En Facebook puedes interactuar con tus amigos y conocidos de muy variopintas maneras. Tanto es así, que es relativamente fácil equivocarse y ganarse su odio.
1. Gran cantidad de etiquetas
Facebook permite etiquetar a personas en una foto, de modo que sus amigos pueden ver las fotos en las que aparece, aunque las suban otras personas.
Una buena forma de llamar la atención de tus amigos, así como de captar su enemistad, es etiquetarlas en imágenes inverosímiles y en las que, obviamente, no aparecen ni por asomo.
Una buena forma de llamar la atención de tus amigos, así como de captar su enemistad, es etiquetarlas en imágenes inverosímiles y en las que, obviamente, no aparecen ni por asomo.
También hay aplicaciones que generan imágenes, etiquetando a amigos aleatoriamente. Es una práctica tan molesta como enviar presentaciones Powerpoint a mansalva. Al final, lejos de ser divertido, lo único que logran estas acciones es llenar de basura y spam el apartado “fotos en las que aparezco” de tus conocidos.
Si quieres compartir algo, usa la opción Compartir (irónicamente, justo encima de Etiquetar), con la cual puedes compartir imágenes y vídeos de otras personas y sin molestar a nadie.
Si quieres compartir algo, usa la opción Compartir (irónicamente, justo encima de Etiquetar), con la cual puedes compartir imágenes y vídeos de otras personas y sin molestar a nadie.
2. Invitaciones a juegos
Facebook está lleno de sicarios, piratas, hortelanos, cafeteros, ninjas, camareros, paladines, panaderos y un enorme sin fin de profesiones artesanales. No te asustes: me refiero a los juegos.
Desgraciadamente, una práctica común en este tipo de juegos “sociales” consiste en instarte de forma muy cansina a que invites a tus amigos para mayor diversión, poder, dinero y acceso a funciones bloqueadas. El resultado: toneladas de invitaciones en las solicitudes de tus amigos, esto es, spam del bueno.
Es fácil de adivinar qué impresión se llevan tus amigos, especialmente aquellos con los que no tratas frecuentemente, cuando reciben invitaciones y más invitaciones, así que, por favor, invita sólo a aquellos que juegan contigo.
Desgraciadamente, una práctica común en este tipo de juegos “sociales” consiste en instarte de forma muy cansina a que invites a tus amigos para mayor diversión, poder, dinero y acceso a funciones bloqueadas. El resultado: toneladas de invitaciones en las solicitudes de tus amigos, esto es, spam del bueno.
Es fácil de adivinar qué impresión se llevan tus amigos, especialmente aquellos con los que no tratas frecuentemente, cuando reciben invitaciones y más invitaciones, así que, por favor, invita sólo a aquellos que juegan contigo.
3. Familiares ficticios y relaciones absurdas
Cierto tipo de usuarios, especialmente los más jóvenes, aprovechan las peticiones de parentesco para construir listas de amigos especiales. Así, no es raro ver perfiles con dos docenas de hermanos, siete padres, cuatro madres y seis hijos. Esta práctica no sólo te expone a que tu cuenta sea denunciada como falsa, sino que da una pésima imagen.
En cuanto a tu estado sentimental, ideología y religión, también recomiendo que, o bien dejes vacíos estos campos, o bien los rellenes con información fidedigna. Crear un perfil de tu perro y marcar que tenéis una relación abierta queda raro, al igual que definir tu religión como “Blah” o tu ideología como “Cerveza”.
4. Subir fotos y vídeos de contenido embarazoso
¿Qué sería Facebook sin vídeos dignos de Jackass o fotos de una bacanal organizada por estudiantes extranjeros? Un lugar mucho más aburrido. Sin embargo, deja que sean los demás quienes suban esas fotos y evita añadir tú mismo carne en el asador, especialmente si lleva poca ropa.
En cualquier caso, no subas fotos y vídeos sin el consentimiento sobrio de la persona retratada. Envíale un mensaje o deja que sea ella quien suba el material a su perfil. En caso de no recibir respuesta, guíate por el tono general de sus fotos y vídeos.
En cualquier caso, no subas fotos y vídeos sin el consentimiento sobrio de la persona retratada. Envíale un mensaje o deja que sea ella quien suba el material a su perfil. En caso de no recibir respuesta, guíate por el tono general de sus fotos y vídeos.
5. Usar la cuenta como repetidor de Twitter, FriendFeed, etcétera
Te has dado de alta en Facebook porque te han invitado... y has abandonado la cuenta a su suerte. Sólo hay algo peor que eso: usar la cuenta como un zombie que publica lo que hace en otros sitios, como Twitter, FourSquare o FriendFeed.
Alimentar tu muro con spam automático da la impresión de que ignoras por completo tu perfil (cosa que probablemente sea cierta). Hazle un favor a tus contactos y desactiva el envío automático de noticias si no vas a entrar en tu perfil durante un tiempo.
Alimentar tu muro con spam automático da la impresión de que ignoras por completo tu perfil (cosa que probablemente sea cierta). Hazle un favor a tus contactos y desactiva el envío automático de noticias si no vas a entrar en tu perfil durante un tiempo.
Espero les haya gustado mi post.