Urquiza en Pavón (pieza teatral de un acto breve)
Batalla de Cepeda: 23 de Octubre de 1859.
Batalla de Pavón 17 de Septiembre de 1861.
Escenografía: una sala de reuniones en un piso 35 de Puerto Madero. Una mesa enorme, brillosa. En la punta, imponente, vestido con sus galas de General de la Nación, el general Justo Jose de Urquiza. Habla con una top model y se nota que la está seduciendo. La chica viste desmedidamente fashion. Como si fuera a exhibirse en Fashion File, o E Entertainment.-
A un costado, en un rincón áspero, semioscuro, triste burocrático está el Recolector de hechos. El burócrata de la historia. El historiador fáctico. “las cosas son las cosas”. “los hechos son los hechos”. “lo que sucedió fue lo que sucedió” y mediocridades por el estilo.
Lo que sucedió será siempre la visión más trajinada, aburrida y escolar de la historia argentina. El billikenismo exasperado.-
Recolector de Hechos: En el Palacio San José, en la provincia de Entre Ríos en Paraná Capital de la Confederación Argentina, el general Justo Jose de Urquiza se reúne con algunos hombre de negocios, que han llegado desde Buenos Aires.
La Confederación Urquicista está en guerra con Buenos Aires, que desea escindirse y declararse independiente. Buenos Aires está bajo la conducción del general Bartolomé Mitre. Las negociaciones han venido fracasando y la batalla de Pavón esta cerca.-
Urquiza: (al Recolector de Hechos) ¿ya está?
Recolector de Hechos: por el momento … los hechos son esos.
Urquiza: ¿Qué tiene usted con los hechos?
Recolector de Hechos: los hechos son la verdad de la Historia. Por eso yo me ocupo de lo que me ocupo
Urquiza: ¿y de qué se ocupa?
Recolector de Hechos: de recolectar hechos, verdades.-
Entran los empresarios, son todos yuppies. O algunos semejan venerables banqueros, con canas y sabiduría de vida y los negocios. Urquiza les sonríe muy satisfecho. Se adelanta hacia ellos y les estrecha las manos.-
Urquiza: bienvenidos al Palacio San José
Señor Mitsubishi: se lo ve cambiado al palacio, general.-
Señor Ford: como más … moderno
Señor Texaco: como más .. posmoderno.
Urquiza: ¿habían estado acá alguna vez?
Señora Hewlett Packard: no, pero teníamos referencias. Fotos, por ejemplo
Urquiza: (señala al Sr. Texaco) Esa palabra que usted dijo ..
Señor Texaco: ¿posmodenor?
Urquiza: Esa. Fue la que uso el arquitecto, esto le va a quedar posmoderno, general.
Seños Texaco: se lo ve más ascético al palacio. Como deconstruido. No lo engaño su arquitecto.-
Urquiza: si me engañaba, el deconstruido , era él. ¿Saben que la deconstrucción, la inventó el General Rosas? Mas precisamente: la Mazorca. Unitarios que agarraban, la deconstruían. ¿quieren que les cuente cómo?
Señora Hewlett Packard: Preferiría que no. No tengo tiempo.
Urquiza: siempre escasa de tiempo usted, señora. (Transición) . Bueno, señores, hablemos de negocios.
Se sientan alrededor de la mesa. Urquiza toma la palabra.-
Urquiza: vean, yo soy un hombre sencillo y voy al grano. Estamos por chocar con el General Mitre en la Batalla de Pavon.-
Recolector de Hechos: (interrumpiendo) la batalla de Pavón se libró en el campo del mismo nombre el ….
Urquiza: ¡callate, carajo! Ni empecé a negociar.-
Señor Texaco: esa batalla la debe ganar Buenos Aires.
Urquiza: ¿y eso está escrito en algún lado?
Señor Texaco: todavía no. Hay que escribirlo.
Urquiza: o sea la historia se escribe antes.
Señor Ford: se “arregla” antes.
Señor Texaco: se arregla antes, se hace después y luego se escribe tal como se arregló antes.-
Urquiza: ¿y qué tenemos que arreglar aquí?
