Un hombre del Sahara le contaba a otro que conoció el mar y que le pareció un desierto muy bonito pero de agua y no le recomendaba que fuese a conocerlo porque el ruido era infernal e inaguantable. En el desierto el silencio es abrumador y se siente el latido del corazón. Es abrumador el número de casos de personas superiores a 65 años y residentes en las grandes ciudades como pierden el oído y tienen que utilizar audífonos. Es tan frecuente esta problemática que se ve como extraño que un anciano no haya perdido su audición y se cree que anciano es igual a sordo. En las ciudades el nivel de ruido es tan alto que en muchos lugares enciendes un radio pequeño a todo volumen y no se escucha nada. Digamos que ruidos de más de 90 o 100 decibelios “son normales” en el diario vivir y ello ocasiona estrés, alteraciones en el funcionamiento nervioso y hormonal y daña el oído. Cuando se vive en New York o París y similares se acostumbra la psiquis a ese ruido pero el oído jamás se acostumbra y termina lesionado. Si se aplicara la normatividad sobre la contaminación auditiva tendría que suspenderse el tráfico automotor, entre muchas otras cosas. Más bien los gobiernos prefieren callar. Con la producción en masa de equipos dotados de audífonos es probable que en un futuro muy cercano veamos jóvenes de 40 años con prótesis auditivas. Un amigo mío quien residía en Colombia en un pequeño pueblo en donde el ruido no supera los 20 decibelio fue a vivir al Canada y en cierto pueblos siente temor porque dicen que están habitados por fantasmas ya que no se escucha ruido alguno.
La sordera por contaminación auditiva.
Datos archivados del Taringa! original
10puntos
622visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
5visitas
0comentarios
Dar puntos: