La verdad en forma de un texto tedioso y cursi. Perdón. Pero no podía no postearlo... Es para alguien que adoro. (:
Beyond the horizon of the place we lived when we were young
In a world of magnets and miracles
our troughts strayed constandly and without boundary
The ringing of the division bell had begin
Along the long road and on down the causeway
Do they still meet there by the cut
There was a ragged band that followed in our footsteps
Running before time took our dreams away
Leaving the myriad small creatures trying to tie us to the ground
To a life consumed by slow decay
The grass was greener
The light was brighter
With friends surrounded
The night of wonder
Looking beyond the embers of bridges glowing behind us
To a glimpse of how green it was on the other side
Steps taken forwards but sleepwalking back again
Dragged by the force of some inner tide
At a higher altitude with flag unfuried
We reached the dizzy heights of that dreamed of world
Eneumbered forever by desire and ambition
There's a hunger still unsatisfied
Our weary eyes still stray to the horizon
Though down this road we've been so many time
The grass was greener
The light was brighter
The taste was sweeter
The nights of wonder
With friends surrounded
The dawn mist glowing
The water flowing
The endless river
Forever and ever.
Las historias de hadas son cuentos nada más, las historias reales valen más. Qué joven y vigoroso era Evan. No tenía riquezas, poder, ni belleza como un príncipe, pero tampoco fealdad ni desagrado como un sapo. Durante meses aprendió a conocer a la gente de la manera más sutil y rara, sumándose así eso a sus muchas cualidades. Y esto le permitió conocer una princesa y ver su corazón, ver lo que nadie vio. Nunca habló con ella de forma verdadera; nunca tuvo el privilegio de conocer su mirada o más aún de mirarla cara a cara; cada vez que la veía, su cara dibujaba una tímida y alegre sonrisa; cuando la presenciaba su día se iluminaba; él veía más allá de su infinita belleza física.
Evan fue concebido una tarde del más tenebroso y fantasioso mes. Su vida fue en familia, desconocía de los problemas de los cuales hizo parte, era tan joven y emprendedor que luego nada importó, en una peña alta vio sus metas e iría por ellas. Qué infancia más tranquila y normal dirían, hasta que cayó bajo un encanto. Aquél encanto no es magia, hechizos ni ninguna otra farsa de esas, su espíritu y cuerpo quedó encantado por la belleza y esplendor de aquella y tan nombrada mujer. Tanto que cambió por completo su consciencia.
Esa princesa lúcida de su vida era Evanthe, y hacía total honor a su nombre. ‘¡Qué bella niña ha nacido!’, gritaron sus padres justamente cuando nació. No importa el tiempo ni el lugar. Todo esto ocurrió en los primeros meses de aquél año, donde todas las más hermosas y puras flores, nacen y embellecen hasta al más obscuro cuerpo o paisaje. Y así lo haría ella algún día con aquel tímido y misterioso joven.
Cada quién vivió de forma “común”. Él creció como cualquier joven criado por su humilde familia y la sociedad impredecible, e influenciado por sus conocidos. Ella desarrolló como toda flor, un cariño y un amor a todo infinito; su aroma fuerte, dulce y cálido daría vida a sentimientos sobrehumanos; nunca se dio cuenta que su existencia fue parte vital del mundo entero, y si no por lo menos, del mundo de varios. Varios mundos cambiaron y se repararon, pero hubo uno en especial que por completo ella hizo renacer. Y más increíble aún, éste mundo renació tres veces.
Ya había nacido y crecido el joven Evan, y su vida iba bien. Pero todas las cosas siempre pueden mejorar. Una tarde de un cálido y tranquilo domingo, perdido en qué hacer para ocupar el tiempo, de repente sintió la presencia de algo sublime y que nunca antes había sentido, ahí fue cuando habló por primera vez con Evanthe. La cordialidad no se hizo esperar y un buen entendimiento se empezó a crear.
Pasaron los días y sus conocimientos se enriquecían, sus dialectos francos y fraternales los hicieron más fuertes.
Un cariño recíproco ellos concebirían, algo humilde y tierno, que se haría más grande con las palabras y con el tiempo.
Cada dialecto que hacían era magnifico, sus tratos eran sorprendentes, en mundos de paz ellos caían inconscientes. Viendo un cielo azul, imaginando un mañana perfecto y transformando sus pasados en algo bello.
Las mujeres serían seres perfectos si los hombres no existieran, porque así no pagarían por los errores que ellos cometen. Como toda mujer ella era serena, amorosa y cariñosa, esto siempre manteniendo la certeza de la verdad y la consciencia. Como todo hombre él caería en grave error, cegado por un raro amor.
Cada día que pasaba, cada palabra pronunciada, cada gesto enaltecido hacía que Evan se encariñara con ella, mucho más de lo previsto por los dos. Algunos días él empezó a sentirse raro y encantado, la mirada la tenía perdida en el espacio, sus oídos estaban entrometidos en el sonido del aire, sus demás sentidos sólo interactuaban con su corazón, haciéndolo ahora, sentir un gran amor.
En ocasiones con lo bueno, viene atado con un hilo impredecible o invisible lo malo. Evanthe no era alguien oculta o reservada, más bien era alguien alegre y social. Los ojos de Evan rojos y cegados por el fuego de los celos, carcomían sus sentimientos. Su corazón se aceleraba y cada vez más se destrozaba.
Sería incoherente hallar algún culpable, sería ridículo echar la culpa a alguien, nadie tenía la culpa si no más que él. Todo estaba en su cabeza, su imaginación se desbordó y escapó de su coherencia, y pronto cambió. Creía que sus palabras eran ignoradas, que sus acciones serían olvidadas, que ella nada sentía por él. No lo que él quería.
