EUROPA DEBE APRENDER DE ESPAÑA ¿O NO?
Escrito por: Lic Ramón D. Peralta
"Los argentinos tienen que tener en claro que los únicos que emiten dólares están en Washington. Miren qué bárbaro sería todo si uno podría emitir dólares". Con esa frase, que arrancó aplausos de la hinchada de "intelectuales" K quien colmó el Museo del Bicentenario de la Casa Rosada, la presidenta Cristina Fernández volvió a defender el cerco al dólar, esa "maldita" moneda, que se cree reserva de valor, y que solo nos sirve para el pago de la deuda externa, y para comprar alguna que otra cosa en el exterior, sobre todo carteras. Esta vez, el oyente invitado no fue el presidente de la Bolsa de Comercio, como hace diez días, sino el premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz.
Mientras tanto los "pesos" solo se hacen en la Casa de la Moneda, o en Brasil, o en Chile o en...
¡Atención, atención, Stiglitz te saludan los soldados de Perón!, festejaron los militantes de La Cámpora al economista, que llegó a disertar en el seminario "políticas para superar las crisis de endeudamiento soberano", organizado por la UBA. El economista, reconocido por valorar la salida de la Argentina de la crisis de 2002 y la re-estructuración de su deuda, rememoró una vez más ese proceso y lo contrastó con la actualidad estadounidense y europea.
Y que bueno que la presidente lo haya invitado, porque hacía mucho que no se tomaban en serio a un verdadero economista en la Casa Rosada. ¿Cuanto hacía que los juglares K no le cantaban loas y estrofas épicas a un economista?. Sin contar obviamente, al "veloz guitarrero", Amado Boudou.
Dijo Stiglitz: "Cuando apareció la crisis, pensé que la solucionarían, pero no lo hicieron. La razón es que no estudiaron a la Argentina; no entendían qué era una crisis monetaria y de deuda. Entonces, empeoraron la crisis muy rápido", dijo el ex presidente del Banco Mundial sobre Europa, luego de recordar que los países resignaron el tipo de cambio y la tasa de interés al crear la moneda única. "Argentina resolvió la deuda y el tipo de cambio; los países de Europa deberían hacer lo mismo. El problema allá no es tanto de deuda, sino del diseño del marco de Europa", remarcó.
¡Maravilloso!, admito que como argentino, no puedo menos que poner a dieta mi "ego" porque mas henchido no puedo estar. ¿Un premio nobel que defiende las medidas económicas y monetaristas implementadas por Argentina para salir de su profunda crisis?,....nada mal por cierto.
Cristina no entraba en sus vestido, y su narcisismo despegaba del continente. Para colmo de males, ninguno de sus apóstoles se animó a explicarle que en realidad Stiglitz esta hablando de la devaluación hecha en el 2002 por Eduardo Duhalde, política monetarista que luego fue direccionada por el ex ministro de economía Roberto Lavagna, a quien su marido en el 2005 quitara del medio, por miedo a que lo eclipsara. Y comparto, esa audaz aunque traumática medida, fue la que impulsó la recuperación de la economía argentina, sumado al benigno aumento de los commodities alimenticios. Claro que tampoco le quitemos mérito a Néstor Kirchner, quien siempre sostuvo, que mas allá de las derechas, las izquierdas o la heterodoxia, la economía debía ser básicamente "coherente". Para lo cual pergeñó un sano equilibrio en la balanza de pagos y comercial. En síntesis, el superávit fiscal y comercial fueron su norte, y ciertamente que por algún tiempo lo consiguió. Lástima que Cristina no era tan kirchnerista como Kirchner, pero si peronista, lo cual explica muchas cosas.
