¿Cuál es el meteorito palasítico?
Las palasitas son meteoritos mixtos de metal y roca con cristales de silicatos, como el olivino, en una matriz de hierro y níquel.
Proceden de los planetésimos, cuerpos de más de 1 kilómetro de diámetro que se crearon por la unión de esferas rocosas durante la formación del sistema solar, hace 4.500 millones de años; y que son precursores de los planetas.
Las palasitas son meteoritos raros: sólo se han encontrado 61 en la Tierra.
¿Por qué la ropa es más oscura cuando se moja?
Cuando la lluvia nos moja el traje, o acabamos de sacar la colada húmeda de la lavadora, el tejido es más oscuro que cuando se seca. Este efecto tiene que ver con la refracción de la luz. Entre las fibras de los tejidos suele haber espacios, de modo que si incide un haz de luz éstas lo reflejan en su mayor parte. Si el tejido está húmedo, los espacios intermedios se llenan de agua, que hace que gran parte de los rayos de luz no se reflejen sino que se refracten, es decir, se desvíen con un ángulo distinto al de incidencia. De este modo, las telas mojadas reflejan menos luz que las secas, y por eso parece que son más oscuras.
Algo similar le sucede a la arena mojada, más oscura que la arena seca.
¿Es cierto que un rayo es más caliente que el Sol?
Sí. Concretamente hasta seis veces más. En ocasiones el rayo alcanza los 10.000 millones de kilovatios, es decir, 7.000 veces la potencia de una central nuclear. El aire que se encuentra en el canal de descarga se calienta bruscamente hasta alcanzar unos 30.000 grados centígrados, lo que equivale a seis veces la temperatura de la superficie solar.
¿Pueden los perros leernos la mente?
¿Pueden los perros leer nuestras mentes? ¿Cómo aprenden a pedir comida o deciden comportarse mal cuando no les miramos? Según Monique Udell y su equipo, de la Universidad de Florida (EE UU), el modo en que los perros responden al nivel de atención que le prestan las personas nos dice algo acerca de la forma en que piensan y aprenden sobre el comportamiento humano.
Investigaciones recientes han identificado una amplia gama de comportamientos sociales similares a los humanos en el perro doméstico, incluyendo su capacidad para responder al lenguaje corporal de las personas que le rodean, a las órdenes verbales, y a los estados de atención. ¿Pero cómo lo hacen? ¿Observan nuestro comportamiento en distintas circunstancia y luego responden en consecuencia? ¿O aprenden por experiencia, respondiendo a lo que sucede a su alrededor?
Para averiguarlo, Udell y sus colegas pusieron en marcha dos experimentos para comparar cómo actúan perros domésticos, perros pastores y lobos dándoles la oportunidad de pedir comida, ya sea a una persona atenta o a una persona a la que el animal no puede ver. Así comprobaron por primera vez que los lobos son capaces de reclamar comida acercándose a los humanos atentos. Esto demuestra que ambas especies - domésticos y no domésticos - tienen la capacidad de comportarse de acuerdo con el estado de atención de un ser humano. Además, tanto los lobos como los perros fueron capaces de mejorar rápidamente su desempeño con la práctica.
Además, llegaron a la conclusion de que los perros que viven en un ambiente doméstico son más sensibles a los estímulos predecibles en los seres humanos atentos que los dedicados al pastoreo. El comportamiento canino, concluyen, “se debe a la voluntad de los animales de aceptar a los seres humanos como compañeros sociales, combinada con una capacidad para seguir los movimientos y las acciones de las personas para recibir confirmación”.
¿A qué huelen los bares y locales sin el humo del tabaco?
Desde que el tabaco desapareció de los bares, restaurantes y pubs, los clientes que acuden a estos locales perciben más olores desagradables, como el del sudor humano o la cerveza, que antes quedaban enmascarados por el humo de los cigarros. Científicos de la Universidad de Tecnología de Delft, en Holanda, aseguran haber encontrado una solución a este problema: utilizar fragancias en los locales, que entre otras cosas hacen que la gente baile más, mejoran la percepción general de la experiencia y nos hacen sentir de mejor humor. Sus conclusiones se publican en la revista especializada Chemosensory perception, donde Hendrik Schifferstein y sus colegas sugieren instalar máquinas que emitan un aroma agradable. Y argumentan que del mismo modo que se combinan luz y sonido para crear la atmósfera deseada, añadir un olor a la mezcla puede contribuir a crear experiencias multisensoriales.
En una serie de experimentos, Schifferstein puso a prueba el efecto de esencias de naranja (relajante), menta (estimulante) y agua marina (neutral) con más de 800 sujetos. Todos los aromas hicieron que los jóvenes bailaran y se divirtieran más, valoraran mejor la música, así como su propio estado de ánimo.
¿Desde cuándo se usa el símbolo pi?
El número π (3,141592...), que en español se lee “pi”, es el símbolo del cociente entre la circunferencia y su diámetro y representa, por lo tanto, una de las formas geométricas más perfectas. El símbolo se uso por primera vez para representar esta razón en el año 1706 por el matemático William Jones, pero fue el suizo Leonhard Euler el que popularizó su uso a partir de 1737. Se trata de un número irracional, con un número infinito de cifras decimales, de las que se han calculado ya varios millones usando superordenadores.
El número pi está presente en esferas, conos, cilindros, elipses… Y también en la naturaleza. Así, por ejemplo, Hans-Henrik Stolum, geólogo de la Universidad de Cambridge, calculó la relación entre la longitud real de los ríos, desde el nacimiento hasta la desembocadura, y su longitud medida en línea recta, y descubrió que la relación es aproximadamente 3,14. Y si multiplicamos el diámetro del pie del elefante por dos veces pi el resultado obtenido es la altura del animal. Otro dato curioso: la altura de la pirámide de Keops dividida por su base da como resultado este número irracional.