Así como le era fácil amar, le era más fácil odiar. Y eso pasó a ser su realidad. Cobarde y estúpidamente, ahora la odiaba, y cada acción que ella hacía, la condenaba. Y sin razón ni justificación, quería alejarse de ella. Su paranoia fue tan fuerte, que lo manipulaba, y en un muñeco de harapo se convertía, para ser manejado por los sentimientos de odio.
La confusión se hizo presente, y una leve bipolaridad lo afectaría, entre amar u odiar, qué haría. En segundos cambiaba de parecer, y en minutos era otra la realidad. Su corazón se desgarraba cuando la veía con alguien, pero su alma se ensombrecería por sus acciones, su espíritu se apagaría.
Las salidas cobardes siempre son tomadas por los hombres, y fue así que decidió marcharse. Dejar su pasado atrás para que no lo atormentara más. Un nuevo mundo comenzar, lejos de esa linda amistad…
Lejos de Evanthe ahora estaba, el joven Evan. Una falsa libertad lo aprisionaba. Pero saber qué era de ella y qué pensaba lo agobiaba. No tiene sentido ampliar para decir qué sentía o pensaba, era obvio quizá. Sí, es verdad, vivió un tiempo en paz y más tranquilo, pero esa sensación como todo sería algo efímero. El siguiente paso sería sentir desesperación. Y pronto algo peor pero que necesitaba su corazón, culpa.
Hasta que el tiempo dijo: No más, no aguantarás. Y así fue. Bajo ese corazón lleno de odio paranoico, aún vivía ese amor y cariño que alguna vez sintió. Pensó y pensó, pero tenía que ser su decisión. Y su mente desde un rincón, donde quizá estaba su coherencia moribunda, cantó:
Su interior lloraba y gritaba de dolor, las lágrimas más saladas que el mar rebozaron la copa de la sangre que su odio creó. Esa copa cayó y se quebró, espontáneamente de allí un ave salió. Y con el viento voló y se alejó de Evan, se alejó de ese ser confundido y aturdido. Él de inmediato pensó que aquella ave, era una representación de Evanthe, quizá la creó su mente, quizá la trajo el destino, pero allí estuvo, y por su paranoia y estupidez, la vio alejarse y apartarse de él, la vio volar lejos del dolor. Fue ahí cuando al fin, reaccionó.
Evan preparó sus cosas y de esa zona arbórea de la que tanto habló se marchó. Por el camino y mientras transcurría el tiempo reflexionó, ahora sólo quería ver a su querido sol de cada día; pedirle perdón aunque fuera en vano, quizá; quería verla y contemplar su belleza aunque fuera una vez más; con su voz temblorosa y titubeante hablarte cuán estúpido fue, cuanto dolor creó, cuanto se lastimó, cuanto se autodestruyó.
Y el ansiado momento llegó. Frente a frente, como hielo ante fuego se sentía él. No hubo saludo ésta vez. Su lengua se movió sola y las palabras brotaron de su boca.
Evan: ¿Recuerdas que prometí contarte y darle el final a un lindo cuento?
Evanthe: Sí, aún sueño con ello.
Evan: Perdón. Perdóname mi hermoso, puro y bello Sol. Me alejé de tu fulgor y casi muero.
Evanthe: - Desconcertada- Aun no entiendo por qué hiciste todo eso.
Evan: Qué bien que no derramaste una lágrima por eso, por mi culpa, Y no me preguntes eso porque la respuesta ni yo la tengo.
- Con sus manos y un pañuelo, limpió el rostro de ella.
Evanthe: Está bien…
Evan: El cuento que te prometí contarte, ahora yo le daré el final.
Evanthe: Como prefieras, pero, ¿Por qué? – Algo desconcertada aún –
Evan: Porque cometí un error, y debo repararlo para que termine bien. Mi terrón de azúcar, abre los ojos y lleva tu mente más allá de tus sueños. ¿No te das cuenta que los cuentos son irrealidad?, ¿no te das cuenta que eres parte de esa historia que te prometí contar?, ¿No te das cuenta que eres lo más fundamental?, Esa historia es la realidad.
Ese dialogó terminó, sus palabras se fueron con el viento…
Y ahora qué será o pasará con ellos... Que el destino tome la decisión, y que el tiempo imponga su opinión.
No es una historia sin conclusión, es más bien, una realidad, donde el único final que hay, es cuando desaparezcan y no existan más... Y eso espero, está muy lejos a llegar. Sólo si el amor desaparece...
Evan sobre un árbol, se decía así mismo: Algún día... Algún día te abrazaré...
Si no das Play, ni deberías leer.
Sólo escucharás una canción sumamente hermosa... Nada que dudar.
Sólo escucharás una canción sumamente hermosa... Nada que dudar.
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Beyond the horizon of the place we lived when we were young
In a world of magnets and miracles
our troughts strayed constandly and without boundary
The ringing of the division bell had begin
Along the long road and on down the causeway
Do they still meet there by the cut
There was a ragged band that followed in our footsteps
Running before time took our dreams away
Leaving the myriad small creatures trying to tie us to the ground
To a life consumed by slow decay
The grass was greener
The light was brighter
With friends surrounded
The night of wonder
Looking beyond the embers of bridges glowing behind us
To a glimpse of how green it was on the other side
Steps taken forwards but sleepwalking back again
Dragged by the force of some inner tide
At a higher altitude with flag unfuried
We reached the dizzy heights of that dreamed of world
Eneumbered forever by desire and ambition
There's a hunger still unsatisfied
Our weary eyes still stray to the horizon
Though down this road we've been so many time
The grass was greener
The light was brighter
The taste was sweeter
The nights of wonder
With friends surrounded
The dawn mist glowing
The water flowing
The endless river
Forever and ever.