Bill Gates: que usted no se presente en la batalla de Pavón
Urquiza: ¿cuántas computadoras les piensa vender a Mitre?
Bill Gates: Millones. Este país tiene que crecer.-
Urquiza: ¿y si me presento en Pavón?
Bill Gates: pueden ocurrir dos cosas. Que gane.
Señor Texaco: que pierda.
Urquiza: caramba, la tienen clara ustedes.
Señor Mitsubishi: si, señor. Porque de esas dos cosas que pueden ocurrir… sólo puede ocurrir una. Para eso, esta reunión. Para arreglar que lo que no nos convenga que ocurra… no ocurra.
Señor Texaco: si usted le da la victoria de Pavón a Mitre… nosotros le vamos a dar muchas cosas a usted, general.
Bill Gates: computadoras de última generación,. Acciones en Microsoft.
Señor Texaco: petróleo de Medio Oriente.
Señor Ford: Ferraris, muchas Ferraris. Suelen gustarle a los grandes líderes de masas de la Argentina.
Urquiza: si usted es de la Ford
Señor Ford: ayer compramos Ferrari. ¿Cuántas quiere?
Urquiza: vean, en general, para ser claro, ¿no? Yo, de todo, quiero mucho ¿y usted, Mitsubishi, que ofrece?
Señor Mitsubishi: chinas. Llenamos de chinas el Palacio San José
Urquiza: ¡Dios me libre y guarde! ¡ con sus chinas quédese usted! Para amarillo, el huevo frito.
Señor Mitsubishi: chinas de aquí, general, chinas criollas. De las que a usted le gustan.
Urquiza: bueno, a ver: esperen un poco, yo tengo un ala dura, tengo que hablarles.
Va hacia el costado. Están Felipe Varela, Chacho Peñaloza y Ricardo Lopez Jordán. Urquiza se les acerca y les habla en voz baja.-
Urquiza: Muchachos, ¿ustedes tienen muchas ganas de tomarse la molestia de pelear en Pavón?
Varela: muchas
Peñaloza: nos importa un carajo esa gente
Urquiza: tranquilo con el lenguaje, Peñaloza. Se puede hablar sin putear
Peñaloza: no siempre.
Urquiza: o sea, quieren pelear
López Jordan: somos federales duros. No le vamos a dar el triunfo a Buenos Aires.
Urquiza: ahora ¿y si les cuento lo que ofrecen? Estos tipos te compran, pero barato no, ¿entienden?. O sea, uno se vende una vez y después no se vende más. No hace falta,. Se llena para siempre.
Felipe Varela: general, si usted no pelea en Pavón, nosotros le degollamos
Urquiza: ¡que lo parió! ¡nacieron para el diálogo ustedes! Muchachos tanta intolerancia no es buena. A ver, doy la batalla ¿de acuerdo?
Varela – Peñaloza- López Jordan: de acuerdo
Urquiza: pero, en la mitad, me retiro. Nos vamos a casa. Hicimos un papel digno. Salimos a la cancha por lo menos.
Felipe Varela: general, si usted se retira, nosotros los degollamos.-
Urquiza: ¡y dale con la intolerancia! Así no vamos a ningún lado, eh. El fundamentalismo enceguece, muchachos. Hay que se más flexibles.
Felipe Varela: doblarse, quebrarse, humillarse, inclinarse.
Urquiza: Flexible digo yo. Nada más.
Lopez Jordán: defina “flexible”, general.
Urquiza:flexible es .. lo que permite dialogar. Lo que no s muy duro.
Peñaloza: Nosotros somos duros
Lopez Jordan: somos duros en todas partes.
Urquiza: sin ofender, eh. Yo también. Soy duro, qué joder. En la guerra y en la cama.
Lopez Jordan: le va quedando la cama apenas
Felipe Varela: el único campo donde todavía gana algunas batallas.
Urquiza: ¡donde nunca perdí una!