No voy a detallar todas las medidas económicas que salieron bien en tiempos de Cristina, porque simplemente no las recuerdo, pero si puedo ponderar algunas bien intencionadas medidas de orden social y asistencial, como la asignación universal por hijo y el "apoyo a las minerías", entre otras. Lo que si puedo visualizar son los resultados vistos desde el presente: déficit fiscal, caída de las exportaciones, caída de las importaciones, caída de la producción, caída del ahorro, caída de la inversión, caída del empleo, pérdida de la confianza, poca institucionalidad, exiguo federalismo, problema para el pago de haberes públicos, aumento de la pobreza y aumento de la inflación. Servicios públicos que son deficientes, inseguridad, déficit educativo, caída de las reservas internacionales, fuga de capitales y aumento de la deuda pública interna, y obviamente dos trimestres de recesión, que prometen seguir viento en popa. En resumen bien podemos sentenciar que ya entramos en un nuevo período anticíclo, o sea "crisis económica" , salvo que la nuestra es bien criolla (sin Subprime, ni cosas raras).
Cristina además se jactó de no haber tomado crédito del mercado internacional de capitales, como si fuera fruto de una decisión de estado, y no del estado de decisiones en que está Argentina a partir del "default" decretado unilateralmente en el 2001. El kirchnerismo le pagó al FMI, practicó un megacanje en el 2005, y pagó mas deuda externa que ningún otro gobierno conservador de la historia, intentando por todos los medios reingresar al mercado internacional de capitales. Incluso mandó a su exégeta liberal (hoy camuflado) Amado Boudou, para intentar convencer al FMI, que eramos "buena gente", y que nos merecíamos recibir créditos frescos y blandos para seguir creciendo. Claro que los popes de las finanzas mundiales, entendieron que los "frescos" eramos nosotros, y a pesar de haber pagado como locos, no nos aflojaron un mango. A raíz de la expropiación de YPF, Cristina intenta financiarse en el mercado internacional de capitales, porque no existe otra manera de lograr la soberanía energética que ellos mismos perdieron.
Sin embargo Cristina, quien siempre le habla a sus "descamisados", salió a gritarle al mundo entero, que ella "no necesita a nadie". Todo esto, mientras sus delegaciones diplomáticas, no saben ya que inventar para seducir a algún "homo sapiens" de la tierra, para que invierta aunque sea un misero cospel en la Argentina, ya que ni los argentinos lo hacen.
Luego fue el turno de Cristina, quien se valió de la alocución de Stiglitz, a quien tuteó y llamó Joseph, para armar otra apoteósica frase de su discurso: "La gilada que escribe debería escuchar a Joseph Stiglitz. No es que lo dice la Presidenta, lo dice un hombre que enseña en las principales universidades de EE.UU. y es premio Nobel. No podrá ser acusado de chavista ni de ideas raras, dijo y se ganó más aplausos". Buee, evidentemente yo soy uno de esos giles, porque no puedo entender porque Cristina: No lee y escucha con atención a Stiglitz, quien como buen neokeynesiano, hace rato le viene advirtiendo a la Eurozona: que deben implementar medidas monetaristas procíclicas con devaluación incluída, entre otras sugerencias heterodoxas.
También es preocupante ver todo este despliegue de "adoctrinamiento ilustrado", intentando al mejor estilo menemista, vender este terrible y amorfo "ajuste" implementado por Cristina, inflación mediante en la economía real de nuestro país; como una suerte de caricia a los mercados y especialmente a los argentinos. La pesificación total, con desdoblamiento cambiario, aumento de la presión tributaria mas una inflación espiralada, conforman el peor cóctel correctivo.
Pero tiene razón Stiglitz: la inflación sin duda es buena, pues devalúa permanentemente la moneda, sin necesidad de que la burocracia de los bancos centrales deba intervenir, mientras nuestras costos siguen subiendo por encima del dolar. Argentina es sin duda la "antimateria" de la Eurozona, quien se empecina en la ortodoxia. Claro que las crisis en el primer mundo no duran lo que duran las crisis en Argentina, quien ya lleva casi un siglo de "inflación" ininterrumpida, lo cual nos convierte en un verdadero "ejemplo" a seguir.
