LA VIDA DEPENDE DE COSAS INFINITAMENTE PEQUEÑAS
La vida se basa en cosas muy pequeñas para poder disfrutarla y, en más pequeñas aún para las cosas que mueven al mundo. Si uno se preocupa demasiado por los grandes proyectos se perderá nuestra vida. Se debe dejar que las cosas fluyan, debemos disfrutar de las cosas. Los mejores jugadores deportivos que ha dado el mundo ha sido por que disfrutaban al jugar. Los mejores inventores, pintores, disfrutaron haciéndolo. Los científicos dieron su vocación, su entrega, su amor al mundo. Los que no lo disfrutaron se perdieron la vida, hicieron todo motivados por el dinero, perdieron la esencia de la vida. Al final de sus días, no les quedó la satisfacción de haber hecho lo mejor de si, sino el de haber alcanzado la vana fama o grandes fortunas que nadie se puede llevar a la tumba. Los que mueren habiendo logrado su realización, mueren felices físicamente pero espiritualmente seguirán viviendo. Aquellos que sólo hicieron el mal, mueren muchas veces, una físicamente y las demás en el desprecio de la historia.
En uno de mis libros relato la anécdota de dos hombres que se encontraban descansando frente al mar, tomando agua de coco y disfrutando de la naturaleza. De repente uno de ellos le dice al otro: fíjate en ese bote, como va y viene llevando pasajeros y este otro como llena de pescados sus bodegas. ¿Qué te parece si compramos un bote y hacemos negocios?, agregó.
El otro le responde: ¿Y para qué?.
¿Cómo que para qué?, con un bote podemos ir ganando dinero y poco a poco llegaremos a comprar otro bote para seguir progresando.
Su amigo le vuelve a responder: ¿Y para qué?.
¡¿Cómo que para qué?!, con dos botes, luego los podemos poner en garantía, adquirimos una pequeña flota, luego inclusive podríamos llevar pasajeros a gran escala. El otro imperturbable le vuelve a decir: ¿Y para qué?.
Bueno, con el transcurrir de los años la flota crecerá y tendremos mucho dinero y todo lo que queramos. ¿Y para qué?, seguía insistiendo su amigo.
¡Ya me estas molestando!, no te gustaría tener toda esa flota, grandes empresas y así podríamos descansar.
El amigo le dice: y que crees que estamos haciendo ahora.
Tantos problemas que nos hacemos, cuando al final de la vida, sacaremos la conclusión de que todo en la vida pasa, después de la tempestad viene la calma. Si Usted hace memoria y me puede decir el nombre de su tatarabuelo o tal vez de su abuelo, será algo excepcional. Claro, salvo que haya sido un personaje importante de la historia de su país o su ciudad. Ni siquiera sabemos el nombre de nuestros antepasados, peor será la de nuestros vecinos o amigos.
Cuantos temores hemos pasado en los exámenes de la escuela, de la universidad, las tensiones de los primeros amores, viajes o aventuras. Los peligros que hemos pasado en todo tiempo. Todo va solucionándose o llegando a su fin. Hoy a nuestra edad, vemos como anécdotas los buenos o malos ratos. Cuando sucedieron pensábamos que nunca se acabaría.
Cuando pasen 100 o 150 años, nadie sabrá de nosotros. Mire a su alrededor, dentro de 90 o 100 años, nadie de los que ve en estos momentos estará vivo. Nos preocupamos de grandezas muchas veces, de ser famosos y eso hace que perdamos nuestra felicidad.
Ahora me estoy acordando de algunos cantantes famosos de cuando era adolescente que simplemente se esfumaron y ya no recuerdo ni sus nombres, solo sus canciones, sus obras. Al final, no interesan ni quien las hizo, sólo la alegría que transmitieron en su momento. Y, es que la vida es de momento a momento, de instante en instante.
El PME, te permitirá disfrutar de la vida de instante en instante, al propiciar el desarrollo integral en todos los aspectos de la vida. El PME no es un simple método de programación mental, es una forma de vivir.
