Clarín, el más vendido
Dicen que es la época del cambio, por eso, a veces, en ciertas ásperas mañanas de invierno imaginamos que "Clarín" cambiaba y publicaba la verdad, siquiera una vez, sin deformarla y sin vueltas, la verdad entera. Claro que los sueños son éso, sueños y por lo mismo "Clarín" —al igual que el Gobierno— sigue consagrado a mentir, como siempre lo hizo y como probablemente seguirá haciéndolo porque está en su naturaleza y es sabido que los bichos (los tábanos, claro) no pueden cambiar. En este particular caso al que ahora aludimos, el falsificador es Ricardo Kirschbaum; un experto en materia de imposturas, tanto que lo designaron editor en jefe de los embusteros; y él es quien escribe acerca de Milani, el General del modelo.
Pero no le reprocha la construcción del proyecto que llevaría la deshonra completa a lo que puede quedar del Ejército. Aclaremos que la idea del General, consiste en convertir a la fuerza, en algo así como la añadidura de La Cámpora, esto es una cueva de espías y alcahuetes, y operadores, abiertamente alineados detrás del signo K. El dramatismo de ese ensayo tenebroso, basta y sobra para considerar a Milani como traidor y alistarlo entre los secuaces de la destrucción kirchnerista. Para el editor, lo expuesto, ni siquiera es motivo de análisis. Como tampoco le preocupa, el inaudito enriquecimiento de Milani al estilo de los depredadores K, es decir desde la función pública.
En cambio Kirschbaum dedica todo el editorial a la participación de Milani en el Operativo Independencia, operativo al que resuelve nombrar como "la cacería humana en Tucumán".
Está bien, sabemos que el tipo gana mucho por vender pescado podrido, pero como está refiriendose a una guerra y entre argentinos donde hubo batallas y emboscada y atentados y bombas y demasiado muertos, por decoro ante el dolor la muerte de tantos compatriota: correspondería controlar el lengua je, porque sino la podredumbre se filtra y peor, huele.
Entre las disposiciones del decreto 261/75, que dio origen al Operativo independencia bajo un gobierno constitucional, hay una en virtud de la cual "se ordena a las Fuerzas Armadas ejecutar las acciones militares que sean necesarias efectos de neutralizar y/o aniquilar el accionar de los elementos subversivos en Tucumán". Para Kirschbaum el asunto es distinto, una cosa menor: "sofocar un foco con guerrilla rural", como para persuadir al lector, de que eso se controlaba con los bomberos, o en todo caso con la policía.
Nadie duda de que el fin de nota sea caerle a Milani, pero si por lo que es ahora, sino por lo que hizo en Tucumán cuando cumplas órdenes legales y justas de aniquilar a los terroristas. Esa guerra para "Clarín" de hoy, es represión ilegal y lo respalda con apreciaciones tan sólidas como: "Se decía por ejemplo, que fulano de tal había sido visto en el interior de provincia, tenía aspecto de y se presumía que anda en «la fulería» (sic). Ese informe era suficiente para que el «investigado» desapareciera".
Pues a ese párrafo que arranca con "se decía", lo hemos escuchado tanto, desde hace cuarenta años, que se convirtió en el tedioso lugar común de la hipocresía criolla. Qué sentido tiene, incluir en un editorial, esa inservible prueba de nada, es fácil pensar en un trillado golpe de efecto; efectismo que habla de alguno que, siendo un paniaguado de la lapicera, quiso ser periodista.
Entre los años 1974-76, "el foco" se extendía a más de un tercio de la zona rural tucumana. Y a lo largo de ese período, en la zona, tuvieron lugar más de 37 sangrientos enfrentamientos con las Fuerzas Armadas.
Lo recordamos porque Kirschbaum, no debe haberse enterado de lo que pasó; sólo así desde la ignorancia —porque preferiríamos no hablar de infamia— se puede escribir "El acoso militar se sostuvo más allá de que la hipotética amenaza hubiese cesado". Porque a pesar que la palabrita "acoso" está de moda, hace falta una dosis de puro y crudo cinismo para decir acoso militar en lugar de guerra; como bien la definen hasta los propios documentos del ERP; y en cuanto a lo de hipotética amenaza debería explicárselo a los familiares de los muertos y a los heridos y a los que quedaron con lesiones permanentes, porque ni la guerra ni la muerte tienen nada de hipotético y sí mucho de realísimo dolor. En nuestra tierra abundan hipotéticos periodistas de este tipo, que como el hipotético diario, deben su éxito a la derrota del país.
Es muy extraño, pero el lº de abril de 1976 el editorial de "Clarín" trataba sobre la misma cuestión, pero de modo totalmente opuesto al de Kirchsbaum y aún mucho más, porque convocaba con todas las letras a la guerra contra la subversión: "Demás está decir que esa fuerza (militar) será empleada sin vacilaciones en el combate frontal contra la delincuencia subversiva".
Por otra parte el hijo de Bussi, sostiene en una carta, que el padre valoraba especialmente el desempeño de Milani durante el Operativo Independencia y no hay razón para no creerle. Tal vez esa haya sido la última oportunidad, en que el tipo cumplió con su deber.
Se ve que "Clarín "-Kirchsbaum andan bastante flojos de archivos, y de vergüenza, sino recordarían este, como también otros editoriales del mismo diario y las fotos de la señora de Noble brindando con Videla, las entrevistas, los viajes, y las prerrogativas que consiguieron durante el Proceso, etc.
Es cierto que "Clarín", ahora en operaciones contra los K —es decir, contra sus ex socios y amigos— sintió en vivo y en directo lo que es la proximidad del exterminio y por eso en la desesperación y apretando los dientes tuvo que contratar a un antiguo enemigo para que lo defendiera.
Es muy curioso que el mismo Jorge Lanata, el ahora integrante oficial del grupo, hace tiempo -cuando era enemigo— se refería de este modo al editor en jefe: "Pero Kirschbaum —decía el gordo en el año 2008— ha vivido tantos años agachado, diciendo que sí, que debe tener a esta altura una visión distorsionada de casi todo".
Sobre que hubo errores y culpas de las Fuerzas Armadas en ese período, en Tucumán es indudable. Porque de errores y culpas, ningún hombre, ni grupo humano está libre, menos aún tratándose de una guerra, salvo los subversivos, quienes no reconocen culpas ni errores, porque a los fines del terrorismo, cuanto más atroz, mejor.
MIGUEL DE LORENZO
Publicado por Revista Cabildo Nº 104
Mes de Julio/Agosto 2013-3era. Época
Publicado por Revista Cabildo Nº 104
Mes de Julio/Agosto 2013-3era. Época