El Hombre Que Debatió Con Einstein
Para muchos, su personalidad no fue la de un gran científico. Para otros, no solamente la tuvo, sino que además, logró destacar como un gran humanista. Hay otros que lo ubican como un físico metido a filósofo, pero para muchos sigue siendo un hombre revolucionario. Se trata de del genio ganador del Premio Nobel de Física en 1922. Alabada pero muy cuestionada, la figura del científico danés Niels Henrik David Bohr.
¨Bohr tiene un merecido lugar entre las mentes más brillantes que ha producido la humanidad. Ahí están sus discusiones, de igual a igual, con Einstein, a quien no le gustaba la física cuántica. ¨
El debate Bohr-Einstein es el nombre dado a una serie de disputas entre los físicos Albert Einstein y Niels Bohr acerca de la física cuántica. Estos dos hombres junto con el físico Max Planck fueron los fundadores de la teoría cuántica. Sus debates son muy recordados debido a su importancia en la filosofía de la ciencia.
Los Congresos Solvay fueron una serie de conferencias científicas celebradas desde 1911. Al comienzo del siglo XX, estos congreso reunían a los más grandes científicos de la época, permitiendo avances muy importantes en el mundo de la física y las demás áreas de la ciencia.
La conferencia más famosa y se celebró en octubre de 1927 en Bruselas.
El tema principal fue “Electrones y Fotones”, donde los físicos más reconocidos discutieron sobre la recientemente formulada teoría cuántica. Einstein a pesar de haber sido uno de los padres de la teoría cuántica la detestaba, simplemente no le parecía coherente, por lo que en el congreso mientras discutía con Niels Bohr acerca del “Principio de Incertidumbre” de Heisenberg, Einstein comentó:
“Dios no juega a los dados”
A lo que Bohr le contestó:
“Einstein, deje de decirle a Dios lo que debe hacer con sus dados”.
Esto abrió pauta a los famosos debates, la mayor parte de las discusiones se producían de la siguiente manera: Einstein inventaba un experimento mental que, en su opinión, demostraba que la mecánica cuántica no funcionaba, por ejemplo, rompiendo el Principio de Incertidumbre de Heisenberg. Las ideas de Einstein, como casi siempre, eran elegantes, agudas y muy creativas (de hecho, pocos de sus “oponentes” podían encontrar fallos en sus argumentos).
Solía escribir a Bohr, y el genial danés le contestaba rompiendo su argumento en algún punto.
Estos debates continuaron hasta el final de la vida de Einstein.
A pesar de sus diferencias de opinión con respecto a la mecánica cuántica, Bohr y Einstein se tenían una admiración mutua que prevaleció el resto de sus vidas.
Para muchos, su personalidad no fue la de un gran científico. Para otros, no solamente la tuvo, sino que además, logró destacar como un gran humanista. Hay otros que lo ubican como un físico metido a filósofo, pero para muchos sigue siendo un hombre revolucionario. Se trata de del genio ganador del Premio Nobel de Física en 1922. Alabada pero muy cuestionada, la figura del científico danés Niels Henrik David Bohr.
¨Bohr tiene un merecido lugar entre las mentes más brillantes que ha producido la humanidad. Ahí están sus discusiones, de igual a igual, con Einstein, a quien no le gustaba la física cuántica. ¨
El debate Bohr-Einstein es el nombre dado a una serie de disputas entre los físicos Albert Einstein y Niels Bohr acerca de la física cuántica. Estos dos hombres junto con el físico Max Planck fueron los fundadores de la teoría cuántica. Sus debates son muy recordados debido a su importancia en la filosofía de la ciencia.
Los Congresos Solvay fueron una serie de conferencias científicas celebradas desde 1911. Al comienzo del siglo XX, estos congreso reunían a los más grandes científicos de la época, permitiendo avances muy importantes en el mundo de la física y las demás áreas de la ciencia.
La conferencia más famosa y se celebró en octubre de 1927 en Bruselas.
El tema principal fue “Electrones y Fotones”, donde los físicos más reconocidos discutieron sobre la recientemente formulada teoría cuántica. Einstein a pesar de haber sido uno de los padres de la teoría cuántica la detestaba, simplemente no le parecía coherente, por lo que en el congreso mientras discutía con Niels Bohr acerca del “Principio de Incertidumbre” de Heisenberg, Einstein comentó:
“Dios no juega a los dados”
A lo que Bohr le contestó:
“Einstein, deje de decirle a Dios lo que debe hacer con sus dados”.
Esto abrió pauta a los famosos debates, la mayor parte de las discusiones se producían de la siguiente manera: Einstein inventaba un experimento mental que, en su opinión, demostraba que la mecánica cuántica no funcionaba, por ejemplo, rompiendo el Principio de Incertidumbre de Heisenberg. Las ideas de Einstein, como casi siempre, eran elegantes, agudas y muy creativas (de hecho, pocos de sus “oponentes” podían encontrar fallos en sus argumentos).
Solía escribir a Bohr, y el genial danés le contestaba rompiendo su argumento en algún punto.
Estos debates continuaron hasta el final de la vida de Einstein.
A pesar de sus diferencias de opinión con respecto a la mecánica cuántica, Bohr y Einstein se tenían una admiración mutua que prevaleció el resto de sus vidas.