Cristina mostrándole a Stiglitz por donde anda nuestra inflación...
Y es tal cual dijo Cristina, "Europa debe aprender de nosotros", sobre todo en materia de educación, seguridad, salud y servicios públicos. Los pobres europeos tienen que viajar en trenes y subtes que siempre llegan y salen a horario. Nosotros en cambio viajamos cuando podemos y queremos. Ellos viajan sentados, pero se pierden la "aventura" de viajar como nosotros. Acá no discriminamos a nadie, no por algo tenemos tantas villas miserias en pleno centro de las principales ciudades de nuestro país. Allá los delincuentes están presos. Acá los socializamos y los convertimos en militantes kirchneristas ("gente útil para la sociedad". Ellos no saben que hacer con los desocupados, nosotros en cambio los mantenemos de por vida, quieran o no quieran trabajar, y cuando el número molesta, los disfrazamos de "estadística oficial". Acá cualquiera puede comer con $ 6,00 por día, y si no comen, peor para ellos, no entran en el Indek (y se lo pierden).
Pero luego Cristina se contradice y profiere: "La responsabilidad de la deuda es fundamentalmente del acreedor, porque tiene el expertirse. Este fue uno de los fundamentos que nosotros sostuvimos al renegociar los compromisos en default". Luego remarcó: "el desendeudamiento, por el cual la Argentina restringe el acceso a las divisas para pagar los compromisos con acreedores: sirvió para pagar la deuda sin acceder al mercado de capitales y tuvo la ventaja de no contaminarnos tóxicamente como les pasó a Europa y Estados Unidos". Y acá es donde ratifica lo que señalé anteriormente: "Vamos a hacerlo (endeudarnos) en la medida que las tasas nos convengan y para proyectos de infraestructura, insistió. Claro que se olvida que pesificó la economía recién este año, vale decir que el cuento del "tío" no lo creen ni ellos.
Luego comparó el caso argentino con el español. "Son tasas de locos, porque sólo a ellos se les ocurre que la deuda argentina sea más riesgosa que la deuda española, en términos de las calificadoras de riesgo. Y criticó al G-20: Podría ser el G-2: China y Estados Unidos", disparó. "Este capitalismo no es verdadero, es de casino, basado en salvar a los bancos y no a las sociedades", finalizó. Mientras decía que el capitalismo es un casino, Cristóbal Lopez, le hacía algunas señas extrañas. Después se supo, que Cristóbal solo pretendía que cambiara la alegoría "casino" por el de "bingo", por obvias razones.
Y es verdad, nadie entiende porque los inversores no confían en Argentina, si nosotros en los últimos 10 años solo cambiamos las reglas de juego un par de veces por año,...."nada". Pero comparto el análisis que se hace sobre España: hacer sufrir al pueblo español con el 21 % de IVA y un recorte en los sueldos, no es bueno. Acá en cambio solo pagamos el 21 % de IVA (de hace rato) y solo tenemos el impuesto a las ganancias sobre los sueldos (que parte de 1000 dólares, una base menor a la española) , que es similar al recorte practicado en la madre patria, solo que este impuesto nos hace sentir mas "burgueses", o bien, menos "proletarios". Ahora que ya sabemos las "grandes diferencias" entre España y Argentina, me despido como siempre, con un: FELIZ EDAD KIRCHNERISTA, y no olviden ustedes, lectores europeos: que Argentina es un ejemplo a seguir, en caso de que quieran seguir con inflación durante todo el siglo XXI,....eso si, a Guillermo Moreno no se lo mandamos, por mas que rueguen y pataleen,....si?. Dije estilo menemista, porque Menem fue ávido cultor de las apologías testimoniales, realizadas por eximios economistas allá por los 90, solo que esos eran neoliberales. Guarden estos "recuerdos", que algún día servirán para que se diviertan sus nietos.-
Escrito por: Lic Ramón D. Peralta
"Los argentinos tienen que tener en claro que los únicos que emiten dólares están en Washington. Miren qué bárbaro sería todo si uno podría emitir dólares". Con esa frase, que arrancó aplausos de la hinchada de "intelectuales" K quien colmó el Museo del Bicentenario de la Casa Rosada, la presidenta Cristina Fernández volvió a defender el cerco al dólar, esa "maldita" moneda, que se cree reserva de valor, y que solo nos sirve para el pago de la deuda externa, y para comprar alguna que otra cosa en el exterior, sobre todo carteras. Esta vez, el oyente invitado no fue el presidente de la Bolsa de Comercio, como hace diez días, sino el premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz.