Peñaloza: leyendas
Felipe Varela:: habladurías
Lopez Jordan: chismes de gauchos embriagados
Peñaloza: mitología viejas de pulpería.
Urquiza:¡ya van a ver carajo! (a la modelo fashion) Quedate por aquí vos.
Modelo Fashion: con todo gusto, Justo Jose
Lopez Jordan: ¿y que nos va a mostrar con esa gatita del “BOGUE”
Felipe Varela: no joda, general. Hace quince días los laboratorios Parke Davis, le entregaron 500 cajas de viagra en el Palacio San José.
Lopez Jordan: ¡así cualquiera es duro! ¡duro con Mitre lo queremos, con Buenos Aires!
Felipe Varela: y para eso no hay viagra, eh. Solo cojones ¡los tiene, general?
Urquiza no contesta y vuelve con los empresarios.
Urquiza: tengo dos problemas
Señor Ford: ¿cómo cuales?
Urquiza: y... el ala dura
Señor Mitsubishi: ¿y que pasa con el ala dura?
Urquiza: que es dura
Bill Gates: y bueno... ¡habrá que hablandarla!
Todos ríen muy alegremente. Suena el celular de Bill Gates
Bill Gates: ¿cómo andas Bartolo? (a los demás El general Mitre. (a Mitre) y... esta denso esto. El ala dura. Te doy con él..
le pasa el celular a Urquiza
Urquiza: ¡para! No te volvás loco. Te dije que no iba a ser fácil. Estos , al federalismo, se lo tomaron en serio. ¿qué culpa tengo yo?. La culpa es tuya, Bartolo. ¡si pudieras ganar la batalla en buena ley, yo no estaría en medio de este despelote! ¿pero, vos? ¿que vas a ganar vos? ¡le ganaste al Dante nada mas! (gran carcajada, comenta a los otros ¡tradujo la Divina Comedia, y la hizo mierda! (transición) Mirá, Bartolo, la batalla hay que darla. Después vemos, a la gente no la puedo parar.
Corte. Una tienda de campaña. Urquiza toma mate. Lo rodean sus bravos lugartenientes. Se oyen los estruendos de las balas y los cañoñes.-
Urquiza: les dije: esta batalla se perdía.
Varela: ¡esta batalla no se perdió! Tenemos quinientos jinetes listos para atacar el flanco derecho de Mitre.
Urquiza: ¿ y cuanta gente vamos a perder en ese gesto de orgullo postrero?
Lopez Jordan: ¡orgullo postrero las pelotas! Si atacamos por ahí, ganamos, ¡quinientos jinetes general! ¡lo hacemos carne picada al porteño!
Urquiza:quinientas vidas humanas arrojadas al sacrificio
Lopez Jordan: ¡al sacrifico las pelotas! ¡a la victoria!
Urquiza: no s, me estaré poniendo adulto y responsable. Pero se me ha dado por ahorrar vidas.
Peñaloza: pero general, si atacan ellos … nos van a hacer boleta. Los hombres van a morir lo mismo,.. ¡pero derrotados, no victoriosos!
Urquiza: ¡Sangre y muerte por todas partes! ¡oh tragedia de la patria que devoras a tus hijos! ¡el sol del 25 asomó, se ocultó y ahora vivimos entre sombras de duda, incertidumbre y agonía! ¡solo un Dios puede salvarnos!
Lopez Jordan: (a Varela) se piantó por completo.
Varela: ¿y vos le crees?
Urquiza: ¡solo un dios puede salvarnos!
Varela: ¡que un Dios ni que pelotas! Uste deme la orden, yo ataco coon los quinientos jinetes y lo hacemos puré a Mitre.
Urquiza: ¡muertos, muertos, muertos por todas partes!
Lopez Jordan: ¡si, muertos! ¡pero de ellos!. Oiga, general, por si no se enteró estamos en guerra. O los matamos nosotros, o nos matan ellos. Pero todos vivos, difícil, eh. ¿quién gana una batalla donde quedan todos vivos? La guerra es fácil. El que le mata mas soldados al otro ¡gana y se acabó!
