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MENTIRAS DE LOS CREACIONISTAS SOBRE LA EVOLUCIÓN HUMANA

"Si Dios hizo cada una de la media docena de especies humanas descubiertas en las rocas antiguas, ¿Por qué él creó una secuencia temporal continua de rasgos progresivamente más modernos: incremento en la capacidad craneal, huesos y cara reducida, tamaño de cuerpo más acomodado?  ¿Acaso creó imitando la evolución y probar así nuestra fe?"
—Stephen Jay Gould.

Cuando Charles Darwin escribió sobre los orígenes humanos supuso que en África se encontrarían los restos de nuestros más remotos ancestros. Hoy la predicción se ha cumplido, cientos de restos fósiles provenientes de Etiopía, Sudáfrica, Kenya, Tanzania etc., atestiguan la existencia de criaturas bípedas que gradualmente modificaron la morfología de sus caninos y el tamaño de su cerebro.
La explicación racionalista de los orígenes humanos está firmemente documentada. Si bien es cierto que entre los paleontólogos existe debate por algunos detalles (por ejemplo, ¿fue Sahelanthropus tchadensismiembro del linaje que llevó a los humanos?) ningún biólogo serio pone en duda el hecho de la evolución.
Sin embargo, para el público general esto no resulta igual de claro. A parte de la mal comprensión pública de la ciencia se suma el esfuerzo deshonesto de los creacionistas, los cuales han emprendido una campaña para desacreditar la biología evolutiva, y hacer que en las clases de ciencias en los EEUU se presente como alternativa a la evolución un programa pseudocientífico llamado creacionismo científico (su forma más moderna la denominan "diseño inteligente"
Las publicaciones creacionistas contribuyen a la desinformación y confusión del público. En tales publicaciones se hace notable el uso de medias verdades y mentiras descaradas que tienen como fin confundir al lector y crearles la falsa impresión que las pruebas existentes del hecho evolutivo son poco concluyentes.
El presente escrito tiene como propósito analizar algunos de los argumentos que presentan los evangélicos sobre la evolución humana, en especial aquellos que son de amplia difusión en el mundo religioso fundamentalista. Para tal fin se ha revisado dos publicaciones creacionistas. La primera es un folleto que lleva por título "¿Abuelito?" el cual es publicado por CHICK PUBLICATIONS. La segunda publicación es un libro titulado "En busca de los orígenes ¿Evolución o creación?" escrito por Jean Flori y Henry Rasolofomasoandro y editado por la editorial española Safeliz. La primera publicación es distribuida por las iglesias evangélicas y la segunda lo es por parte de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Es lamentable saber que cientos de niños y jóvenes reciben este tipo de lecturas que favorecen el analfabetismo científico en nuestra sociedad.
En la portada del folleto de CHICK PUBLICATIONS se puede ver la caricatura de un gorila comiendo una banana, junto al título "¿Abuelito?" lo que plantea de entrada la idea, errónea por demás, que los antropoides actuales son los ancestros de los humanos. Aquí una reproducción de su portada.



La lista de mentiras y verdades a medias involucran a unas pocas especies de fósiles bien conocidos por los paleontólogos. Es interesante encontrar que los principales caballitos de batalla de los creacionistas son el Hombre de Nebraska y el Hombre de Piltdown. El primero fue una especie que nunca tuvo reconocimiento oficial, y la segunda una falsificación que fue puesta en evidencia por los mismos científicos y que en la actualidad no tiene cabida dentro de los árboles genealógicos de la humanidad. Cabe mencionar que muchas especies fósiles de las que se posee muy buen material no se mencionan para nada, siendo así su análisis sesgado y tendencioso.
A continuación se mostrará el ataque creacionista de CHICK PUBLICATIONS a la evolución humana, seguido a esto encontrará los enlaces al análisis de los argumentos antievolucionistas.






MENTIRAS DE LOS CREACIONISTAS SOBRE LUCY (Australopithecus afarensis)

En una polvorienta región de Hadar, Etiopía, el paleoantropólogo Donald Johanson encontró en 1974 los restos de un homínido bípedo al que cariñosamente apodó Lucy. Lucy perteneció a la especieAustralopithecus afarensis, si bien ya no es el australopiteco más antiguo, es de lejos la especie mejor conocida del género Australopithecus.



Las publicaciones creacionistas con frecuencia subestiman la importancia de este fósil. Por ejemplo, la propaganda de CHICK PUBLICATIONS dice sobre LUCY: "Casi todos los expertos concuerdan en que Lucy fue solo un chimpancé que midió 90 cms."
La afirmación "casi todos los expertos" es rotundamente falsa. Los paleoantropólogos (paleontólogos que estudian el registro fósil de la humanidad) saben que los australopitecos no eran simples chimpancés. De hecho los australopitecos son la mejor prueba que los humanos descienden de seres con aspecto simiesco.
Hay muchas características que permiten afirmar que los Australopithecus afarensis NO eran chimpancés. Al comparar los maxilares superiores y las mandíbulas de un chimpancé (Pan troglodytes), A. afarensis yH. sapiens, se puede observar en las series de dientes de los primeros una forma de "U", en los humanos la forma es de "V" y en los A. afarensis la forma es intermedia entre "U" y "V". A parte de la forma de la serie dental es importante observar el tamaño de los caninos. En los chimpancés los caninos son grandes y cónicos, en los humanos son pequeños y en forma de espátula, mientras que en Australopithecus afarensis presentan un tamaño intermedio y ya son espatulados.




