Primero lo primero, que me lleva a hacer este post:
Ayer vi un post de un usuario partidario de Urquiza, en el que se llamaba a Juan Manuel de Rosas un traidor a la patria y agente ingles. Cuando comente en el mismo con fundamentos históricos, el creador del post borro mi comentario y me bloqueo. Como Rosista esto me hizo hervir la sangre. (Aclaro no soy peronista ni mucho menos).

Si hay algo controvertido en la historia argentina es la figura de Juan Manuel de Rosas, pero al analizar ese periodo histórico hay que tener en cuenta ciertos factores. La época de Rosas no fue un periodo ordinario de tiempo, en el lapso de 20 años hubieron los siguientes conflictos armados:
-Guerra con la confederación Peruano-Boliviana
-Conflicto con Francia
-Conflicto con la armada Anglo-Francesa
-Intensas guerras civiles.
2. La historia la escriben los vencedores, y es así como la generación liberal cuyos principales exponentes son Bartolomé Mitre y Sarmiento, se ocupo de envilecer la figura del Restaurador de las Leyes, cuyo sistema e ideología era contrario a su ideal.
Para no hacerla larga y que me pongan el gif de no leí un carajo:
Si Rosas fue tan violento ¿Por qué al capturar al general Paz (mas grande lider militar unitario) no lo ejecuto al instante? (A su debido tiempo el mismo se vuelve a levantar contra el gobierno rosista), Lo mismo con Lavalle y Araoz de Lamadrid.
Aca va una frase del general Lavalle al momento de levantarse en armas contra su propio país financiado por Francia:
"¿Disciplina en nuestros soldados? ¡No! ¿Quieren matar? Déjenlos que maten. ¿Quieren robar? Déjenlos que roben."
-Rosas era un rico estanciero, antes de entrar en la política, al tiempo de exiliarse después de la batalla de caseros, no se lleva ningún dinero, se lleva solo documentos de su función publica para que la historia no lo juzgue con arbitrariedad, muere pobre trabajando el campo en su estancia de South Hampton.
-San Martin, en su testamento, le lega su sable a Rosas por la férrea defensa que este hizo frente al bloqueo francés.

- Inglaterra y Francia se rinden ante el boicot y la defensa patriota, izando la bandera argentina en sus naves insignia y disparando 21 cañonazos en desagravio del pabellón nacional.
-La defensa de las industrias nacionales con la ley de aduana de 1834.
- La campaña del desierto de Rosas es distinta a la de Roca, Rosas pacta con los pampas y combate a los ranqueles más violentos. El mismo Rosas escribe un diccionario Pampa para comunicarse con los indios, los vacuna e intenta integrarlos al país.
El cacique catriel declaraba
Juan Manuel es mi amigo. Nunca me ha engañado. Yo y todos mis indios moriremos por él. Si no hubiera sido por Juan Manuel no viviríamos como vivimos en fraternidad con los cristianos y entre ellos. Mientras viva Juan Manuel todos seremos felices y pasaremos una vida tranquila al lado de nuestras esposas e hijos. Todos los que están aquí pueden atestiguar que lo que Juan Manuel nos ha dicho y aconsejado ha salido bien.10
Años después de la caída de Rosas, el mismo Catriel señalaba:
Nuestro hermano Juan Manuel indio rubio y gigante que vino al desierto pasando a nado el Samborombón y el Salado y que jineteaba y boleaba como los indios y se loncoteaba con los indios y que nos regaló vacas, yeguas, caña y prendas de plata, mientras él fue Cacique General nunca los indios malones invadimos, por la amistad que teníamos por Juan Manuel. Y cuando los cristianos lo echaron y lo desterraron, invadimos todos juntos
Parte II
La traición de Urquiza.

Al momento del pronunciamiento de Urquiza, Rosas preparaba un ejercito para combatir con el debilitado Brasil. Es este ejercito (sumado a tropas brasileñas, las que luego de Caseros, Urquiza dejo desfilar por Buenos Aires) el que usa para derrocar a Rosas. No les queden dudas de que, si no hubiera habido dicha traición, hoy medio Brasil seria de la Argentina.
El emperador de Brasil, Pedro II compra la lealtad de Urquiza. Sino me creen, lean la carta que Sarmiento le envía a quien se alió con un país extranjero para invadir su propia patria
- “Yo he permanecido dos meses en la corte de Brasil, en el comercio casi íntimo de los hombres de estado de aquella nación, y conozco todos los detalles, general, y los pactos y transacciones por los cuales entró S. E. en la liga contra Rosas. Todo esto, no conocido hoy del público, es ya del dominio de la Historia y está archivado en los ministerios de Relaciones Exteriores del Brasil y del Uruguay.” (...) “Se me caía la cara de vergüenza al oírle a aquel Enviado (Honorio Hermeto Carneiro Leão, o Indobregavel) referir la irritante escena, y los comentarios: "¡Sí, los millones con que hemos tenido que comprarlo para derrocar a Rosas! Todavía después de entrar a Buenos Aires quería que le diese los cien mil duros mensuales, mientras oscurecía el brillo de nuestras armas en Monte Caseros para atribuirse él solo los honores de la victoria." (Domingo Faustino Sarmiento, Carta de Yungay, 13.10.1852)

Una vez Rosas fuera de la escena política, no tardan en írsele las cosas de las manos (los unitarios con quienes se alió en Caseros no tardan en disputarle el poder, ganándoselo finalmente). Urquiza se arrepiente e intenta hacer volver a Rosas, quien se niega.
De la pluma del mismo:
1852
“Hay un solo hombre para gobernar la Nación Argentina, y es Don Juan Manuel de Rosas. Yo estoy preparado para Rogarle que vuelva aquí”
1858
“Buenos Sentimientos le guardan los mismos que contribuyeron a su caída, no olvidan la consideración que se debe al que ha hecho tan gran figura en el país y a los servicios muy altos que le debe y que soy el primero en reconocer, servicios cuya gloria nadie puede arrebatarle”
1870
“Toda mi vida me atormentará constantemente el recuerdo del inaudito crimen que cometí al cooperar, en el modo en que lo hice, a la caída del General Rosas. Temo siempre ser medido con la misma vara y muerto con el mismo cuchillo, por los mismos que por mis esfuerzos y gravísimos errores, he colocado en el poder.”.
Para finalizar una frase de de José Hernández sobre Urquiza:

"Urquiza, era el Gobernador Tirano de Entre Ríos, pero era más que todo, el Jefe Traidor del Gran Partido Federal, y su muerte, mil veces merecida, es una justicia tremenda y ejemplar del partido otras tantas veces sacrificado y vendido por él. La reacción del partido debía por lo tanto iniciarse por un acto de moral política, como era el justo castigo del Jefe Traidor".
