NUTRICIÓN VEGETARIANA: análisis clínico - bioquímico
Cristian Megyes
http://cienciavegetariana.blogspot.com/
Las pruebas científicas son cada vez más y contundentes: la nutrición vegetariana cumple un importante rol en la salud.
Existen comentarios teóricos y poco fundados, tanto de médicos como de investigadores, de la necesidad de alimentarse con algún tipo de carne para evitar algunas deficiencias nutricionales; pero, tomando como excepción los aceites omega 3 (que no son originales ni exclusivos de los peces, sino que el aceite omega 3 de pescado no es fabricado por los mismos, sino que los obtienen de la algas marinas y por lo tanto se pueden obtener sin la necesidad de alimentarse de peces. Aclaremos que también están presentes en diversos vegetales, como es el poroto de soja), el resto de los planteos, siguen siendo planteos teóricos, sin fundamento científico, es decir no son conclusiones científicas y no llegan a explicar el por qué de dicha supuesta necesidad.
Por otro lado, se demuestra en la gran mayoría los trabajos de investigación científica que las carnes son factor clave en gran parte de las principales enfermedades. Y muy pocos son los planteamientos contrarios, pero en ningún caso se confirma que la nutrición vegetariana es causa de alguna enfermedad. Sí existen casos de desnutrición de algún nutriente en particular en vegetarianos, de la misma manera que existen entre gente que se alimenta con carnes, debido a la poca alimentación en cantidad y variedad. Por lo tanto, no pueden ser interpretados como deficiencias, como consecuencia del tipo de nutrición sino por errores alimenticios y otros factores propios de las personas. El realizar continuamente prolongados ayunos generará algún tipo de deficiencia, sea la persona vegetariana u omnívora.
Como al final he analizado, lo que es criticado por profesionales e investigadores de salud son ciertos indicadores bioquímicos y ciertos nutrientes, pero estas observaciones contrarias a la nutrición vegetariana pueden ser claramente explicadas como erradas, por ciertas investigaciones.
Las carnes en la alimentación son factores importantes en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, las que están entre las principales causas de muerte en las ciudades industrializadas. Muchos aceptan que las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en ciudades industrializadas.
En la gran mayoría de los estudios que comparan la nutrición vegetariana con la nutrición omnívora, se demuestra que con la eliminación de las carnes (fundamentalmente las rojas) desciende significativamente el riesgo de desarrollar - y morir por - enfermedades cardiovasculares (infarto cardíaco, insuficiencia cardiaca, infarto cerebral, hipertensión arterial, etc). En uno de los más grandes estudios epidemiológicos (es decir estudios efectuados a un gran número de habitantes), realizado por la Universidad de Oxford, concluyeron, los investigadores, que las probabilidades de muerte por causas cardiovasculares en personas vegetarianas eran alrededor de 25 % menores comparadas con las de los no vegetarianos y de 30 % (o más) de tener menor probabilidades sufrir enfermedades cardiovasculares. No es poco que un cambio de hábito alimenticio tenga un impacto tan importante en la salud.
Además muchos trabajos sitúan a las carnes rojas como factor de riesgo para varios cánceres, principalmente el cáncer de colon, además de otras importantes enfermedades, como son la diabetes, la insuficiencia renal, daños hepáticos, así como la demencia.
Los vegetarianos tienen mejor funcionamiento gastrointestinal debido a la menor probabilidad de tener constipación (algo muy desagradable por los efectos negativos en la absorción de sustancias tóxicas acumuladas de la materia fecal, además del malestar psíquico que a muchos provoca), menor acidez, menor divertículos, entre varios beneficios demostrados.
Es importante destacar que las enfermedades en que se ha demostrado la disminución en la incidencia por adoptar una dieta vegetariana son las primeras causas de muerte por motivos circunscriptos a la salud, y agrupadas, corresponden a la mayor parte de las causas de defunciones en ciudades del mundo. Pero no todo es salud física. Además los vegetarianos son menos tendientes a la ansiedad y depresión, dos males tan comunes como los otros.