La vida de instante en instante consiste en disfrutar solo o con un amigo de una taza de té; en salir a pasear por el campo, sin objetivo, sin motivo. Regar el jardín, cocinar para un ser querido, saludar a una flor, a un árbol. Abrazar a sus amigos queridos sin motivo. Disfrutar en general. Pero, existe un requisito, ser consciente, no hacerlo mecánicamente, por mera costumbre o compromiso social. La vida consiste en ser consciente a cada momento. Si se hacen cosas aunque no sean tan armoniosas tales como llamar la atención a nuestro hijos, romper bruscamente lazos que deben hacerse, hasta participar en la guerra, si se hacen conscientemente, viviendo el momento, se estará viviendo y fluyendo, como debería ser. Todos los seres humanos tenemos nuestra misión en esta vida, a veces nos parecerá mala, otras menos mala, pero en este mundo aún poco evolucionado, lo más importante que podamos hacer es ser conscientes en todo momento.
Tratemos si, de que todos los aspectos de la vida sean mayoritariamente armónicos, no se puede mantener contentos a todos. Muchas veces por estar bien, como se dice, con dios y con el diablo, nos hacemos infelices a nosotros mismos. Siempre existirán aquellos que nunca estarán de acuerdo con nosotros, inclusive algunos preguntan que opinamos para decirnos que no, tienen el no siempre dibujado en sus labios. Dentro del yin y yang, dentro de las polaridades del mundo, siempre existirán personas positivas y negativas, esto es inevitable porque las polaridades tienen que existir. El secreto está en que nosotros debemos estar en el centro y las personas negativas lejos.
No tratemos de convencer a todos de que estén de nuestro lado, simplemente evitar el contacto con las personas que a nuestro juicio son negativas y, digo a nuestro juicio, porque podemos equivocarnos. Muchas personas que nos parecen negativas sin conocerlas mas profundamente, realmente son buenas. Me refiero a las que conozcamos profundamente y sean negativas, debemos alejarlas, así poco a poco iremos equilibrando las polaridades o colocándolas a nuestro favor.
Si alguien negativo necesita y pide nuestra ayuda, se la podemos dar, pero sin involucrarnos con sus necesidades. Por ejemplo: si alguien tiene gripe, se le da un antigripal, pero en el proceso, no se tiene que contagiar de la gripe para ayudar, simplemente de la pastilla antigripal, no se contagie. Con nuestros seres queridos, a veces si es bueno involucrarse, sufrir con ellos, pero nunca totalmente, ya que si no tendremos que buscar ayuda para los dos. Mantenernos fuera de contagio es la clave. Las personas negativas son a menudo contagiosas.
Involúcrese totalmente en la armonía, como ejemplo: hacer tai chi chuan en un parque, en la playa o en las montañas. Abrazar a un ser querido sin motivo. Saber disfrutar la soledad y la compañía es un tesoro que debemos poseer. Saber hacer de las cosas más simples e importantes de la vida un instante que se pueda disfrutar.
No interesa si se tiene mas o menos dinero si la mente no está desarrollada y sana. No es más feliz el que vive con todos los adelantos tecnológicos que el que se encuentre en una tribu remota. En mi libro "Permiso, Quiero Ser Feliz", expongo profundamente este tema, del saber disfrutar en el punto de equilibrio, en el centro, los extremos son el problema.
Cuenta una historia que un millonario andaba siempre con muchos problemas de salud. Cuando se sanaba de algo, inmediatamente le daba otra cosa. Tenía una junta de médicos cada mes. Buscaba los mejores especialistas en varios países. Luego de 20 años de tantos problemas, ya casi ni caminaba, manejaba sus grandes empresas desde su lecho de enfermo.
Luego de otra acostumbrada junta de médicos, el dictamen no pudo ser peor: le quedaban cuando mucho 3 meses de vida. Casi todos sus sistemas habían colapsado. La presión sanguínea se alteraba, la digestión pasaba de estreñimiento a diarreas, los dolores de cabeza eran insoportables, fiebres continuas, debilidad general, entre otras cosas. Sumado a un infarto cardiaco previo, el pronóstico era muy malo.
