Lo decía el científico Albert Einstein: la crisis trae progresos y oportunidades. No se estrese con sus posibles efectos en la esfera mundial. Analice sus opciones y desafíela.
La palabra suena sencilla, pero su sola mención atemoriza a cualquiera: crisis. Financiera, inmobiliaria, económica, familiar, amorosa, de valores. Se ha vuelto una señal de alerta o un sinónimo de desastre, pero puede convertirse –y lo decía Albert Einstein en pleno siglo XX– en la mejor bendición para atraer al progreso.
Es un desafío, una oportunidad de crecimiento. “No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo”, decía el científico alemán. Y en ello coincide el sociólogo Fernando Gutiérrez: “En la práctica social no hay una existencia sin crisis, son consustanciales a la vida”.
Y muestras hay de sobra: las grandes potencias mundiales como Japón o Alemania surgieron tras conflictos bélicos y económicos profundos.
La crisis propicia la inventiva y opciones creativas de vencer los problemas. El caso de Carlos Álvarez, el dueño de la conocida cadena de hamburguesas El Capi (Ecuador), es una muestra. Inició su empresa con una carretilla y en plena crisis bancaria (1999). Su negocio de importación de cervezas quebró y él quedó desempleado, así que tuvo la idea de ponerle una sazón diferente a las hamburguesas y de venderlas en la madrugada.
Siempre existe capacidad de iniciativa, de creatividad para superar crisis personales”, Y esto se puede dar a todo nivel: a la familia que lo perdió todo en un incendio, al empresario que le fue mal en su negocio y pudo salir, al estudiante que vence dificultades y termina su carrera, al ama de casa que afronta sola su hogar y mantiene a sus hijos y los educa. “Son esos héroes cotidianos que vencen crisis a diario”.
Fidel Márquez, analista económico y rector de la Universidad Tecnológica Ecotec (Ecuador), asegura que todo proceso de crisis implica cambios debido al efecto que conlleva. Y por ello mismo deberían ser generadores de oportunidades. Es una realidad que se palpa, por ejemplo, en los mercados: si el efecto es el encarecimiento de un producto, la gente busca sustitutos de menor precio y eso significa un crecimiento para ese otro sector productor. “También en época de crisis si se reducen importaciones habrá oportunidades de producción.
Y aunque una de las recomendaciones generalizadas frente a la crisis financiera mundial sea no endeudarse ni invertir, hacerlo es relativo: si ese riesgo está sustentado en la demanda que tendrá el negocio, es preferible correrlo, dice Márquez, considerando que es básico tener unos estudios de mercado bien hechos.
“No hay cosa peor que oponerse, toda crisis es un desafío y este debe ser afrontado y superado”
Los esposos Horario Cedeño y Jaqueline Tuárez saben bien lo que significa eso. El fenómeno El Niño afectó las ventas de su almacén de ropa y artículos para niños y les impidió pagar las deudas que habían contraído. Ellos habían adquirido el local donde funciona su almacén con un crédito bancario de 190 millones de sucres pagaderos en seis cuotas semestrales. La primera se canceló sin problemas, pero a partir de la segunda fue imposible reunir el dinero.
“Tocamos fondo. No se vendía nada, la gente estaba con problemas de inundaciones y enfermedades”, cuenta ella. Debían tomar una medida radical: vender el negocio o la casa propia que les había costado años de esfuerzo edificar.
“Decidimos no aferrarnos a lo material, dijimos un negocio da para hacer casa, pero la casa no da para vivir”. Pusieron en venta su vivienda. Consiguieron comprador y con ese dinero pagaron la deuda, compraron un terreno y le inyectaron más capital a su almacén, aun sin saber si el panorama económico iba a cambiar.
Redujeron gastos de toda la familia (tenían tres hijos estudiantes en ese entonces) y sumaron una carga de optimismo a la situación. “Desde ahí todo empezó a cambiar, hubo un resurgimiento, se empezó a vender de nuevo y nos levantamos”. De eso han pasado diez años. Hoy tienen un negocio sólido, más grande y gozan de una estabilidad económica. Y de hecho, les permitió edificar otra casa en el terreno que compraron.
Hay casos famosos. El conocido juego de mesa monopolio surgió de una crisis. Su creador, Charles Darrow, fue un vendedor de calefactores domésticos del sureste de Pensilvania que se quedó desempleado durante la Gran Depresión de los años treinta en Estados Unidos. Darrow obtuvo la idea de este juego a partir de otros similares, la patentó y vendió los derechos de producción a la empresa Parker Brothers, que luego fue adquirida por Hasbro. Hasta ahora es el juego de mesa más jugado del mundo.
Ellos hallaron una oportunidad en medio de la dificultad y tomaron el desafío no solo de vencer los obstáculos sino de superarse a sí mismos. Einstein decía que quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias violenta su propio talento porque la verdadera crisis es la crisis de la incompetencia. Y esa no depende de ningún factor externo sino de cada ser humano.
No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo. La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos. Es en la crisis que nacen la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias...”.
Albert Einstein, científico
nota: debido a que el articulo era de origen en mi pais, edite algunas lineas para hacerlo mas accesible a toda la comunidad