Entre los principales antioxidantes existentes para el metabolismo humano están los polifenoles, sustancias que en su gran mayoría se encuentran en el reino vegetal. Dentro de estos están los flavonoides, compuestos con actividades muy variadas como son las inmunoestimulante e inmunomoduladoras, antibiótica, antiviral, antioxidante, estabilizadoras de membranas, anticancerígenas, flevotónicas, reductoras de riesgo cardiovascular. En general los flavonoides actúan protegiendo de la gran mayoría de las enfermedades que nos aqueja. En mi opinión, los polifenoles, por sus innumerables propiedades terapéuticas, no se les da el lugar que deberían tener en la farmacología clínica. Otros poderosos antioxidantes conocidos son la vitamina C (presente en cítricos, tomates, etc), vitamina E (presente en aceites vegetales), los carotenos (presente en espinacas, acelgas, coliflor, berro, perejil, zanahoria, etc).
Las grasas vegetales, en general, son insaturadas, con grandes beneficios cardiovasculares, y además existen en el reino vegetal los fitoesteroles, a veces llamado el “colesterol vegetal”, con propiedades antagónicas al colesterol animal dietario en relación con sus propiedades aterogénicas. Los fitoesteroles impiden la absorción intestinal del colesterol.
Nuestra estructura anatómica comparada con los animales herbívoros, omnívoros y carnívoros, revela que no somos omnívoros ni carnívoros: Molares desarrollados, caninos no cónicos y pequeños (incapaz de desgarrar músculos y piel), saliva con enzimas para los Carbohidratos, acidez estomacal suave (incapaz de coagular proteínas musculares crudas), longitud intestinal proporcionalmente grande respecto a la distancia boca – ano (cuidado, no todos calculan correctamente esta proporción, tal es el caso de los autores Testut y Latarjet en su libro de anatomía humana), estómagos pequeños, pequeña apertura bucal, tener uñas en vez de tener garras, transpiración a través de la piel, rechazo a la sangre, a lo muerto y a lo en descomposición, entre muchos otros puntos (para ver un análisis comparativo más detallado, ver el efectuado por Dr. M Mills “LA ANATOMÍA COMPARADA DE LOS ANIMALES”)
Con respecto al tema de lo muerto y en descomposición hay que aclarar lo siguiente: cuando un animal muere, su cuerpo inmediatamente comienza a descomponer, siendo éste un proceso irreversible, que sólo puede ser enlentecido, no frenado, a través por frio. Esto significa que, cuando se come algún tipo de carne, se está comiendo productos en descomposición, o mejor dicho, en algún grado de putrefacción.
Con respecto a los vegetales, cuando se saca un fruto no maduro de alguna planta, el mismo sigue un proceso de maduración previa, y no de descomposición de la manera que ocurre en los cadáveres animales. Cuando tenemos hojas de algún vegetal, sin sus raíces, observemos que tiene otro sistema de vida, ya que muchas pueden ser plantadas dando origen a una nueva planta.
Indicadores bioquímicos y fisiológicos usados como argumentos en contra de la dieta vegetariana y su explicación del por qué son infundados:
Hierro y anemia - no existe todavía un verdadero punto de corte para definir quién es anémico ferropénico (es decir, cuando se tiene bajos niveles de hemoglobina por falta de hierro como para generar algún cuadro fisiopatológico) y quién no. En realidad, no se puede definir un límite, ya que, como muchos indicadores bioquímicos, sus valores máximos y mínimos son sólo valores límites aceptados convencionalmente, según criterios estadísticos, que en muchos casos no tienen consenso generalizado. No obstante esto, la causa de la anemia ferropénica es fundamentalmente debida a parásitos o desnutrición general, aun en personas que llevan una dieta omnívora. No es correcto decir que entre los vegetarianos hay más anémicos ferropénicos que entre los no vegetarianos, cuando en general la principal fuente de hierro en una dieta omnívora son los vegetales y no las carnes.
También hay que aclarar que el hierro es un elemento que genera oxidaciones, y ya está siendo ubicado como factor independiente en el desarrollo de muchas enfermedades. El hierro incorporado a nuestro cuerpo en exceso por suplementos dietarios o por consumo de altas cantidades de carne produce cantidades en exceso de radicales libres (elementos oxidantes) que superan los sistema de protección propios del cuerpo, y esta sería le explicación bioquímica del porqué el hierro en exceso es perjudicial para la salud.