Mientras tanto los "pesos" solo se hacen en la Casa de la Moneda, o en Brasil, o en Chile o en...
¡Atención, atención, Stiglitz te saludan los soldados de Perón!, festejaron los militantes de La Cámpora al economista, que llegó a disertar en el seminario "políticas para superar las crisis de endeudamiento soberano", organizado por la UBA. El economista, reconocido por valorar la salida de la Argentina de la crisis de 2002 y la re-estructuración de su deuda, rememoró una vez más ese proceso y lo contrastó con la actualidad estadounidense y europea.
Y que bueno que la presidente lo haya invitado, porque hacía mucho que no se tomaban en serio a un verdadero economista en la Casa Rosada. ¿Cuanto hacía que los juglares K no le cantaban loas y estrofas épicas a un economista?. Sin contar obviamente, al "veloz guitarrero", Amado Boudou.
Dijo Stiglitz: "Cuando apareció la crisis, pensé que la solucionarían, pero no lo hicieron. La razón es que no estudiaron a la Argentina; no entendían qué era una crisis monetaria y de deuda. Entonces, empeoraron la crisis muy rápido", dijo el ex presidente del Banco Mundial sobre Europa, luego de recordar que los países resignaron el tipo de cambio y la tasa de interés al crear la moneda única. "Argentina resolvió la deuda y el tipo de cambio; los países de Europa deberían hacer lo mismo. El problema allá no es tanto de deuda, sino del diseño del marco de Europa", remarcó.
¡Maravilloso!, admito que como argentino, no puedo menos que poner a dieta mi "ego" porque mas henchido no puedo estar. ¿Un premio nobel que defiende las medidas económicas y monetaristas implementadas por Argentina para salir de su profunda crisis?,....nada mal por cierto.
Cristina no entraba en sus vestido, y su narcisismo despegaba del continente. Para colmo de males, ninguno de sus apóstoles se animó a explicarle que en realidad Stiglitz esta hablando de la devaluación hecha en el 2002 por Eduardo Duhalde, política monetarista que luego fue direccionada por el ex ministro de economía Roberto Lavagna, a quien su marido en el 2005 quitara del medio, por miedo a que lo eclipsara. Y comparto, esa audaz aunque traumática medida, fue la que impulsó la recuperación de la economía argentina, sumado al benigno aumento de los commodities alimenticios. Claro que tampoco le quitemos mérito a Néstor Kirchner, quien siempre sostuvo, que mas allá de las derechas, las izquierdas o la heterodoxia, la economía debía ser básicamente "coherente". Para lo cual pergeñó un sano equilibrio en la balanza de pagos y comercial. En síntesis, el superávit fiscal y comercial fueron su norte, y ciertamente que por algún tiempo lo consiguió. Lástima que Cristina no era tan kirchnerista como Kirchner, pero si peronista, lo cual explica muchas cosas.
