Detector de Radar con LNB
La mayoría de los radares marinos operan en la banda X ( de 9,300 GHz hasta 10,800 GHz), frecuencia que no es fácil de detectar con medios improvisados. Estos radares funcionan además emitiendo impulsos de corta duración, en una frecuencia de repetición que puede oscilar entre los 100 hz. de los radares militares de alerta de largo alcance, cuyo giro de antena es además muy lento, los 600-1.000 hz y giro normal que equipan pesqueros y marina mercante, y los militares de seguimiento de blancos, cuya frecuencia de repetición supera los 2.000 hz y la antena gira a una velocidad muy alta.
Estos radares son totalmente distintos de los que utiliza la Guardia Civil de Tráfico, que funcionan en onda contínua y detectan la velocidad de los vehículos no por el tiempo que las señales emitidas tardan en rebotar, sino por desplazamiento de la frecuencia del eco debido al efecto Doppler. Por este motivo no me hubiera servido de nada comprar el tipo de detectores que venden en Andorra para evitar multas y cuya instalación está prohibida por el código de circulación.
En mi caso, necesitaba captar los impulsos de pico y detectarlos para que se convirtieran en una baja frecuencia audible de los tonos antes especificados. Lo intenté mediante un rectificador construido con diodos especiales de microondas, pero no funcionó. Probé antenas dipolo de pocos centímetros acopladas a transistores FET NE32584C, y tampoco daban la más mínima señal, y después se me ocurrió utilizar un conversor LBN de una antena parabólica via satélite de desguace.
El Amplificador de baja frecuencia de 1W, que en el circuito esta dibujado en bloques, es un simple amplificador de audio que se puede implementar con un LM386 como se indica en la siguiente fotografia. Se alimenta con 12 voltios
El LBN heterodina las señales de microondas y las baja desde los alrededores de los 10 Gigas hasta una frecuencia intermedia comprendida de entre 900-2000 MHz. A continuación viene un pequeño módulo integrado amplificador con una banda de paso de 40 a 1.750 Mhz., cuya salida es rectificada por dos diodos de UHF montados en doblador de tensión. Un potenciometro de 10 kohms, logarítmico controla la entrada de un amplificador integrado de baja frecuencia de 1 wat., cuya salida va hasta una toma de auricular y un microamperímetro indicador de la intensidad relativa de salida.
La alimentación de corriente es de 12 volts, procedente de la batería de la embarcación, y para evitar acoplos indeseados está filtrada por dos choques de radiofrecuencia y dos condensadores electrolíticos de 470 microfaradios.
El circuito funciona como captador de microondas de banda hancha, bien sea porque las señales están en su banda de paso, o bien porque al saturar los altos picos de RF de los radares los pasos de entrada del mezclador LBN, se produce una intermodulación que se cuela hasta la salida.
Las pruebas efectuadas en el mar fueron muy positivas. La sensibilidad es altísima, y mediante las diferentes frecuencias de repetición se pueden identificar incluso los radares muy próximos entre sí. En cuanto a la directividad, es mejorable, como era de esperar al no tener ni parábola ni ningún tipo de antena adicional. Una señal individual se capta en horizontal en un ángulo de unos 30 o 40 grados, aunque observando la desviación de la aguja del vumeter, se puede disminuir la incertidumbre hasta dejarla en unos 10º, lo cual es más que satisfactorio.
Las siguientes imágenes muestran el interior y el exterior del detector de radar. En la parte alta se puede ver un compás magnético de demoras cuya utilidad es marcar cada una de las señales para facilitar su seguimiento.
Un detalle curioso es que al entrar en puerto comenzamos a captar una serie de señales bastante fuertes, pero con una modulación cargada de ruido y muy distinta al radar, y que iban repitiéndose en ciclos cada pocas decenas de metros.
Al bajar a tierra y observar las direcciones de donde venían, nos dimos cuenta que las fuentes de microondas procedían de las bombillas antiguas de bajo consumo del tipo "prismático" que muchos bares aún tenían en sus terrazas.
Otro efecto curioso es que normalmente el conversor genera un débil ruido blanco de fondo, pero al dirigirlo hacia el cielo, el ruido disminuye hasta desaparecer por completo. Pensamos que ello es debido a la accion del CAG (Control Automático de Ganancia) que disminuye la sensibilidad de los circuitos de entrada en respuesta a las numerosas señales inaudibles para nosotros y procedentes de los satélites en órbita y también del fondo de microondas natural del espacio.
Por último, y aunque no tenga que ver con electrónica, me gustaría explicar de qué manera utilizamos el detector de radar para darnos cuenta de si algunos buques llevan con nosotros rumbo de colisión.
1) El procedimiento es explorar el horizonte e ir anotando los distintos radares que se captan, dándoles por ejemplo un nombre relativo a su frecuencia de repetición y a la velocidad de giro de su antena, y anotarlo junto a la demora, (es decir, la dirección respecto al norte que para nosotros tiene la señal) que nos indica el compás magnético montado sobre el detector)
2) Pasados cinco minutos, repetimos la operación y observamos las demoras. Las que están cambiando, bien aumenten o disminuyan, no presentan ningún problema, ya que los buques cruzarán nuestro rumbo por proa o por popa, pero con aquellas que se mantengan sensiblemente iguales en medidas sucesivas hay que ir altanto, porque con independencia de los distintos rumbos y velocidades que nosotros y ellos podamos llevar, es seguro que vamos a encontrarnos en el mismo punto y en el mismo instante.