Grandes Esperanzas
Mas allá del horizonte del lugar
que vivimos cuando éramos jóvenes
en un mundo de imanes y milagros
nuestros pensamientos se estrellan constantemente
y sin fronteras.
El sonar de la campana de la división ha comenzado
junto al largo camino que va a Causeway
¿Se encuentran ellos allí para el corte?
Había una banda furiosa que seguía nuestros pasos
corriendo antes que el tiempo nos quitara los sueños
dejando una mirada de pequeñas criaturas tratando
de amarrarnos al suelo
a una vida consumida por un lento descenso.
El césped era más verde
La luz era más brillante
con amigos rodeándolo
las noches de paseos.
Mirando más allá de las brasas de puentes que
brillan detrás nuestro
Para una idea de lo verde que estaba en el otro lado
Pasos hacia adelante pero sonámbulo atrás de nuevo
Arrastrado por la fuerza de alguna marea interna
En una gran altitud con bandera desplegada
alcanzamos cumbres de colinas que soñaron con un mundo
siempre estorbado por deseo y ambición
Hay todavía un hambre insatisfecho
Aunque bajo este camino estuvimos tanto tiempo.
El césped era más verde
La luz era más brillante
el sabor era tan dulce
las noches de paseos
con amigos rodeándolo
la niebla de la mañana brillando
el agua fluyendo
el río infinito
Eternamente.
Mas allá del horizonte del lugar
que vivimos cuando éramos jóvenes
en un mundo de imanes y milagros
nuestros pensamientos se estrellan constantemente
y sin fronteras.
El sonar de la campana de la división ha comenzado
junto al largo camino que va a Causeway
¿Se encuentran ellos allí para el corte?
Había una banda furiosa que seguía nuestros pasos
corriendo antes que el tiempo nos quitara los sueños
dejando una mirada de pequeñas criaturas tratando
de amarrarnos al suelo
a una vida consumida por un lento descenso.
El césped era más verde
La luz era más brillante
con amigos rodeándolo
las noches de paseos.
Mirando más allá de las brasas de puentes que
brillan detrás nuestro
Para una idea de lo verde que estaba en el otro lado
Pasos hacia adelante pero sonámbulo atrás de nuevo
Arrastrado por la fuerza de alguna marea interna
En una gran altitud con bandera desplegada
alcanzamos cumbres de colinas que soñaron con un mundo
siempre estorbado por deseo y ambición
Hay todavía un hambre insatisfecho
Aunque bajo este camino estuvimos tanto tiempo.
El césped era más verde
La luz era más brillante
el sabor era tan dulce
las noches de paseos
con amigos rodeándolo
la niebla de la mañana brillando
el agua fluyendo
el río infinito
Eternamente.
Mi Princesa Lúcida.
I. Génesis del niño y la flor.
Las historias de hadas son cuentos nada más, las historias reales valen más. Qué joven y vigoroso era Evan. No tenía riquezas, poder, ni belleza como un príncipe, pero tampoco fealdad ni desagrado como un sapo. Durante meses aprendió a conocer a la gente de la manera más sutil y rara, sumándose así eso a sus muchas cualidades. Y esto le permitió conocer una princesa y ver su corazón, ver lo que nadie vio. Nunca habló con ella de forma verdadera; nunca tuvo el privilegio de conocer su mirada o más aún de mirarla cara a cara; cada vez que la veía, su cara dibujaba una tímida y alegre sonrisa; cuando la presenciaba su día se iluminaba; él veía más allá de su infinita belleza física.
Evan fue concebido una tarde del más tenebroso y fantasioso mes. Su vida fue en familia, desconocía de los problemas de los cuales hizo parte, era tan joven y emprendedor que luego nada importó, en una peña alta vio sus metas e iría por ellas. Qué infancia más tranquila y normal dirían, hasta que cayó bajo un encanto. Aquél encanto no es magia, hechizos ni ninguna otra farsa de esas, su espíritu y cuerpo quedó encantado por la belleza y esplendor de aquella y tan nombrada mujer. Tanto que cambió por completo su consciencia.
Esa princesa lúcida de su vida era Evanthe, y hacía total honor a su nombre. ‘¡Qué bella niña ha nacido!’, gritaron sus padres justamente cuando nació. No importa el tiempo ni el lugar. Todo esto ocurrió en los primeros meses de aquél año, donde todas las más hermosas y puras flores, nacen y embellecen hasta al más obscuro cuerpo o paisaje. Y así lo haría ella algún día con aquel tímido y misterioso joven.
Flor rojiza.
Despiertas cada día con un sueño más.
Vives el día a día con metas por alcanzar.
Para describirte no alcanzan mil poemas.
Ahora mismo te quiero abrazar.
Cada mañana a tu cuerpo regar.
Con el agua más pura y cristalina.
Tus pétalos suaves siempre voy a cuidar.
Que no te empañen mis lágrimas ni la neblina.
Vas a dormir cansada de mis lamentos.
Me fui para no causarte más sufrimientos.
Qué bellos fueron algunos momentos.
Regreso para decirte cuanto lo siento.
Abrir mi corazón y escribir mis sentimientos.
Nunca te dejaré otra vez a la deriva.
No sabes cuánto te pensé cada vez que te ibas.
Seré tu cuidandero y jardinero de por vida.
Te concederé lo que me pidas.
Despiertas cada día con un sueño más.
