Buenas noches, taringueros, les dejo una corta poesía escrita por mi, espero les guste:
Son las dos de madrugada, me despierto miro a mi lado y no le veo..... Uhmmm recuerdo, recuerdo que ya no esta a mi lado, y que quizá nunca lo vuelvas a estar....
Doy la vuelta sobre mi cama intento dormir un poco mas, quizá soñar sea la única forma de sentirla a mi lado, aunque bueno, no lo se tal vez es mejor así....
—Hola — Me dice cierta chica de cabellos claros, mirada profunda, y sueños en el alma — ¿de que va tu día?
—Hola Mujer, no lo sé, supongo que va de alegrías y de tristezas, por desgracia son mas las tristezas el día de hoy... Aunque Tú...Tú eres diferente, o no sé pero creo que tú haces la diferencia en mi — le dije mientras le miraba a los ojos, no se que era lo que pensaba para decirle aquello, ni se si en realidad estaba pensando, pero se que decía la verdad aun sin saber de donde venia. — Y, Tú mujer ¿Que tal tu día?
—Bien, supongo, pero... — Me mira a los ojos, es la primera vez que lo hace, me envuelve, me hechiza, me lleva a sus sueños, pero...toma algo de mi, toma un poco de mi con su mirada, no solo me mira, sino que toma un poco de mi alma con ella — podría estar mejor ¿no lo crees?
—No lo se mujer todo es posible, aquí la duda es si vos quieres que sea así, dime, ¿quieres estar mejor?
—Si, pero ¿que puedes hacer Tú por Mi?
—Es tu vida mujer es tu felicidad, dime Tú que puedo hacer para que seas feliz
—Muere por mi
—ja' — Rio un poco ante sus palabras, le miro a los ojos pero no veo mal en ellos, lo pienso un poco mas —¿que caso tendiera?
—Supongo que sentiría que me amas, o que quizás significo algo para Ti
—No mujer, mi vida vale mas que tu felicidad, no puedo hacer eso por Ti. Quizás te amaría pero no puedo morir no aun... —ella me ve a los ojos nuevamente y no dice nada, tan solo se acerca a mi, me besa, sus labios me parecen familiares, tan cálidos, tan dulces, tan ella...—Me enloqueces mujer, ¿lo sabias?, pero no quiero morir, no aun.
—Entonces, ¿cuando? —me dice con un tono mas soberbio e imponente—¿Cuando escojas hacerlo y el tiempo y el deseo se haya perdido?
—Calmate mujer no hay prisa, todo a su debido tiempo, quizás con el tiempo cambies de opinión, o hasta quizás seas vos quien muera por mi, ¿No lo crees?
—Jamas — Me dice con cierta malicia en el rostro.
—Bien, entonces, ¿Que haremos ahora?
—No lo sé, seguir viviendo, que mas da...
—Adiós chica
—Adiós chico—Me dice mientras se da la vuelta y se aleja, llevando con ella un poco de mi alma, mientras camina rumbo a sus sueños, mientras desaparece mi imagen en sus profundos ojos...
Despierto nuevamente, estoy solo, tan solo me queda su recuerdo, tan solo me queda su voz recorriendo mi mente, su olor abrazándome en esta fría noche, tan solo estoy yo en este sitio alejado de ella, tan solo me queda un adiós...