Fue así. Sin lugar ni tiempo, sin espacio, sin ideas sobre ello, fue sin darme cuenta, de un momento para otro había cambiado de organización mi vida, empezó a ser de otra forma, de otra manera, con otra gente, pero para cuando me dí cuenta sabía que tal vez era como algunos dicen ... Tarde; mas no lo veía tan así, ya que con eso iba a convivir todos lo días, podía adaptarme cuando quisiera, aunque, claro, antes: mejor.
No estaba segura de ir y hablar, o de venir y callarme. No estaba segura de hacerme conocer, de mostrar mi sonrisa, o de hacer que los que quieran me conozcan a mí, y que ellos me saquen la sonrisa. Tal vez no estaba segura de mucho, pero sí de poco, al menos poco. Traté de no tratar, pero contradecía, mi miedo me contradecía, mi forma diaria de preguntarme " ¿Y porqué vos y no ellos? " Entonces trataba de conseguir la respuesta, pero lo único que conseguí fue conseguir más preguntas.
Mientras hacía el intento de al menos no hacerme preguntas, me imaginé aprendiendo sobre cosas, sobre maravillas, sobre cosas que me encantarían, tanto me imaginé , que un día noté, que eso estaba logrando.
No de la manera que imaginaba, no ellos "viniendo a mí "; sin saber no sentir el miedo; ni sin que algo me importara -nada- . Y tampoco en el lugar que quería. Mas la manera que me dí cuenta, fue darme cuenta que sonreía con ellos, pero por mi atención.
Hubo un día que no sonreí, que fue pura mirada, música de fondo y latidos más rápidos. Algo extraño, o tal vez normal, por un momento se me metió la idea, de que, tal vez, la sonrisa fuera lo extraño; desde entonces no hacía más que sentir y fijarme en eso. Fue cuando decidí explotar con la verdad, " liberar todas las palabras de sus diversas tildes, y no me importa si está mal o si hago mal en quitárselas, total, palabras, no van a dejar de ser" .
De alguna forma u otra gracias a eso, empecé a fijarme menos en cuan sonreía o cuan no.
Total, ¿Qué más daba? Con tilde, sin tilde... Lo que me importa, es que al menos, me expresaba.