La Vulgaridad, una faceta de la revolución cultural A la par de una auténtica revolución cultural –que se manifiesta en las actitudes burdas, grotescas y vulgares cada vez más difundidas– existe también en la Argentina una discreta reacción de quienes aspiran a una elevación moral y cultural. Reacción que nos cabe alimentar para transformar en inconformidad y expresión capaz de marcar otro rumbo a los acontecimientos Lo burdo se convirtió en modelo. La persona inculta, de modales toscos y pésimo procedimiento pasó a ser “lo bueno”; el educado, culto y refinado el “estúpido” Chabón”, “ortiva”, “loco”; un insulto cada tres palabras; llamar al prójimo (por lo general un amigo) utilizando un desagradable epíteto en lugar del nombre; referirse a hechos de la vida como si se estuviese transmitiendo un partido de fútbol ( “...el ministro pateó la pelota afuera”); proliferación de bailantas, hablar a los gritos en cualquier sitio, risotadas y desesperadas gesticulaciones para llamar la atención; jovencitas que se expresan con vulgaridad, son algunos de los modos adoptados por no pocos argentinos de hoy, especialmente los jóvenes. Lo burdo se convirtió en modelo. La persona inculta, de modales toscos y pésimo procedimiento pasó a ser “lo bueno”; el educado, culto y refinado el “estúpido”. Bajo nivel de la televisiónLas producciones televisivas nacionales son una muestra de lo bajo que está cayendo nuestra sociedad en materia cultural. Programas como “Tumberos”, “Okupas” y “Mujeres asesinas” no hacen otra cosa que incrementar el miedo y la angustia que se vive en la Argentina. Sin embargo, atraen grandes anunciantes, lo que no ocurre generalmente con las escasas producciones de nivel que, de tanto en tanto, emite uno que otro canal. Los mediodías televisivos son un muestrario de emisiones de quinto orden dedicados a chismes de farándula. Son horas enteras de análisis y comentarios sobre hechos y personajes groseros y deprimentes, carentes de toda relevancia, en las que los animadores, con toda liviandad, utilizan un léxico y expresiones más acordes a un burdel que al horario de protección al menor. ¿Producción cultural?Echemos una mirada a cierta producción cultural argentina de los últimos años –también muy destacada por la publicidad– y constataremos el grado de decadencia hacia el cual se nos quiere llevar. Libros tales como “Lamano de dios”, “Soy el Diego de la gente”, “Muerte en la cancha” o “Diego dijo”; las obras de teatro y exposiciones “artísticas” degradantes o blasfemas son un botón de muestra más que suficiente. El delincuente, un ídoloCon una frecuencia creciente, el delincuente es presentado como un valiente, enfrentado a las “antipáticas” fuerzas del orden. Ese malhechor es protegido y tratado con suma consideración. Las noticias policiales, al rescatar “facetas simpáticas” de los malvivientes o de sus hazañas, contribuyen poderosamente a disminuir el rechazo que los actos delictivos deberían producir. Así, por ejemplo, se menciona con frecuencia el trato “correcto” brindado por jóvenes maleantes a ancianas a las cuales, no obstante, ¡mantuvieron amordazadas para robarles en sus propias casas! En la misma línea se inscribe la admiración que los asaltantes del Banco Río en Acassuso parecen haber despertado en ciertos sectores de la opinión pública, especialmente en los medios periodísticos que cubrieron el hecho y hasta entre altos funcionarios policiales.Se llegó a destacar, casi como elogiando, la galantería de un maleante con una de sus rehenes que cumplía años en el momento del atraco.1 Tal actitud es afín a la fácil difusión que ha tenido la cumbia “villera” en ambientes de clase media y alta, donde se baila con desenfreno ritmo tan decadente y disonante mientras se imita la tonalidad orillera con frases como “¡¡Eh loco dame un vino!!”. Argentina latente vs Argentina patente ¿Puede desalentarnos un panorama tan sombrío? Evidentemente no.Si no obstante lo descripto prestamos atención, hay síntomas aquí y allá de que en muchas almas existe un rechazo, más o menos subconsciente, a esa ola de vulgaridad. Y undeseo discretamente creciente de elevación moral y cultural, sorprendentes inclusive entre los jóvenes. Un ejemplo entre tantos otros ha sido el rotundo éxito de la película “Las crónicas de Narnia: el león, la bruja y el ropero”, que durante seis semanas consecutivas estuvo al frente de la taquilla con casi dos millones de espectadores. En el mismo sentido fue muy revelador el resultado de una encuesta reciente realizada entre jóvenes de 18 a 29 años: el 89 % manifestó su preferencia por el valor de la fidelidad en la relación entre el hombre y la mujer y tan sólo el 26 % opinó que debería legalizarle el aborto. Ese otro aspecto de nuestra realidad –habitualmente poco señalado– lo menciona Guillermo Lascano Quintana cuando describe la “Argentina superficial” conviviendo con una Argentina profunda, la “Argentina Invisible” que evocó Eduardo Mallea. Son los innumerables compatriotas que no están de acuerdo con la vulgaridad, que rezan, trabajan, tienen buenos modales y andan limpios, respetan y esperan respeto, se sacrifican por el prójimo y mantienen altos ideales, asumen compromisos y cumplen lo convenido, etc., etc. No se los oye porque no hacen ruido. No se los ve porque no cortan el tránsito; es más, detestan verlo cortado. Son –mejor dicho, somos– innumerables. ¿Podemos manifestarnos? La Fundación Argentina del Mañana es una expresión característica de los correctos inconformes, que nos vinculamos para hablar más alto, respetuosos y firmes, porque para nosotros lo cortés no quita lo valiente. ¿Cuántos somos?; No llevamos colgada una etiqueta, pero nos identificamos cuando mostramos afablemente nuestra discrepancia con alguna ordinariez; no faltan quienes nos critiquen para “para estar en la onda” mientras otros se callan mustios, disgustados. Busquemos a estos últimos cuando están solos, levantemos nuevamente el tema en un clima de mayor confianza, y veremos con sorpresa que sale a luz uno más de la “Argentina latente”. Cuéntele de nuestro empeño. Súmelo: muéstrele que la “Argentina patente”, la que aparece, no es la que verdaderamente es... Invítelo a manifestarse en conjunto... coherentes, valerosos y obstinadamente legales, ¡tenemos mucho camino por delante! Con la confianza puesta en Dios y en María Santísima, nos cabe actuar afanosamente para alimentar esa inconformidad que se convierte en reacción capaz de marcar otro rumbo a los acontecimientos.
Argentina latente vs Argentina Patente
Datos archivados del Taringa! original
1puntos
294visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
4visitas
0comentarios
Dar puntos: