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Se trata de la Specialized Turbo, dos ruedas alimentadas por un motor eléctrico que nuestros compañeros de Gizmodo US acaban de probar. A continuación os resumimos las principales características de este vehículo que odiarás amar y amarás odiar.
Las bicicletas eléctricas suelen ser muy despreciadas por los entusiastas del ciclismo como un artilugio 'para vagos'. Por otra parte, tampoco han sido nunca dispositivos muy prácticos o con un buen diseño.
La Specialized Turbo, sin embargo, presume de un diseño precioso en el que hay que fijarse dos veces para darse cuenta de que es una bicicleta eléctrica. El motor está integrado en la horquilla trasera, lo que lo hace prácticamente invisible, y muy complicadio de robar a menos que se lleven la bicicleta entera. Todo el cableado está oculto dentro de los tubos. En el centro del manillar, una pequeña pantalla LCD nos indica la velocidad o la marcha que tenemos metida, mientras que unas luces LED trasera y delantera ayudan a mostrar nuestra posición.
La bicicleta se alimenta de una batería de iones de litio con una potencia de 342Wh (250 vatios) Esta batería se acopla perfectamente al chasis mediante un conector resistente al agua y se fija con una llave. La batería se carga a tope en dos horas y media
Pedalear para acelerar
Lo interesante de la Specialized Turbo es su funcionamiento. No hay acelerador manual. El motor se controla mediante la pedalada. Si decidimos activar el motor, el ordenador de a bordo de la bicicleta analiza la fuerza con la que le demos caña a los pedales y añade fuerza eléctrica en consonancia. En otras palabras, cuanto más rápido pedaleemos, más potencia añadirá la máquina.
ndependientemente de esto, la bicicleta tiene diez marchas que, en esencia, determinan con que porcentaje de potencia queremos que el motor nos ayude. Con la ayuda al cien por cien, la bicicleta puede alcanzar una velocidad en llano de hasta 45 kilómetros por hora con muy poco esfuerzo pero obligándonos a pedalear. A partir de los 45 kilómetros por hora, el motor deja de asistirnos. También bajará su potencia si nosotros disminuimos el ritmo de la pedalada. Por supuesto, podemos ir más rápido que 45 kilómetros por hora, pero será por nuestra cuenta, no gracias al motor.
Existe un modo ecológico que impulsa el motor a un 30%. La duración de las baterías depende completamente de lo que forcemos al motor y de los desniveles de la carretera. Con el motor al 100% podremos impulsarnos al máximo de velocidad durante unos cuarenta kilómetros en llano. Si la batería baja de un 20% entra automáticamente en modo ecológico. Si baja de 6% deja de asistir y sólo alimenta las luces.
Existe también una función muy interesante llamada Regenerative Mode que añade resistencia a los pedales para que podamos recargar las baterías con nuestras propias piernas. Hace falta pedalear esforzadamente cuatro minutos para recargar sólo un 1% de batería, pero el modo regenerativo puede ser hábilmente aprovechado cuando bajemos cuestas.