Cuando le dijeron sus conclusiones, el millonario decidió pasar sus últimos momentos en su casa de campo que nunca utilizaba. Delegó las decisiones a sus mejores gerentes. En su casa de campo sintió una mejoría que le permitió viajar a los lugares que siempre quiso conocer. Fue por todo el mundo sin preocupaciones sabiendo que la muerte estaba cercana. Dispuso de su patrimonio y la masa de herencia lo mas justo que pudo por si acaso moría. Viajó y disfrutó, de vez en cuando llamaba para ver como estaban sus empresas y darles su bendición.
Pasaron los tres meses y los médicos dijeron que la recuperación había sido notable por lo que le daban tres meses de vida mas. Y así continuaron hasta muchos años adicionales en los que nunca mas tuvo enfermedades importantes. Tuvo que preocuparse de sí mismo, tuvo que disfrutar porque le quedaba poco tiempo y así se sanó. Cuando al final, luego de muchos años murió, fue recordado gratamente por sus nietos que los pudo disfrutar, por sus hijos con quienes había poco tiempo antes del colapso y luego por sus grandes obras de beneficencia en todos los países por los que viajó y que anteriormente no lo había tenido en cuenta.
Siempre será así, de seguro todos nos moriremos. Vivamos cada día como si fuera el último o que el final se encuentre próximo, porque realmente es así, 80 años pasan muy rápido. Es una de mis frases favoritas, 80 años pasan tan rápido como para no ser felices a cada instante. Nos la pasamos terriblemente mal de preocupados todo el tiempo y hasta tememos morir.
Si vamos a morir, muramos felices con una sonrisa, sino nadie va a ir a nuestro velorio por la cara de muerto que pondremos.
Bueno, dejemos las anécdotas, ahora vayamos a algo más grande, como lo que ocurre en el mundo. Se ha puesto a pensar como solo un puñado de hombres decide los destinos de la humanidad. De los 5,000´000,000 de habitantes, apenas unas 100 personas son las que deciden, es decir el 0.00000002 de la población, un “representante” por cada 50´000,000. Algunos opinan que los que deciden como debe funcionar el mundo son apenas 7 personas, el resto solo seguimos sus designios. En el mejor de los casos, de 50`000,000 solo uno de nosotros tiene voz y voto, en el peor uno de cada 700´000,000. Que poco valemos.
Muchas veces una sola palabra puede cambiar el destino del mundo o de nuestras vidas. Una sola palabra a tiempo puede detener una guerra, la pérdida de una vida, o llevarnos al peor de los infiernos. Una palabra, tan sólo una palabra, de las millones y millones que diremos a lo largo de nuestras vidas.
De hecho, desde nuestro nacimiento ya venimos estructurados así, somos los sobrevivientes de 300´000,000 de espermatozoides que compitieron para lograr fecundar al óvulo. Normalmente debe existir la competencia para que la especie humana vaya seleccionando lo mejor que pueda. Todo lo que podamos hacer en bien nuestro, va a dirigirse al bien de la especie. El sufrimiento que tenemos, es para que sea la especie mas fuerte, si no lo soportamos, la parte de la especie que representamos, sucumbirá, se apartará, fracasará y con ello cada uno de los que no soportan el sufrimiento o se dejan vencer por la adversidad. Al final la especie sobrevivirá con los mejores. ¿Esto es bueno o malo?, para nosotros, para nuestra evolución es malo, para la humanidad es bueno. Esto que va mal, lo corregiremos con la PME.
Dentro de los sobrevivientes, de acuerdo a la evolución humana, serán los que desarrollen mas el poder de la mente, su desarrollo cerebral, el dominio de la intuición, la inteligencia y la sabiduría.
Existen muchas clase y tipos de medicina. Entre las principales se encuentran la alopática a base de productos químicos antagónicos a los síntomas, por ejemplo en este tipo de medicina se da un antipirético cuando existe fiebre, un analgésico cuando existen dolores, un antibiótico para infecciones, todo es anti. Esta medicina es nueva, no cumple el siglo de existencia aún y ya viene presentando serios problemas de efectos colaterales. Sana algunas enfermedades y produce otras como gastritis, colon irritable, nerviosismo. Sin embargo, puede mejorar si se complementa con la medicina oriental y natural.