Vives el día a día con metas por alcanzar.
Para describirte no alcanzan mil poemas.
Ahora mismo te quiero abrazar.
Cada mañana a tu cuerpo regar.
Con el agua más pura y cristalina.
Tus pétalos suaves siempre voy a cuidar.
Que no te empañen mis lágrimas ni la neblina.
Vas a dormir cansada de mis lamentos.
Me fui para no causarte más sufrimientos.
Qué bellos fueron algunos momentos.
Regreso para decirte cuanto lo siento.
Abrir mi corazón y escribir mis sentimientos.
Nunca te dejaré otra vez a la deriva.
No sabes cuánto te pensé cada vez que te ibas.
Seré tu cuidandero y jardinero de por vida.
Te concederé lo que me pidas.
Cada quién vivió de forma “común”. Él creció como cualquier joven criado por su humilde familia y la sociedad impredecible, e influenciado por sus conocidos. Ella desarrolló como toda flor, un cariño y un amor a todo infinito; su aroma fuerte, dulce y cálido daría vida a sentimientos sobrehumanos; nunca se dio cuenta que su existencia fue parte vital del mundo entero, y si no por lo menos, del mundo de varios. Varios mundos cambiaron y se repararon, pero hubo uno en especial que por completo ella hizo renacer. Y más increíble aún, éste mundo renació tres veces.
II. Un nuevo mundo de sueños ha nacido.
Ya había nacido y crecido el joven Evan, y su vida iba bien. Pero todas las cosas siempre pueden mejorar. Una tarde de un cálido y tranquilo domingo, perdido en qué hacer para ocupar el tiempo, de repente sintió la presencia de algo sublime y que nunca antes había sentido, ahí fue cuando habló por primera vez con Evanthe. La cordialidad no se hizo esperar y un buen entendimiento se empezó a crear.
Pasaron los días y sus conocimientos se enriquecían, sus dialectos francos y fraternales los hicieron más fuertes.
Un cariño recíproco ellos concebirían, algo humilde y tierno, que se haría más grande con las palabras y con el tiempo.
Cada dialecto que hacían era magnifico, sus tratos eran sorprendentes, en mundos de paz ellos caían inconscientes. Viendo un cielo azul, imaginando un mañana perfecto y transformando sus pasados en algo bello.
Ángel mortal.
Con tus alas abates mis pesadillas.
Las cualidades de lo perfecto son tuyas.
Un ángel que ahora es mortal.
Con tu esplendor no existe la moral.
No sólo cuidas mis espaldas.
Si no que proteges mi alma.
Por campos de flores andas.
Y a mi vida traes calma.
Di un salto mortal.
Y me abrazaste y cuidaste.
Hasta otros lados me llevaste.
Cada día me siento más vital.
Rojo color sangre es el vestido que te cubre.
Mi ángel hermoso y celestial.
Eres la cura de todo mal.
Que nadie te vea ni admire.
Que sea un privilegio de pocos.
Eres quién decide, soy quién te aconseja.
Tu hermoso cuerpo a mi mente siempre dejó perpleja.
A la deriva quedaría sin ti.
Y mi corazón se perdería aquí.
Sin encontrar un retorno.
No hay nadie igual a ti en mi entorno.
Con tus alas abates mis pesadillas.
Las cualidades de lo perfecto son tuyas.
Un ángel que ahora es mortal.
Con tu esplendor no existe la moral.
No sólo cuidas mis espaldas.
Si no que proteges mi alma.
Por campos de flores andas.
Y a mi vida traes calma.
Di un salto mortal.
Y me abrazaste y cuidaste.
Hasta otros lados me llevaste.
Cada día me siento más vital.
Rojo color sangre es el vestido que te cubre.
Mi ángel hermoso y celestial.
Eres la cura de todo mal.
Que nadie te vea ni admire.
Que sea un privilegio de pocos.
Eres quién decide, soy quién te aconseja.
Tu hermoso cuerpo a mi mente siempre dejó perpleja.
A la deriva quedaría sin ti.
Y mi corazón se perdería aquí.
Sin encontrar un retorno.
No hay nadie igual a ti en mi entorno.
Las mujeres serían seres perfectos si los hombres no existieran, porque así no pagarían por los errores que ellos cometen. Como toda mujer ella era serena, amorosa y cariñosa, esto siempre manteniendo la certeza de la verdad y la consciencia. Como todo hombre él caería en grave error, cegado por un raro amor.
Adicción
Mi único error fue volverme adicto a tu amor.
Me volví débil ante tanto dulzor.
Cada día cuando sale el sol obtienes más esplendor.
Quiero sentir tu bello cuerpo, acogedor.
Y como fuese buscaba siempre un poco de ti.
No eres droga. Eres cura.
Cuando decaí, te oí y mi dolor abatí.
Mi mente pronto dejaría de ser obscura.
Saciar mi corazón y llenarlo con tu cariño.
Sentir que no hay más mundos.
Por ti volví a ser inocente como un niño.
Mientras los demás al verte quedaran mudos.
Mi único error fue volverme adicto a tu amor.
Me volví débil ante tanto dulzor.
Cada día cuando sale el sol obtienes más esplendor.
Quiero sentir tu bello cuerpo, acogedor.
Y como fuese buscaba siempre un poco de ti.
No eres droga. Eres cura.
Cuando decaí, te oí y mi dolor abatí.
Mi mente pronto dejaría de ser obscura.
Saciar mi corazón y llenarlo con tu cariño.
Sentir que no hay más mundos.
Por ti volví a ser inocente como un niño.
Mientras los demás al verte quedaran mudos.