Es importante aclarar que al hacer la comparación entre humanos, afarensis y chimpancés no se está afirmando que los ancestros más remotos de la humanidad fueron los chimpancés actuales. Sin embargo, al retroceder en el tiempo se ve que las características anatómicas de los fósiles del árbol filogenético humano se parecen más a las del chimpancé, razón que lleva a los biólogos a pensar que el simio que dio origen a los primeros homínidos bípedos era parecido a un chimpancé.
Continuando con las diferencias entre chimpancés y australopitecos cabe resaltar la estructura de la pelvis y las extremidades inferiores. El estudio anatómico revela que los australopitecos tenían la capacidad de caminar en dos pies. Esto se puede saber examinando la longitud de la pelvis y el ángulo que forma el eje vertical del fémur con la superficie articular. A posturas cuadrúpedas le corresponden una pelvis larga además muestran un ángulo recto entre el eje vertical del fémur y la superficie articular, mientras que las posturas bípedas tienen pelvis cortas y ángulos cerrados. Este último caso es el deAustralopithecus afarensis.




Uno de los parecidos entre los chimpancés y los Australopithecus afarensis (especie a la que pertenece el fósil "Lucy"; está en su capacidad cerebral, que en estos últimos se encuentra entre 400 y 500 c.c. Sin embargo, en el cráneo también se hallan diferencias anatómicas que revelan que los australopitecos no son chimpancés. Una de las diferencias craneales entre los Australopithecus afarensis y los chimpancés es la ubicación del foramen mágnum (el agujero por el cual sale la médula espinal), pues en los australopitecinos apunta hacía abajo, característica que además refuerza la idea de la postura bípeda de estos organismos.


historia del hombre


Cuando los creacionistas afirman que Australopithecus afarensis es "solo un chimpancé que midió 90 cms," están mintiendo, pues pasan por alto sus valiosos caracteres anatómicos. Por otra parte los restos fósiles de esta especie hallados en Laetoli (Tanzania) y Hadar (Etiopía) están datados en 3,18-3,4 millones de años, y los de Maka y Belohdelie (Etiopía) en 3,9 millones años, lo que ubica cronológicamente a los australopitecos como un grupo importante en la evolución humana.
El enajenamiento de los creacionistas es tal que no comprenden que las características intermedias de los australopitecinos y su ubicación cronológica son pruebas contundentes de la evolución humana. El libro"En busca de los orígenes: ¿Evolución o creación?" de los adventistas es prueba de ello. En este texto se puede leer sobre los australopitecos:
C. E. Oxnard, profesor de anatomía de la Universidad del Oeste de Australia, ha dicho al respecto: "Estos fósiles difieren claramente más de ambos, humanos y antropomorfos africanos, de lo que difieren estos dos grupos entre sí. Los australopitecinos son únicos." Este investigador no ha hecho sino seguir una tradición de duda en cuanto a las características humanas de los australopitecinos...
Nótese como los creacionistas sacan de contexto la frase de Oxnard. El profesor australiano está afirmando que los australopitecinos son únicos, lo cual es obvio, pues si fueran chimpancés o humanos no tendrían un nombre aparte. Sin embargo, los señores Flori y Rasolofomasoandro no se dan cuenta que el anatomista no está echando por tierra la idea de que los australopitecinos son bípedos o que poseen caninos reducidos respecto a los chimpancés.
La estrategia de los evangélicos de CHICK PUBLICATIONS es diferente, ellos optaron por afirmar que "casi todos los expertos concuerdan en que Lucy solo fue un chimpancé". Aquí vale la pena preguntarse ¿A que tipo de expertos se están refiriendo los creacionistas?, pues es muy probable que estén haciendo alusión a expertos en ocultar información.

Mentiras Creacionistas


MEDIAS VERDADES DE LOS CREACIONISTAS SOBRE EL HOMO HABILIS
En 1931 el paleoantropólogo Louis Leakey descubrió herramientas de piedra en la Garganta de Olduvai al norte de Tanzania, esto lo llevó a proponer que en este sitio se podrían encontrar homínidos fósiles. La predicción de Leakey se cumplió 28 años después cuando Jonathan Leakey halló los restos de uno de los primeros seres que eventualmente llevaron a la humanidad. Para 1964 Louis Leakey, Phillip Tobias y John Napier definían la especie Homo habilis. Gracias a las cenizas volcánicas se estableció que la edad de estos fósiles es de 1.800.000 años lo cual los ubica al final de la época del Plioceno y a inicios del Pleistoceno.
Los Homo habilis habían modificado su capacidad craneal, pues estos ya presentaban una expansión del cerebro que se encontraba entre 500 y 750 cm3. (La capacidad de los australopitecinos estaba entre los 400-500 cm3). Del cráneo hacía abajo seguían siendo muy parecidos a los australopitecos. Como ya se mencionó, a esta especie se le atribuye la elaboración de las primeras herramientas de piedra. Estas industrias líticas primitivas se conocen técnicamente como Olduvayense o Modo 1. Cronológicamente los fósiles de H. habilis abarcan un rango entre 1,6 y 1,9 millones de años.


evolucion


Al revisar las fuentes creacionistas es curioso que rechacen las características intermedias de esta especie. El texto "En busca de los orígenes: ¿Evolución o creación?" dice sobre Homo habilis:
"El Homo habilis es otro grupo de supuestos homínidos intermedios. No son muchos los restos craneales, y aún menos los postcraneales... La anatomía del Homo habilis no nos permite concluir que posea el rasgo de humano, sino que parece estar más próximo a los australopitecinos. Su cerebro (850 cm3) parece que era algo mayor que el de los australopitecinos (450-750 cm3), pero menor que el del Homo erectus (950-1.100 cm3)."[1]
Es cierto que los restos postcraneales son menos abundantes que los restos craneales, pero resulta curioso que los creacionistas mencionan que los H. habilis tienen una capacidad craneal superior que la de los australopitecos y menor que la del H. erectus y aún así califican esta especie basal como "otro grupo de supuestos homínidos intermedios". ¿Si esto no es intermedio, entonces qué lo es?
El libro creacionista de los adventistas agrega:
"Desde su descripción inicial algunos paleoantropólogos se mostraron partidarios de incorporar aHomo habilis en el grupo de los australopitecinos".
Los creacionistas creen que porque algunos expertos como B. Wood y M. Collard consideren que Homo habilis (y también Homo rudolfensis) debería clasificarse dentro del género Australopithecus los esquemas evolutivos se desbaratarían. De hacerse el cambio de género estas especies se denominaríanAustralopithecus habilis y Australopithecus rudolfensis, pero esto no las sacaría del árbol filogenético humano. (2)