Otro de tipo importante de medicina y que atiende a casi 2,000´000,000 de personas en el mundo es la medicina china, que sin ningún medicamento, con sólo colocar unas 5 a 10 agujas en el cuerpo, puede curar permanentemente enfermedades crónicas como el asma, dolores, gastritis, parálisis. Adicionalmente, tiene una farmacopea herbolaria muy eficaz, que corrige los desórdenes energéticos, calores, frío, y que en forma paralela trata al paciente.
Otro de medicina es la homeopatía, que en lugar de ser antagónica, va a favor de los síntomas, pero no de manera química, sino energética. Parte de una esencia, extracto o tintura de alguna planta o elemento, esta se diluye por ejemplo una gota de esencia en 10,000 o 100,000 gotas de alcohol u otra sustancia, es decir, a tamaña disolución no tiene ningún elemento químico que se pueda ver, sólo queda la energía del elemento químico que se transmite a toda la disolución. Esta sustancia infinitesimal tiene la propiedad tal de curar enfermedades que partiendo de una gota de esencia puede aplicarse 100,000 veces. Es una maravilla energética.
En estos tres tipos de medicina, son de sustancias muy pequeñas que pueden curar o matar a una persona. Así como hemos nacido de algo tan pequeño, para sanarnos igualmente seguimos el mismo camino, ya que la vida está sujeta a aspectos infinitamente pequeños.
Al final, el poder mental, forma parte del espectro electromagnético, que comprobadamente sana a los pacientes. La mente juega un papel fundamental en todos los estados de ánimo, en todas las ideaciones que han movido al mundo. Una mente de las 100 o 7 que gobiernan al mundo, es la que tiene el mayor poder. No somos gobernados por personas de 2 mt. de alto y musculosos, con manejo de artes marciales, con fuerza tipo supermán, sino por mentes, por inteligencias. El mayor valor de nuestra evolución es la mente. La gran y descomunal fuerza de los dinosaurios, no les dio el poder de mayor evolución. Las grandes potencias no son necesariamente grandes en territorios, sino en sus mentes.
La energía que mueve el funcionamiento de la mente es infinitamente pequeña, pero su poder no tiene límites. Los chinos dicen, el mundo es una idea.
Estas ideas se pueden transmitir mediante el habla, escritos, acciones, pero siempre primero su potencia está en la mente. Todo invento primero se hizo mentalmente, los grandes genios, han visto sus inventos listos primero en la mente. Mientras el poder se encuentre mas desarrollado, estas genialidades serán realidad o no. De ello trata el PME, de que el poder de la mente aumente. Una vez que aumente como un gran proyecto, tiene que dirigirse hacia el blanco correcto, orientarlo hacia los objetivos deseados. Entonces, el PME, influenciará en los objetivos requeridos.
Mientras mas aumente el poder de la mente, los proyectos, la visión de futuro, la precisión serán mejores. Entonces, su ejecución será igualmente mejor.
El poder de la mente no sólo estriba en ser mas creativos, sino también en aumentar la intuición, la premonición e influenciar positivamente en las personas que intervendrán en el futuro. Es un todo y no sólo pretender que todo lo hagan los demás influenciados por un poder mágico. Todo empieza con mejorar uno mismo y todo mejorará. De que serviría tener el mejor motor cuando el resto de la carrocería no sirve, o viceversa, de que sirve el mejor automóvil si el motor es inútil. El PME, mejorará tanto el motor como la carrocería.
Entonces, una vez que nuestra mente vaya adquiriendo mayor potencia, o paralelamente mientras se vayan practicando los métodos, la mente no sólo va mejorando todo en nosotros mismos, sino que estaremos en capacidad de emitir ondas mentales, ondas de energía, dirigiéndolas hacia determinados propósitos, que permitirán facilitar que nuestros proyectos, las trabas materiales o energéticas que existen, irán disminuyendo, las oportunidades irán mejorando. Los resultados serán notorios cada vez mas. Lo infinitamente pequeño de las ondas mentales aumentarán su fuerza y se convertirán el algo grande y fuerte. Tal cual lo infinitamente pequeño de un átomo que adquiere fuerza nuclear.
Muchos grandes hombres de la humanidad eran de muy pequeña estatura. Una vez Alejandro Magno intentaba enderezar un cuadro en la pared, hacia su mejor esfuerzo pero no llegaba con su 1.50 mt. de estatura. Entonces, uno de sus guardianes, le dijo: Señor, por favor, yo lo puedo hacer por Usted, ya que soy más grande". Alejandro, le increpó: "¡Más grande no!, ¡Más alto, pero no más grande!
