Tres compañías de la República Checa se han unido para crear este prototipo de bici eléctrica con dos gigantescas turbinas en la parte frontal y trasera y dos más pequeñas en los laterales para mantener estabilidad. Sus creadores la pusieron a volar durante cinco minutos, con un muñeco en lugar de piloto, por si acaso... El vuelo fue, más o menos, un éxito, despegó, se mantuvo en el aire y aterrizó sin problemas. Y no es poco: los motores tuvieron que levantar los 95 que pesa toda la estructura.
Según Milan Duchek, responsable técnico del proyecto, se necesitarán baterías más potentes antes de que una persona pueda subirse sin riesgos. Aunque la pregunta es: ¿para qué? Si alguien ve un futuro lleno de bicicletas voladoras parecidas a esta (que, por otra parte, costaría una fortuna), que levante la mano. Si no, siempre nos quedará el vídeo debajo para la posteridad.