Te quiero para estar acostados y mirar la hora
sorprendidos por la rapidez con la que el tiempo se marchó,
comunicándonos mediante una mirada,
agradeciéndonos con una sonrisa.
Te quiero para despertar antes que tu,
y sigilosamente invitarte a empezar el día con el aroma a café que el aire tan suave guía hasta ti,
porque es lo mínimo que tu belleza merece,
y tu sonrisa en la mañana es mi mejor trofeo.
Te quiero para hacerte preguntas al azar,
no para pasar el momento,
no por estar aburrido.
Simplemente para conocer hasta el último detalle de tu ser.
Te quiero para mirarte,
y no poder contener un 'te amo tanto' traducido directamente desde el corazón.
Te quiero para vivir abrazándote por la espalda,
dificultando tu caminata, volviendo torpes tus pies y los míos,
pegando mi cara a la tuya, sintiendo tus suaves mejillas,
y robando un pequeño beso.
Te quiero para hacerte tan feliz que entiendas que ciertamente no hay nadie a quien ame más.
Te quiero. Para mí, para ti.