Como se mencionó anteriormente, el esqueleto postcraneal de los Homo habilis (o Australopithecus habilis) es más parecido al de los australopitecos. Pero esto no hace daño a la explicación evolucionista. Los australopitecos fueron claramente bípedos y se poseen restos fósiles de fémures de H. habilis (como KNM-ER 1481 (a-d), KNM-ER 1500, KNM-ER 1503) que son evidencia de su bipedestración. Por otra parte, y más importante aún, Homo habilis y Homo rudolfensis existieron después que los primeros australopitecinos. Es claro que se les parecían en estatura y en otros rasgos del esqueleto postcranial, pero en estas dos especies se dio una expansión del tamaño del cerebro. Este cambio en el tamaño del cerebro en una secuencia temporal hace de los habilis justo lo que se esperaría encontrar si la evolución fuese cierta.
Algunos creacionistas también presentan como objeción el hecho que Homo habilis y Homo rudolfensissean contemporáneos. Algunos de ellos, en su esfuerzo tergiversador preguntan ¿Cómo es posible que las especies antecesoras y descendientes se encuentren viviendo juntas? Esto en realidad no es ningún inconveniente. Una especie puede dar origen a otra si una de sus poblaciones se especializa en un nicho particular (especiación simpátrica) y después no puede procrear con los miembros de la población parental. En este caso no es obligatorio que la especie que le dio origen tenga que extinguirse.
El registro fósil indica que entre hace 2.5 a 1.8 millones de años coexistieron H. habilis y H. rudolfensis, pero entre hace 1.9 o 1.8 millones de años las dos especies antes mencionadas coexistieron también junto a H. ergaster y Paranthropus boisei, lo que revela que al menos cuatro especies de homínidos bípedos convivieron en un momento al oriente del lago Turkana (Kenya).
El Homo ergaster que vivió entre 1.8 y 1.4 millones de años presentó una mayor expansión cerebral que sus predecesores (entre 800 y 850 cm3). Estas evidencias armonizan con la teoría evolutiva y justifica por qué el paleontólogo Richard Leackey afirmó que
"El Homo sapiens no es sino una especie entre muchas, fruto de una intricada e imprevisible relación entre los procesos creativos de la evolución y la mano de la extinción..."


MENTIRAS DE LOS CREACIONISTAS SOBRE EL HOMO HEIDELBERGENSIS

En el año de 1976 unos excursionistas de cuevas descubrieron La Sima de Los Huesos en España. Después de seis años de labores removiendo los sedimentos quedó al descubierto una verdadera mina de oro de la paleoantropología mundial. La Sima de los Huesos era depositaria de 700 huesos de homínidos de al menos 32 personas, con una antigüedad que ronda los 300.000 años. Este yacimiento da luz sobre los primeros habitantes de Europa. Estos espectaculares hallazgos ayudan a completar el escenario de la evolución humana.
Sin embargo, es triste saber que en un afán sectario y egoísta los cristianos fundamentalistas engañan a sus fieles sobre estos temas científicos. Los restos hallados en La Sima de Los Huesos hacen parte de la especie Homo heidelbergensis de la cual los creacionistas mienten afirmando: "Formado en base a una quijada que muchos consideran más bien una mandíbula humana." (¿Abuelito?, CHICK PUBLICATIONS.)
El texto creacionista se refiere al primer resto conocido de los heidelbergensis, la mandíbula de Mauer. El argumento manejado por los creacionistas tiene la intencionalidad de transmitir la idea que lo único que se conoce del Homo heidelbergensis es una mandíbula: nada más. Además, que esta mandíbula es igual a la nuestra. Tal argumento es falso.
Si bien es cierto que la mandíbula de Mauer sirvió para describir la especie Homo heidelbergensis, esta mandíbula no es igual a la de nuestra especie (Homo sapiens). La mandíbula de Mauer fue examinada por el anatomista alemán Schoentensack, quien se dio cuenta que la mandíbula es muy larga, robusta y con el mentón retraído (pareciéndose a las del Homo erectus), pero en su morfología dental es más moderna. Dadas estas características Schoentensack propuso una nueva especia humana a la que bautizó: Homo heidelbergensis.
Según la correlación de fauna (comparación de la fauna fósil de un yacimiento con la de otro) se ha estimado la edad de la mandíbula de Mauer en 500.000 años antes del presente, lo cual la ubica en el Pleistoceno medio.
Como se afirmó al comienzo, la mandíbula de Mauer no es el único resto que se conoce del Homo heidelbergensis. En el año de 1971 se encontró en Francia un rostro casi completo, con cinco dientes molares y parte de la bóveda craneal. La capacidad craneal de este espécimen es de 1150 c.c. Este hallazgo se conoce ahora como "el Hombre de Tautavel o Arago XXI". La edad del Hombre de Tautavel se ha estimado en 400.000 años.
En Grecia también se han encontrado restos del Homo heidelbergensis. El hallazgo griego se conoce con el nombre de "Petralona 1." Su capacidad craneana es de 1220 c.c., alto para ser un Homo erectus, pero bajo para ser un Homo sapiens, con una cara alargada y una mandíbula muy ancha.
En Alemania se ha hallado un cráneo muy completo en Stenheim (Alemania), su edad es de 300.000 años aproximadamente. En la Sima de los Huesos (Atapuerca - España) se encontró, sin lugar a dudas, el mejor cráneo de Homo heidelbergensis descubierto hasta el momento. El cráneo recibió el nombre de "Atapuerca 5". Su antigüedad se estima en 300.000 años, y su capacidad craneal es de 1125 c.c.
Dentro de los heidelbergensis hubo individuos cuyo cerebro era del mismo tamaño que el nuestro, si bien el promedio era algo menor. El paleoantropólogo Juan Luis Arsuaga afirma que la población europea de Homo antecessor dio origen a la especie Homo Heidelbergensis y ésta a su vez a los Homo Neanderthalensis.

creacion



Como se puede notar, el argumento creacionista de rechazar la existencia de esta especie humana extinta carece de fundamentos, y el hecho de presentar información parcializada y tendenciosa sobre el Homo heidelbergensis es prueba de su falta de honestidad.




