Identifican en animales una mutación genética que causa el alcoholismo
Un equipo de investigadores ha descubierto un gen que regula el consumo de alcohol, y que cuando se daña puede causar el consumo excesivo. El equipo también ha identificado el mecanismo que subyace a este fenómeno.
La imagen muestra uno de los efectos del consumo excesivo de alcohol. Ahora, un nuevo estudio ha identificado en ratones un gen, que al dañarse, provoca el alcoholismo
El estudio mostró que los ratones normales no muestran interés por el alcohol, y beben poco o nada de alcohol, cuando se les ofrece que libremente seleccionen entre una botella de agua y una botella de alcohol diluido.
Sin embargo, los ratones con una mutación genética en el gen GABRB1, abrumadoramente prefieren el consumo de alcohol sobre el agua, y de su consumo diario de fluidos, prefieren consumir casi el 85% en la forma de líquidos que contienen alcohol de mayor grado que el vino.
El Dr. Quentin Anstee, hepatólogo consultor de la Universidad de Newcastle, y uno de los autores principales del estudio, dice que “es increíble pensar que un pequeño cambio en el código de un solo gen puede tener efectos tan profundos en los comportamientos complejos, como el consumo de alcohol”.
“Continuamos con nuestro trabajo para establecer si el gen tiene una influencia similar en los seres humanos, aunque sabemos que en las personas el alcoholismo es mucho más complicado debido a que entran en juego los factores ambientales”. El Dr. Anstee añade que el descubrimiento tiene el potencial de dar lugar al desarrollo de mejores tratamientos para el alcoholismo.
Para identificar el gen de la preferencia por el alcohol, al azar los investigadores introdujeron mutaciones sutiles en el código genético a través de todo el genoma, y probaron la preferencia por el alcohol de los ratones. Esto los llevó a identificar el gen GABRB1, que modifica la preferencia por el alcohol con tanta fuerza que los ratones, con cualquiera de dos mutaciones en un sólo par de bases, prefieren el alcohol sobre el agua (10 % de etanol v/v – aproximadamente del grado del vino).
El grupo demostró que los ratones que llevan esta mutación estaban dispuestos a trabajar empujando una palanca para obtener la bebida que contiene alcohol, y a diferencia de los ratones normales, continuaron haciéndolo incluso durante períodos prolongados. De forma voluntaria consumen alcohol durante una hora para intoxicarse, e incluso presentan dificultades para coordinar sus movimientos.
Los investigadores notan que aún hay mucho que no entienden acerca de cómo y por qué el consumo avanza hacia la adicción, pero los resultados de la investigación sugieren que en algunos individuos puede haber un componente genético. Si la investigación confirma que en los seres humanos está presente un mecanismo similar, el descubrimiento podría ayudar a identificar a las personas con mayor riesgo de desarrollar una adicción, y asegurar que reciban un tratamiento eficaz.