El día mundial del número Pi se celebra el 14 de marzo, ya que en el mundo anglosajón la fecha se escribe 3/14.
¿Cuándo volverá a visitarnos el cometa Halley?
El astrónomo británico Edmund Halley fue el primero en calcular la órbita de un cometa y descubrir la periodicidad de estos cuerpos celestes. En concreto, Halley afirmó que un cometa observado en de 1531 por Apiano y Fracastoro era el mismo que fue descrito en 1607 por Kepler y Longomontanus, y también el que él mismo había observado personalmente en su aparición de 1682. "Con toda confianza puedo predecir que retornará en 1758", pronosticó. Aquel cometa fue bautizado "Halley" en su honor y, según ha revelado un reciente estudio publicado en la revista Journal of Cosmology, todo apunta a que el primer avistamiento de la historia se produjo en Grecia en el año 466 a.C., entre principios de junio y finales de agosto. El siguiente avistamiento fue registrado por astrónomos chinos en el 240 a.C. Desde entonces, el cometa ha reaparecido 29 veces.
La duración media del año del cometa Halley -entendiendo por año del cometa el tiempo que tarda en dar una vuelta alrededor del Sol- es de 75-76 años terrestres. La última vez que el cometa nos visitó fue en 1986, cuando la sonda espacial europea Giotto se acercó para echar una ojeada a su núcleo helado. Y no pasará de nuevo cerca de la Tierra hasta el año 2062.
¿Es veloz el cerebro de una mosca?
El cerebro de las moscas funciona a más velocidad que el mejor de los ordenadores actuales, según acaban de demostrar científicos del Instituto de Neurobiología Max Planck, en Alemania. En concreto, el diminuto cerebro de estas acróbatas aeronáuticas es capaz de procesar visualmente varios movimientos en sólo una fracción de segundo. De ahí que resulte tan difícil atraparlas.
Analizando el cerebro de la mosca Drosophila melanogaster, Dierk Reiff y sus colegas han descubierto que en una sexta parte de un milímetro cúbico de su cerebro tiene más de 100.000 células nerviosas, cada una con múltiples conexiones con las células vecinas.
Para estudiar el funcionamiento de estas neuronas, los investigadores las impregnaron con marcadores fluorescentes y descubrieron que existen unas determinadas células nerviosas, llamadas células L2, que reciben información desde los fotoreceptores de los ojos y reaccionan según aumente o disminuya la intensidad de la luz circundante. En base a ese "simple" estímulo luminoso, las moscas son capaces de calcular en milésimas de segundo cuál es la dirección del movimiento que se produce a su alrededor y de mandarla rápidamente al sistema de control del vuelo, para escapar a toda velocidad si hay alguna amenaza cerca.
¿Cuál es el olor más desagradable del mundo?
Aunque es difícil establecer un ranking de hedores, la mayoría de los expertos coinciden en que el olor más desagradable del mundo es el que genera el mercaptano. Se trata de un compuesto sulfurado que genera la materia en descomposición, y que en estado puro emite un "tufo" que puede hacernos sentir realmente enfermos. Quienes lo han olido comparan su hedor con el que desprenden los huevos podridos o unos calcetines muy usados.
No obstante, este aroma fétido también ha resultado ser útil: añadiendo un derivado, el metilmercaptano, al gas natural se consigue que este combustible, que es inodoro, pueda ser detectado por el olfato humano, alertando de posibles fugas. De ahí que se pueda afirmar que el mercaptano también ha salvado muchas vidas.
El mercaptano se añade además a los combustibles de los reactores y a los pesticidas.
¿Qué es el agujero azul de Belice?
Se trata de un perfecto círculo azul intenso con bordes turquesas de 305 m de diámetro que parece trazado a compás en el mar Caribe. Se conoce como Great Blue Hole –Gran Agujero Azul– y está situado en el atolón del Faro, a unos 100 km de la costa de Belice, el pequeño país centroamericano que fue colonia británica hasta 1981. El agujero, cuya profundidad actual es de 123 m, era la entrada a un sistema de cuevas calizas en la última Edad de Hielo. Cuando acabó la glaciación, hace 12.000 años, el nivel del mar subió, las cavernas se inundaron, la cubierta se derrumbó y se formó esta sima que apasiona a los buceadores porque alberga muchas especies de peces, esponjas y corales.
¿Se puede romper la barrera del sonido debajo del agua?
En teoría sí es posible, pero, por ahora, esta hazaña resulta impracticable. El sonido, que en la atmósfera se propaga a 340 m/s (1.200 km/h), viaja mucho más deprisa en el agua. Esto se debe a que las ondas sonoras se transmiten en un medio gracias a las vibraciones de sus partículas, que en el líquido interaccionan entre sí con más frecuencia que en el gas. Por eso la velocidad del sonido en el mar es de 1.500 m/s (5.400 km/h), superando en 1.000 km/h a los misiles militares más veloces.
Cuando un objeto se desplaza a través del agua muy rápidamente, en torno a él se forman burbujas de gas que implosionan –vuelven súbitamente al estado líquido– con gran violencia. Este fenómeno se llama cavitación y es un problema que la ingeniería naval trata de evitar porque daña y destruye las hélices y los timones de los barcos. Un submarino supersónico no escaparía a los efectos de la cavitación, por eso el récord de velocidad bajo el agua lo ostenta un torpedo ruso que sólo alcanza 400 km/h. Para lograrlo, la cabeza del aparato genera un gas que lo rodea como una cubierta de protección frente al rozamiento del agua.