Lopez Jordan: después queda el asunto ese de los prisioneros. Que es otra cosa. Si uno anda generoso, los fusila. Y si no anda generoso … los desgüella.-
Urquiza: (A lo Shakespeare) hay que terminar con el reinado de la muerte. Su honor ya no debe injuriar los campos argetninos. Cada cadáver es una derrota.
Varela: vea, depende. Si es de los otros, no.
Urquiza:¡de cualquiera que sea! ¡toda guerra es una derrota! Lo dijo Jorge Luis Borges
Peñaloza: ¿cuándo?
Urquiza: todavía no (poseido) ¡no!. Hay que detener la matanza. Que no corra mas sangre argentina
Peñaloza: la sangre de los porteños no es argentina … es inglesa
Urquiza: basta de ultimarnos entre hermanos. Guardemos nuestros puñales. Hagamos la patria grande. La de todos
Varela: ¡la patria chica! La de ellos. Eso va a quedar.
Urquiza: necios no tienen grandeza. Yo, el supremo, voy a impedir las matanzas, las muertes, y los desgollaciones. ¡solo una cosa hace posible el horror de las guerras! Que los dos rivales quieran pelear.
Si uno se niega, no hay guerra. Si uno dice ¡no! Si uno de los contendientes tiene la grandeza de decir ¡basta! Basta de muertes. Basta de cadáveres. Basta de impiedad. Si eso pasa, ¡no hay guerra! ¡se acabó señores! Que la historia me recuerdo como el guerrero que le ahorró vidas a la patria. Jornadas de dolor. Enfrentamientos estériles ¡alguien tiene que tener el coraje de atrevérsele a la grandeza!
A la paz, al futuro,, a los hijos que poblarán nuestros campos. ¡Este país tiene que hacerse! Necesita labradores, campesinos, fuertes sanos y salvo y no cadáveres! (totalmente poseído) ¡retirada! ¡retirada! Volvamos a nuestro suelo. Volvamos a Entre Ríos. Volvamos a la vida. A la paz. Al trabajo. ¡yo lo ordeno!. Yo el guerrero que supo decirle no a la guerra y si al trabajo, al futuro de la patria, a la vida de sus hijos, ¡retirada! (una pausa. Luego, contundentemente ¡Rajemos!
Un escenario de noticiero televisivo. Tres mesas, tres periodistas
Periodista I: ¡último momento! Urquiza se retiró en Pavón
Periodista II: Felix Luna declaró: “he ahí el gesto de un patriota. Ahora, la unidad nacional es posible”
Periodista I: el revisionista José Maria Rosa lo acusó de sucio, asqueroso, inmundo traidor a la causa del federalismo.
Periodista III: el doctor Fermin Chávez dijo:” le ha clavado un puñal en la espalda al federalismo”
Periodista II: el diario La Nación alabó el gesto del entrerriano. Ponderó su grandeza, su patriotismo. Ahora , resumió la patria es posible.
Periodista III: declaraciones del General Mitre: “Urquiza hizo lo más adecuado. Lo mejor”. Algunos dicen que añadió: “sobre todo para mí”. No hay confirmación de estas palabras.
Periodista II: el joven promisorio historiador Felipe Pigna declaró: “siempre dije que Urquiza era un mito de la Argentina. No recuerdo si lo dije en el Tomo I o en el Tomo II. Compren ambos, por las dudas. Y el tercero por si acaso”.
Periodista III: los historiadores académicos repudiaron lo dicho por Pigna “es demasiado pronto como para juzgar lo hecho por Urquiza. Nosotros no somos apresurados porque – para ser francos – nos cuesta un huevo escribir.
Periodista I: Alberdi, terminante, dijo sobre el general en Entre Ríos: “dio tres batallas, Caseros: para derrotar la tiranía. Cepeda: para ganar la presidencia. Pavón: para ganar una fortuna”. Se le preguntó por qué sigue exiliado en Europa. Respondió: “porque si llego a decir estas cosas en la Argentina … me desgüellan con un cuchillo sin filo”.