MEDIAS VERDADES DE LOS CREACIONISTAS SOBRE EL HOMBRE DE NEBRASKA

El hombre de Nebraska es uno de los "caballitos de batalla" favoritos de los creacionistas. El folleto creacionista de CHICK PUBLICATIONS, dice al respecto:
"Formado científicamente en base a un diente; más tarde se comprobó que era el diente de un cerdo extinto".
En realidad el hombre de Nebraska o Hesperopithecus haroldcookii (como se llamó en su momento) resultó ser un error. La historia de esta peculiar especie empezó en 1922 cuando Harold J. Cook, un geólogo consultor encontró un diente fósil en los depósitos del Plioceno medio de Snake Crek al occidente de Nebraska. Este diente fue luego estudiado por Henry Fairfield Osborne, quien por aquel entonces se desempeñaba como director del Museo Norteamericano de Historia Natural.
Osborne determinó que el diente erosionado perteneció a un primate antropoide. Esta determinación animó a Osborne, ya que su hallazgo se constituiría en el primer registro fósil de primates antropoideos en Norteamérica. Osborne decidió bautizar la nueva especie con el nombre de Hesperopithecus haroldcookii, que significa "Simio del mundo occidental". Sin embargo, tras un análisis posterior, el diente resultó ser de un pecarí extinguido del género Prosthenops.


ancestros


Los creacionistas han tomado partido de este asunto y dicen con frecuencia "¿Cómo creerles a unas personas que no pueden distinguir un cerdo de un simio?" Sin embargo, cabe mencionar que los molares y premolares de cerdos y humanos son muy parecidos y este problema fue el error de Osborne.(1)
Cabe mencionar que fue el espíritu crítico de la ciencia, lo que llevó al examen juicioso de la evidencia, y la posterior rectificación. Tal aspecto nunca es mencionado, ni mucho menos puesto es práctica por los creacionistas.



MEDIAS VERDADES DE LOS CREACIONISTAS SOBRE EL HOMBRE DE PILTDOWN

A finales de 1912 la prensa británica afirmaba que "el eslabón perdido" de la evolución humana había sido hallado. La prensa se refería al Hombre de Piltdown, el cual recibió el nombre científico deEoanthropus dawsonii. Lo curioso es que ésta criatura jamás existió. La presencia de esta especie en nuestro árbol filogenético obstaculizo por cuatro décadas la comprensión de la evolución humana, pues este fósil, formado por un cráneo humano con una quijada de simio, reforzaba la idea que nuestros más remotos ancestros eran simios cuadrúpedos con un enorme cerebro, cuando en realidad nuestros antepasados de hace más de 16.000 generaciones eran pequeños bípedos con cerebros pequeños.
El fraude de Piltdown consistió en nueve restos craneales de un humano moderno con la mandíbula de un orangután. A fin de hacer parecer las dos piezas como pertenecientes a un mismo animal a la mandíbula se le había quitado el cóndilo mandibular (el punto de unión de la mandíbula con el cráneo) y la sínfisis mandibular (el lugar de unión de la mandíbula derecha con la izquierda), también se había teñido la mandíbula a fin que pareciera antigua y tomara el color del cráneo y se había limado los molares a fin que parecieran menos simiescos.
Desde que el fraude fue expuesto en 1953 los libros de texto no incluyen al hombre auroral como posible ancestro humano. Sin embargo, el hombre de Piltdown es con frecuencia mencionado por los creacionistas como ejemplo de la inexactitud de la biología evolutiva. La publicación evangélica de CHICK PUBLICATIONS es una muestra de ello y dice: "La mandíbula que descubrieron resultó ser de un mono moderno".