“Aquellos que dicen que algo no puede hacerse, suelen ser interrumpidos por otros que lo están haciendo” – Joel A. Barker
“No tengas miedo, la misma energía que mueve al Universo, es la misma que la que te da la vida”
LIMITES DEL PME
Debo insistir que no existe ningún método que por si sólo explique y solucione todos los problemas de la vida. Antiguamente muchos inventores de métodos y otros mitómanos orientados mas por su estrecho conocimiento y su afán de lucro, vendían la idea de que los métodos que ellos difundían eran la panacea, que eran la solución a todo problema.
Todas las culturas y seres pensantes han dado su aporte aunque sea parcialmente, pero sólo son parte de algo más grande. El éxito mayor, será la suma de todos los factores que a lo largo de la historia de la humanidad hayan dado resultados positivos. El PME, no sólo es la programación o el poder mental, sino que es la consecuencia de todo un sistema de vida en armonía con las leyes del cosmos, de la naturaleza y de las fuerzas del universo.
En este contexto, el cosmos tiene algo que decirnos.
Cada persona nace con ciertas predisposiciones. Así como se viene programado para ser mejores en matemáticas, en literatura, hablar en público, mas simpáticos, mas callados, igualmente se nace con otras predisposiciones natales.
Unas personas son exitosas en los estudios básicos y un desastre en la universidad, son exitosos en los enamoramientos y en el matrimonio fracasan, o viceversa. Algunos son muy ordenados y otros desordenados.
Se trabaja 18 horas al día y la recompensa es exigua, otros ni trabajan y todo les viene gratuitamente. Algunos tienen mal carácter y otros son unos ángeles del cielo. Como reza el dicho: unos vienen con estrella y otros estrellados.
¿A qué se debe todo esto?.
A lo largo de muchos años de estudios e investigaciones muy profundas sobre el tema, incluido mi recorrido por tres continentes y mis visitas a muchos Maestros, científicos, filósofos, religiosos, concluyo que se debe a varios factores que en parte son completamente superables, factores externos o del entorno circundante, otros genéticos o intrínsecos, adicionalmente existen otros factores del medio cultural en que nos desenvolvemos, el país natal, la raza. En todo este contexto, existe el factor ineludible que es el mapa natal, o el esquema cósmico que hubo al momento de nacer, llamado también mapa astral.
El mapa astral, es como una fotografía del momento en que nacimos o que salimos del vientre materno, cuando dimos el primer sonido o grito al mundo anunciando nuestra llegada. Esto, que se ha vulgarizado como la astrología u horóscopos de diarios y revistas, es totalmente diferente. Es un esquema natal que se calcula de acuerdo con la hora de nacimiento, horóscopo viene de hora, a lo que se agrega el lugar y fecha de nacimiento. Cada horóscopo es personal y diferente al de otra persona. Esta fotografía, nos deja un sello, un molde, muy difícil de trascender en la mayor parte del mapa astral, algunas cosas y situaciones se pueden mejorar, moldear, aminorar y eludir, las cosas sucederán pero si se sabe como eludirlas no nos afectarán. Por ejemplo, el fracaso en el matrimonio viene marcado, pero si se evitan a las personas o parejas que traen dicha marca, se podrá superar. Para el dinero nos dice a que debemos dedicarnos para ser exitosos y cuales cosas se deben evitar, so pena de ir de fracaso en fracaso.
El mapa astral nos da los límites a donde podamos llegar, en lo que lograremos llegar a lo mas alto o caer a lo mas bajo. La vida es como dicen los hindúes, la rueda del samsara, oscilante, con sus subidas y bajadas.
El PME, lo que puede hacer es que siempre nos mantengamos en lo más alto de este mapa astral, por lo menos en el centro, pero jamás caer a lo mas bajo de nuestros caminos.
