"Sócrates" Sócrates, nacido en Atenas, en el año 469 a.C, hijo de Sofronisco, popular tallador de mármol, y de Fenareta, laboriosa partera o comadrona. Tuvo una educación humilde, sencilla, proveniente de sus padres. Se dedicó al oficio de su padre como tallador de Mármol haciendo esculturas y demás; pero lo abandonó para enlistarse en el ejercito ateniense como un hoplita, participó en la guerra del Peloponeso, fue en la isla de Samos donde conoció a Arquéalo, filósofo muy popular en la época presocrática y maestro de Sócrates. Fue Arquelao quien despertó el interés y el amor de Sócrates hacia la filosofía, poco tiempo después Sócrates se retiró del ejército ateniense y volvió a Atenas para comenzar a ejercer su profesión de filosofar. Sócrates solía filosofar en lugares públicos como el Ágora, fue allí donde creó y empleó su técnica llamada “Método Socrático”, la cual se basaba principalmente en hacerse el ignorante y hacer constantes preguntas al interlocutor para que este se confunda y muestre las debilidades y errores e sus afirmaciones, logrando finalmente que este reconozca la invalides de sus afirmaciones; esa parte del método se llama “Ironía Socrática”. Posteriormente usaba lo que denominaba “Mayéutica”, la cual consiste en la búsqueda de la verdad con la participación de ambos interlocutores. Sócrates empleaba su método principalmente con sus rivales: los sofistas. Sin embrago, el método para filosofar de Sócrates era el dialogo, el conversar con el prójimo, el de cuestionar constantemente, y reiteradamente, al mismo, para lograr una reflexión profunda por parte de los dos bandos. Los sofistas eran un grupo de intelectuales, que enseñaban algunas ramas de la ciencia, a personas, a cambio de dinero o bienes personales. Se caracterizaban por usar un alto nivel del lenguaje, por ello tenían un gran nivel de persuasión, se decían superiores y sabios, no reconocían su ignorancia y, generalmente, cuando no sabían sobre un tema inventaban una “verdad”; así como dejo uno de los sofistas más importantes, y principal rival de Sócrates; Protágoras: “El hombre es la medida de todas las cosas”, lo que quería decir con estas palabras es que la verdad depende de cada individuo, es decir, el hombre modifica la verdad a la manera que él quisiese, que la verdad es modificable. Era a esto por lo que Sócrates luchaba, él decía que la verdad es única es inmutable, que es independiente de cada individuo; por ello es que estaba en contra de los sofistas y luchaba y buscaba la verdad. Mientras los sofistas se decían seres intelectuales, Sócrates reconocía que era un ser ignorante; sin embargo al reconocer su ignorancia, lograba ser más sabio que los demás. Poseía una docta ignorancia, lo cual es dicho de una persona que reconoce su ignorancia, pero trata de hacer algo para remediarla, de allí surge su célebre frase: “Sólo se, que nada se” Sócrates anhelaba tanto la idea de encontrar la verdad, que se convirtió en su proyecto de vida, un proyecto que lo llevó a la muerte; sin embargo él no se dio por vencido, siguió buscando la verdad en los inmensos abismos de la mentalidad humana; como el bien decía que su oficio era sacar las ideas y la verdad de la mente de las personas y esculpirlas, como un tallador a un pedazo de mármol; un oficio que tenía una gran relación con el oficio de sus padres. A diferencia de otros filósofos, a Sócrates no le fascinaba el cosmos; sino el hombre, la moral y la sociedad; es por esto que Sócrates constituye un pilar fundamental del paso de la era Cosmológica (constituida por los filósofos de la naturaleza, también llamados Presocráticos), a la era Antropológica (iniciada por Sócrates); al ser la primera persona al filosofar sobre estos temas. Mientras Sócrates filosofaba en estos sitios públicos, como el ágora, había mucha gente que lo aborrecía, otros decían que estaba alienado, entre otros; pero hubo un grupo que le dijo -“háblanos, queremos saber más”. Muchos de estos se convirtieron en su discípulos, como Aristóteles, Fedón, Teages, Aristipo, Euclides, y el más importante, Platón, proveniente de la aristocracia, se encargará de escribir muchos diálogos de Sócrates. A pesar de su fealdad: bajo, rechoncho, narigón, cabezón; tuvo mucha suerte en su vida amorosa, así como muchos discípulos se le declararon; pero él terminó por cazarse con Xantipa, la iracunda, como le decían debido a su gran ira. Xantipa insultaba a Sócrates, era capaz de volcar la mesa para demostrar su ira. Cada vez que le preguntaban a Sócrates “¿Cómo la soportaba?”, el respondía “Ella me sirve para hacer ejercicios de paciencia”. Tuvieron 3 hijos: Lamprocles, Sofronismo y Menexeno. Sócrates no sólo se dedicó a filosofar en lugares públicos, también tuvo una fuerte