Preguntando sobre por qué prefería un cuchillo afilado dijo: “y .. uno muere mas rápido”. Le damos la razón al doctor Alberdi: el tiempo es decisivo. El tiempo es tirano en la televisión.
Periodista II: esto es todo por hoy. El general Urquiza descansa en el Palacio San José, rodeado de la paz de los suyos. De sus íntimos.
Interior Palacio San José. Es la misma mesa de negociaciones del comienzo. La top model escribe taquigráficamente en un block lo que Urquiza le dicta. La chica está mas seductora que nunca.
Urquiza: estimado genral Mitre: la presente es para agradecerle todo lo que me ha hecho llega. Agradézcale también a los amigos de la Ford, la Siemmens, Mitsubishi, Texaco, y otros. Ah, y ese muchacho Bill Gates. Sosegado mi ánimo por el imperio de la paz, saludo en usted al patriota guerrero, al historiador y, sobre todo, al delicado y exquisito traductor de Alighieri. (acaricia el pelo de lo modelo.)
Lindo pelo tenés, Gurisa.
Modelo: no te pongas así otra vez, Justo Jose. No paras nunca vos.
Urquiza: lindo pelo carajo. Me gusta despeinarte. Acariciarte las crines.
Modelo: ¡pará, inconsciente! ¡que ésta noche tengo desfile!
Urquiza: (atrapándola, impúdico, soez) vení, guachita. Vení que te hago un hio
Modelo: ¡calmate o le digo a Pancho!
Urquiza:¿que pancho? ¿Ramirez? Al pelotudo ese lo hicieron boleta hace rato.
Modelo: ¡mi pancho!
Urquiza: el único pancho que tenés vos es el mío.
Intenta, intenta. Pero se detiene, no va.
Modelo: el viagra esta en el tercer cajón del escritorio, ¿te dije, no? ¡si no tomás el Ginseng en la puta vida te vas a acordar donde guardaste el viagra!
Corte. Finaliza el interludio erótico para grandes audiencias.
Escena familiar. Urquiza toma mate, lee el diario y juega a las damas con uno de sus hijos. Sus mujeres cosen, bordan, preparan comidas. Todo es bucólico. Todo es hermoso en el Palacio San José. Urquiza se ve más envejecido. Aparece Ricardo Lopez Jordan.
Lopez Jordan: buenas y santas, general
Urquiza: Ricardito, tanto tiempo, ¿en qué andas?
Lopez Jordan: y … siempre haciendo algo por la causa federal.
Urquiza: pucha, que sos cabeza dura,, Ricardito. Ya no hay nada que hacer por el federalismo. La organización nacional terminó con todo eso ¿y que te trae por aquí hijo?
Lopez Jordan: lo que le dije, general. Hacer algo por la causa de los buenos compañeros federales.
Urquiza: ¿y que podés hacer aquí, en esta casa de paz, por eso?
Lopez Jordan: matarlo, general
Le clava un cuchillo entre las costillas. Urquiza se dobla de dolor. Cae de rodillas. Los familiares miran inmutables.
Urquiza: carajo, Ricardito. Ahí duele. Me hubieras preguntado. Sé de estas cosas. Un poco mas arriba. Aquí ¿ves? Duele menos y uno se muere mas rápido.
Lopez Jordan: pero es lo que quería general. Que le doliera mucho. Y se muriera de a poquito. Sufriendo
Urquiza: ¡atención! Urquiza se muere. Silencia le hagan los cerros.
Señor director: close up, por favor. Son las últimas palabras del general Urquiza.
Varios pibes, canillitas cruzan la escena gritando desaforadamente ¡ultimas palabras del general Urquiza! “aparecen móviles. Microfonos. Cámaras. De pronto, silencio sepulcral.