Ya hay estudios que indican que altas dosis de hierro son factor importante para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, diabetes, insuficiencia renal y su acumulación en el cerebro está asociada a enfermedades degenerativas como el Alzheimer.
Respecto a este punto es importante razonar algo. La biodisponibilidad (la capacidad de llegar al lugar de destino de una sustancia) del hierro presente en los productos vegetales es inferior a la de los productos cárnicos. Esto es usado como argumento por nutricionistas y médicos como un punto negativo de la dieta vegetariana porque “entraría” menos hierro siendo vegetariano que comiendo carnes. Pero la naturaleza adaptativa es sabia: un elemento tan generador de sustancias oxidantes y potencialmente tóxico como es el hierro (el hierro libre en sangre, aun en pequeñas cantidades, es mortal), no debería llegar a los ámbitos celulares necesarios muy rápidamente, por lo tanto es necesario que su ingreso sea gradual y muy controlado. Y esa posibilidad la brindan solamente el hierro de los vegetales, no el de las carnes.
Vitamina B12 - anemia megaloblástica: Las principales causas de anemia megaloblástica son por deficiencia de vitamina B12 o ácido fólico o ambas vitaminas. A su vez, la deficiencia de ácido fólico es debido, principalmente, a la mala nutrición, por comer pocos vegetales. En cambio la deficiencia de vitamina B12 es debido a la desnutrición grave, alteraciones en el factor intrínseco (proteína clave en el proceso de absorción de la vitamina B12), la presencia de ciertos parásitos y bacterias que consumen esta vitamina. Muy pocos de los vegetarianos que son veganos (no consumen productos lácteos) desarrollan este cuadro, lo que estadísticamente no tiene valor. De todos modos la dieta ideal sería, a mi entender, la lacto – vegetariana, porque los lácteos son fuente natural de vitamina B12. Todavía no se sabe, porque no se han hecho las investigaciones del tema, cuanta vitamina B12 puede generarse en forma natural por parte de las bacterias del tracto gastrointestinal.
Homocisteinemia elevada por bajos niveles de B12 – Homocisteinemia significa cantidad de homocisteina medida en sangre. La homocisteina es un aminoácido considerado por algunos como factor independiente de riesgo de enfermedades cardiovasculares. No todos consideran aceptable esto. Todos los vegetarianos tienen altos niveles de homocisteina en sangre, comparado con los no vegetarianos. Pero la teoría muere ante la realidad, ya que como se cita más arriba, los estudios muestran que los vegetarianos tienen alrededor de 25 % menos de probabilidades de morir por causas cardiovasculares y de 30 % (o más) de tener menos probabilidades sufrir enfermedades cardiovasculares. Por lo tanto, estos datos son coherentes con los trabajos que no consideran al aumento de la homocisteina en sangre como un factor de riesgo. Habría que estudiar a la homocisteina como factor más que independientemente, como factor relacionado a alguna otra sustancia que los omnívoros tienen aumentada o disminuida respecto a los vegetarianos, ya que todos los estudios que concluyen que homocisteina es un factor independiente de riesgo cardiovascular, están realizados sin distinguir entre no vegetarianos y vegetarianos (en la mayor parte de estos estudios, la gente es no vegetariana)
Proteínas – Casi no tiene sentido hablar de este tema porque no existe ninguna base científica donde demuestre que el consumo de proteínas vegetales pueda generar alguna deficiencia a nivel proteico. La duda impuesta sobre la calidad de nutrición vegetariana respecto a las proteínas es el resultado del análisis no científico, sino simplemente teórico, de algunos que saben poco de nutrición (inclusive catedráticos). Proteínas como las de las legumbres (porotos, garbanzos, arvejas, soja, lentejas, habas, maní, etc) son de alta calidad. Y aquellos que consumen lácteos consumen una de las dos mejores proteínas que hoy están aceptado por la OMS (junto con la proteína de la clara de huevo, la cual es muy controvertida por muchos, tema que es analizado después)
Hoy, la tendencia es a proponer que se coma menos proteínas de las que antes se consideraba, ya que se está viendo que se necesita relativamente poca cantidad para las necesidades fisiológicas.
