Un equipo de investigadores del MIT ha apilado células solares fotovoltaicas en estructuras que distan bastante de los paneles solares tradicionales para producir hasta 20 veces más energía.
El principal problema con la energía solar es su baja densidad energética, así que cuanta más energía solar se requiere tanto más grande debe ser la superficie de paneles que se debe usar. Por esa razón muchos techos están cubiertos de paneles solares todo en aras de captar la mayor cantidad de energía posible.
Con el ánimo de mejorar la eficiencia de los paneles solares, el MIT ha creado pilas 3D de células fotovoltaicas. Estas tienen exactamente la misma composición que una celda solar tradicional, pero la distribución de la superficie es mucho más provechosa gracias a su diseño ingenioso.
El equipo del MIT construyo una gran variedad de diseños en 3D, y en todos los casos se produce entre 2 y 20 veces más energía que en un panel plano. Sin embargo lo más interesante de estos diseños es que producen gran cantidad de energía extra cada vez que el sol está en el horizonte, es decir, en la mañana y en la tarde, en invierno o en latitudes extremas alejadas del Ecuador. Con los paneles convencionales es difícil captar energía solar por debajo del ángulo del panel, pero con una de estructura de acordeón (como lo muestra la imagen superior) el ángulo relativo estaría mas cerca de los 45 grados.
Sacarle provecho a los periodos de poca luz es uno de los retos más grandes de la energía solar. Más allá de la gran superficie que se requiere para instalar los paneles, el principal problema es la poca fiabilidad de esta energía, la cobertura de nubes, las fluctuaciones naturales del invierno y la noche. Las plantas producen la mayor cantidad de energía durante el mediodía, pero obviamente es cuando menor energía se requiere. Como resultado de ello, es necesario almacenar la energía para usarla posteriormente en baterías de almacenamiento. Así que si este nuevo diseño es eficiente y puede captar más energía solar que los paneles tradicionales estaríamos cada vez más cerca de la posibilidad de una masificación del uso de la energía que nuestro Sol produce.