Cada día que pasaba, cada palabra pronunciada, cada gesto enaltecido hacía que Evan se encariñara con ella, mucho más de lo previsto por los dos. Algunos días él empezó a sentirse raro y encantado, la mirada la tenía perdida en el espacio, sus oídos estaban entrometidos en el sonido del aire, sus demás sentidos sólo interactuaban con su corazón, haciéndolo ahora, sentir un gran amor.
Otoño y primavera.
Soy débil y frágil como hoja en otoño.
Y caigo con la brisa del viento.
Mi destino es desaparecer con el tiempo.
Ser sepultado bajo hojas quebradizas y amarillas.
Eres hermosa y linda como flor de primavera.
Que reluce de día y de noche.
Tu existencia hace de ésta la más perfecta era.
Quien te lastime recibirá más que un reproche.
Quiero ser la hoja que vayas a pisar.
Sentir aunque sea un poco de tu tersa piel.
Quiero ser el camino por el cual vas a pasar.
Ser así para no presenciar esta horrible hiel.
Ver tu sonrisa pura es más sublime que un campo de rosas.
Ver tu cuerpo desnudo es más glorioso que contemplar el universo.
No quiero ni debo verlo más, pero los caminos me llevan a eso.
Por tu presencia ya se fueron las cosas tenebrosas.
Tanta belleza no cabrá en estos humildes versos.
Soy débil y frágil como hoja en otoño.
Y caigo con la brisa del viento.
Mi destino es desaparecer con el tiempo.
Ser sepultado bajo hojas quebradizas y amarillas.
Eres hermosa y linda como flor de primavera.
Que reluce de día y de noche.
Tu existencia hace de ésta la más perfecta era.
Quien te lastime recibirá más que un reproche.
Quiero ser la hoja que vayas a pisar.
Sentir aunque sea un poco de tu tersa piel.
Quiero ser el camino por el cual vas a pasar.
Ser así para no presenciar esta horrible hiel.
Ver tu sonrisa pura es más sublime que un campo de rosas.
Ver tu cuerpo desnudo es más glorioso que contemplar el universo.
No quiero ni debo verlo más, pero los caminos me llevan a eso.
Por tu presencia ya se fueron las cosas tenebrosas.
Tanta belleza no cabrá en estos humildes versos.
En ocasiones con lo bueno, viene atado con un hilo impredecible o invisible lo malo. Evanthe no era alguien oculta o reservada, más bien era alguien alegre y social. Los ojos de Evan rojos y cegados por el fuego de los celos, carcomían sus sentimientos. Su corazón se aceleraba y cada vez más se destrozaba.
Sería incoherente hallar algún culpable, sería ridículo echar la culpa a alguien, nadie tenía la culpa si no más que él. Todo estaba en su cabeza, su imaginación se desbordó y escapó de su coherencia, y pronto cambió. Creía que sus palabras eran ignoradas, que sus acciones serían olvidadas, que ella nada sentía por él. No lo que él quería.
Así como le era fácil amar, le era más fácil odiar. Y eso pasó a ser su realidad. Cobarde y estúpidamente, ahora la odiaba, y cada acción que ella hacía, la condenaba. Y sin razón ni justificación, quería alejarse de ella. Su paranoia fue tan fuerte, que lo manipulaba, y en un muñeco de harapo se convertía, para ser manejado por los sentimientos de odio.
La confusión se hizo presente, y una leve bipolaridad lo afectaría, entre amar u odiar, qué haría. En segundos cambiaba de parecer, y en minutos era otra la realidad. Su corazón se desgarraba cuando la veía con alguien, pero su alma se ensombrecería por sus acciones, su espíritu se apagaría.
Las salidas cobardes siempre son tomadas por los hombres, y fue así que decidió marcharse. Dejar su pasado atrás para que no lo atormentara más. Un nuevo mundo comenzar, lejos de esa linda amistad…
III. Un mundo cambió.
Lejos de Evanthe ahora estaba, el joven Evan. Una falsa libertad lo aprisionaba. Pero saber qué era de ella y qué pensaba lo agobiaba. No tiene sentido ampliar para decir qué sentía o pensaba, era obvio quizá. Sí, es verdad, vivió un tiempo en paz y más tranquilo, pero esa sensación como todo sería algo efímero. El siguiente paso sería sentir desesperación. Y pronto algo peor pero que necesitaba su corazón, culpa.
Paranoia.
Todo en la mente estaba.
Y la paranoia de ella se apoderaba.
Mi coherencia no despertaba.
Mi corazón se desangraba.
Te veía interactuar con alguien diferente.
Y sólo quería alejarme para no volver.
No fue tu culpa, todo estaba en mi mente.
Cuando que te veía “así” me retorcía hasta más no poder.
Alejarte de mí. Para que después vuelvas por mí.
Me embriagué con mi demencia.
Qué estúpido y egoísta que fui.
Por celos perdí la consciencia.
Lloré, grité en mi interior, y caí…
Todo en la mente estaba.
Y la paranoia de ella se apoderaba.
Mi coherencia no despertaba.
Mi corazón se desangraba.
Te veía interactuar con alguien diferente.
Y sólo quería alejarme para no volver.
No fue tu culpa, todo estaba en mi mente.
Cuando que te veía “así” me retorcía hasta más no poder.
Alejarte de mí. Para que después vuelvas por mí.
Me embriagué con mi demencia.
Qué estúpido y egoísta que fui.
Por celos perdí la consciencia.
Lloré, grité en mi interior, y caí…
Hasta que el tiempo dijo: No más, no aguantarás. Y así fue. Bajo ese corazón lleno de odio paranoico, aún vivía ese amor y cariño que alguna vez sintió. Pensó y pensó, pero tenía que ser su decisión. Y su mente desde un rincón, donde quizá estaba su coherencia moribunda, cantó:
Perdón.
