entre generaciones
Un grupo de investigadores ha demostrado en animales que un evento traumático vivido por miembros de una generación puede alterar el cerebro y comportamiento de generaciones posteriores. El hallazgo, detallado en Nature Neuroscience , se ha demostrado en ratones pero los investigadores aseguran que podría suceder también en humanos.
Nuestra personalidad, comportamiento, filias y fobias podría ser producto de eventos traumáticos vividos por generaciones anteriores de nuestra familia. Es la hipótesis a la que da pie los experimentos realizados en ratones por investigadores de la Emory University School of Medicine , en EE.UU. En las pruebas, comprobaron que ratones entrenados para evitar un olor (a través de alguna técnica o experiencia más o menos traumática), pasaban su aversión a los descendientes. El evento traumático afecta al ADN del esperma del ratón y eso modifica el cerebro y comportamiento de su prole.
La investigación puede suponer un avance importante para entender mejor el origen de las fobias y de ciertos desórdenes neuropsiquiátricos. Según Marcus Pembrey, del University College London , en declaraciones a la BBC, las conclusiones del estudio son una "prueba sólida de que una forma de memoria puede transmitirse entre generaciones. Sospecho que no entenderemos el aumento en desórdenes neuropsiquiátricos o en la obesidad, diabetes y problemas metabólicos sin un enfoque multigeneracional".