El ombligo (del latín umbilicus; en griego ómphalos) es la cicatriz que queda tras la rotura del cordón umbilical en el bebé. Suele ser una depresión en la piel.
El cordón umbilical resultante después del parto se cae entre una a dos semanas después del nacimiento, quedando el ombligo del nuevo ser.
El cordón umbilical resultante después del parto se cae entre una a dos semanas después del nacimiento, quedando el ombligo del nuevo ser.
¿Para qué sirve el ombligo?
Una vez que hemos nacido y el ombligo ha cicatrizado éste no sirve para nada, así de sencillo.
Pero como los humanos tenemos que darle una utilidad o explicación a todo, finalmente, se le han dado algunas utilidades. Algunos médicos lo utilizan como punto de referencia en algunas exploraciones, como la laparoscopia .
Pero voy a intentar explicar que encierra todo ese apasionante mundo que hay alrededor del ombligo.
El ombligo nos indica de dónde venimos. Es el lugar por el cual nos era introducido el alimento a través del cordón umbilical en el momento de nuestra gestación, nuestra fuente de vida. Es nuestro nexo de conexión con nuestra madre. Después de nacer ese “cordón umbilical” es cortado y de nada nos sirve esa cicatriz circular que nos queda de por vida.
Pero como seres curiosos, una vez adultos buscamos un significado, una utilidad, un simbolismo a esta concavidad que todos los seres humanos poseemos.
Llega a tal nuestra curiosidad que circulan por ahí decenas, quizás centenares de e-mails, powerpoints o escritos en el que se pregunta si los “primeros seres humanos creados” (Adán y Eva) tenían ombligo.
Cuantas veces no habremos escuchado que el ombligo es el recipiente dónde se guarda o almacena la “pelusilla” .
También hay que resaltar el poder erótico del ombligo, lejos de ser una simple cicatriz, está considerado como el “fetiche erótico” por excelencia.
Pero como los humanos tenemos que darle una utilidad o explicación a todo, finalmente, se le han dado algunas utilidades. Algunos médicos lo utilizan como punto de referencia en algunas exploraciones, como la laparoscopia .
Pero voy a intentar explicar que encierra todo ese apasionante mundo que hay alrededor del ombligo.
El ombligo nos indica de dónde venimos. Es el lugar por el cual nos era introducido el alimento a través del cordón umbilical en el momento de nuestra gestación, nuestra fuente de vida. Es nuestro nexo de conexión con nuestra madre. Después de nacer ese “cordón umbilical” es cortado y de nada nos sirve esa cicatriz circular que nos queda de por vida.
Pero como seres curiosos, una vez adultos buscamos un significado, una utilidad, un simbolismo a esta concavidad que todos los seres humanos poseemos.
Llega a tal nuestra curiosidad que circulan por ahí decenas, quizás centenares de e-mails, powerpoints o escritos en el que se pregunta si los “primeros seres humanos creados” (Adán y Eva) tenían ombligo.
Cuantas veces no habremos escuchado que el ombligo es el recipiente dónde se guarda o almacena la “pelusilla” .
También hay que resaltar el poder erótico del ombligo, lejos de ser una simple cicatriz, está considerado como el “fetiche erótico” por excelencia.