Nunca hice algo con mala intención.
Perdón, mi dulce amor.
Caí en una inevitable y humilde tentación.
Perdón, no te quise causar dolor.
Cuando caes vuelve a empezar la lucha.
Fuiste quién me ayudo a levantarme.
Cuando te levantas miras hacia arriba otra vez.
Y ves algo nuevo. Vi algo más hermoso que el cielo.
Y las huellas quedaban atrás.
Ahora había un camino por arreglar.
Nuestros sentimientos creados por la paz.
Ahora había un puente por pasar.
Y por colinas verdes correr.
Decirte perdón y huir, no verte más.
No era la solución, en cambio ese fue mi temor.
No saber qué pensabas o sentías. Que egoísta fui.
Rompí las cadenas que me ataban a la falsa libertad.
A Cantar y escribir mis palabras que son verdad.
Mi verdad y mi destino cuelgan de un hilo.
Debes sostenerlo y decidir qué hacer con él.
Nunca hice algo con mala intención.
Perdón, mi dulce amor.
Caí en una inevitable y humilde tentación.
Perdón, no te quise causar dolor.
Cuando caes vuelve a empezar la lucha.
Fuiste quién me ayudo a levantarme.
Cuando te levantas miras hacia arriba otra vez.
Y ves algo nuevo. Vi algo más hermoso que el cielo.
Y las huellas quedaban atrás.
Ahora había un camino por arreglar.
Nuestros sentimientos creados por la paz.
Ahora había un puente por pasar.
Y por colinas verdes correr.
Decirte perdón y huir, no verte más.
No era la solución, en cambio ese fue mi temor.
No saber qué pensabas o sentías. Que egoísta fui.
Rompí las cadenas que me ataban a la falsa libertad.
A Cantar y escribir mis palabras que son verdad.
Mi verdad y mi destino cuelgan de un hilo.
Debes sostenerlo y decidir qué hacer con él.
Su interior lloraba y gritaba de dolor, las lágrimas más saladas que el mar rebozaron la copa de la sangre que su odio creó. Esa copa cayó y se quebró, espontáneamente de allí un ave salió. Y con el viento voló y se alejó de Evan, se alejó de ese ser confundido y aturdido. Él de inmediato pensó que aquella ave, era una representación de Evanthe, quizá la creó su mente, quizá la trajo el destino, pero allí estuvo, y por su paranoia y estupidez, la vio alejarse y apartarse de él, la vio volar lejos del dolor. Fue ahí cuando al fin, reaccionó.
IV. Un mundo nuevamente, renació.
Evan preparó sus cosas y de esa zona arbórea de la que tanto habló se marchó. Por el camino y mientras transcurría el tiempo reflexionó, ahora sólo quería ver a su querido sol de cada día; pedirle perdón aunque fuera en vano, quizá; quería verla y contemplar su belleza aunque fuera una vez más; con su voz temblorosa y titubeante hablarte cuán estúpido fue, cuanto dolor creó, cuanto se lastimó, cuanto se autodestruyó.
Quién soy.
No tengo muchos seguidores.
Nadie que piense igual de mal a mí.
Nadie que defienda mis errores u opiniones.
No soy potente creando, y mi presencia no es grande.
No te puedo brindar riquezas.
Pero te puedo dar mi corazón.
Si tengo suerte lo aceptarás quizás.
Te lo daré con mi emoción.
Caerán, los relojes se destruirán.
Todo mi tiempo será tuyo.
Habrá obscuridad, las galaxias se apagarán.
Pero tendré luz si estoy al lado tuyo.
Una sola palabra por ahora oirás.
Un te quiero contemplarás.
Un te amo encontrarás.
No te afligirás jamás.
Mataré los celos que intentaron destruirme.
Quebraré los espejos que sólo me mostraron mi lado obscuro.
Asesinaré la paranoia que intento derrocarme.
Lo intentaré y enfrentaré al fin.
Sólo quiero vivir, respirar y ser como antes,
Aquel ya nombrado y perdido sonriente...
Pero.
Si alguien ya te ofreció lo mismo sólo dilo.
Y lo guardaré y seguiré viviendo ilusionado.
Mientras, tú sigue hablando y picando cada flor que veas.
Insinuando tu codiciado ser.
El que tantos sueñan tocar o ver.
Yo te veo desde acá, sentado y frustrado, callado y aguantando...
No es tu culpa, no es tu culpa...
Tengo más hormonas que neuronas.
No es tu culpa, no es tu culpa...
Mirarás por la ventana y ahí me verás.
Seré una estatua que sólo vivirá con tu beso y abrazo.
Bajo la lluvia estaré, en medio de la nada me observarás.
Si no vienes, por siempre ahí estaré.
Queriendo y pensando,
Suplicando y esperando…
No tengo muchos seguidores.
Nadie que piense igual de mal a mí.
Nadie que defienda mis errores u opiniones.
No soy potente creando, y mi presencia no es grande.
No te puedo brindar riquezas.
Pero te puedo dar mi corazón.
Si tengo suerte lo aceptarás quizás.
Te lo daré con mi emoción.
Caerán, los relojes se destruirán.
Todo mi tiempo será tuyo.
Habrá obscuridad, las galaxias se apagarán.
Pero tendré luz si estoy al lado tuyo.
Una sola palabra por ahora oirás.
Un te quiero contemplarás.
Un te amo encontrarás.
No te afligirás jamás.
Mataré los celos que intentaron destruirme.