El fraude de Piltdown se ha convertido en uno de los caballitos de batalla favorito de los creacionistas, pero antes de responder al frecuente alegato de "¿Por qué creerles a los evolucionistas cuando sus fósiles transicionales son fraudes?" es necesario conocer los eventos que rodearon el engaño.
La historia del fraude inició en 1908 cuando Dawson encontró los primeros fragmentos del "Eoanthropus" en Piltdown, Inglaterra. En 1909 Dawson se conoce con el joven Teilhard de Chardin (quien después descubriría al hombre de Pekín) y en febrero de 1912 los anteriores hacen equipo con el paleontólogo del museo británico, Smith Woodward. En junio de ese mismo año el equipo halla el molar de un elefante, un parietal derecho, una quijada. El molar del elefante resultó ser un fósil genuino, pero fue traído de otro lugar, probablemente de Tunicia; La quijada provenía de un orangután, probablemente proveniente de Sarawak, con una edad de 600 años aproximadamente. En 1913 Teilhard de Chardin encontró un canino simiesco que fue atribuido al hombre de Piltdowm. El canino resultó ser genuino, pero perteneció a un simio del Pleistoceno. De acuerdo con Smith Woodward, Dawson "halló" un segundo cráneo en 1915. Dawson muere un año después.
Desde su descubrimiento el hombre de Piltdown estuvo envuelto en discusión. Ya en 1913 había académicos que notaron que Piltdown era la asociación de un cráneo humano con una mandíbula simiesca. Sin embargo, la mayoría de los escépticos fueron callados cuando "se encontró" el segundo cráneo en 1914. Cabe mencionar que el primer cráneo pertenecía en realidad a un humano moderno de hace 600 años, parece que el segundo cráneo poseía una edad similar.
Hasta el momento se desconoce exactamente quién o quienes fueron los responsables del fraude. Sin embargo, Dawson sigue siendo el principal sospechoso.
El reinado del Eoanthropus empezó a tambalearse en 1936 cuando el dentista Alvan T. Marston al estudiar la morfología del canino se dio cuenta que este diente pertenecía a un simio. Martson llegó a esta conclusión al notar que la raíz del canino era curva, mientras que en los humanos es recta. Martson también noto que la raíz del canino del hombre de Choukoutien (El hombre de Pekín. Homo erectus) aunque primitivo tenía las raíces de los caninos rectas, además la corona del canino de Piltdown estaba curvada hacía las mejillas tal como ocurre en los simios. El hombre de Piltdown era la asociación de restos de dos primates diferentes, concluyó Martson, y estaba en lo correcto.
Martson también advirtió que la mandíbula tenía su color chocolate porque había sido tratada con bicromato de potasio. Luego el Dr. Oakley comparó el nivel de flúor en los huesos de unos fósiles auténticos del Pleistoceno medio (un occipital y un parietal izquierdo hallados por Martson en 1935 en Swanscombe) con otros restos provenientes de Galley Hill. Los restos hallados por Martson en Swasncombe resultaron ser más antiguos que los de Galley Hill, ya que los primeros presentaban un 2% de flúor mientras que los segundos contenían entre 0.2 y 0.4 % de flúor.
En 1948 le llegó el turno a los restos de Piltdown. Si Piltdown en realidad pertenecía al Pleistoceno debería tener un porcentaje de flúor algo similar a los restos de Swanscombe. Sin embargo, los restos de Piltdown presentaban solo entre 0.1 y 0.4 % de flúor, además había una diferencia de flúor entre el cráneo y la mandíbula. Dado que la cantidad de flúor presente en un resto es mayor a medida que pasa el tiempo, no quedaba otra opción que afirmar que Piltdown era muy reciente.
Los estudios que se llevaron a cabo luego para determinar la dentadura demostraron que los molares habían sido limados y que tal abrasión no correspondían a los movimientos naturales de desgaste que se dan en la vida de un individuo. Luego al intentar perforar la mandíbula, los investigadores se dieron cuenta que ésta había sido cubierta con bicromato de potasio para hacerla parecer como antigua y emparejar el color de ésta con el del cráneo. Con todas estas pruebas Weiner, Le Gros Clark y Oakley expusieron públicamente el fraude en 1953.
Volviendo al punto de las objeciones de los creacionistas es necesario recordar que la ciencia no es como muchos creacionistas afirman: "lo que creen los científicos". Piltdown puede verse como un gran descalabro, pero también puede verse como una ocasión en la que el escepticismo propio de la ciencia logró sobreponerse a la impostura. Respecto a esta característica de la ciencia Carl Sagan nos dice:
"Una de las razones del éxito de la ciencia es que tiene un mecanismo incorporado que corrige los errores en su propio seno. Quizá algunos consideren esta característica demasiado amplia, pero para mi, cada vez que ejercemos la autocrítica, cada vez que probamos nuestras ideas a la luz del mundo exterior, estamos haciendo ciencia".



MEDIAS VERDADES DE LOS CREACIONISTAS SOBRE EL HOMBRE DE NEANDERTAL

Cerca de la ciudad alemana de Düsseldorf se halla el valle Neander Tal, lugar en el que en 1856 se encontró por vez primera el esqueleto de un ser humano diferente a nuestra especie. El estudio de este esqueleto llevó a al anatomista irlandés William King a definir en 1864 la primera especie humana fósil que la civilización llegara a conocer: el Homo neanderthalensis. Si bien es cierto que el esqueleto de Neander Tal no fue el primer el resto fósil hallado de un neandertal, fue éste el que dio inicio al estudio de la especie humana extinta mejor conocida hasta la fecha. En la actualidad los paleoantropólogos cuentan con restos de al menos 500 individuos encontrados en Europa, Oriente Próximo y Asia.
Los neandertales fueron humanos que utilizaron el fuego, usaban herramientas y que muy probablemente enterraban a sus muertos. Estos seres humanos no son antecesores de nuestra especie. Son una especie humana que evolucionó en Europa durante el Pleistoceno, llegando a poseer numerosas características que le permitieron sobrevivir a un clima muy frío e inhóspito.
Cuando se ve la literatura de los creacionistas es patente el grado de ignorancia que manejan los fundamentalistas. En muchos casos ignoran la cantidad de fósiles que hay de esta especie. También olvidan su ubicación geográfica y temporal, lo cual es una poderosa prueba de la evolución (entendiendo evolución biológica como cambio en las frecuencias de genes de una población a través del tiempo). El grado de descaro de los creacionistas es tal, que en uno de sus folletos (el de Chick Publications) se puede leer:
HOMBRE DE NEANDERTHAL: En el congreso internacional de zoología (1958). El doctor A. J. E. Cave dijo que su examen de este famoso esqueleto hallado en Francia hacía más de 50 años, mostró que era un hombre anciano que sufría de artritis.
Esta afirmación transmite la idea que la única prueba existente del hombre de neandertal es un único esqueleto, que sólo es diferente de los humanos actuales, porque presentaba un severo caso de artritis. Este argumento es común en casi todas las publicaciones creacionistas. Si bien es cierto que el esqueleto de la francesa localidad de La Chapelle-aux-Saints presentaba un severo caso de artritis esto no significa que los neandertales no existieron. El esqueleto de La Chapelle-aux-Saints fue estudiado por Marcellin Boule quien publicó sus resultados entre 1909 y 1912 y debido a este trabajo se mantuvo por décadas la imagen bestial de los neandertales. Es curioso notar que los creacionistas tienen una memoria selectiva en la que recuerdan algunas declaraciones que parecen servir a sus propósitos (como la de A. J. E. Cave), pero ignoran el 99% de estudios y descubrimientos adicionales.
Como se mencionó anteriormente los restos de neandertales se conocen de un amplio sector de Europa y Asia. Por esto parece deshonesto que los creacionistas hagan parecer que toda la evidencia sobre esta especie se basa en el esqueleto artrítico de La Chapelle-aux-Saints, cuando se tienen muy buenos fósiles de España, Portugal, Francia, Alemania, Croacia, Italia, Siria, Israel, Uzbekistán e Irak.





