El mapa y el territorio
Alfred Korzybski (1879-1950), ingeniero polaco nacionalizado norteamericano, es el creador de la Semántica General (1933), un sistema que pretende devolver a las personas una correcta conciencia de abstracción: los graves desajustes emocionales o sociales que padecemos son consecuencia de no procesar adecuadamente el nivel simbólico y sensorial, en los que a veces quedamos atrapados.
Lo mismo que para Kant no hay experiencia ni conocimiento humanos fuera del espacio y del tiempo, Korzybski contribuye a acotar (como hicieran Freud, Wittgenstein, Foucault y tantos otros pensadores del siglo XX) los límites de los seres humanos. Estamos condicionados por nuestro sistema nervioso y por nuestro lenguaje. No conocemos la realidad, vivimos entre impresiones y palabras o conceptos que la representan.
De ahí la famosa formulación del mapa y el territorio:
1. Un mapa no es el territorio.
2. Un mapa no puede representar todo el territorio.
3. Un mapa es auto-reflexivo: un mapa ideal tendría que incluir un mapa del mapa, un mapa del mapa del mapa… y así sucesivamente.
En términos literarios, la traducción sería:
Un grupo de geógrafos trazaron un mapa de una región. Pero no se dieron por satisfechos y fueron creando otro y otro y otro, cada vez mayores a fin de conseguir mayor exactitud de representación. Hasta que llegaron a dibujar un mapa tan grande como el propio territorio. Pero entonces descubrieron que no podían extenderlo para consultarlo porque cubría enteramente la región.
Borges (Del rigor de la ciencia) o Umberto Eco han recogido la paradoja en forma de relatos.
Aplicado al lenguaje:
1. Una palabra no es la cosa representada
2. Una palabra no representa a todos las cosas relacionadas. (La palabra “coche” no representa a todos los coches existentes con sus miles de variantes)
3. El lenguaje es auto-reflexivo: podemos emplearlo para hablar sobre el propio lenguaje. (Esta es la función metalingüística, y nos permite discutir por ejemplo sobre la corrección de una frase)
La obra de Alfred Korzybski ha influido en neurólogos o siquiatras pero también en artistas, fascinados por los juegos que se establecen entre los signos y su representación. El arquitecto argentino Horacio Zabala (1943-) se ha inspirado directamente en la dialéctica mapa-territorio. Un ejemplo, esta instalación titulada Familia numerosa (2007): 18 sillas en círculo reflejándose sobre un piso de aluminio:
El mapa y el territorio: enunciado recogido por Baudrillard en los años 70, para sus reflexiones sobre el simulacro como una de las características y estrategias básicas de la sociedad postmoderna, sobre las que volveremos.
http://despuesdegoogle.com/2008/01/29/el-mapa-y-el-territorio/
Alfred Korzybski (1879-1950), ingeniero polaco nacionalizado norteamericano, es el creador de la Semántica General (1933), un sistema que pretende devolver a las personas una correcta conciencia de abstracción: los graves desajustes emocionales o sociales que padecemos son consecuencia de no procesar adecuadamente el nivel simbólico y sensorial, en los que a veces quedamos atrapados.
Lo mismo que para Kant no hay experiencia ni conocimiento humanos fuera del espacio y del tiempo, Korzybski contribuye a acotar (como hicieran Freud, Wittgenstein, Foucault y tantos otros pensadores del siglo XX) los límites de los seres humanos. Estamos condicionados por nuestro sistema nervioso y por nuestro lenguaje. No conocemos la realidad, vivimos entre impresiones y palabras o conceptos que la representan.
De ahí la famosa formulación del mapa y el territorio:
1. Un mapa no es el territorio.
2. Un mapa no puede representar todo el territorio.
3. Un mapa es auto-reflexivo: un mapa ideal tendría que incluir un mapa del mapa, un mapa del mapa del mapa… y así sucesivamente.
En términos literarios, la traducción sería:
Un grupo de geógrafos trazaron un mapa de una región. Pero no se dieron por satisfechos y fueron creando otro y otro y otro, cada vez mayores a fin de conseguir mayor exactitud de representación. Hasta que llegaron a dibujar un mapa tan grande como el propio territorio. Pero entonces descubrieron que no podían extenderlo para consultarlo porque cubría enteramente la región.
Borges (Del rigor de la ciencia) o Umberto Eco han recogido la paradoja en forma de relatos.
Aplicado al lenguaje:
1. Una palabra no es la cosa representada
2. Una palabra no representa a todos las cosas relacionadas. (La palabra “coche” no representa a todos los coches existentes con sus miles de variantes)
3. El lenguaje es auto-reflexivo: podemos emplearlo para hablar sobre el propio lenguaje. (Esta es la función metalingüística, y nos permite discutir por ejemplo sobre la corrección de una frase)
La obra de Alfred Korzybski ha influido en neurólogos o siquiatras pero también en artistas, fascinados por los juegos que se establecen entre los signos y su representación. El arquitecto argentino Horacio Zabala (1943-) se ha inspirado directamente en la dialéctica mapa-territorio. Un ejemplo, esta instalación titulada Familia numerosa (2007): 18 sillas en círculo reflejándose sobre un piso de aluminio:
El mapa y el territorio: enunciado recogido por Baudrillard en los años 70, para sus reflexiones sobre el simulacro como una de las características y estrategias básicas de la sociedad postmoderna, sobre las que volveremos.
http://despuesdegoogle.com/2008/01/29/el-mapa-y-el-territorio/