Quebraré los espejos que sólo me mostraron mi lado obscuro.
Asesinaré la paranoia que intento derrocarme.
Lo intentaré y enfrentaré al fin.
Sólo quiero vivir, respirar y ser como antes,
Aquel ya nombrado y perdido sonriente...
Pero.
Si alguien ya te ofreció lo mismo sólo dilo.
Y lo guardaré y seguiré viviendo ilusionado.
Mientras, tú sigue hablando y picando cada flor que veas.
Insinuando tu codiciado ser.
El que tantos sueñan tocar o ver.
Yo te veo desde acá, sentado y frustrado, callado y aguantando...
No es tu culpa, no es tu culpa...
Tengo más hormonas que neuronas.
No es tu culpa, no es tu culpa...
Mirarás por la ventana y ahí me verás.
Seré una estatua que sólo vivirá con tu beso y abrazo.
Bajo la lluvia estaré, en medio de la nada me observarás.
Si no vienes, por siempre ahí estaré.
Queriendo y pensando,
Suplicando y esperando…
Y el ansiado momento llegó. Frente a frente, como hielo ante fuego se sentía él. No hubo saludo ésta vez. Su lengua se movió sola y las palabras brotaron de su boca.
Evan: ¿Recuerdas que prometí contarte y darle el final a un lindo cuento?
Evanthe: Sí, aún sueño con ello.
Evan: Perdón. Perdóname mi hermoso, puro y bello Sol. Me alejé de tu fulgor y casi muero.
Evanthe: - Desconcertada- Aun no entiendo por qué hiciste todo eso.
Evan: Qué bien que no derramaste una lágrima por eso, por mi culpa, Y no me preguntes eso porque la respuesta ni yo la tengo.
- Con sus manos y un pañuelo, limpió el rostro de ella.
Evanthe: Está bien…
Evan: El cuento que te prometí contarte, ahora yo le daré el final.
Evanthe: Como prefieras, pero, ¿Por qué? – Algo desconcertada aún –
Evan: Porque cometí un error, y debo repararlo para que termine bien. Mi terrón de azúcar, abre los ojos y lleva tu mente más allá de tus sueños. ¿No te das cuenta que los cuentos son irrealidad?, ¿no te das cuenta que eres parte de esa historia que te prometí contar?, ¿No te das cuenta que eres lo más fundamental?, Esa historia es la realidad.
Sueños.
Querías tocar la luna con tus manos.
Querías abrazar el sol.
Mientras sueñas o piensas plácidamente con alguien.
Yo sueño con abrazarte en este instante.
Ser para ti más que alguien.
Las campanas ya resonaron.
Ni los animales no las escucharon.
Todo ocurre en mi cabeza.
Y pierdo mi fortaleza.
¿Para qué querías abrazar el sol?
¿Para que querías tocar la luna?
¿No te das cuenta que eres eso y más?
¿No te das cuenta que eres mi universo?
¿No te das cuenta que eres parte de mi existencia?
Y que los sueños se hagan realidad.
Despertar y tocar esa verdad.
Abrir los ojos y verte.
Abrir mis brazos y abrazarte.
Abrir mi corazón y quererte.
Querías tocar la luna con tus manos.
Querías abrazar el sol.
Mientras sueñas o piensas plácidamente con alguien.
Yo sueño con abrazarte en este instante.
Ser para ti más que alguien.
Las campanas ya resonaron.
Ni los animales no las escucharon.
Todo ocurre en mi cabeza.
Y pierdo mi fortaleza.
¿Para qué querías abrazar el sol?
¿Para que querías tocar la luna?
¿No te das cuenta que eres eso y más?
¿No te das cuenta que eres mi universo?
¿No te das cuenta que eres parte de mi existencia?
Y que los sueños se hagan realidad.
Despertar y tocar esa verdad.
Abrir los ojos y verte.
Abrir mis brazos y abrazarte.
Abrir mi corazón y quererte.
Ese dialogó terminó, sus palabras se fueron con el viento…
¿Recuerdas y sabes?
¿Recuerdas el primer saludo coherente?
Fui reverencia e hice alabanza.
¿Recuerdas los besos y abrazos inexistentes?
Entre el bien y el mal, me volví esa balanza.
¿Recuerdas quiénes éramos los dos?
El pasado es espléndido.
¿Recuerdas lo dulce entre nosotros?
El pasado nos deja sorprendidos.
¿Recuerdas como era contigo?
Seré mejor.
¿Recuerdas que me volví ambiguo?
No tendrás más ese dolor.
Eres el sol, eres calor. Soy penumbra, soy frío.
¿Recuerdas cuando le diste vida a mi existencia?
¿Recuerdas algo similar a esta vivencia?
Cada día, sueño despierto, con tu presencia.
¿Sabes cuánto te quiero?
No te lo dije, y me esfumaba.
¿Sabes dónde me perdí?
Ni yo solo sé. No me encontraba.
¿Recuerdas y sabes algo de mí?
Una parte de eso quedará enterrado.
¿Recuerdas cómo me comporté y confundí?
Eso quedara encerrado.
¿Sabes que no exagero?
A veces todo esto supera la realidad.
¿Recuerdas que te prometí cambiar?
Acá estoy para decirte mi verdad.
Acá estoy porque sin ti no puedo estar.
Y no quiero recaer ni retomar.
Aquellos sentimientos obscuros.
Que el destino me depare qué camino debo tomar.
Sólo habrá felicidad entre nosotros.
¿Recuerdas el primer saludo coherente?
Fui reverencia e hice alabanza.
¿Recuerdas los besos y abrazos inexistentes?