No voy a detallar todas las medidas económicas que salieron bien en tiempos de Cristina, porque simplemente no las recuerdo, pero si puedo ponderar algunas bien intencionadas medidas de orden social y asistencial, como la asignación universal por hijo y el "apoyo a las minerías", entre otras. Lo que si puedo visualizar son los resultados vistos desde el presente: déficit fiscal, caída de las exportaciones, caída de las importaciones, caída de la producción, caída del ahorro, caída de la inversión, caída del empleo, pérdida de la confianza, poca institucionalidad, exiguo federalismo, problema para el pago de haberes públicos, aumento de la pobreza y aumento de la inflación. Servicios públicos que son deficientes, inseguridad, déficit educativo, caída de las reservas internacionales, fuga de capitales y aumento de la deuda pública interna, y obviamente dos trimestres de recesión, que prometen seguir viento en popa. En resumen bien podemos sentenciar que ya entramos en un nuevo período anticíclo, o sea "crisis económica" , salvo que la nuestra es bien criolla (sin Subprime, ni cosas raras).
Cristina además se jactó de no haber tomado crédito del mercado internacional de capitales, como si fuera fruto de una decisión de estado, y no del estado de decisiones en que está Argentina a partir del "default" decretado unilateralmente en el 2001. El kirchnerismo le pagó al FMI, practicó un megacanje en el 2005, y pagó mas deuda externa que ningún otro gobierno conservador de la historia, intentando por todos los medios reingresar al mercado internacional de capitales. Incluso mandó a su exégeta liberal (hoy camuflado) Amado Boudou, para intentar convencer al FMI, que eramos "buena gente", y que nos merecíamos recibir créditos frescos y blandos para seguir creciendo. Claro que los popes de las finanzas mundiales, entendieron que los "frescos" eramos nosotros, y a pesar de haber pagado como locos, no nos aflojaron un mango. A raíz de la expropiación de YPF, Cristina intenta financiarse en el mercado internacional de capitales, porque no existe otra manera de lograr la soberanía energética que ellos mismos perdieron.
Sin embargo Cristina, quien siempre le habla a sus "descamisados", salió a gritarle al mundo entero, que ella "no necesita a nadie". Todo esto, mientras sus delegaciones diplomáticas, no saben ya que inventar para seducir a algún "homo sapiens" de la tierra, para que invierta aunque sea un misero cospel en la Argentina, ya que ni los argentinos lo hacen.
Luego fue el turno de Cristina, quien se valió de la alocución de Stiglitz, a quien tuteó y llamó Joseph, para armar otra apoteósica frase de su discurso: "La gilada que escribe debería escuchar a Joseph Stiglitz. No es que lo dice la Presidenta, lo dice un hombre que enseña en las principales universidades de EE.UU. y es premio Nobel. No podrá ser acusado de chavista ni de ideas raras, dijo y se ganó más aplausos". Buee, evidentemente yo soy uno de esos giles, porque no puedo entender porque Cristina: No lee y escucha con atención a Stiglitz, quien como buen neokeynesiano, hace rato le viene advirtiendo a la Eurozona: que deben implementar medidas monetaristas procíclicas con devaluación incluída, entre otras sugerencias heterodoxas.
También es preocupante ver todo este despliegue de "adoctrinamiento ilustrado", intentando al mejor estilo menemista, vender este terrible y amorfo "ajuste" implementado por Cristina, inflación mediante en la economía real de nuestro país; como una suerte de caricia a los mercados y especialmente a los argentinos. La pesificación total, con desdoblamiento cambiario, aumento de la presión tributaria mas una inflación espiralada, conforman el peor cóctel correctivo.
Pero tiene razón Stiglitz: la inflación sin duda es buena, pues devalúa permanentemente la moneda, sin necesidad de que la burocracia de los bancos centrales deba intervenir, mientras nuestras costos siguen subiendo por encima del dolar. Argentina es sin duda la "antimateria" de la Eurozona, quien se empecina en la ortodoxia. Claro que las crisis en el primer mundo no duran lo que duran las crisis en Argentina, quien ya lleva casi un siglo de "inflación" ininterrumpida, lo cual nos convierte en un verdadero "ejemplo" a seguir.