Otro aspecto que se omite en las publicaciones creacionistas es el rango de tiempo que ocuparon los neandertales. Estos seres humanos vivieron en Europa desde hace 200,000 años hasta hace 30,000 años, dentro de la época del Pleistoceno. Los fundamentalistas religiosos engañan a sus fieles al decirles que los neandertales fueron "seres antediluvianos" --al igual que los dinosaurios y las demás formas de vida extinta-- pero si fuera así, ¿Por qué los restos fósiles de neandertales sólo se encuentran en sedimentos del Pleistoceno y los de los dinosaurios están en rocas mucho más antiguas? ¿Por qué nunca aparecen mezclados los restos fósiles de los dinosaurios con los de los neandertales o cualquier otra especie humana? En este punto los creacionistas sólo guardan silencio.
Los neandertales evolucionaron en Europa a partir de las poblaciones de Homo heidelbergensis las cuales ya mostraban huesos robustos y profundos puntos de inserción para los músculos. Tal aspecto también es omitido por los creacionistas. A nivel físico es fácil demostrar la diferencia entre las dos especies. Los neandertales presentaban un cuerpo más rollizo que los humanos modernos, esto les permitía mantener de forma más eficiente el calor corporal; las extremidades también eran relativamente más cortas que losHomo sapiens, lo que ayudaba a mantener una baja relación superficie-volumen que a su vez es una adaptación para climas fríos.
A parte de las características del esqueleto postcraneal debe mencionarse que es en el cráneo donde se presentan las principales características que permiten distinguir los neandertales de cualquier otra especie humana. El cráneo de los neandertales presenta un torus supraorbitario muy marcado (torus es el reborde del hueso), principalmente en el centro, y a los lados forma dos arcos que continúan el contorno de los ojos y contienen grandes senos frontales. La cara es muy prognata (prognatismo es la proyección de la cara hacia delante), la frente es baja, y el cráneo es alargado y proyectado hacia atrás. Los neandertales tenían una abertura nasal muy grande, y a nivel de la dentición es de notar que la mandíbula de los neandertales mostraba un espacio tras el molar que técnicamente se conoce como "espacio retromolar" el cual no existe en los humanos modernos.

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A la izquierda se observa el esqueleto de un humano moderno (Homo sapiens) junto al de un neandertal (Homo neanderthalensis). Los neandertales tenían una forma del cuerpo que les ayudaba a conservar el calor. A la derecha se observan algunas de las diferencias anatómicas entre el cráneo de un neandertal (arriba) y el de un humano moderno (abajo).
1. El neurocráneo es alargado y bajo en los neandertales vs. alto y redondeado en H. sapiens;
2. La frente es baja en los neandertales y alta en los humanos modernos;
3. El torus supraorbitario es muy marcado y arqueado en H. neanderthalensis mientras que se presenta poco desarrollado en H. sapiens;
4. Las orbitas oculares son grandes en los neandertales mientras que en los humanos modernos son pequeñas;
5. En los neandertales no existe la "fosa canina";
6. El prognatismo en los neandertales es "medio-facial" mientras que en los humanos modernos es maxilar;
7. Los neandertales carecían de mentón;
8. Los humanos modernos carecen de "espacio retromolar" el cual se presentaba en los neandertales.
Los creacionistas también mencionan que los neandertales tenían un cerebro de tamaño similar al de los humanos modernos, por lo que afirman que esto es prueba de que no ha habido evolución. Respecto a este punto hay que mencionar que los neandertales no se consideran actualmente como antecesores delHomo sapiens, sino como se mencionó anteriormente, una especie que evolucionó aparte en Europa durante el Pleistoceno. Por otra parte, los creacionistas como muchas personas asumen que un tamaño de cerebro similar al de los humanos modernos significa una igualdad de capacidades intelectuales, pero es probable que esto no sea así. Los neandertales tenían cerebros grandes puesto que tenían cuerpos grandes. La relación entre el tamaño del cuerpo y el tamaño del cerebro (índice de encefalización) es mayor en los humanos modernos que en los neandertales.
Los genetistas también han realizado esfuerzos para comprender la relación entre los neandertales y los humanos modernos. De los restos del famoso neandertal de Feldhofer los científicos lograron obtener muestras de ADNmt (ADN mitocondrial). Estas secuencias de ADN al ser comparadas con las de seres humanos modernos mostraron que tenían diferencias significativas como para suponer que los neandertales y los humanos modernos fueron especies distintas.
Sin embargo algunos científicos creían que los neandertales se cruzaron con los humanos modernos que hace 40.000 años llegaron a Europa (los famosos hombres de Cro-Magnon). Afortunadamente este interrogante se ha solucionado gracias al hallazgo de un infante neandertal de hace 29,000 años (una edad cercana al final de ésta especie que ocurrió hace 30,000 años). Los restos fueron hallados hace 13 años en la cueva de Mezmaiskaya, a 60 km al este de la costa del Mar Negro, en el norte del Cáucaso a 1,300 m sobre el nivel del mar.
El Dr. William Gooding, uno de los investigadores del Centre Human Identification de la Universidad de Glasgow analizó el ADN de los huesos extraídos de una de las rodillas del fósil y llegó a la conclusión que los neandertales poco o nada contribuyeron a nivel genético, lo cual implica que ellos no son antecesores de los humanos modernos. El material genético de este infante fue comparado con el ADN extraído del neandertal de Feldhofer, encontrado en el Valle de Neander en Alemania. La conexión familiar fue descubierta, de la misma manera que la diferencia significativa con los seres humanos actuales.
A pesar de los alegatos sin sentido de los creacionistas los restos de al menos 500 neandertales y las secuencias genéticas halladas confirman la existencia de una especie humana diferente a la nuestra, la cual fue fruto de la evolución biológica en el hostil mundo pleistocénico. Como bien puntualizaba el paleontólogo George G. Simpson:
(Los creacionistas) prefieren el conocido truco de la avestruz: si dejas de mirar directamente alguna cosa, ésta dejará de existir.


