibilizar al bebé y eliminar sus reacciones de temor, aunque Rayner y Watson conocían con un mes de antelación que Albert abandonaría el hospital por lo cual muy probablemente no podrían llevar a cabo la desensibilización. Lo cuál es visto entre los detractores de Watson como una muestra de despreocupación hacia el niño. Albert, no fue desensibilizado por lo que según algunos, podría haber sufrido traumas psicológicos de por vida como resultado de los experimentos, otros por el contrario no le dan tanta importancia a las fobias que pudiera haber adquirido. Nunca más se supo nada del pequeño Albert.
Es importante señalar que el experimento del pequeño Albert no se podría realizar hoy en día en psicología por considerarlo contrario a la ética de la experimentación científica.
Watson es considerado hoy en día el padre del Conductivismo, teoría que se centra e la conducta observable del ser humano y las relaciones entre estímulo y respuestas, más que en el estado mental interno. Su fe en las técnicas de modificación de la conducta le llevó a afimar una de sus frase más famosas: "dadme una docena de niños sanos, bien formados, para que los eduque, y yo me comprometo a elegir uno de ellos al azar y adiestrarlo para que se convierta en un especialista de cualquier tipo que yo pueda escoger -médico, abogado, artista hombre de negocios e incluso mendigo o ladrón- prescindiendo de su talento, inclinaciones, tendencias, aptitudes, vocaciones y raza de sus antepasados".
Watson y Rayner.