Los súper volcanes podrían ir desde cero hasta el Apocalipsis en apenas unos siglos.
Las estimaciones anteriores calculaban que los lagos de magma podrían tardar entre cien mil y trescientos mil años en erupcionar en los súper volcanes en formación, por lo que nadie estaba especialmente preocupado por una súper erupción en un futuro cercano. Sin embargo, en un nuevo estudio realizado por la Universidad de Vanderbilt, los científicos sugieren que la forma de los volcanes podría cambiar en menos de diez mil años o incluso en tan sólo quinientos.
"El hecho de que el proceso de formación del magma se produzca en tiempo histórico, en lugar de en tiempo geológico, cambia completamente la naturaleza del problema", asegura Gualda.
Analizando los cristales de cuarzo formados durante una erupción en el centro de California hace setecientos sesenta mil años, el investigador Guilherme Gualda descubrió que los súper volcanes podrían convertirse en una amenaza todavía mayor, ya que no sólo son imposibles de detener, sino que también se forman rápidamente, lo que significa que los geólogos deberían buscar posibles erupciones pendientes en lugares como el Parque Nacional de Yellowstone y el sudeste de Asia.
El estudio fue publicado en el periódico PLoS ONE.
Las estimaciones anteriores calculaban que los lagos de magma podrían tardar entre cien mil y trescientos mil años en erupcionar en los súper volcanes en formación, por lo que nadie estaba especialmente preocupado por una súper erupción en un futuro cercano. Sin embargo, en un nuevo estudio realizado por la Universidad de Vanderbilt, los científicos sugieren que la forma de los volcanes podría cambiar en menos de diez mil años o incluso en tan sólo quinientos.
"El hecho de que el proceso de formación del magma se produzca en tiempo histórico, en lugar de en tiempo geológico, cambia completamente la naturaleza del problema", asegura Gualda.
Analizando los cristales de cuarzo formados durante una erupción en el centro de California hace setecientos sesenta mil años, el investigador Guilherme Gualda descubrió que los súper volcanes podrían convertirse en una amenaza todavía mayor, ya que no sólo son imposibles de detener, sino que también se forman rápidamente, lo que significa que los geólogos deberían buscar posibles erupciones pendientes en lugares como el Parque Nacional de Yellowstone y el sudeste de Asia.
El estudio fue publicado en el periódico PLoS ONE.