No abordare definiciones vacías u obvias de lo que ya sabemos que constituye el miedo superficialmente. Un fenómeno emocional provocado por la percepción de un peligro, futuro, abstracto, presente, etcétera.
Lo que trataré de exponer es el miedo como virus, el miedo como 'enfermedad' silenciosa aparentemente nimia que afecta nuestras vidas, y las contamina con sus componentes. Sin que nosotros nos enteremos, haciendo de nuestra experiencia el lugar propicio para sus malos funcionamientos y sus manipulaciones.
Para empezar a entender como nos afecta el miedo pensemos en aquellos momentos donde nos encontramos mal. Todos pasamos por un momento en el que estamos de ese modo anímicamente ¿Como podría distinguirlo de aquél donde estamos bien, sin caer en grandes definiciones?
Puedo decir tranquilamente que cuando estamos satisfechos, nos sentimos abundantes. Creemos tener fuerzas ilimitadas, recursos ilimitados, imparcialidad y tranquilidad de sobra. Aunque esto sea un "ideal", es comprobable con la propia experiencia ¿Que sentimos cuando estamos felices? ¿No es eso mismo?
Cuando estamos 'mal', sin embargo, nuestra creencia es que nuestras fuerzas son increíblemente escasas (todo ejercicio de ellas se debe evitar y reducir a lo mínimo indispensable), nuestros recursos son insuficientes, nuestro tiempo escaso, nuestra calma imposible.
¿Es este estado el propio del miedo?
Yo creo que precisamente sí. La tristeza en general constituye el opuesto de la felicidad. Pero esta es una emoción sana, y como toda emoción sana sólo constituye un duelo y una herida del tiempo.
Lo que no vemos es que muchas veces estas 'tristezas' están contaminadas por el miedo. Entonces confundimos ambos componentes.
Bien.
Ahora veamos entonces, ¿como es eso de estar afectado por el miedo?
Cuando se está influído por el miedo, nuestros pensamientos suelen enfrascarse en los siguientes mecanismos o estrategias:
Lo que trataré de exponer es el miedo como virus, el miedo como 'enfermedad' silenciosa aparentemente nimia que afecta nuestras vidas, y las contamina con sus componentes. Sin que nosotros nos enteremos, haciendo de nuestra experiencia el lugar propicio para sus malos funcionamientos y sus manipulaciones.
Para empezar a entender como nos afecta el miedo pensemos en aquellos momentos donde nos encontramos mal. Todos pasamos por un momento en el que estamos de ese modo anímicamente ¿Como podría distinguirlo de aquél donde estamos bien, sin caer en grandes definiciones?
Puedo decir tranquilamente que cuando estamos satisfechos, nos sentimos abundantes. Creemos tener fuerzas ilimitadas, recursos ilimitados, imparcialidad y tranquilidad de sobra. Aunque esto sea un "ideal", es comprobable con la propia experiencia ¿Que sentimos cuando estamos felices? ¿No es eso mismo?
Cuando estamos 'mal', sin embargo, nuestra creencia es que nuestras fuerzas son increíblemente escasas (todo ejercicio de ellas se debe evitar y reducir a lo mínimo indispensable), nuestros recursos son insuficientes, nuestro tiempo escaso, nuestra calma imposible.
¿Es este estado el propio del miedo?
Yo creo que precisamente sí. La tristeza en general constituye el opuesto de la felicidad. Pero esta es una emoción sana, y como toda emoción sana sólo constituye un duelo y una herida del tiempo.
Lo que no vemos es que muchas veces estas 'tristezas' están contaminadas por el miedo. Entonces confundimos ambos componentes.
Bien.
Ahora veamos entonces, ¿como es eso de estar afectado por el miedo?
Cuando se está influído por el miedo, nuestros pensamientos suelen enfrascarse en los siguientes mecanismos o estrategias:
[A] Mirar, centrar nuestra atención en los demás, y sus actos. Generalmente esto se hace en busca de culpables. A través de los cuales justificamos nuestra propia inmovilidad, nuestra propia inacción. "Si no fuera por X yo haría X"
[2] Distraerse de uno mismo y su problemática real a través de actividades varias. Estas incluyen generalmente muchas tareas narcotizantes. Es decir tareas donde nuestro cerebro es estimulado en grandes medidas. Comparese un juego de video, una red social, con solo mirar por la ventana.