Entre el bien y el mal, me volví esa balanza.
¿Recuerdas quiénes éramos los dos?
El pasado es espléndido.
¿Recuerdas lo dulce entre nosotros?
El pasado nos deja sorprendidos.
¿Recuerdas como era contigo?
Seré mejor.
¿Recuerdas que me volví ambiguo?
No tendrás más ese dolor.
Eres el sol, eres calor. Soy penumbra, soy frío.
¿Recuerdas cuando le diste vida a mi existencia?
¿Recuerdas algo similar a esta vivencia?
Cada día, sueño despierto, con tu presencia.
¿Sabes cuánto te quiero?
No te lo dije, y me esfumaba.
¿Sabes dónde me perdí?
Ni yo solo sé. No me encontraba.
¿Recuerdas y sabes algo de mí?
Una parte de eso quedará enterrado.
¿Recuerdas cómo me comporté y confundí?
Eso quedara encerrado.
¿Sabes que no exagero?
A veces todo esto supera la realidad.
¿Recuerdas que te prometí cambiar?
Acá estoy para decirte mi verdad.
Acá estoy porque sin ti no puedo estar.
Y no quiero recaer ni retomar.
Aquellos sentimientos obscuros.
Que el destino me depare qué camino debo tomar.
Sólo habrá felicidad entre nosotros.
Princesa Lúcida.
El pensamiento es nada más que puro.
Nacimos con un objetivo en el mundo.
El sentimiento le gana a mi coherencia, es más duro.
La concentración se desvía a un nuevo rumbo.
Centro de mil galaxias, eso eres.
Más sencillez no puedes tener.
Con tanta belleza no se puede ni pensar.
Más dulzor que la miel, puedes hacer.
Con tanta pasión, se es más fácil amar.
Con tus encantos hipnotizas
Con tus palabras cautivas.
Conocerte será privilegio.
No quererte es sacrilegio.
Cada amanecer, cuando sale el Sol.
Recuerdo tus palabras, imagino tu mirada.
Cuando todo se pone tornasol.
Lo arreglas tú, dulce, mágica y hermosa hada.
Princesa llena de virtudes.
Eres mi amada redención.
Mi dulce salvación.
Quererte es mi pretensión.
Corre y se libre hermosa mujer.
Vuela y canta bajo el sol.
Vive y bebe de mi cántaro.
A tu lado me derrito y caigo sobre el crisol.
Mantienes vivo mi corazón.
Y estás al tanto de mi razón.
Me haces sentir profusa pasión.
Tanta belleza me provoca exaltación.
El pensamiento es nada más que puro.
Nacimos con un objetivo en el mundo.
El sentimiento le gana a mi coherencia, es más duro.
La concentración se desvía a un nuevo rumbo.
Centro de mil galaxias, eso eres.
Más sencillez no puedes tener.
Con tanta belleza no se puede ni pensar.
Más dulzor que la miel, puedes hacer.
Con tanta pasión, se es más fácil amar.
Con tus encantos hipnotizas
Con tus palabras cautivas.
Conocerte será privilegio.
No quererte es sacrilegio.
Cada amanecer, cuando sale el Sol.
Recuerdo tus palabras, imagino tu mirada.
Cuando todo se pone tornasol.
Lo arreglas tú, dulce, mágica y hermosa hada.
Princesa llena de virtudes.
Eres mi amada redención.
Mi dulce salvación.
Quererte es mi pretensión.
Corre y se libre hermosa mujer.
Vuela y canta bajo el sol.
Vive y bebe de mi cántaro.
A tu lado me derrito y caigo sobre el crisol.
Mantienes vivo mi corazón.
Y estás al tanto de mi razón.
Me haces sentir profusa pasión.
Tanta belleza me provoca exaltación.
Luz nocturna
Y si miras arriba no verás la Luna.
Es tarde y todo está lleno de penumbra.
El tiempo dice que pronto será la una.
Tu presencia, a mi noche alumbra.
Tus Ojos que aún no los conozco ni veo.
En ellos seguramente, se perdería mi mirada.
Tu felicidad es lo que ahora deseo.
Así me queme y me hunda en la nada.
Me pongo de pie y me miro a un espejo.
Al otro lado no hay reflejo.
Estás ahí tan sonriente y luego muestras tu sonrisa.
Te digo que eres linda, y te ruborizas...
Me pondré de pie cada mañana, cada día, ilusionado.
Te veo ahí, y me dispongo a abrazarte,
Es ahí, cuando despierto...
Y si miras arriba no verás la Luna.
Es tarde y todo está lleno de penumbra.
El tiempo dice que pronto será la una.
Tu presencia, a mi noche alumbra.
Tus Ojos que aún no los conozco ni veo.
En ellos seguramente, se perdería mi mirada.
Tu felicidad es lo que ahora deseo.
Así me queme y me hunda en la nada.
Me pongo de pie y me miro a un espejo.
Al otro lado no hay reflejo.
Estás ahí tan sonriente y luego muestras tu sonrisa.
Te digo que eres linda, y te ruborizas...
Me pondré de pie cada mañana, cada día, ilusionado.
Te veo ahí, y me dispongo a abrazarte,
Es ahí, cuando despierto...
Y ahora qué será o pasará con ellos... Que el destino tome la decisión, y que el tiempo imponga su opinión.
No es una historia sin conclusión, es más bien, una realidad, donde el único final que hay, es cuando desaparezcan y no existan más... Y eso espero, está muy lejos a llegar. Sólo si el amor desaparece...
Evan sobre un árbol, se decía así mismo: Algún día... Algún día te abrazaré...
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Gracias.
Gracias.