MEDIAS VERDADES DE LOS CREACIONISTAS SOBRE EL HOMBRE DE CRO-MAGNON

Europa ha visto en dos oportunidades la llegada de humanos. La primera ocurrió aproximadamente hace 800.000 años cuando llegaron los ancestros de los Homo heidelbergensis (ancestros a su vez de los neandertales) y por segunda oportunidad hace 45.000 años, cuando llegaron miembros de la especie humana actual (Homo sapiens). Los humanos modernos que convivieron con los neandertales por más de 10.000 años recibieron el nombre de "Hombre de Cro-Magnon" gracias a una cueva francesa en la que se hallo uno de sus fósiles.
La mayoría de los creacionistas ignoran que cuando los paleontólogos hablan de los Cromañones se están refiriendo al Homo sapiens. En una de sus publicaciones (¿Abuelito?, Chick Publications) se puede leer sobre el Hombre de Cro-Magnon:
Uno de los fósiles más antiguos y mejor establecidos posee por lo menos el físico y el cerebro similares al hombre moderno. Por tanto ¿cuál es la diferencia?
La publicación creacionista de los adventistas también se vale del hecho que los hombres de Cro-Magnon son de aspecto moderno para hacer parecer que la evolución humana es tan solo una ilusión inventada por los paleontólogos:
Desde la época glaciar vivieron distribuidos por todo el mundo, los llamados "hombres prehistóricos". Lejos de ser, como se ha dicho durante mucho tiempo, "antepasados primitivos" sumidos aún en la brutalidad, aquellos seres humanos (y especialmente los del tipo de Cro-Magnon) revelaban un elevado nivel físico y psíquico. (1)
¡Tal nivel de tergiversación es asombroso! Nótese que los adventistas toman como punto de partida la época glaciar (en realidad hubo varias glaciaciones), pero no mencionan aquí nada de las especies humanas previas a las glaciaciones, tales como el Homo habilis y el Homo ergaster que de hecho presentaban una anatomía más primitiva. Por otra parte, la publicación adventista al igual que la evangélica hace parecer al lector que los científicos afirman que los hombres de Cro-Magnon eran seres bestiales e irracionales. Aquí se puede notar las estrategias propias de los creacionistas: ocultamiento de los hechos significativos y tergiversación del resto de la información.
Volviendo a los hombres de Cro-Magnon cabe mencionar la historia del descubrimiento, la cual se remonta al año 1869. Todo comenzó cuando se adelantaban los trabajos de construcción del ferrocarril para la ciudad francesa de Les Eyzies, un trabajador descubrió los esqueletos de tres varones adultos, una mujer y un infante. Los cuerpos parecían enterrados en una tumba simple. Estos se encontraban decorados con conchas perforadas y dientes de animales. Posteriormente Louis Larte y Henry Christy desenterraron huesos de renos, mamuts y bisontes junto con cuchillos y hojas de piedra. Estas herramientas representan una industria lítica del Paleolítico superior, denominada auriñaciense.
El cráneo Cro-Magnon I está datado entre 30.000 y 32.000 años. Este fósil está completo excepto por sus dientes y sus cóndilos mandibulares. Los paleontólogos pueden estar seguros que los hombres de Cro-Magnon hacen parte de la especie Homo sapiens por poseer características tales como el cráneo redondeado, frente alta, cara corta con orbitas oculares "rectangulares", apertura nasal alta y estrecha, paladar parabólico y una prominente sínfisis mandibular (mentón). Su capacidad craneal se encuentra dentro de los valores de los humanos modernos: 1 600 cc. La mujer Cro-Magnon vivió por un tiempo después de haber tenido una fractura de cráneo, lo que indica que en su comunidad se cuidaban unos a otros.

biologia

Los antepasados del hombre de Cro-Magnon provenían de África y gradualmente sustituyeron a los neandertales, probablemente por competencia ecológica. Los análisis de ADN neandertal hacen baja la probabilidad que las poblaciones neandertales y Cro- Magnon hubiesen hibridazo, por lo menos de manera significativa.
El origen de la especie humana moderna, Homo sapiens, está con probabilidad en África. Esto lo sabemos gracias a los trabajos de los genetistas Allan C. Wilson, Mark Stoneking y Rebecca L. Cann quienes compararon fragmentos de ADNmt (ADN mitocondrial) de 241 individuos. Los datos se ordenaban en un árbol que mostrase el menor número de pasos o cambios evolutivos (parsimonia). Los resultados mostraron que las secuencias trabajadas se podían agrupar en dos: las africanas y las no africanas. En segundo lugar las secuencias africanas mostraban mayor variabilidad entre si que las secuencias no africanas, lo que indicaban que las primeras habían tenido más tiempo para acumular mutaciones y por lo tanto son las más antiguas. Por otra parte las muestras genéticas no africanas eran más parecidas entre si, lo que indica que un grupo de humanos modernos salió de África y paulatinamente pobló Eurasia (Este modelo evolutivo se conoce con el nombre de Out of Africa o de "arca de Noé" )