Fuente Original:
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La mayoría de los radares marinos operan en la banda X ( de 9,300 GHz hasta 10,800 GHz), frecuencia que no es fácil de detectar con medios improvisados. Estos radares funcionan además emitiendo impulsos de corta duración, en una frecuencia de repetición que puede oscilar entre los 100 hz. de los radares militares de alerta de largo alcance, cuyo giro de antena es además muy lento, los 600-1.000 hz y giro normal que equipan pesqueros y marina mercante, y los militares de seguimiento de blancos, cuya frecuencia de repetición supera los 2.000 hz y la antena gira a una velocidad muy alta.
Estos radares son totalmente distintos de los que utiliza la Guardia Civil de Tráfico, que funcionan en onda contínua y detectan la velocidad de los vehículos no por el tiempo que las señales emitidas tardan en rebotar, sino por desplazamiento de la frecuencia del eco debido al efecto Doppler. Por este motivo no me hubiera servido de nada comprar el tipo de detectores que venden en Andorra para evitar multas y cuya instalación está prohibida por el código de circulación.
En mi caso, necesitaba captar los impulsos de pico y detectarlos para que se convirtieran en una baja frecuencia audible de los tonos antes especificados. Lo intenté mediante un rectificador construido con diodos especiales de microondas, pero no funcionó. Probé antenas dipolo de pocos centímetros acopladas a transistores FET NE32584C, y tampoco daban la más mínima señal, y después se me ocurrió utilizar un conversor LBN de una antena parabólica via satélite de desguace.
https://sites.google.com/site/anilandro/02900-detector-radar
El Amplificador de baja frecuencia de 1W, que en el circuito esta dibujado en bloques, es un simple amplificador de audio que se puede implementar con un LM386 como se indica en la siguiente fotografia. Se alimenta con 12 voltios
El LBN heterodina las señales de microondas y las baja desde los alrededores de los 10 Gigas hasta una frecuencia intermedia comprendida de entre 900-2000 MHz. A continuación viene un pequeño módulo integrado amplificador con una banda de paso de 40 a 1.750 Mhz., cuya salida es rectificada por dos diodos de UHF montados en doblador de tensión. Un potenciometro de 10 kohms, logarítmico controla la entrada de un amplificador integrado de baja frecuencia de 1 wat., cuya salida va hasta una toma de auricular y un microamperímetro indicador de la intensidad relativa de salida.
La alimentación de corriente es de 12 volts, procedente de la batería de la embarcación, y para evitar acoplos indeseados está filtrada por dos choques de radiofrecuencia y dos condensadores electrolíticos de 470 microfaradios.
El circuito funciona como captador de microondas de banda hancha, bien sea porque las señales están en su banda de paso, o bien porque al saturar los altos picos de RF de los radares los pasos de entrada del mezclador LBN, se produce una intermodulación que se cuela hasta la salida.
Las pruebas efectuadas en el mar fueron muy positivas. La sensibilidad es altísima, y mediante las diferentes frecuencias de repetición se pueden identificar incluso los radares muy próximos entre sí. En cuanto a la directividad, es mejorable, como era de esperar al no tener ni parábola ni ningún tipo de antena adicional. Una señal individual se capta en horizontal en un ángulo de unos 30 o 40 grados, aunque observando la desviación de la aguja del vumeter, se puede disminuir la incertidumbre hasta dejarla en unos 10º, lo cual es más que satisfactorio.
Las siguientes imágenes muestran el interior y el exterior del detector de radar. En la parte alta se puede ver un compás magnético de demoras cuya utilidad es marcar cada una de las señales para facilitar su seguimiento.
Un detalle curioso es que al entrar en puerto comenzamos a captar una serie de señales bastante fuertes, pero con una modulación cargada de ruido y muy distinta al radar, y que iban repitiéndose en ciclos cada pocas decenas de metros.
Al bajar a tierra y observar las direcciones de donde venían, nos dimos cuenta que las fuentes de microondas procedían de las bombillas antiguas de bajo consumo del tipo "prismático" que muchos bares aún tenían en sus terrazas.
Otro efecto curioso es que normalmente el conversor genera un débil ruido blanco de fondo, pero al dirigirlo hacia el cielo, el ruido disminuye hasta desaparecer por completo. Pensamos que ello es debido a la accion del CAG (Control Automático de Ganancia) que disminuye la sensibilidad de los circuitos de entrada en respuesta a las numerosas señales inaudibles para nosotros y procedentes de los satélites en órbita y también del fondo de microondas natural del espacio.
Por último, y aunque no tenga que ver con electrónica, me gustaría explicar de qué manera utilizamos el detector de radar para darnos cuenta de si algunos buques llevan con nosotros rumbo de colisión.
1) El procedimiento es explorar el horizonte e ir anotando los distintos radares que se captan, dándoles por ejemplo un nombre relativo a su frecuencia de repetición y a la velocidad de giro de su antena, y anotarlo junto a la demora, (es decir, la dirección respecto al norte que para nosotros tiene la señal) que nos indica el compás magnético montado sobre el detector)
2) Pasados cinco minutos, repetimos la operación y observamos las demoras. Las que están cambiando, bien aumenten o disminuyan, no presentan ningún problema, ya que los buques cruzarán nuestro rumbo por proa o por popa, pero con aquellas que se mantengan sensiblemente iguales en medidas sucesivas hay que ir altanto, porque con independencia de los distintos rumbos y velocidades que nosotros y ellos podamos llevar, es seguro que vamos a encontrarnos en el mismo punto y en el mismo instante.
Fuente Original:
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