participación en el ámbito político ateniense. Fue ahí el génesis del rechazo de las personas hacia su ser; todo este rechazo se ocasionó por cuestionar la estabilidad, el funcionamiento, la represalia hacia los extranjeros, los esclavos, y las mujeres por parte del Estado ateniense. Muchas veces ridiculizó a la democracia instaurada en Atenas, ganándose así varias enemistades con mucho poder. En febrero de 399 a.C sus grandes enemistades, al tener poder en el Estado ateniense, lo enjuiciaron bajo los cargos de: no creer en los dioses establecidos por el estado y corromper a la juventud. Durante el juicio Sócrates prefirió defenderse solo, los jueces consideraron arrogante su silencio y sus ironías. Finalmente concluyó el juicio en las siguientes palabras: “Atenienses, no voy a hacer una defensa en provecho propio… Sino en el vuestro, para que no pequéis contra los dioses al condenarme, pues soy un don suyo para vosotros. Porque si me matáis, no encontrareis fácilmente otro parecido, y soy, si me permite la expresión un poco ridícula, una especie de tábano dado por Dios a la ciudad, y la ciudad es un corcel grande y noble, tardía en sus movimientos debido a su propio tamaño, que quiere ser estimulado. Soy ese tábano que Dios a unido a la ciudad, para que durante todo el día y en todas partes me agarre a vosotros, para excitaros, persuadirlos e importunaros. No encontraréis fácilmente otro hombre como yo, y por lo tanto si decidís hacerme caso, salvadme.” Fue considerado culpable, por la aplastante mayoría de trescientos sesenta y un votos contra ciento cuarenta, por lo que fue condenado a beber veneno de cicuta, veneno el cual genera una muerte lenta e indolora, parecida al sueño. Estaban con él sus discípulos y su esposa Xantipa. Las últimas palabras que pronunció Sócrates fueron: “Calma, fuerza.” Sócrates falleció sin dejar algún escrito, por lo cual sus enseñanzas, y su legado fue transcurriendo a través de sus discípulos, al igual que Jesús. Uno de los discípulos más importantes fue Platón, que transcribió muchos diálogos de él, inclusive transcribió la apología de Sócrates. "Opinión personal" Algunos aspectos valóricos de Sócrates son: su honestidad, que es lo que más resalta en él, al reconocer su ignorancia ante todos, aunque por ello resulta ser el más sabio. Su humildad, siendo proveniente de una familia esforzada, no aristócrata; no así como mucho de sus discípulos, entre ellos Platón; tener un cuerpo relativamente “feo”, vestir con ropas que no cuadraban entre sí, sin embargo no se avergonzaba de ello, y cada vez que se burlaban, él simplemente contestaba: “Tú crees que yo vivo mal, pero piensa un poco. Ya que no recibo dinero hago lo que me place sin que nadie pueda exigirme nada, ni obligarme a nada. Y ya que me contento con poco, no necesito de más. Por el contrario, algunas veces se denotaba un cierto grado de soberbia, al decir que era una persona maravillosa y de poseer una voz divina dada por los dioses. Otro aspecto que denota es su laboriosidad, nunca perdía tiempo, más bien lo aprovechaba al máximo, en su mayoría filosofando. Finalmente, un importante aspecto de Sócrates era su lealtad hacia Atenas, quería demasiado a Atenas para escapar de ella y librarse así de la muerte, fue un gesto de lealtad y valentía. A pesar de que Sócrates era de estatura baja, rechoncho, cabezón, nariz exageradamente respingada, totalmente “feo” y no poseer características físicas atléticas, este era una persona capaz de desempeñar variadas funciones. Ejemplo de esto es que haya sido escultor de mármol, hoplita en la guerra del Peloponeso, teniendo que cargar a su discípulo herido; y finalmente un gran filósofo y político. Cabe resaltar su hombría y valentía de cargar y buscar la verdad hasta llegar a la muerte; y de encarar a esta y ni siquiera escapar de ella. Otro aspecto importante de este personaje que llama enormemente la atención fue que él fuera y se considerará ignorante, y sin embargo lograba ser más listo y sabio que todos lo que se hacían llamar “superiores”. Esto es debido a que Sócrates reconocía su docta ignorancia, lo cual consiste en reconocer la ignorancia de uno y hacer algo por lograr remediarla totalmente. Es importante destacar la influencia y relación del oficio de sus padres sobre el suyo. Su padre como popular tallador de mármol y su madre como partera o comadrona (oficio que consiste en asistir y ayudar en un parto). De hecho el mismo Sócrates comunicaba que su oficio consistía en sacar las ideas de la mente de las personas y esculpirlas tal cual como un trozo de mármol. Fuentes: “El mundo de Sofía”, Jostein Gaarder, Siruela “Biblioteca Gaarder”, 73 – 84.
Vida y Muerte de Sócrates
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