¿Por qué no consumir huevo? La clara de huevo tiene avidina, proteína que se une firmemente a la vitamina Biotina, vitamina que normalmente es producida en cantidades considerables por bacterias intestinales, y como resultado de esa unión, impide su absorción por el intestino. Esta vitamina es, como toda vitamina, esencial en el metabolismo. Su deficiencia genera depresión, debilidad muscular, y alteraciones dermatológicas, entre otras alteraciones de la salud. Estas pueden aumentar en ciertos casos de mucho consumo de huevo y llegar a ser graves cuando se consume mucho huevo crudo. La proteína avidina puede ser parcialmente inactivada con el calor, pero no se sabe cuanta avidina es inactiva cuando se come un huevo.
La yema del huevo tiene mucho colesterol. Hoy existen algunas opiniones favorables al consumo de huevo porque se está planteando que su consumo no incide mucho en el aumento del colesterol, y por lo tanto no sería un factor importante para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Pero, existe una serie de trabajos realizados a un altísimo nivel en cuanto al seguimiento bioquímico, post ingestión de huevo, en los que se demuestra la idea antigua de que el huevo aumenta el colesterol y por lo tanto es factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares.
No nos olvidemos que el huevo es una célula animal, y a pesar que no se mate ningún animal, no es natural para nosotros su consumo. ¿Por qué no es natural? El huevo es equivalente a un mamífero gestando, por dentro de la yema se desarrolla el futuro embrión, y la clara con la cáscara son la fuente protección y alimento del futuro embrión, es decir la “madre”. La avidina es un ejemplo del funcionamiento protectivo de la clara y otra proteína, la ovomucoide que es una antripsina enzima que inhibe la enzima tripsina, importante en el proceso de digestión (otras proteínas que actúan fijando cofactores enzimáticos, como algunos metales)
Como es un tema bastante controvertido y si se quiere, contradictorio, el consumo de huevo, en mi opinión es preferible evitarlo.
El tema de la nutrición vegetariana es un tema que hoy no tiene límites, por lo extenso que es y porque continuamente se están desarrollando trabajos de investigación científica que permiten descubrir nuevas ventajas, y otros que confirman trabajos anteriores. Se puede concluir que hoy los resultados de las investigaciones colocan a la nutrición vegetariana como un pilar dentro de la salud humana.
Cristian Megyes
http://cienciavegetariana.blogspot.com/
Las pruebas científicas son cada vez más y contundentes: la nutrición vegetariana cumple un importante rol en la salud.
Existen comentarios teóricos y poco fundados, tanto de médicos como de investigadores, de la necesidad de alimentarse con algún tipo de carne para evitar algunas deficiencias nutricionales; pero, tomando como excepción los aceites omega 3 (que no son originales ni exclusivos de los peces, sino que el aceite omega 3 de pescado no es fabricado por los mismos, sino que los obtienen de la algas marinas y por lo tanto se pueden obtener sin la necesidad de alimentarse de peces. Aclaremos que también están presentes en diversos vegetales, como es el poroto de soja), el resto de los planteos, siguen siendo planteos teóricos, sin fundamento científico, es decir no son conclusiones científicas y no llegan a explicar el por qué de dicha supuesta necesidad.
Por otro lado, se demuestra en la gran mayoría los trabajos de investigación científica que las carnes son factor clave en gran parte de las principales enfermedades. Y muy pocos son los planteamientos contrarios, pero en ningún caso se confirma que la nutrición vegetariana es causa de alguna enfermedad. Sí existen casos de desnutrición de algún nutriente en particular en vegetarianos, de la misma manera que existen entre gente que se alimenta con carnes, debido a la poca alimentación en cantidad y variedad. Por lo tanto, no pueden ser interpretados como deficiencias, como consecuencia del tipo de nutrición sino por errores alimenticios y otros factores propios de las personas. El realizar continuamente prolongados ayunos generará algún tipo de deficiencia, sea la persona vegetariana u omnívora.
Como al final he analizado, lo que es criticado por profesionales e investigadores de salud son ciertos indicadores bioquímicos y ciertos nutrientes, pero estas observaciones contrarias a la nutrición vegetariana pueden ser claramente explicadas como erradas, por ciertas investigaciones.
Las carnes en la alimentación son factores importantes en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, las que están entre las principales causas de muerte en las ciudades industrializadas. Muchos aceptan que las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en ciudades industrializadas.
