10 razones para dudar del «espiritismo»..
El «espiritismo» es algo más que creer en fantasmas. Realmente se trata de una doctrina originada en la Francia del siglo XIX y que constituye todo un cuerpo moral en relación a las consecuencias de la existencia de los espíritus y sus relaciones con el mundo corporal. Con numerosas tendencias y “escuelas” diferenciadas, existe un espiritismo religioso íntimamente ligado al cristianismo (aunque la propia Iglesia Católica lo condena) y otra faceta que podríamos denominar coloquialmente “espiritismo laico”, más alejada de los dogmas religiosos.Los seguidores más puristas suelen afirmar que el espiritismo no es religión, sino ciencia (sic!), dado que se basa en la investigación y el conocimiento, no en verdades reveladas.
En cualquier caso, el punto común e indiscutible entre todas las corrientes consiste en creer en la existencia de los espíritus inmateriales, pertenecientes a personas fallecidas, y en el hecho de que éstos pueden comunicarse e interaccionar con el mundo corporal y los vivos.
Como es habitual en esta serie, dejamos que nuestros lectores apunten aquellos argumentos racionales que nos inclinen a dudar o a creer en tal aseveración. En unos días, publicaremos los resultados en una nueva entrada a tal efecto. Recordad que cada uno puede aportar todas las razones que desee.
El «espiritismo» es algo más que creer en fantasmas. Realmente se trata de una doctrina originada en la Francia del siglo XIX y que constituye todo un cuerpo moral en relación a las consecuencias de la existencia de los espíritus y sus relaciones con el mundo corporal. Con numerosas tendencias y “escuelas” diferenciadas, existe un espiritismo religioso íntimamente ligado al cristianismo (aunque la propia Iglesia Católica lo condena) y otra faceta que podríamos denominar coloquialmente “espiritismo laico”, más alejada de los dogmas religiosos.Los seguidores más puristas suelen afirmar que el espiritismo no es religión, sino ciencia (sic!), dado que se basa en la investigación y el conocimiento, no en verdades reveladas.

En cualquier caso, el punto común e indiscutible entre todas las corrientes consiste en creer en la existencia de los espíritus inmateriales, pertenecientes a personas fallecidas, y en el hecho de que éstos pueden comunicarse e interaccionar con el mundo corporal y los vivos.
Como es habitual en esta serie, dejamos que nuestros lectores apunten aquellos argumentos racionales que nos inclinen a dudar o a creer en tal aseveración. En unos días, publicaremos los resultados en una nueva entrada a tal efecto. Recordad que cada uno puede aportar todas las razones que desee.