Cristina mostrándole a Stiglitz por donde anda nuestra inflación...
Y es tal cual dijo Cristina, "Europa debe aprender de nosotros", sobre todo en materia de educación, seguridad, salud y servicios públicos. Los pobres europeos tienen que viajar en trenes y subtes que siempre llegan y salen a horario. Nosotros en cambio viajamos cuando podemos y queremos. Ellos viajan sentados, pero se pierden la "aventura" de viajar como nosotros. Acá no discriminamos a nadie, no por algo tenemos tantas villas miserias en pleno centro de las principales ciudades de nuestro país. Allá los delincuentes están presos. Acá los socializamos y los convertimos en militantes kirchneristas ("gente útil para la sociedad". Ellos no saben que hacer con los desocupados, nosotros en cambio los mantenemos de por vida, quieran o no quieran trabajar, y cuando el número molesta, los disfrazamos de "estadística oficial". Acá cualquiera puede comer con $ 6,00 por día, y si no comen, peor para ellos, no entran en el Indek (y se lo pierden).
Pero luego Cristina se contradice y profiere: "La responsabilidad de la deuda es fundamentalmente del acreedor, porque tiene el expertirse. Este fue uno de los fundamentos que nosotros sostuvimos al renegociar los compromisos en default". Luego remarcó: "el desendeudamiento, por el cual la Argentina restringe el acceso a las divisas para pagar los compromisos con acreedores: sirvió para pagar la deuda sin acceder al mercado de capitales y tuvo la ventaja de no contaminarnos tóxicamente como les pasó a Europa y Estados Unidos". Y acá es donde ratifica lo que señalé anteriormente: "Vamos a hacerlo (endeudarnos) en la medida que las tasas nos convengan y para proyectos de infraestructura, insistió. Claro que se olvida que pesificó la economía recién este año, vale decir que el cuento del "tío" no lo creen ni ellos.
Luego comparó el caso argentino con el español. "Son tasas de locos, porque sólo a ellos se les ocurre que la deuda argentina sea más riesgosa que la deuda española, en términos de las calificadoras de riesgo. Y criticó al G-20: Podría ser el G-2: China y Estados Unidos", disparó. "Este capitalismo no es verdadero, es de casino, basado en salvar a los bancos y no a las sociedades", finalizó. Mientras decía que el capitalismo es un casino, Cristóbal Lopez, le hacía algunas señas extrañas. Después se supo, que Cristóbal solo pretendía que cambiara la alegoría "casino" por el de "bingo", por obvias razones.
Y es verdad, nadie entiende porque los inversores no confían en Argentina, si nosotros en los últimos 10 años solo cambiamos las reglas de juego un par de veces por año,...."nada". Pero comparto el análisis que se hace sobre España: hacer sufrir al pueblo español con el 21 % de IVA y un recorte en los sueldos, no es bueno. Acá en cambio solo pagamos el 21 % de IVA (de hace rato) y solo tenemos el impuesto a las ganancias sobre los sueldos (que parte de 1000 dólares, una base menor a la española) , que es similar al recorte practicado en la madre patria, solo que este impuesto nos hace sentir mas "burgueses", o bien, menos "proletarios". Ahora que ya sabemos las "grandes diferencias" entre España y Argentina, me despido como siempre, con un: FELIZ EDAD KIRCHNERISTA, y no olviden ustedes, lectores europeos: que Argentina es un ejemplo a seguir, en caso de que quieran seguir con inflación durante todo el siglo XXI,....eso si, a Guillermo Moreno no se lo mandamos, por mas que rueguen y pataleen,....si?. Dije estilo menemista, porque Menem fue ávido cultor de las apologías testimoniales, realizadas por eximios economistas allá por los 90, solo que esos eran neoliberales. Guarden estos "recuerdos", que algún día servirán para que se diviertan sus nietos.-