El mapa astral es precisamente un mapa, como el de las carreteras, como un mapa vial. Nos dice los caminos que tenemos a nuestra disposición. Si tenemos dicho mapa no nos perderemos en el transcurrir de las carreteras de la vida. El PME hará que escojamos mejor las vías, que no escojamos caminos sin salida o que nos hagan perder el tiempo. Es muy importante conocer este mapa, con el PME puede obtener uno y así saber a ciencia cierta doce aspectos o perfiles de la vida tales como:
Casa I: El carácter, la infancia.
Casa II: Finanzas, las condiciones monetarias.
Casa III: Viajes cortos, inteligencia práctica, relaciones con los hermanos.
Casa IV: Hogar paterno, la patria, adquisición de muebles.
Casa V: Hijos, enamoramiento, arte.
Casa VI: Trabajo, subalternos, servidumbre, salud... (hasta la Casa XII)
Casa VII: Matrimonio, socios, parejas, política, enemigos declarados.
Casa VIII: Energía interna, sexo, transmutación, magia, esoterismo, muerte.
Casa IX: Extranjero, filosofía, idiomas, estudios superiores, viajes largos, religiosidad.
Casa X: Posición social, política, profesión, rango, honor.
Casa XI: Amigos, protectores, círculos institucionales.
Casa XII: Depresiones, encarcelamiento, soledad, enemigos secretos, destierro, cosas ocultas.
Grandes hombres en la historia han sido consultantes o profesionales en la verdadera astrología, tales como Buda (complementó en mucho la astrología china), Mahoma, Jesús (incluyendo a los reyes magos), faraones, emperadores, Isaac Newton, San Agustín y la mayor parte de gobernantes del mundo desde la antigüedad hasta la actualidad. Por mi formación académica en diversas universidades del mundo, para poder cerciorarme de la veracidad de manera fehaciente me propuse investigar e hice miles de mapas astrales tanto a personas comunes como a personalidades y en todos los casos pude comprobar su validez. La astrología realmente funciona. No la de diarios y revistas, sino la que provenga de un cálculo matemático y astrológico personal.
El PME tiene los límites que da la energía cósmica que tiene cada ser humano al momento de nacer. No debemos pretender que gracias al PME todos podamos ser William Henry Gates III, el dueño de Microsoft y la mayor fortuna del mundo. O que vamos a convertirnos en Tomas Alva Edison con sus miles de inventos exitosos.
Con el PME llegaremos a los máximos límites que nos permita nuestro propio mapa astral, siempre en la cresta de la ola o por lo menos la mayor parte de la vida. Todos tenemos nuestros 15 minutos de éxito en la vida, el objetivo es que no sean tan sólo 15 minutos, sino la mayor parte de los años que nos toque vivir.
Podemos hacer que en los momentos más difíciles tengamos la sabiduría y la calma necesaria para tomar las mejores decisiones para que siempre estemos vigentes y sin disminuir nuestra posición.
Por más que no queramos algún ser querido va a sufrir o fallecer, tal vez ocurrirá algún percance mas o menos grave; en dichos momentos gracias al PME sabremos que hacer, no nos afectará tremendamente de tal manera que entremos en depresión o en deterioro de nuestra salud. Nadie se encuentra ajeno a las desgracias, el como las enfrentemos marca la diferencia. La desgracia de un país, de un familiar, puede acabar afectándonos. Si lo eludimos por medio de la astrología y el PME, es como cuando el torero aplica su capa al toro. El hecho ocurre, el toro enviste, no se pueden evitar muchas cosas, pero si se pueden eludir las consecuencias que nos hagan daño.
Con el PME podemos fluir por la vida de la manera mas armoniosa y exitosa de acuerdo a nuestras propias potencialidades.
Una vez le preguntaron a Albert Einstein, si existía alguna cosa que fuera absoluta, ya que el era el padre de la relatividad.
El respondió: la muerte. Y es que la muerte es una verdad absoluta para todos. Todos vamos a morir.
Entonces le preguntaron: ¿Y qué otra cosa existía que fuera absoluta?
Einstein respondió: la vida.
Fuera de estos dos aspectos por los que todos transitamos, lo demás es relativo. Todo tiene la posibilidad de poderse ajustar, suavizar, incrementar, modificar. La energía que es la principal característica de la teoría de la relatividad, hace todo probable.
“No mido el éxito de un hombre por la altura que es capaz de subir, sino por lo alto que rebota cuando toca el fondo” – George S. Patton