creacion


Árbol genealógico de R. Cann, M. Stoneking y A. Willson. El árbol muestra un apartamiento entre las poblaciones africanas y las no africanas. A parte de esto se nota que las poblaciones africanas se establecieron hace mucho más tiempo que las no africanas. Esto indica que los humanos modernos se habrían originado en África y los distintos grados de divergencia indicarían el momento en que fueron colonizadas las distintas partes del Globo.
La razón por la cual se escogió el ADN mitocondrial es porque este es más abundante que el ADN nuclear. El ADN mitocondrial se encuentra formando cromosomas circulares, de manera similar como ocurre en las bacterias (2) Cada mitocondria tiene entre 5 y 10 cromosomas idénticos y cada célula tiene miles de mitocondrias dependiendo de su tamaño. El cromosoma mitocondrial contiene 37 genes. Otra razón por la que se escogió el ADNmt es porque este no presenta recombinación como el ADN nuclear[3] y este solo se hereda por vía materna, es decir un individuo tiene en sus mitocondrias el ADNmt de su madre, más no el de su padre, ya que durante la fecundación las mitocondrias del espermatozoide, que se encuentran en el cuello de éste, no pasan a formar parte del cigoto.
Allan C. Wilson, Mark Stoneking y Rebecca L. Cann calcularon que de dos a cuatro posiciones de nucleótidos de cada 100 cambian en un millón de años en el ADNmt. Esta "tasa promedio de mutación mitocondrial" fue establecida midiendo el grado de divergencia genética acumulada por las poblaciones de Papúa Nueva Guinea, de las cuales se sabe que colonizaron esta región hace unos 40.000 años. Con estos valores el equipo de genetistas estableció que la mujer de la cual proviene el ADNmt de los humanos modernos vivió hace aproximadamente unos 200.000 años en África. Esta mujer es llamada la "Eva africana" o "Eva mitocondrial". (Para una mayor información sobre trabajos recientes de genética humana en África lea: "La cuna del hombre moderno se encuentra al este de África". )
Mucho más antiguos que los restos de Cro-Magnon (con 30.000 a 32.000 años) son los de nuestros ancestros africanos, los cuales están representados por los fósiles de Bodo, Eyasi, Ndutu, Salé y Broken Hill. Estos restos pertenecen al Pleistoceno medio africano y los paleoantropólogos los ubican en la especie Homo rhodesiensis. Esta especie fue contemporánea de la especie Homo heidelbergensis, solo que esta última vivió en Europa y dio origen a los neandertales.
Con una edad entre 200.000 y 100.000 años encontramos fósiles con una anatomía más moderna, tales como los de los niveles superiores de Laetoli, Tanzania (Cráneo L.H. 18), Border Cave en Sudáfrica y el famoso cráneo de Jebel Irhoud I de Marruecos que presenta una capacidad craneal de 1305 cc. De hecho este último puede considerarse como miembro de las poblaciones que dieron origen al Homo sapiens. En 1997 el equipo del paleoantropólogo Tim White hallaron en Etiopía los restos de humanos de nuestra especie más antiguos. Su edad está estimada entre 154.000 y 160.000 años. (Más información en: "África, la cuna de Homo sapiens otra vez" )

Luego encontramos seres humanos en las cuevas de Skhul y Jebel Qafzeh en Israel. Estos primitivosHomo sapiens presentaban características primitivas tales como torus (el reborde del hueso) supraorbitario muy marcado. Los humanos que habitaron estas cuevas vivieron allí hace cerca de 100.000 años[4].
En Europa los restos más antiguos de Homo sapiens es el frontal de Hahnöfersand (Alemania) con una edad posiblemente superior a los 32.000 años, luego le siguen los restos de Mladec (República Checa) con 32.000 años, y con una edad ligeramente superior los fósiles humanos de Cro-Magnon. Con los que iniciamos este relato.
Después de haber realizado este recorrido cabe admitir que a pesar de lo fragmentario que pueda ser el registro fósil, las evidencias apoyan la teoría evolutiva más allá de toda duda razonable. Con cada fósil hallado, cada herramienta primitiva, con cada datación realizada y cada comparación de material genético, el enigma de nuestros orígenes está siendo aclarado. Los esfuerzos de los creacionistas por desacreditar la biología evolutiva solo tienen éxito mientras el público permanezca en la ignorancia.

Notas

1. Jean Flori y Henri Rasolofomasoandro. En busca de los orígenes. ¿Evolución o Creación? Editorial Safeliz. Capítulo 27.

2. Las células primitivas obtuvieron las mitocondrias gracias a un proceso llamado endosimbiosis, en el que se estableció una relación simbiótica entre una célula huésped y bacterias aeróbicas. Estas bacterias con el tiempo llegarían a ser las mitocondrias.

3. El material genético del núcleo presenta recombinación en el momento de la meiosis, la división celular que da origen a las células sexuales.

4. En Israel también se han encontrado restos de neandertales, específicamente en las cuevas de Tabun, Kebara y Amud. El esqueleto de Tabun tiene una antigüedad entre 110.000-100.00 años. El Próximo Oriente fue ocupado por los neandertales hace unos 110.000 años, pero los humanos modernos los sustituyeron hace unos 100.000 años. Subsiguientemente, entre hace 60.000 y 40.000 años, los neandertales desplazaron a los humanos modernos hacia el sur y, finalmente, hace 40.000 años, los neandertales desaparecieron del Oriente Próximo. Los neandertales poblaron el Oriente Próximo en los momentos de fríos intensos, que habrían obligado a los neandertales a desplazarse hacia el sur desde Europa.
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