Urquiza: Se dirá de mí que fui ambicioso … pero nunca que me conformé con poco. Se dirá de mi que fui un traidor … pero nunca que me sometí a los míos. Se dirá de mi que fusilé prisioneros … pero nunca que los traté como maricas, sino como machos. Se dirá de mí que me vendía a Buenos Aires … pero no le salí barato ¡bien cara supo vender su honra el general Urquiza!. Se dirá que fui un putañero, que dejé preñadas a todas las mujeres de mi provincia … pero nunca me despreocupe por el crecimiento poblacional. Si uno dice “gobernar es poblar” … ¡hay que poblar, carajo!. Y yo solito me poblé toda la Mesopotamia. Se dirá que maté mucha gente .. y es cierto. Muero feliz. Viví para la grandeza. Me vendí caro. No me sometí a los míos. Nunca traté a un prisionero como marica, sino que lo fusilé como a un macho. Me voltié todo para poblar la patria de valientes como yo. Fui un hombre íntegro, sin contradicciones. Fui un traidor y un traidor. Fui un putañero y un putañero. Y ahora .. me muero en efecto, me muero.
Muere. Lopez Jordan le quita el puñal. Limpia la sangre y se va.
Recolector de hechos: La verdad de la historia es una. Y esa verdad dice: Justo Jose de Urquiza nació en 1810 y murió en 1870. Derrotó a Rosas en Caseros. A Mitre en Cepeda. Se le acusó de haberse rendido sin necesidad en la batalla de Pavón. Pero también se dijo que fue ése el más grande acto de su vida. El de mayor generosidad, el de mayor desprendimiento por la causa de la unidad nacional. Persistió, sin embargo la acusación de haberse vendido a los porteños. El 11 de abril de 1870 las fuerzas de su ex subordinado, Ricardo Lopez Jordan lo ultimaron en el Palacio San José. Fue una gran figura de la patria grande. Del gran país que supimos conseguir. Buenos Aires. Digo … Buenas noches.-
Escena irreal. Neblinosa. Urquiza, en el piso, agonizando, ensangrentado. Lopez Jordan, facón en mano, se aleja lentamente.
Urquiza: Ricardito ..
Lopez Jordan: si, general
Urquiza: todavía me queda algo para decir (gesto de dolor. Sangre en su pecho)
Lopez Jordan: diga, general
Urquiza: Ricardito .. la puta madre que te remil parió.
Lopez Jordan: le falló su dios, general. ¿recuerda? Solo un dios puede salvarno. Hoy no apareció para protegerlo.
Urquiza: ¡que va a aparecer, Ricardito! Dios está en todas partes … pero atiende en Buenos Aires. Y ahí. Ahí lo puse yo.
Recolector de Hechos: no son conocidas las últimas palabras del general Urquiza. Algunos dicen que dijo “Muero, pero muero feliz. Me llevo el federalismo a la tumba”. Otros, que dijo “alguna vez se sabrá que Mitre, en Pavón me dijo: “Justo José, acabo de recibir un cargamento inmenso de fusiles Remington y cañoñes Krupp. Regalo de mis amigos ingleses. Mejor rajate a Entre Ríos porque con todos esos fierros hasta yo te gano esta batalla”. Otros dicen que esa frase, pese a su interés histórico, no puede ser considerada última porque es demasiado larga. La última y más reciente versión que se ha conocido, pertenece a un nuevo grupo surgido en la política Argentina. Se trata de la organización Montoneros. Según ellos las últimas palabras del general Urquiza habrían sido: “volveré y seré Perón”.
Se trata de una frase hermética y de dudosa verosimilitud. Nadie ha comprobado aún que ambos generales hayan llegado a conocerse.
Se alega cuestiones de asincronía histórica. ¿cómo podría Urquiza nombrar al Genereal Perón si éste habría de nacer 25 años después de su muerte, y el 17 de octubre, afortunadamente fecha para el general de las 20 verdades justicialistas, habría de ocurrir de ocurrir recién en 1945, vale decir: 75 años después de la muerte del patriota entrerriano, que dio su vida por la organización nacional?. Estamos sin duda, ante un infundio de esta nueva organización que, esperemos, desaparezca lo ante posible de la escena nacional.-
fin de Urquiza en Pavón.-
Extraído de : Peronismo: filosofía política de una persistencia argentina Tomo II
José Pablo Feinmann

