Dos provincias llenas de billetes de hace 100 años para comprar un dólar
Un estudio de un contador santafecino computa los 13 ceros que hubo que agregar a los pesos moneda nacional de 1916. Y los puso dimensiones reales: llenar de billetes a Santa Fé y Córdoba.
Un estudio de un contador santafecino computa los 13 ceros que hubo que agregar a los pesos moneda nacional de 1916. Y los puso dimensiones reales: llenar de billetes a Santa Fé y Córdoba.
Una perlita es el prolijo y paciente trabajo del contador santafesino Miguel Morra sobre las devaluaciones en Argentina. Partió del momento de instalación del voto universal por padrón militar (no votaban las mujeres) en el año 1916, cuando comenzaba el mandato de Yrigoyen. En ese año había que poner dos pesos moneda nacional (esa era la denominación de la moneda oficial) para comprar un dólar. Tres temporadas antes de que se cumplan 100 años de aquella fecha, han debido agregarse 13 ceros a esa unidad o, lo que es igual, poner 50 billones de esa moneda para comprar un “verde”.
-En el año 1881 se acuñó el Peso Moneda Nacional que atravesó muchas tempestades pero se mantuvo más que ningún otro “colega”, duró hasta 1970. En el gobierno militar de Juan Carlos Onganía, la llamada “Revolución Argentina” puso en vigencia los pesos “Ley 18.188” quitando dos ceros (100 a uno). 13 años después, otro gobierno militar, el del “Proceso”, a esa altura conducido por Reinaldo Bignone, decretó la muerte del 18.188 para crear el Peso Argentino, quitando otros cuatro ceros (10.000 a uno respecto de aquél al que ya se habían quitado dos ceros).
-El gobierno democrático de Raúl Alfonsín volvió a cambiar, dos años más tarde, por el Austral quitando otros tres ceros, de donde la nueva moneda representaba 1.000 pesos Argentinos, 10 millones de pesos Ley y mil millones de pesos Moneda Nacional. Faltaba un ajuste más, que se produjo durante la gestión de Carlos Menem quien, en abril de 1992 diseñó el Peso Convertible quitando otros cuatro ceros. Aquí ya la relación con el peso Moneda Nacional se hace difícil porque se debe agregar 13 ceros a la unidad original. Dicho de otra forma, un Peso Convertible era equivalente a 10 Billones de pesos Moneda Nacional. Para ponerlo en nuestra perspectiva, porque en otros lugares denominan “billón” a lo que nosotros llamamos “mil millones”, de los mil millones siguen los 10 mil, luego los 100 mil y recién viene el “billón”. Toda esa debacle se desató desde 1970, en solo 22 años. En el medio, dos gobiernos militares y dos civiles uno de la Unión Cívica Radical y otro del Partido Justicialista. Queda por ver si nos espera alguna otra novedad, porque desde hace tiempo se habla de un posible “Peso Federal”.
-Muy pocos gobiernos revaluaron nuestra moneda, es decir, modificaron el tipo de cambio a la baja. Uno, fue el de Marcelo Torcuato de Alvear, quien bajó del 3 a 1 que le había entregado Irigoyen (el “peludo” comenzó en 2 pero terminó en 3) volviendo al 2 a 1. Otro fue el breve interregno de Héctor Cámpora y Raúl Lastiri antes de que asumiera Juan Perón en 1973. Esa revaluación, si bien moderada, duró hasta que asumió Isabel Martínez, dos años. Ella produjo uno de los shocks más violentos. Comparando con nuestros días es como si de los 9 pesos que cotiza hoy el dólar más caro se pasara en pocos meses a un valor de 300 pesos. Alfonsín recibió el cambio en 25 y lo entregó a Menem en 680 de la misma unidad. En cuatro períodos puede decirse que la tasa de cambio fue relativamente estable: de 1916 a 1946 en que osciló entre 2 a 1 y 4 a 1; de 1946 a 1955 (Perón nunca devaluó) y durante la convertibilidad de Menem que se prolongó desde abril de 1992 hasta la caída de la Rúa en 2002, 10 años.
-Lo triste es que este proceso no es obligado ni inevitable. Aunque no es el mismo de antes, un dólar sigue siendo un dólar, el billete sigue igual y con él se pueden hacer todavía varias transacciones. Mientras, para comprar hoy ese billete con nuestra moneda de 1916 harían falta 50 millones de millones de pesos Moneda Nacional. Puestos en fajos de 100 billetes, harían falta 500 mil millones de fajos. Dado que cada fajo de 100 billetes ocupa un metro cuadrado de superficie, si se extendieran los billetes en el piso podrían cubrir las extensiones completas y sumadas de las provincias de Santa Fe y Córdoba. Para comprar un solo dólar al precio oficial.
Nuestro país arrastra una historia tumultuosa en la que se destacan períodos de profundas crisis y, al mismo tiempo, una falta de capacidad de los distintos gobiernos para evitar la fenomenal desvalorización que sufrió la moneda.
De acuerdo a un trabajo realizado por el contador Miguel A. Morra, en el año 1916 se podía adquirir un dólar con dos pesos moneda nacional.
Algunas equivalencias ingeniosas en caso de continuar vigente esa moneda al día de hoy: para comprar un dólar se necesitarían 97 billones de "papelitos", que pesarían 81 millones de toneladas y cubrirían 975.000 km².