En la gran mayoría de los estudios que comparan la nutrición vegetariana con la nutrición omnívora, se demuestra que con la eliminación de las carnes (fundamentalmente las rojas) desciende significativamente el riesgo de desarrollar - y morir por - enfermedades cardiovasculares (infarto cardíaco, insuficiencia cardiaca, infarto cerebral, hipertensión arterial, etc). En uno de los más grandes estudios epidemiológicos (es decir estudios efectuados a un gran número de habitantes), realizado por la Universidad de Oxford, concluyeron, los investigadores, que las probabilidades de muerte por causas cardiovasculares en personas vegetarianas eran alrededor de 25 % menores comparadas con las de los no vegetarianos y de 30 % (o más) de tener menor probabilidades sufrir enfermedades cardiovasculares. No es poco que un cambio de hábito alimenticio tenga un impacto tan importante en la salud.
Además muchos trabajos sitúan a las carnes rojas como factor de riesgo para varios cánceres, principalmente el cáncer de colon, además de otras importantes enfermedades, como son la diabetes, la insuficiencia renal, daños hepáticos, así como la demencia.
Los vegetarianos tienen mejor funcionamiento gastrointestinal debido a la menor probabilidad de tener constipación (algo muy desagradable por los efectos negativos en la absorción de sustancias tóxicas acumuladas de la materia fecal, además del malestar psíquico que a muchos provoca), menor acidez, menor divertículos, entre varios beneficios demostrados.
Es importante destacar que las enfermedades en que se ha demostrado la disminución en la incidencia por adoptar una dieta vegetariana son las primeras causas de muerte por motivos circunscriptos a la salud, y agrupadas, corresponden a la mayor parte de las causas de defunciones en ciudades del mundo. Pero no todo es salud física. Además los vegetarianos son menos tendientes a la ansiedad y depresión, dos males tan comunes como los otros.
Entre los principales antioxidantes existentes para el metabolismo humano están los polifenoles, sustancias que en su gran mayoría se encuentran en el reino vegetal. Dentro de estos están los flavonoides, compuestos con actividades muy variadas como son las inmunoestimulante e inmunomoduladoras, antibiótica, antiviral, antioxidante, estabilizadoras de membranas, anticancerígenas, flevotónicas, reductoras de riesgo cardiovascular. En general los flavonoides actúan protegiendo de la gran mayoría de las enfermedades que nos aqueja. En mi opinión, los polifenoles, por sus innumerables propiedades terapéuticas, no se les da el lugar que deberían tener en la farmacología clínica. Otros poderosos antioxidantes conocidos son la vitamina C (presente en cítricos, tomates, etc), vitamina E (presente en aceites vegetales), los carotenos (presente en espinacas, acelgas, coliflor, berro, perejil, zanahoria, etc).
Las grasas vegetales, en general, son insaturadas, con grandes beneficios cardiovasculares, y además existen en el reino vegetal los fitoesteroles, a veces llamado el “colesterol vegetal”, con propiedades antagónicas al colesterol animal dietario en relación con sus propiedades aterogénicas. Los fitoesteroles impiden la absorción intestinal del colesterol.
Nuestra estructura anatómica comparada con los animales herbívoros, omnívoros y carnívoros, revela que no somos omnívoros ni carnívoros: Molares desarrollados, caninos no cónicos y pequeños (incapaz de desgarrar músculos y piel), saliva con enzimas para los Carbohidratos, acidez estomacal suave (incapaz de coagular proteínas musculares crudas), longitud intestinal proporcionalmente grande respecto a la distancia boca – ano (cuidado, no todos calculan correctamente esta proporción, tal es el caso de los autores Testut y Latarjet en su libro de anatomía humana), estómagos pequeños, pequeña apertura bucal, tener uñas en vez de tener garras, transpiración a través de la piel, rechazo a la sangre, a lo muerto y a lo en descomposición, entre muchos otros puntos (para ver un análisis comparativo más detallado, ver el efectuado por Dr. M Mills “LA ANATOMÍA COMPARADA DE LOS ANIMALES”)
Con respecto al tema de lo muerto y en descomposición hay que aclarar lo siguiente: cuando un animal muere, su cuerpo inmediatamente comienza a descomponer, siendo éste un proceso irreversible, que sólo puede ser enlentecido, no frenado, a través por frio. Esto significa que, cuando se come algún tipo de carne, se está comiendo productos en descomposición, o mejor dicho, en algún grado de putrefacción.
