Una prueba de sangre podría ser suficiente para detectar el cáncer cerebral, según un estudio del Hospital General de Massachusetts en Charlestown (Estados Unidos) que se publica en la edición digital de la revista 'Nature Cell Biology'.
Según los autores, este procedimiento podría ser utilizado como una alternativa a los métodos invasivos que se utilizan en la actualidad para diagnosticar uno de los cánceres más agresivos que se conocen.
Los glioblastomas son tumores muy malignos con un pronostico pobre. Las células tumorales liberan pequeños sacos de membrana llamados microvesículas o exosomas que contienen sustancias capaces de alterar los tejidos de alrededor. Estas vesículas pueden fusionarse con las células cercanas y transferir su contenido conduciendo a la progresión del tumor.
Los científicos, dirigidos por Xandra Breakefield, informan de que las células de glioblastoma primarias liberan microvesículas que contienen material genético y proteínas que participan en las funciones que promueven el cáncer. Estos procesos incluyen el crecimiento de vasos sanguíneos, el crecimiento celular y la migración y evasión del sistema inmune.
Los investigadores señalan que dos moléculas específicas asociadas con los gliomas, la EGFRvIII y la miRNA-21, estaban presentes en las microvesículas y que podrían ser detectadas en la sangre de pacientes con tumores cerebrales.
Esto sugiere, según los autores, que una simple prueba de sangre podría bastar para identificar la presencia de estas moléculas y ser útil para un diagnóstico no invasivo del cáncer.
Según los autores, este procedimiento podría ser utilizado como una alternativa a los métodos invasivos que se utilizan en la actualidad para diagnosticar uno de los cánceres más agresivos que se conocen.
Los glioblastomas son tumores muy malignos con un pronostico pobre. Las células tumorales liberan pequeños sacos de membrana llamados microvesículas o exosomas que contienen sustancias capaces de alterar los tejidos de alrededor. Estas vesículas pueden fusionarse con las células cercanas y transferir su contenido conduciendo a la progresión del tumor.
Los científicos, dirigidos por Xandra Breakefield, informan de que las células de glioblastoma primarias liberan microvesículas que contienen material genético y proteínas que participan en las funciones que promueven el cáncer. Estos procesos incluyen el crecimiento de vasos sanguíneos, el crecimiento celular y la migración y evasión del sistema inmune.
Los investigadores señalan que dos moléculas específicas asociadas con los gliomas, la EGFRvIII y la miRNA-21, estaban presentes en las microvesículas y que podrían ser detectadas en la sangre de pacientes con tumores cerebrales.
Esto sugiere, según los autores, que una simple prueba de sangre podría bastar para identificar la presencia de estas moléculas y ser útil para un diagnóstico no invasivo del cáncer.