También se suelen utilizar para este fin las obligaciones, el trabajo, la facultad, actividades donde nuestro pensar sobre nosotros mismos se apaga en pos del funcionamiento eficiente.
[C] Creencia de que uno posee recursos y energías limitadas. Reducir la entrega, ser mezquino con todo lo que hacemos, y damos hacia afuera a los demás.
[D] Paranoia, unida al primer punto. El hecho de buscar culpables puede constituir una de esas actividades narcotizantes que tan bien nos vienen para evitar mirarnos a nosotros mismos.
[E] Proyectos e ideales irrealizables ¿Por que cuando estamos invadidos por el miedo deseamos ser el mejor del mundo, y no en cambio, tener un deseo real, concreto, modesto?
Porque volviendo al punto de los recursos, creemos que tenemos muy poco crédito de nuestra estima. Es decir creemos que podemos arriesgar muy poco, creemos que cualquier paso en falso es la muerte, la destrucción, la derrota. Entonces ese pequeño error se debe evitar a toda costa, se debe ser perfecto, se debe ser infranqueable, se debe ser el mejor.
Esto se delata cuando vemos que si estamos bien, no nos afecta emocionalmente no ser el mejor, cuando estamos mal si.
Además, estos proyectos irrealizables son perfectos para justificar nuestra inmovilidad.
[F] Utilización de estrategias, manipulaciones para robar, extraer de los otros sustitutos de la apreciación hacia uno mismo. Uso de trucos para obtener aplausos, éxitos, etcétera, que nos 'sirven' de reemplazo a nuestra real apreciación, que dejamos de lado. Este punto va unido al anterior.
[G] Dispersión de la energía. Empezamos miles de proyectos, no terminamos ninguno. Realizamos miles de actividades, muchas de ellas neuróticas, narcotizantes. La energía así se pierde, dispersada entre tanto estímulo, en vez de centrarse en lo que realmente nos interesa, y en lo que la querríamos usar. Así se siente fatiga que alimenta la inacción.
[H] 'Reducción' de la visión ¿Que significa esto? Que nuestro juicio se ve notablemente reducido. Vivimos cada acto, aún el insignificante, como una cuestión de vida a muerte. Nos volvemos reaccionarios en vez de mirar todo a través de un marco más amplio que abarque mucho más que las 'luchas, victorias y derrotas' que creemos ver en nuestra fantasía psicológica de que cada acto es el fin del mundo.
[3] Evitación del presente. Evadirse en preocupaciones futuras, o preocupaciones sobre situaciones reaccionarias, relacionadas con el punto anterior. Preocuparse por que dijo tal cosa fulano, y por que me miro de tal forma. Es un gasto inútil. Pero a ello va aparejado la 'satisfacción narcótica' que nos ofrece ver al mundo como un conjunto de enemigos y aliados, y como un centro de luchas y persecuciones. Satisfacción que nos engaña del vacío de la propia vida, y la propia inacción.
[J] Orgullo falso. Altivez. Creer que las demostraciones de afecto de los demás son algo risible, tonto. Creer que su espontaneidad es ingenuidad, estupidez. Reirse de los que actúan, de los optimistas creyendo ser la encarnación de la 'razón' cuando en realidad los propios juicios extremadamente errados y arbitrarios nublan el mundo con su pesimismo.
Esta conducta se da mucho en grupo, allí donde se usan los 'chivos expiatorios' y demás. Burlarse del que es diferente, del que no concibe la vida como lo que es (Lo que nosotros creemos que es) tratándolo de tonto, etcétera. Es un resultado del orgullo falso, que siempre mira a los demás (diferente al verdadero, que solo se mira a uno mismo) buscando el mismo miedo en los demás y así la complicidad, que lleva a enjuiciar tan violentamente.
Si una persona con miedo cree que necesariamente, para moverse a actuar, todo lo que tiene que hacer debe ser perfecto. Porque tiene miedo a actuar, a soltarse, a fallar, al ridículo, y demás. Es obvio que verá a los demás con los mismos ojos, esperando que sean perfectos. Además esto también acorde a sus prejuicios sobre como debe ser una persona.
No es raro así ver como los grupos son tan crueles con los excluidos, con los que fallan en algunas cosas, con los que se quedan atras.
[...]
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