Con respecto a los vegetales, cuando se saca un fruto no maduro de alguna planta, el mismo sigue un proceso de maduración previa, y no de descomposición de la manera que ocurre en los cadáveres animales. Cuando tenemos hojas de algún vegetal, sin sus raíces, observemos que tiene otro sistema de vida, ya que muchas pueden ser plantadas dando origen a una nueva planta.
Indicadores bioquímicos y fisiológicos usados como argumentos en contra de la dieta vegetariana y su explicación del por qué son infundados:
Hierro y anemia - no existe todavía un verdadero punto de corte para definir quién es anémico ferropénico (es decir, cuando se tiene bajos niveles de hemoglobina por falta de hierro como para generar algún cuadro fisiopatológico) y quién no. En realidad, no se puede definir un límite, ya que, como muchos indicadores bioquímicos, sus valores máximos y mínimos son sólo valores límites aceptados convencionalmente, según criterios estadísticos, que en muchos casos no tienen consenso generalizado. No obstante esto, la causa de la anemia ferropénica es fundamentalmente debida a parásitos o desnutrición general, aun en personas que llevan una dieta omnívora. No es correcto decir que entre los vegetarianos hay más anémicos ferropénicos que entre los no vegetarianos, cuando en general la principal fuente de hierro en una dieta omnívora son los vegetales y no las carnes.
También hay que aclarar que el hierro es un elemento que genera oxidaciones, y ya está siendo ubicado como factor independiente en el desarrollo de muchas enfermedades. El hierro incorporado a nuestro cuerpo en exceso por suplementos dietarios o por consumo de altas cantidades de carne produce cantidades en exceso de radicales libres (elementos oxidantes) que superan los sistema de protección propios del cuerpo, y esta sería le explicación bioquímica del porqué el hierro en exceso es perjudicial para la salud.
Ya hay estudios que indican que altas dosis de hierro son factor importante para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, diabetes, insuficiencia renal y su acumulación en el cerebro está asociada a enfermedades degenerativas como el Alzheimer.
Respecto a este punto es importante razonar algo. La biodisponibilidad (la capacidad de llegar al lugar de destino de una sustancia) del hierro presente en los productos vegetales es inferior a la de los productos cárnicos. Esto es usado como argumento por nutricionistas y médicos como un punto negativo de la dieta vegetariana porque “entraría” menos hierro siendo vegetariano que comiendo carnes. Pero la naturaleza adaptativa es sabia: un elemento tan generador de sustancias oxidantes y potencialmente tóxico como es el hierro (el hierro libre en sangre, aun en pequeñas cantidades, es mortal), no debería llegar a los ámbitos celulares necesarios muy rápidamente, por lo tanto es necesario que su ingreso sea gradual y muy controlado. Y esa posibilidad la brindan solamente el hierro de los vegetales, no el de las carnes.
Vitamina B12 - anemia megaloblástica: Las principales causas de anemia megaloblástica son por deficiencia de vitamina B12 o ácido fólico o ambas vitaminas. A su vez, la deficiencia de ácido fólico es debido, principalmente, a la mala nutrición, por comer pocos vegetales. En cambio la deficiencia de vitamina B12 es debido a la desnutrición grave, alteraciones en el factor intrínseco (proteína clave en el proceso de absorción de la vitamina B12), la presencia de ciertos parásitos y bacterias que consumen esta vitamina. Muy pocos de los vegetarianos que son veganos (no consumen productos lácteos) desarrollan este cuadro, lo que estadísticamente no tiene valor. De todos modos la dieta ideal sería, a mi entender, la lacto – vegetariana, porque los lácteos son fuente natural de vitamina B12. Todavía no se sabe, porque no se han hecho las investigaciones del tema, cuanta vitamina B12 puede generarse en forma natural por parte de las bacterias del tracto gastrointestinal.
Homocisteinemia elevada por bajos niveles de B12 – Homocisteinemia significa cantidad de homocisteina medida en sangre. La homocisteina es un aminoácido considerado por algunos como factor independiente de riesgo de enfermedades cardiovasculares. No todos consideran aceptable esto. Todos los vegetarianos tienen altos niveles de homocisteina en sangre, comparado con los no vegetarianos. Pero la teoría muere ante la realidad, ya que como se cita más arriba, los estudios muestran que los vegetarianos tienen alrededor de 25 % menos de probabilidades de morir por causas cardiovasculares y de 30 % (o más) de tener menos probabilidades sufrir enfermedades cardiovasculares. Por lo tanto, estos datos son coherentes con los trabajos que no consideran al aumento de la homocisteina en sangre como un factor de riesgo. Habría que estudiar a la homocisteina como factor más que independientemente, como factor relacionado a alguna otra sustancia que los omnívoros tienen aumentada o disminuida respecto a los vegetarianos, ya que todos los estudios que concluyen que homocisteina es un factor independiente de riesgo cardiovascular, están realizados sin distinguir entre no vegetarianos y vegetarianos (en la mayor parte de estos estudios, la gente es no vegetariana)
Proteínas – Casi no tiene sentido hablar de este tema porque no existe ninguna base científica donde demuestre que el consumo de proteínas vegetales pueda generar alguna deficiencia a nivel proteico. La duda impuesta sobre la calidad de nutrición vegetariana respecto a las proteínas es el resultado del análisis no científico, sino simplemente teórico, de algunos que saben poco de nutrición (inclusive catedráticos). Proteínas como las de las legumbres (porotos, garbanzos, arvejas, soja, lentejas, habas, maní, etc) son de alta calidad. Y aquellos que consumen lácteos consumen una de las dos mejores proteínas que hoy están aceptado por la OMS (junto con la proteína de la clara de huevo, la cual es muy controvertida por muchos, tema que es analizado después)
Hoy, la tendencia es a proponer que se coma menos proteínas de las que antes se consideraba, ya que se está viendo que se necesita relativamente poca cantidad para las necesidades fisiológicas.
¿Por qué no consumir huevo? La clara de huevo tiene avidina, proteína que se une firmemente a la vitamina Biotina, vitamina que normalmente es producida en cantidades considerables por bacterias intestinales, y como resultado de esa unión, impide su absorción por el intestino. Esta vitamina es, como toda vitamina, esencial en el metabolismo. Su deficiencia genera depresión, debilidad muscular, y alteraciones dermatológicas, entre otras alteraciones de la salud. Estas pueden aumentar en ciertos casos de mucho consumo de huevo y llegar a ser graves cuando se consume mucho huevo crudo. La proteína avidina puede ser parcialmente inactivada con el calor, pero no se sabe cuanta avidina es inactiva cuando se come un huevo.
La yema del huevo tiene mucho colesterol. Hoy existen algunas opiniones favorables al consumo de huevo porque se está planteando que su consumo no incide mucho en el aumento del colesterol, y por lo tanto no sería un factor importante para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Pero, existe una serie de trabajos realizados a un altísimo nivel en cuanto al seguimiento bioquímico, post ingestión de huevo, en los que se demuestra la idea antigua de que el huevo aumenta el colesterol y por lo tanto es factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares.
No nos olvidemos que el huevo es una célula animal, y a pesar que no se mate ningún animal, no es natural para nosotros su consumo. ¿Por qué no es natural? El huevo es equivalente a un mamífero gestando, por dentro de la yema se desarrolla el futuro embrión, y la clara con la cáscara son la fuente protección y alimento del futuro embrión, es decir la “madre”. La avidina es un ejemplo del funcionamiento protectivo de la clara y otra proteína, la ovomucoide que es una antripsina enzima que inhibe la enzima tripsina, importante en el proceso de digestión (otras proteínas que actúan fijando cofactores enzimáticos, como algunos metales)
Como es un tema bastante controvertido y si se quiere, contradictorio, el consumo de huevo, en mi opinión es preferible evitarlo.
El tema de la nutrición vegetariana es un tema que hoy no tiene límites, por lo extenso que es y porque continuamente se están desarrollando trabajos de investigación científica que permiten descubrir nuevas ventajas, y otros que confirman trabajos anteriores. Se puede concluir que hoy los resultados de las investigaciones colocan a la nutrición vegetariana como un pilar dentro de la salud humana.